Mostrando entradas con la etiqueta Lo tuyo es mental. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lo tuyo es mental. Mostrar todas las entradas

4 de mayo de 2026

Nostalgia del music-hall y el slapstick

Harry and Walter Go to New York, (Harry y Walter van a Nueva York, Mark Rydell, 1976)

En 1976 Columbia Pictures invirtió un pastón en lo que parecía una apuesta segura: un reparto de lujo encabezado por Michael Caine, Elliott Gould, James Caan y Diane Keaton; un director experimentado que ha demostrado que puede llegar al Oscar; moda “retro” que está arrasando en las pantallas de todo el mundo; una producción lujosa a cargo del tipo que acaba de dar el golpe con El golpe (The Sting, George Roy Hill, 1973); un guión que promete carcajadas a tutiplén... ¿Qué podía fallar?

Una pequeña localidad de Massachussets en 1892. Harry y Walter (Caan y Gould) son dos cómicos de variedades de cuarta fila. Su número cómico-musical se completa con otro de videncia: Madame Rabina, la Gran Dama de Oriente, debe adivinar los objetos que los espectadores entregan a su partenaire. Siempre hay algún incauto que saca la cartera y los comediantes aprovechan para vaciarla antes de devolvérsela. 

Pero la policía les atrapa en pleno fregado y terminan en un penal donde coinciden con Adam Worth (Caine), un elegante reventador de cajas fuertes, al que consiguen birlar el plano del banco de Rufus T. Crisp (Charles Durning), el banquero que lo envió a presidio.

Gracias a la nitroglicerina que se utiliza en la cantera donde realizan trabajos forzados Harry y Walter logran escapar del penal y, como indica el título, se van a Nueva York. Allí entran en contacto con Lissa Chestnut (Diane Keaton), reportera del periódico anarquista The Advocate, que ha entrevistado en la cárcel a Worth.

Pero Worth está libre de nuevo y dispuesto a regresar a Massachussets para robar la caja de caudales de Rufus T. Crisp. Hace el butrón desde el teatro en que su amante, miss Fontaine (Lesley Ann Warren) protagoniza la opereta The Kingdom of Love.

Harry, Walter y Lissa aprovechan su plan para adelantarse y robar el banco durante la función, ya que Worth no entrará en la cámara acorazada hasta que miss Fontaine termine su actuación. Para ganar tiempo, Harry y Walter se cuelan en el escenario y empieza a improvisar situaciones descacharrantes a fin de que la obra no acabe hasta que Lissa y sus compañeros de The Advocate puedan volar la tapa de la caja de caudales.

Para no reventar el final, digamos únicamente que Harry y Walter triunfan en el escenario.

La intención de la película era evidente. En la fuga del presidio los vigilantes semejan los Keystone Cops de Mack Sennett y en la escena del restaurante parece que estuviéramos viendo un número slow burning al modo de los que Stan Laurel, Oliver Hardy y Jimmy Finlayson protagonizaban en las películas de dos bobinas de Hal Roach. Pero este tipo de comedia requiere un tempo que no termina de casar con las bufonadas de Caan y Gould, y las casi dos horas de duración la cinta tampoco ayudan. En su tiempo, los espectadores decidieron que aquello no iba con ellos y, a pesar de que la inversión había alcanzado casi los siete millones de dólares, en taquilla apenas hizo cuatro y medio. Hoy podemos verla como una tentativa bienintencionada de recuperar el slapstick. Ese mismo año, Mel Brooks estrena su particular homenaje al cine silente, La última locura (Silent Movie, 1976), que ha costado 4.400.000 dólares y recauda 36.145.695.



Harry and Walter Go to New York (Harry y Walter van a Nueva York, 1976)
Producción: Safecraker Productions para Columbia Pictures (EE.UU.)
Director: Mark Rydell.
Guion: John Byrum, Robert Kaufman, Don Devlin.
Fotografía: László Kovács.
Escenografía: Harry Horner.
Montaje: David Bretherton, Don Guidice.
Música: David Shire.
Intérpretes: James Caan (Harry Dighby), Elliott Gould (Walter Hill), Michael Caine (Adam Worth), Diane Keaton (Lissa Chestnut), Charles Durning (Rufus T. Crisp), Lesley Ann Warren (Gloria Fontaine), Val Avery (Chatsworth), Jack Gilford (Mischa), Dennis Dugan (Lewis), Carol Kane (Florence).
Color. Scope (2,35:1). 115 min.

