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25 de febrero de 2026

Las pulgas de la familia Torp

Ya hemos tenido la ocasión de explicar en otra entrada la inverosímil aunque real historia de los Circos de Pulgas. En esta ocasión hemos tenido la suerte de encontrarnos con este documento en nuestro viaje en busca de la felicidad permanente visitando Parques de Atracciones.

La familia Torp es una experta en estos minúsculos artistas desde que William Torp comenzara su Circo de Pulgas en la década de los veinte del siglo XX en Inglaterra y se instalara más tarde en el Parque de Atracciones de Copenhage, los famosos Tivoli Gardens. John Torp mantuvo la tradición familiar recorriendo los Parques de EEUU de costa a costa con su Circo de Pulgas. Más tarde, en la década de los setenta abrió otro negocio de pulgas en Tenerife. Como dice él mismo: "There are many stories about a Flea Circus, and some are true and some are untrue". Entre las verdaderas está la historia de su familia.

18 de febrero de 2026

Parques de atracciones: el Prater vienés


The Third Man (El tercer hombre, 1949), Carol, Reed

Les ofrecemos un recorrido cinematográfico por el Prater de Viena y un viaje en la “Riesenrand”, la noria gigante que dio fama a su parque de atracciones, construida en 1896, con quince cabinas que alcanzan en su punto máximo los sesenta metros de altura.

Diversión en una lavandería china
En sus memorias, “Fun in a Chinese Laundry” (que citamos por la traducción española de Fernando Méndez-Leite) escribe el ilustre vienés Josef von Sternberg:

“En el centro de todo lo que fue Viena estaba el Prater, el mayor parque de atracciones del mundo, con su noria gigante, que aún existe, mientras todo lo que la rodeaba ha sido arrasado por la guerra. (…) Centenares de puestos de tiro al blanco, títeres, marionetas, Clowns con sus semblantes encalados y vistiendo enormes dominós, barcas que se deslizaban desde lo alto para caer en medio de un ruidoso chapuzón, jugadores de naipes imaginarios que gemían al ser abofeteados, pulgas amaestradas ejecutando sus piruetas, tragasables, liliputienses dando volteretas y hombres realizando toda clase de alardes en zancos; contorsionistas, artífices en juegos de manos y acróbatas; columpios desatados que con sus rápidos movimientos hacen brillar las faldas, demostrando así que no todas las mujeres pierden la ropa interior; un bosque de globitos, atletas tatuados, levantadores de peso luciendo la hinchada musculatura, mujeres serradas por la mitad y que aparentemente iban a pasar el resto de su vida truncadas; perros ye elefantes amaestrados, cuerdas tensadas sobre las que se atrevía a caminar un gastrónomo, mientras iba obsequiando al público con salchichas y rábanos picantes que iba sacando de una cesta llena, lo que contemplaba con envidia; graciosas bailarinas; tipos que, gruñendo, lanzaban cuchillos a escudos vivientes que gritaban cada vez que acusaban un blanco, con el pelo suelto hasta los bordes de sus batas de noche; indios lanzadores de hachas, con sus flemáticas mujeres, pieles rojas también; terneras con dos cabezas; miembros del sexo débil gruesas y barbudas cuyos muslos podían servir de almohada a u ejército; magos que sacaban de una jarra líquido llameante para tragárselo tranquilamente, caníbales que hacían sonar los tambores, hipnotizadores que practicaban la levitación en un círculo de mujeres dormidas y, encaramado sobre un caballo de madera, el más destacado atractivo de la fiesta: un enorme mandarín chino con los bigotes más largos que la cola de un caballo, meciéndose al son de “Olas del Danubio” (Donauwellen), de Ivanovici. ¿Qué mas podía yo haber pedido entonces?”

Sternberg volcó sus recuerdos de esta época en The Case of Lena Smith (El mundo contra ella, 1929), película complicadilla de encontrar. Por suerte hay otros cineastas que han instalado su cámara en el Prater.

Harry Lime y el reloj de cuco
Ya conocen el argumento: el escritor de novelas populares Holly Martins (Joseph Cotten) llega a Viena después de la guerra y se entera de que Harry Lime (Orson Welles) ha muerto. ¿O no?
Se cita con él frente a la casa del doctor Winkel, en el Prater, el parque de atracciones situado en este barrio vienés. No hay casi gente a esta hora de la mañana; apenas unos niños que vienen a montar en el tiovivo. Al fondo podemos ver la “Rodelbahn” (la montaña rusa) que había sido desmantelada durante los meses finales de la contienda y volvió a estar operativa a partir de 1947.

Holly y Harry suben en la “Riesenrand”. Desde arriba Harry le muestra a Holly la pequeñez del ser humano. Si le ofrecieran a Holly una moneda por cada uno de esos puntitos que desapareciera, ¿se lo pensaría dos veces? juegan al ratón y al gato. Harry es al tiempo amenazante y encantador. Holly juega sus cartas: el amor de Anna (Alida Valli), la exhumación del ataúd de Harry… La cosa termina en tablas.

