31 de agosto de 2012

173 Méliès, dos Chomón y un Franju



Georges Méliès: El primer mago del cine (2012), Georges Méliès

La magia de Mélès (Méliès le cinémagicien, 2001), Jacques Meny 





Finalmente, los señores de Divisa han realizado un extraño mix en Georges Méliès: El primer mago del cine



Los contenidos del libro y los DVDs proceden de la edición francesa de Lobster (o de la estadounidense de Flicker Alley, vayan ustedes a saber) de Georges Méliès: Le premier magicien du cinéma (1896-1913), a partir de las cuales realizamos hace un par de años nuestro “Dossier Méliès”.




Pero le han añadido como extras dos cortometrajes de Segundo de Chomón incluidos en el DVD titulado Méliès encore). 


El disco 1 trae, como en la edición francesa, el delicioso mediometraje de Geoges Franju, Le Grand Méliès (1953). 



En el sexto disco viene el documental de 131 min. La magia de Méliès (Méliès le cinémagicien, 2001) ya editado con anterioridad por Divisa en un DVD del que ha desaparecido la Sesión Mélies (Une séance Méliès, 1997).



Georges Méliès: El primer mago del cine (2012)
Edición: Divisa Home Video / Arte.
Pack 6 DVDs + libreto de 80 páginas en castellano y portugués.
173 títulos de Georges Méliés.
Restauraciones: Lobster Films (2008).
734 min. Blanco y negro y Coloreados a mano.

+ Le Grand Méliès (1952)
Producción: Armor Films (FR)
Guión y dirección: Georges Franju
31 min. Blanco y negro.

+ La magia de Méliès (Méliès le cinémagicien, 2001)
Producción: Arte / Centre National de la Cinématographie (FR)
Director: Jacques Meny.
131 min. Blanco y negro y Color.

28 de agosto de 2012

Max Linder restaurado



Las Editions Montparnasse han querido rendir un gran homenaje a Max Linder. Numerosos eventos han sido propuestos por el editor y la hija del cineasta, Maud Linder. En junio tuvo lugar una cita excepcional en el Museo del Louvre en París, «En compagnie de Max Linder», tres días de proyecciones con invitados de lujo como la ya citada Maud Linder, Costa Gavras, Pierre Étaix y Laurent le Forestier, que evocaron la figura y el mito del comediante, realizador y productor.



Para dar el broche de oro al homenaje se ha editado un "pack" titulado Le cinéma de Max Linder, que contiene un libro escrito por su hija y 3 DVD con sus películas restauradas. El programa contiene 10 cortometrajes (entre los que se encuentran Max prend un bain, Max et sa belle-mère), 2 largometrajes, En compagnie de Max Linderpresentado en Cannes en 1963 y  L’Homme au chapeau de soie, ambos realizados por Maud Linder



24 de agosto de 2012

¿Qué hace ese carablanca en mi cabeza?



Larmar och gör sig till (En presencia de un clown, 1997), Ingmar Bergman

"La vida no es más que una sombra en marcha; un mal actor que se pavonea 
 y se agita una hora en el escenario y después no vuelve a saberse de él: 
es un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y de furia, 
que no significa nada

Macbeth, William Shakespeare

Con esta cita del Macbeth de William Shakespeare da comienzo Larmar och gör sig till, un film realizado para la televisión, una reflexión sobre la locura, los sueños, la muerte, la ausencia de Dios, las relaciones entre el teatro y el cine, en fin, una reflexión sobre los temas que siempre han acompañado el trabajo de este cineasta y director teatral, aunque en esta ocasión la reflexión sea más ligera, liberada de la seriedad de todas sus películas.



En año 1925 el inventor Carl Åkerblom (Börje Ahlstedt) se encuentra en una clínica psiquiátrica en Upsala porque ha intentado asesinar a su novia Pauline (Marie Richardson). Åkerblom está obsesionando por la vida y la música de Franz Schubert, sobre todo en sus últimos días, cuando el compositor descubre que tiene sífilis. Para Carl la conversación siempre gira en torno al músico austriaco y escucha una y otra vez la misma frase musical de Der Leiermann (El organillero), (Drüben hinterm Dorfe...), en la menor, la última de las canciones de Winterreise (Viaje de invierno) que el maestro Schubert compuso el último año de su vida sobre poemas de Wilhelm Müller.