10 de abril de 2025

Celos hasta de tu sombra


Schatten – Eine nächtliche Halluzination
(Sombras, 1923), Arthur Robison


Las sombras chinescas son uno de los precedentes directos del cine. La luz y la sombra forman parte sustancial del lenguaje cinematográfico desde sus orígenes. Sobre todo en sus orígenes. El expresionismo alemán está repleto de ejemplos y esta película es uno de ellos, uno de los más singulares.


Sobre una idea del diseñador y ocultista Albin Grau, creador de la productora alemana Prana Film para realizar películas de temática ocultista, el director Arthur Robinson y el fotógrafo Fritz Arnö Wagner logran, a partir de un simple relato sobre los celos, una obra maestra donde las sombras chinescas juegan un papel fundamental para el desarrollo de la trama y el dibujo de sus personajes.


Ambientada en una sola noche en el palacio de un acaudalado aristócrata, desde su comienzo podemos ver la originalidad del proyecto en cómo se presentan a los personajes en una pantalla en la que unas sombras de manos dan paso a cada uno de ellos. La idea era no utilizar títulos explicativos, incluso a la hora de señalar las distintas escenas, que sustituyen por una mano señalando.




El torturado barón está con la mosca detrás de la oreja pues piensa que su bella mujer le engaña con sus amigos. Al entrar en acción un titiritero de sombras que viene a amenizar la velada, sus sospechas se convierten en realidad pues el marionetista mueve las sombras a su antojo haciendo real lo que no lo es y anticipando lo que podría pasar si se consumara el adulterio.


Las sombras tienen vida y su movimiento es inquietante y, a veces, hasta terrorífico. La sombra tiene tanto poder que puede cambiar la realidad y acentuar los temores e inquietudes de los protagonistas. Al final de la entrada la pueden ver en Youtube.



Schatten – Eine nächtliche Halluzination (1923)
Producción: Prana Film (ALE)
Dirección: Arthur Robison y Rudolf Schneider
Guion: Arthur Robison
Fotografía: Fritz Arno Wagner
Edición: Arthur Robison y Rudolf Schneider
Intérpretes: Alexander Granach (Mago), Max Gülstorff (Invitado), Fritz Kortner (Barón), Lilli Herder (Ama de llaves), Ruth Weyher (Baronesa), Gustav von Wangenheim (Invitado y amante), Eugen Rex (sirviente), Ferdinand von Alten (Invitado), Fritz Rasp (sirviente), Karl Platen (sirviente), Rudolf Klein-Rogge .
90 min. Blanco y negro

2 de abril de 2025

El increíble hombre radar


Fassman, l’increïble home radar (Fassman, el increíble hombre radar, 2015), Joaquín Oristrell

José Mir Rocafort o Pep de Mariot, más conocido como Fassman o El Profesor Fassman (1909 - 1991) fue un hipnotizador, mentalista, ilusionista, adivino, médium, psicólogo y parapsicólogo español​.


Avanzada su carrera profesional, cuando Fassman se dedica a dar clases en su propio Instituto, recibe varios anónimos donde se cuestiona su nivel profesional y en los cuales le amenazan con destruir su carrera. Antes de que acabe el curso de su recientemente inaugurado Instituto Fassman, el mentalista tendrá que descubrir la identidad de su enemigo entre sus treinta alumnos.


Entre los asistentes a sus clases se encuentran Rosa y Jorge, dos hermanos gemelos que presenciaron la muerte de su padre, un mago de prestigio, cuando este se arrojó por la ventana a causa de una infidelidad de su mujer con el Profesor Fassman. Fassman logra descubrir quiénes son y lo que buscan.


La venganza de los hermanos no tendrá éxito porque Fassman los descubre antes de que los hermanos puedan desprestigiarle y demostrar que es un fraude. Pero Fassman, además de sus poderes llamados sobrenaturales, tiene una intuición y una observación analítica que le ayuda a desenmascarar a los impostores.



El Instituto Fassman funcionó con éxito durante una década, pero el misterio de Fassman sigue vivo entre sus muchos seguidores y sus detractores.