Al descender de la cabina, Harry expone su teoría sobre el ser humano, uno de los diálogos más famosos de la historia del cine:
-No seas tan pesimista. Después de todo, no es tan terrible. Como alguien dijo, en Italia, en treinta años de dominación de los Borgia, no hubo más que terror, guerras, matanzas… pero surgieron Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza, por el contrario, tuvieron quinientos años de amor, democracia y paz, y ¿cuál fue el resultado?... El reloj de cuco.

Otros títulos
La tensión volvería al Prater cuando el vienés Fred Zinnemann rodara allí la escena en que el asesino a sueldo conocido como el Chacal (Edward Fox) recibe de la OAS el encargo de acabar con De Gaulle en The Day of the Jackal (Chacal, 1963). Más recientemente, la comedia romántica Before Sunrise (Antes de amanecer, 1995), de Richard Linklater o The Living Daylights (007 Alta tensión, 1987), uno de los 007 protagonizados por Timothy Dalton, también tienen escenas de corte romántico en la “Riesenrand”.

Si retrocedemos atrás en el tiempo tendremos ocasión de contemplar la espléndida reconstrucción que se llevó a cabo en 1923, en los estudios de la Universal, para el rodaje de Merry-Go-Round bajo la supervisión del maníaco del realismo Erich von Stroheim. Lo haremos en breve. Las crónicas aseguran que en 1914 la ecuyère Solange d'Atalide realizó una acrobacia sensacional para una película, pero desconocemos cuál pueda ser su título. Se trataba de dar una vuelta completa montada a caballo en una de las cabinas… Pero no dentro, sino encima. Según los testimonios la proeza resultó un éxito absoluto.

The Third Man (El tercer hombre, 1949)
Producción: London Film Productions (GB)
Director: Carol Reed.
Guión: Carol Reed y Graham Greene, basado en un relato de éste.
Intérpretes: Joseph Cotten (Holly Martins), Alida Valli (Anna Schmidt), Orson Welles (Harry Lime), Trevor Howard (comandante Calloway), Bernard Lee (sargento Paine), Paul Hörbiger (Karl), Ernst Deutsch (Kurtz), Siegfried Breuer (Popescu), Erich Ponto (el doctor Winkel), Wilfrid Hyde-White, Hedwig Bleibtreu.
104 min. Blanco y negro.

17 de marzo de 2025

Perla Blanca en el parque de atracciones


The Perils of Pauline (Las peripecias de Paulina, 1914), Louis Gasnier y Donald MacKenzie 

En 1912 las productoras francesas decidieron acometer la conquista del Mercado estadounidense en su propio terreno. La Gaumont destacó allí a Alice Guy, una de las primeras mujeres en asumir puestos de responsabilidad en la industria cinematográfica, la Eclair, y la Pathé Frères envió a Louis Gasnier, que había sido cómplice de los primeros escarceos cinematográficos de Max Linder. Gasnier alcanzaría la fama al descubrir a una muchachita cuyo nombre se convertiría en sinónimo de aventura, riesgo y emoción a plazo fijo: Pearl White.

En las carteleras españolas el serial The Perils of Pauline (Las peripecias de Paulina, 1914) se presenta en el otoño de 1915 para enlazar, a principios del año siguiente con The Exploits of Elaine (Los misterios de Nueva York, 1914). The Fatal Ring (La sortija fatal, 1917) llega a las pantallas españolas en enero de 1919. Para entonces Pearl White ya es la famosísima Perla Blanca. Gasnier lo intenta con Mollie King y Ruth Rolland, remedos de la famosísima heroína. Pero para 1920 el gusto por los seriales ha decaído. 

Pearl White 
Pearl White (1889-1938) era hija de un granjero de Missouri. Su madre muere cuando ella es aún muy pequeña y para aportar la economía familiar pronto se ve empujada al escenario. La leyenda dice que apenas reúne el dinero suficiente se compra un caballo. Con trece años actuaba como ecuyère pero una caída la obliga a abandonar el circo. Pasa entonces a formar parte de una de esas compañías de teatro que llevan de gira por las pequeñas ciudades estadounidenses las obras que han triunfado en Broadway. Así conoce a su marido, con el que se casa a los dieciocho años. Con veinte, su habilidad como caballista, le vale el papel protagonista de un western titulado The Girl from Arizona (1910). En 1914 alcanza la fama con The Perils of Pauline. Se casa entonces con Wallace McCutcheon jr. Un matrimonio desgraciado porque McCutcheon sufre los efectos de los gases durante la guerra y termina suicidándose. Pearl White había conseguido un contrato con la Fox en 1920 para protagonizar dramas. Sin embargo, la cosa no terminó de funcionar y en 1923 rodó un nuevo serial para la Pathé. Víctima de una depresión nerviosa Pearl White se retira del cine en 1924. Cinco años antes había publicado una autobiografía –“Just Me”- más acorde con las aventuras de sus personajes que con su propia biografía. Murió de cirrosis en Francia, en 1938.