En el solitario pabellón psiquiátrico recibe algunas visitas reales como su doctor o el profesor Vegler (Erlan Josephson), otro interno parlanchín que le cuenta que pertenece a una sociedad secreta llamada "L'Esclavage Rompu" o la "Societé des Peteurs du Monde", pero también le visita la muerte: en medio de la noche aparece una mujer vestida de blanco, un carablanca llamado Rigmor (Agneta Ekmanner) que le muestra sus pechos y pide que le enculen. Así es como Bergman, con más de cincuenta años haciendo películas y casi ochenta de vida se libera con humor de una de sus obsesiones: sodomizándola.



A pesar de los accesos de cólera, alucinaciones, ideas de suicidio, megalomanía, hipocondría, actividades fecales infantiles, pensamientos confusos, depresión y fantasmas sexuales del ingeniero Åkerblom, tal como lee en su informe el doctor Egerman (Johan Lindell), el enfermo tiene una vitalidad envidiable y junto con su nuevo socio el profesor Vogler emprende la aventura de crear la primera película parlante de la historia. Es claramente una huída hacia delante, una búsqueda del poder redentor del arte frente a la mortalidad.



La primera película viviente parlante tratará, cómo no, sobre  los últimos días de Schubert. Fuera del Hospital, con el apoyo de Vogler y su mujer (Gunnel Fred), su novia Pauline y una compañía de actores, comienza el sueño y el trabajo de Carl para llevar a buen término su nuevo invento. 



Llega el día del estreno de "La joie de la fille de joie". Se han vendido tan solo 11 entradas en un día de nevada brusca, pero todos siguen la obra con atención hasta que un cortocircuito provoca un incendio, así que la sesión termina con un café amenizado por la música de Schubert interpretada por Paulina. El público y los artistas deciden que se continúe con el espectáculo, pero ahora de una manera teatral. Al finalizar la sesión teatral, el público muestra su agradecimiento y expresa su satisfacción, incluso una mujer que confiesa haberse dormido en algún momento.

Ya en casa, Carl Åkerblom espera que Rigmor le haga la última visita.  


Aunque fue creada para la televisión, Larmar och gör sig till  se exhibió en la sección "Un certain regard", del Festival de Cine de Cannes. La hemos encontrado íntegra en youtube así que os la ofrecemos mientras nadie reclame los derechos de autor.

Larmar och gör sig till (En presencia de un clown, 1997)
Producción: Varios TV
Director: Ingmar Bergman
Guión: Ingmar Bergman
Intérpretes: Börje Ahlstedt (Carl Åkerblom), Marie Richardson (Pauline Thibault), Erland Josephson (Osvald Vogler), Pernilla August (hermanastra de 
Åkerblom, Karin Bergman), Peter Stormare (el proyeccionista Petrus Landahl), Anita Björk (madrastra de Åkerblom, Anna Åkerblom), Lena Endre (Märta Lundberg), Agneta Ekmanner (Rigmor, el clown), Gunnel Fred (Emma Vogler), Johan Lindell (Dr. Johan Egerman), Gerthi Kulle (enfermera Stella), Anna Björk (Mia Falk), Folke Asplund (Fredrik Blom), Inga Landgré (Alma Berglund), Alf Nilsson (Stefan Larsson), Harriet Nordlund (Karin Persson), Tord Peterson (Algot Frövik), Birgitta Pettersson (Hanna Apelblad), Ingmar Bergman (paciente del psiquiátrico).
Color.120min.

20 de agosto de 2012

Una sesión de magia por la compañía del doctor Vogler



Ansiktet (El rostro, 1958), Ingmar Bergman

Entre 1952 y 1958 Ingmar Bergman se establece en Malmö como director del teatro municipal. En los meses de julio y agosto, cuando la compañía está libre de compromisos teatrales, suele rodar una o dos películas para la Svensk Filmindustri. Aunque va ahondando en sus preocupaciones–el amor, el pecado, la muerte, el Bien y el Mal y otras banalidades por el estilo- en la superficie suele colocar un erotismo cada vez más evidente. Acaso por esta razón Sommaren med Monika (Un verano con Mónica, 1953) o Sommarnattens leende (Sonrisas de una noche de verano, 1955) obtienen el beneplácito del público en Suecia y se venden en el extranjero. Alentado por esta respuesta, Bergman concibe una un argumento que trata, esencialmente, sobre el oficio de actor y su relación con la sociedad que lo alimenta: Ansiktet.