En este enlace podrán disfrutar de la película:
https://www.rtve.es/play/videos/somos-cine/fassman/6976054/



Fassman, l’increïble home radar (2015)
Director: Joaquín Oristrell
Producción:Marc Cases y Paco Poch
Guion: Anna Llauradó y Joaquín Oristrell
Música: Àngel Valverde y Joan Vives
Fotografía:Josep M. Civit
Director artístico: Oriol Puig
Edición: Domi Parra
Intérpretes: Juanjo Puigcorbé, Nausicaa Bonnín, Carmen Balagué, Roger Casamajor.  Enric Cambray, Mercedes Sampietro, Berta Giraut, Ferran herrera, Jofre Borràs, Marc Galcerà, Pep Molina, Hermann Bonnín
89 min. Color

24 de marzo de 2025

Escalera mecánica hacia el caos

 

Abracadabra (2017), Pablo Berger

"Cuando diga la palabra Abracadabra abrirás los ojos y harás todo lo que yo te ordene. Yo soy tu amo." La palabra —demasiado usada— no funciona. La orden no surge efecto porque Carlos (Antonio de la Torre), machito de libro, obrero de Carabanchel, está decidido a aguarle el show a Pepe (José Mota), aprendiz de mentalista y primo de Carmen (Maribel Verdú), la sufrida mujer de Carlos, nuestro protagonista. 


El caso es que La Noria, el salón donde se celebra la boda está maldito así que un espíritu educado y bailón, pero también un esquizofrénico autor de una matanza en el local, decide poseer a Carlos trastocando la vida de todos.


El Dr. Fumetti (Josep Maria Pou), mentalista y maestro de magia de Pepe, intenta solucionar el desaguisado, pero la cosa no es tan fácil. El hechizo es muy potente, tanto como para seducir a Carmen, que quizás haya encontrado a su hombre ideal.


Una película de Berger de la que esperaba más. Como de algunos de los actores. Aquí queda fichada en el archivo de magos y mentalistas de nuestra cineteca.


Abracadabra (2017)
Productora: Arcadia Motion Pictures, Perséfone Films, Pegaso Pictures, Noodles Production (ESP/FR/BEL)
Dirección:Pablo Berger
Producción: Jérôme Vidal
Guion: Pablo Berger
Música: Pablo Berger y Alfonso Vilallonga
Fotografía: Kiko de la Rica
Montaje: David Gallart
Intérpretes: Maribel Verdú (Carmen), Antonio de la Torre Martín (Carlos), José Mota (Pepe), Priscilla Delgado (Toñi), Josep Maria Pou (Dr. Fumetti), Quim Gutiérrez (Tito), Saturnino García (Mariano), Javivi (Agustín), Julián Villagrán (Pedro Luis), Ramón Barea (Taxista), Javier Antón Fernando (Novio), Bea de la Cruz Isabel (Novia), Rocío Calvo (Encarna), Nacho Marraco (Cura), Paco Churruca (Fotógrafo), Victoria Sáez (Ratera Súper), Fabia Castro (Chica Hostal Tutankamon), Mario Alonso (Chico Hostal Tutankamon), Malena Gutiérrez (Rosario), Janfri Topera (Rogelio), Yiyo Alonso (Celes), Esperanza Elipe (Pruden), Gabriel Ignacio (Cholo), Nadia Torrijos (Pacita).
96 min. Color

3 de febrero de 2025

El profesor Barami, adivino y gurú


El apartamento de la tentación (1971), Julio Buchs 

El profesor Barami es lo más in para la alta sociedad del Madrid hippy. El Barón (Jaime de Mora y Aragón) recomienda a sus amigos una visita a la vieja mansión del profesor, donde el ambiente vampírico “es muy polanski”, según advierte.

El profesor Barami (Jesús Guzmán) ha inventado una nueva terapia. Allí, a cambio de un óbolo, la gente de postín puede desgañitarse, insultarse y expresar sus deseos secretos. La sesión comienza cuando su asistente (Tito García) toca el gong. El profesor Barami desciende la escalera ataviado con esmoquin y un turbante. Luce también perilla y un zarcillo de oro en la oreja. El decorado, a base de tapices e ídolos hindúes. A su señal, los asistentes empiezan a despotricar: -¡Quiero ser hippy y fumar marihuana! –proclama un vejete. -Me gustan los gitanos. ¡Que me traigan a Peret! –reclama María Isbert. -A ver si aprendes a conducir… ¡so cebollo! –exabrupta el Barón.

Cuando Alberto (Juan Luis Galiardo) sospecha que su mujer (Carmen Sevilla) le engaña, vuelve a la consulta del profesor Barami. Éste, después de analizar las pruebas que le ha traído el marido, hace su diagnóstico. Julieta es una Tauro soñadora y ardiente, difícil de seducir, pero caerá rendida ante el cerco de un Capricornio misterioso y aventurero. Ambos se pondrán mutuamente a prueba.