El Teatro Magnético
El doctor Vogler (Max von Sidow) es el director del Teatro Magnético, un experto en lo que Mesmer llamaba “magnetismo animal”. En su trashumancia le acompaña su abuela (Naima Wifstrand), una vieja cantante de ópera, ahora dedicada a realizar toda clase de conjuros y a preparar pócimas que lo mismo valen para rendir al amado que como callicidas. El bocazas de Tubal (Ake Fridell) se encarga de la logística y la propaganda y, como asistente, el andrógino señor Aman (Ingrid Thulin), que es, en realidad, la señora de Vogler travestida.


Camino de Estocolmo Vogler y sus acompañantes tropiezan con Johan Spegel (Bengt Ekerot), un actor, despedido de la compañía Stenborg por su alcoholismo, que volverá de la muerte para interpretar su último acto. Durante la noche, se instalan en casa del cónsul Egerman (Erland Josephson) y su esposa (Gertrud Fridh), carne de cañón para el embaucador Vogler porque su hijita ha muerto hace apenas un año y ambos estás sedientos de explicaciones, aunque sean sobrenaturales.


El escéptico doctor Vergérus (Gunnar Björnstrand) conoce los antecedentes como curandero y charlatán de Vogler. A pesar de ello, aceptan que pernocten en la casa y que, al día siguiente ofrezcan uno de sus espectáculos.


La sesión sigue con el siguiente programa:
a   -una levitación, cuyo truco desvela el comisario Strabeck (Toivo Pawlo),
     -una sesión de hipnotismo en la que la mujer del comisario (Ulla Sjöhlom) revela toda clase de lindezas sobre el comportamiento de su marido,
     -una sugestión inducida mediante la que el cochero Antonsson (Oscar Ljung) se cree atado por cadenas y, cuando por fin consigue liberarse, estrangula a Vogler.


A partir de la muerte de Vogler, Ansiktet deriva hacia lo terrorífico: autopsias, suicidios, manos cortadas que recobran vida autónoma, apariciones espectrales… Son estas escenas pródigas en sombras expresionistas y en reflejos de lo sobrenatural que se materializa en esos espejos tan queridos por los magos.


Es apenas un interludio. Si Bergman ha puesto en escena sucesivamente, en un juego de cajas chinas, el drama metafísico, la farsa de amos y criados, la sesión de magia y el “grand guignol”, la conclusión nos devuelve al patetismo de la vida de los cómicos ambulantes, mercaderes de ilusiones saldadas.

 
Los magos, simples cómicos, al fin y al cabo, terminan asumiendo fatalmente —postula Bergman— su condición de bufones de la burguesía a cambio de unas monedas.


Ansiktet (El rostro, 1958)
Producción: Svensk Filmindustri (SUE)
Guión y Dirección: Ingmar Bergman.
Intérpretes: Max von Sydow (Albert Emanuel Vogler), Ingrid Thulin (Manda Vogler / Aman), Gunnar Björnstrand (el doctor Vergérus), Bengt Ekerot (Johan Spegel), Naima Wifstrand (Ágata de Macopazza, (la abuela Vogler), Bibi Andersson (Sara), Åke Fridell (Tubal), Erland Josephson (el cónsul Abraham Egerman), Gertrud Fridh (Ottilia Egerman, su esposa), Lars Ekborg (Simson), Toivo Pawlo (Frans Starbeck, comisario de policía), Oscar Ljung (Antonsson, el cochero), Sif Ruud (Sofia Garp), Ulla Sjöblom (Henrietta Starbeck), Axel Düberg (Rustan), Birgitta Pettersson (Sanna).
100 min. Blanco y negro.

16 de agosto de 2012

Los cómicos ambulantes contemplan la Danza de la Muerte




Det sjunde inseglet (El séptimo sello, 1957), Ingmar Bergman

Ya conocen ustedes el argumento de Det sjunde inseglet, seguramente la cinta más celebrada, glosada e, incluso, parodiada de Ingmar Bergman. El caballero Antonius Block (Max von Sidow) regresa de las Cruzadas a la Suecia asolada por la peste negra y juega una partida de ajedrez contra la Muerte (Bengt Ekerot). El caballero atormentado por las dudas, su agnóstico escudero, un herrero y su mujer adúltera, una muchacha muda y una compañía de comediantes atraviesan el bosque de noche intentando esquivar a la dama de la guadaña.



Pero a nosotros nos interesa la participación en la historia de los cómicos ambulantes. Los conocemos de buena mañana, camino de Elsinore, en la escalinata de cuya iglesia deben representar una alegoría macabra por la festividad de Todos los Santos. No es lo suyo. Ellos prefieren el arte juglaresco. Realizan pantomimas y cantan canciones burlescas, interrumpidas por los cánticos lúgubres de los penitentes. Estamos en una sociedad dominada por el terror en la que el fanatismo campa a sus anchas. La ejecución de una bruja que es casi una niña no es el mayor horror en este mundo en crisis.

 
Apenas levantado, el poeta, acróbata y músico Jof (Nils Poppe) tiene una visión de la Virgen María con un niño. Mia (Bibi Andersson), su mujer, le reprocha sus tratos con ángeles y demonios. Pero Jof es un inocente que desea para su hijo Mikael un futuro fantástico: le gustaría que fuera el primer malabarista capaz de dejar las bolas suspendidas, inmóviles, en el aire.


El tercer miembro de la compañía es Jonas (Erik Strandmark), su director. A él le tocará ponerse la máscara de la muerte para la representación de Elsinore. Pero antes, en la aldea en la que se detienen, aprovecha para escaparse con la lozana mujer del herrero (Ake Fridel).


En el bosque, actor hasta el fin, Jonas finge darse muerte con un puñal falso ante el marido burlado. Orgulloso de su representación, no advierte hasta que ya es demasiado tarde que la Muerte verdadera ha venido a buscarlo.


Mientras ésta persigue a los demás miembros de la expedición hasta el castillo de Antonius Block, la pareja de comediantes y su hijito se adentran en el bosque. Por la mañana, el visionario Jof contemplará la macabra Danza de la Muerte. Jonas, el último de la fila, tañe su laúd.


En un momento de la película, después de la representación en la aldea, Jof ha acudido a la taberna. Los lugareños lo reconocen y le humillan. Le obligan a bailar como un oso al ritmo de las jarras de cerveza golpeando contra la mesa. Jof divierte a los aldeanos, pero antes de escapar consigue robar un brazalete que regalará a Mia. Ellos dos y su hijo, el cómico simplón y la madre, son los únicos a los que Bergman salva de la Muerte. Es la cara y la cruz del oficio de cómico ambulante: soportar humillaciones a cambio de sobrevivir. Bergman profundizará en este tema el año siguiente cuando conciba y ruede Ansiktet (El rostro, 1958). Próximamente en esta misma pantalla.


Det sjunde inseglet (El séptimo sello, 1957)
Producción: Svensk Filmindustri (SUE)
Director: Ingmar Bergman.
Guión: Ingmar Bergman, basado en su drama “Trämalning”.
Intérpretes: Max von Sydow (Antonius Block), Gunnar Björnstrand (el escudero Jöns), Bengt Ekerot (La Muerte), Nils Poppe (Jof), Bibi Andersson (Mia), Erik Strandmark (Jonas), Åke Fridell (Plog, el herrero), Inga Gill (Lisa, su  mujer), Bertil Anderberg (Raval), Gunnel Lindblom (la muda), Maud Hansson (la bruja), Inga Landgré (Karin, la mujer de Block), Gunnar Olsson (el pintor), Anders Ek  (el monje).
96 min. Blanco y negro.