Los líos entre tres matrimonios dan lugar a un enredo vodevilesco que culmina en el “apartamento de la tentación” del título, propiedad de un actor en paro (Antonio Ozores). Pero en todo ello ya no tiene parte el profesor Barami. Sus poderes han servido únicamente para sembrar en la mente del burlador que teme ser burlado la idea de que Julieta puede caer.

El apartamento de la tentación (1971) 
Producción: Ízaro Films (ES) 
Director: Julio Buchs. 
Guión: Federico de Urrutia y Julio Buchs, basado en una idea de Carlos Blanco. 
Intérpretes: Carmen Sevilla (Julieta), Juan Luis Galiardo (Alberto), José Sacristán (Maximino), Helga Liné (Rosaura), Mari Carmen Yepes (Laura), Jaime de Mora y Aragón (el Barón), Antonio Ozores (Zacarías Ridruejo), Jesús Guzmán (el profesor Barami), Tito Rodríguez (su asistente), Rafael Hernández (el taxista), Ángel Ter (Ripoll, agente artístico), Luis Morris (Manqui), Mirta Miller, Emilio Laguna (López), Manolo Codeso (el patriota), Gogó Rojo (Antonia), Xan das Bolas (guarda forestal), José Morales, Beni Deus, María Isbert, Emilio Rodríguez, Fabián Conde, Paco Rabal, Carlos Lucas. 
96 min. Color (Eastmancolor)

24 de abril de 2024

Escamoteo de mil damas por el Gran Manderville


La casa de las mil muñecas (House of a Thounsand Dolls, 1967), Jeremy Summers

¿Qué mejor manera de escamotear a una jovencita que meterla en una urna de cristal en una sala de fiestas atestada de público y dar unos pases mágicos? El Gran Manderville (Vincent Price), asistido por la hermosa Rebecca (Martha Hyer) y el oriental Ah Toy (el irunés pasado por Hollywood Juan Olaguibel), lleva varios años ejecutando su número en todos los teatros de Europa.

Al parecer la Interpol no ha atado cabos, pero las chicas desaparecidas acaban invariablemente en un burdel de Tánger o cualquier otra ciudad que se pueda sugerir con una cúpula morisca y un par de palmeras; chilabas, feces y turbantes repartidos al buen tuntún entre la figuración y algún cartel en árabe completan el efecto. Que luego por la avenida principal de la ciudad norteafricana circulen taxis y autobuses madrileños es harina de otro costal.


Hasta allí ha llegado un valeroso caballero español (Sancho Gracia), dispuesto a encontrar a su novia, Diana (Maria Rohm), desparecida en Viena sin que al parecer la policía se haya tomado el más mínimo interés por aclarar el misterio. Un chivatazo le lleva hasta una “extraña casa de juegos”, que es el eufemismo que la censura debía admitir para denominar un burdel de lujo regentado por madame Viera (Yelena Samarina). Allí están las muchachas escamoteadas por el Gran Manderville a lo largo y ancho de Europa, aunque el millar se quede en una docena.


El joven pagará con su vida el intentar rescatar a Diana, pero su buen amigo Stefan Lemburg (George Nader), que está en Tánger de vacaciones con su mujer (Ann Smyrner), toma el relevo de la investigación. Mientras tanto, Diana y una compañera, intentan escapar de la casa —la otra afirma que cuando fue secuestrada trabajaba como acróbata en un circo— y son sometidas a tortura en un ritual harto frecuente en la serie de películas que Harry Alan Towers está rodando contemporáneamente sobre el doctor Fu-Manchú.


Armstrong cita a su mujer en el night-club donde actúa el Gran Manderville...


Todo empieza con una rutina clásica: con los ojos vendados, Rebecca adivina desde el escenario cuánto dinero lleva un joven en la cartera o lo que estudia otro que está en un palco. En realidad, se trata de una añagaza para localizar a una mujer sola entre el público e invitarla a entrar en la urna. Un aleteo de la capa del Gran Manderville y ¡alehop! la chica ha desparecido. Claro que el mago y sus asistentes no contaban con la existencia de Stefan Lemburg.



A partir de ahí los acontecimientos se precipitan y las diferentes tramas —los enfrentamientos de Lemburg con los sicarios de madame Viera, el nuevo secuestro de María, la inoperante investigación policial y la tortura de las pupilas de La Casa de las Mil Muñecas— nos conducen a trompicones hacia un desenlace en el que descubriremos que el artífice del diabólico plan no es el rey de corazones, sino la reina.