12 de agosto de 2012

Una velada en el viejo Wintergarten





Truxa (Truxa y la bailarina, 1937), Hans H. Zerlett

El gran equilibrista sobre cable a gran altura, Truxa (Peter Elsholtz), sufre un accidente en Estados Unidos y tiene que abandonar su profesión. Mientras le llevan malherido a su camerino puede ver al mago Garvin (Ernest Fritz Fürbringer). Truxa se escapa del teatro por la puerta de emergencia antes de que venga la ambulancia. Más tarde en un cabaret portuario, The Funny Sailor, conoce a Husen (Hannes Stelze), otro funambulista que le admira y con el cual llega a un acuerdo. Truxa le cede su nombre y sus contratos en Europa. El auténtico Truxa se pierde cabizbajo entre los rascacielos de Nueva York…


Viajamos a Alemania, estamos en el Wintergarten y se está confeccionando el nuevo programa del teatro, los carteles publicitarios y el orden de los números. Los artistas principales son la bailarina Yester (La Jana), el mago Garvin con su nueva asistente Hilde (Mady Rahl) y el nuevo Truxa que hará sus ejercicios de equilibrio sobre el patio de butacas causando la admiración del público y provocando los celos del mago Garvin. También están el payaso Pipo (Erwin Biegel) y un buen puñado de números acrobáticos y de baile, además de alguna que otra canción.



En los carteles, Yester aparece en primer lugar seguida por Truxa y dejando la tercera posición para el mago, The Great Garvin. Para complicarlo todo un poco más, Garvin está loco por Yester pero no es correspondido por ésta que sigue manteniendo su amor por el auténtico Truxa.



La cuerda hindú.
El mago Garvin aparece en escena tras una explosión de humo. De su capa surge su guapa asistente Hilde. Lanza una cuerda al aire y ésta queda suspendida mágicamente. Por ella se sube un ayudante vestido de indio que desaparece por arte de magia cuando está en lo más alto. En la parrila de luces descubrimos el truco: un complicado aparato óptico de espejos, objetivos y luces, un secreto bien guardado por su operador —que incluso duerme junto al aparato—, provoca el efecto de la desaparición.




Este mismo aparato le servirá al antipático Garvin para confundir visualmente a Husen creando dos y tres líneas al lado del cable lo que provoca casi su caída cuando intenta realizar el salto mortal sobre el alambre. El mago Garvin quiere acabar con el éxito de Truxa —tanto el sentimental como el artísitico— así que lo intentará una y otra vez hasta que aparezca en escena el auténtico Truxa para impedírselo.



Los artistas del Wintergarten
Son muchos los artistas que aparecen en la película aunque solamente algunos de ellos aparecen en los títulos de crédito. Entre estos últimos está, como no, el equilibrista sobre cable Edgar Eitner. En el libro "The Wizard of the Wire: The Story of Con Colleano", de Mark St. Leon descubrimos que el papel estaba pensado en principio para Con Colleano: "Con and Winnie, played dates in Europe during 1936-37. While appearing un Berlin, the UFA studios offered Con the title role in the film Truxa, a fictional story about a tightwire walker. But Con's contractuals commitments prevented him from taking the time off to appear and the title role was given to a German, Gerard Eitner, a tightwire specialist, although one not in Con's class."



También aparecen acreditados: Arno und sohn, una excelente pareja —padre e hija— de portés, las hermanas Höpfner, con un sugerente baile de tules y piernas, el ballet de Victor and Tatjana Gsovsky justo antes de tener que huir a París a causa de los problemas con los nazis, la artista de vaudeville Rasana, Die Resua`s, unas patinadoras vertiginosas, además de cantantes, acróbatas y más bailarines y bailarinas que aparecen en distintos momentos de la película.


Las escenografías son apabullantes, desde el cielo estrellado de Truxa con su nombre gigantesco colgado de la estructura hasta el telón del mago Garvin, pasando por la pandereta gigante donde Yester realiza su baile agitanado o el telón remendado donde destaca la palabra Murcia en la que Yester seduce a un afilado cordobés que está junto a su protectora madre. 


El Hotel de artistas
Los artistas se hospedan en un simpático hotel regentado por Alma Schilp, una antigua domadora de chimpancés. Ella cuida de sus huéspedes como una madre, dándoles de comer y evitando los roces entre ellos. Alló podemos apreciar la compostura del payaso Pipo, la simpatía de los acróbatas o la soledad de la costurera.