La casa de las mil muñecas / House of a Thousand Dolls (1967)
Producción: Hispamer Films (ES) / Constantin Film (RFA)
Dirección: Jeremy Summers. Guion: Harry Alan Towers (como Peter Welbeck) y María del Carmen Martínez Román. Fotografía: Manuel Merino. Música: Carlos Camilleri. Montaje: Alan Morrison. Decorados: Santiago Ontañón.
Intérpretes: Vincent Price (Felix Manderville), Martha Hyer (Rebecca), George Nader (Stefan Lemburg), Ann Smyrner (Marie Lemburg), Maria Rohm (Diana), Sancho Gracia (Fernando), Yelena Samarina (Madame Viera), José Jase (Ahmed), Milo Quesada (Luke), Juan Olaguibel (Ah Toy), Wolfgang Kieling (el inspector Emil), Herbert Fux (Abdu), Luis Rivera (Paul), Nieves Salcedo (Mitzi), Claudia Gravy (Kalim), Rafael Albaicín (comisario).
Color por Techincolor. Techniscope (2,35:1). 87 min.


23 de agosto de 2023

Houdini se reencarna

The Man from Beyond (Burton L. King, 1922)

Después de sus primeras incursiones cinematográficas, Houdini regresó a Nueva York y en 1921 creó la Houdini Picture Corporation rodando The Man from Beyond, la primera de las dos únicas películas que hizo la compañía. Escrita, dirigida e interpretada por él mismo, The Man from Beyond trata sobre los espíritus y la reencarnación, temas que nunca antes se habían atrevido a llevar a la gran pantalla.

Houdini interpreta a Howard Hillary, congelado en el Ártico durante cien años. Tras ser descongelado, en una secuencia larga y aburrida, se reincorpora a la sociedad y conoce a una joven llamada Felice (Jane Connelly), que él cree que es su prometida de hace cien años, también llamada Felice. El caso es que Felice está en su ceremonia de boda, a punto de casarse con el que parece ser el malo de la película, el Dr. Gilbert Trent (Arthur Maude), y Hillary interrumpe la boda y le cuenta todo su romance y sus aventuras en el barco y le habla de su padre, del padre de Felice, el cual ha desaparecido misteriosamente. Por esta razón llaman a la policía y le encierran en un manicomio del que, cómo no, escapa fácilmente.

Lo curioso de la película es que Howard no parece darse cuenta de que está en 1922 y no en 1820 hasta pasada la mitad de la película. ¿No le resulta raro que los coches sean tan diferentes y que la ciudad haya cambiado tanto? Además, Houdini no realiza ninguna de las cosas por las que era famoso en los escasos 66 minutos de la película. Sólo realiza un escape de una camisa de fuerza y un rescate en las cataratas del Niágara. El público de la época debió de sentirse muy decepcionado al no ver a Houdini en acción.

En un momento dado se le ve leyendo "The New Revelation" de Conan Doyle, cosa curiosa, ya que el autor trató de convencerle de que el espiritismo era algo real y que su mujer podía ayudarle a tener un contacto con el más allá y hablar con su madre muerta. La película tiene una trama policiaca con guiños al espiritismo, y el asunto no es fácil de seguir.

The Man from Beyond fue un fracaso de público —al igual que Haldane of the Secret Service— y Houdini se vio obligado a volver al vodevil después de dos años para poder pagar sus deudas. Aburrida, poco atractiva y confusa, la película solo tiene interés histórico para los estudiosos de Houdini, e incluso éstos se sentirán decepcionados por su aparente falta de voluntad para hacer aquello por lo que le adoraban.

The man from Beyond (1922)
Productora: Houdini Picture Corporation (EE.UU.)
Director: Burton L. King
Guion: Harry Houdini (historia) y Coolidge Streeter (adaptación)
Productor: Harry Houdini
Intérpretes: Harry Houdini (Howard Hillary "The Man From Beyond"), Arthur Maude ( Dr. Gilbert Trent), Albert Tavernier (Dr. Crawford Strange), Erwin Connelly (Dr. Gregory Sinclair), Frank Montgomery (François Duval), Luis Alberni (Capitán del Barkentine) Yale Benner (Milt Norcross), Jane Connelly (Felice Strange), Nita Naldi (Marie Le Grande)
Blanco y negro. 74 min.