La Jana
Su nombre verdadero es Henriette Margarethe Hiebel y nació en Mauer, hoy parte de Viena, en el año 1905. Comenzó su carrera artística a los 8 años en la Frankfurter Opera y desde entonces siguió su carrear como bailarina en numerosas revistas. Hacia 1926, todavía conocida como Henny Hiebel, se la relaciona con el actor Ulrich Bettac con el que se mueve a Berlín. Allí sus apariciones semidesnuda en algunas revistas la convierten en la comidilla de Berlín. Tan popular se hizo que se le atribuyen amoríos con el Príncipe Wilhem de Alemania, con Charles Chaplin y con el mismísimo Goebbels.


En 1937 se estrena Truxa, película en la que La Jana realiza un par de bailes exóticos de ambiente español y que la convierten en una estrella del cine. Con el director Richard Eichberg viaja a la India donde protagoniza Der Tiger von Eschnapur (1938) y Das indische Grabmal (The Indian Tomb, 1938), consiguiendo un notable éxito entre los nativos.



En el invierno de 1939/40, después de protagonizar algunos musicales propagandísticos del regimen nazi, es contratada para efectuar una gira de entretenimiento para las tropas con tal mala suerte que contrae una neumonía que le provoca la muerte el 13 de marzo de 1940, justo una semana antes del estreno de su última película, Stern von Rio (La estrella de Río, 1940), dirigida por Karl Anton.



Truxa en España
La película se estrenó en Sevilla en noviembre de 1937 con el título de Truxa y la bailarina. En el ABC de Sevilla podemos leer: "sugestivo alarde de buena cinematografía, en el cual el constante acierto del cameraman va realzando sin tregua, con la belleza de las fotos, los impresionantes pasajes del argumento, desarrollado en el mundo, lleno de pasiones e intrigas —pero rico también en generosos rasgos—, de las varietés". 

Sin embargo, dos años más tarde, en el mismo periódico pero en la edición madrileña podíamos leer la opinión de Miguel Ródenas: "Un día Max Reinhardt se aplicó la lupa al ojo derecho y empezó a analizar minuciosamente el mérito, las facciones y la línea de las aspirantes al "estrellato". Tropezó con La Jana, apreció en su justo valor la gallardía de su cuerpo, la corrección de sus facciones y su temperamento de buena actriz a lo Bertini o Greta Garbo. Pero es que esta bella mujer sabe bailar, no tanto, sin embargo, ni tan bien como, quizá deslumbrado por el renombre de su descubridor, se figuró el director de Truxa y la bailarina, Hans H. Zarlett. Así pues no es extraño que éste tomara el rábano por las hojas, y dando de lado a los valores emocionales que en algunos momentos tiene la película, haya hecho eje de la misma a las dotes de discreta danzarina que adornan a La Jana.
(…) Tras ese error inicial del realizador van surgiendo otros muchos que, a la postre, malogran un empeño concebido con el mejor propósito." Y así sigue.




Truxa (Truxa y la bailarina, 1937)
Producción: Tobis-Magna Filmpruktion (ALE)
Dirección: Hans H. Zerlett
Guión: Hans H. Zerlett basado en la novela "Programm mit Truxa" de Heinrich Seiler
Música: Leo Leux
Intérpretes: La Jana (Yester, la bailarina), Hannes Stelze (Husen, el nuevo Truxa), Mady Rahl (Hilde, asistente de Garvin), Ernest Fritz Fürbringer (el mago Garvin), Peter Elsholtz (Truxa), Rudi Godden (Peters, director de escena), Rudolf Klein-Rogge (Director del Wintergarten), Eva Tinschmann (Sra. Schilp, dueña del Hotel Schilp), Erwin Biegel (el payaso Pipo), Gerard Eitner (especialista de cable), Curt Lucas, Hermann Pfeiffer (agente de variedades),  Berthold Reißig, Alfred Stratman (vigilante nocturno), Marie Sera, Barbara Galloni,  Hans Söhnker.
Blanco y negro. 97 min.