Los dos biopics sobre Pearl White también llevaron el título de The Perils of Pauline: el muy divertido protagonizado por Betty Hutton en 1947 y el –para nosotros desconocido- interpretado por Pamela Austin en 1967. Evelyn Knapp protagonizó un serial sonoro de la Universal en 1933.

El serial según Gasnier 
En 1914 Gasnier y Donald Mackenzie emprenden el rodaje de los veinte episodios de The Perils of Pauline, donde se narran las aventuras de la intrépida Paulina, una muchacha que a la muerte de su tío opta por vivir intensamente antes de hacerse cargo de su herencia. Frente a la norma posterior de dejar a los héroes al borde del peligro al final de cada episodio, Paulina (Pearl White) y Harry (Crane Wilbur) regresan al hogar sanos y salvos cuando ya el malvado Koerner (Paul Panzer) se creía poseedor de la fortuna del fallecido Marvin. Entretanto, los dos jóvenes han arrostrado peligros sin cuento.
En el primer episodio “Trough Air and Fire”, asistimos a la brevísima exposición: un millonario a punto de cascar, un hijo dedicado al deporte y a los automóviles, una pupila risueña y ansiosa de aventuras, un secretario insidioso y un canalla procedente de los bajos fondos. Trabamos conocimiento con ellos en cinco minutos y no necesitamos más. De hecho, el millonario muere inmediatamente. Los otros están tallados de una pieza.

Mucho se ha hablado de Pearl White como prototipo feminista. Hay que decir, en honor a la verdad, que muchas veces se deja rescatar por el varón, pero también que ella es capaz de arrostrar los peligros sola y que sus deseos de independencia y aventura son patentes. El trato es razonablemente igualitario, aunque en muchos episodios Paulina se las arregle para meterse en líos y tenga que ser Harry el que se las componga para sacarla de ellos.
Varias son las diferencias con los seriales que a este lado del Atlántico están creando Victorin Jasset para la Eclair (Nick Carter contra Zigomar) y Louis Feuillade para la Gaumont (Fantomas, Los vampiros, Judex). En los europeos predominan cierto ambiente fantástico, los interiores misteriosos y los exteriores suburbiales. The Perils of Pauline, por el contrario, se desarrolla en grandes espacios abiertos. Ríos, cataratas, precipicios, son el marco más frecuente donde tiene lugar la acción.

En el quinto episodio “The Aerial Wire” Koerner se pone de acuerdo con unos cíngaros que secuestrarán a Paulina, la encerrarán en el sótano de un molino y luego pondrán una carga de dinamita en la noria para que el sótano se inunde. Como podemos comprobar el plan no puede ser más alambicado. Y, además, se nos explica punto por punto antes de que veamos su ejecución. Disfrazados de bomberos los cíngaros raptan a Paulina y la encierran con Harry en el sótano. Cuando empieza a inundarse ellos escapan nadando por la chimenea. Desde el tejado alcanzan un cable que cruza el río a gran altura. Los villanos lo cortan cuando están a medio cruzar y, luego, cuando caen al agua, disparan sobre ellos. A pesar de todo, la pareja consigue retornar a casa sana y salva. 

Ascensión aerostática en el parque de atracciones de Pallisades
El primer capítulo lleva por título “Through Air And Fire” y, efectivamente, contra estos dos peligros se tendrán que enfrentar Paulina y Harry. En media hora se nos pone en antecedentes sobre las peculiaridades de la herencia, la actitud sospechosa del albacea y todavía tenemos tiempo para asistir a un partido de tenis y echar un ojo al Pallisades Amusement Park, que desde 1910 era propiedad de los hermanos Nicholas y Joseph Schenck.

El parque estaba situado en Fort Lee, Nueva Jersey, y ya contaba con un tiovivo y algunas atracciones pero los hermanos Schenck lo dotaron además con la mayor piscina de agua salada del mundo. Aquí se asociaron con Marcus Loew, el dueño de una cadena de cines que terminaría siendo uno de los fundadores de la Metro-Goldwyn-Mayer. Para aquellos de ustedes que no lo recuerden Joe Schenck fue, como productor independiente, el promotor de Roscoe “Fatty” Arbuckle y de Buster Keaton.

En el Pallisades Amusement Park no eran infrecuentes los espectáculos del Salvaje Oeste y, de tanto en tanto, las novedosas ascensiones en globo aerostático. Pues bien, el globo del profesor Panatella es uno de los objetivos de la sed de aventuras de Paulina. Cuando el aeronauta está a punto de embarcar, el sicario de Koerner (Francis Carlyle) suelta las amarras y el globo parte sin rumbo. Paulina desciende por la cuerda junto a un acantilado. Cuando Harry intenta rescatarla, los villanos cortan la soga. Exhausto Harry, no encuentran obstáculo para maniatar a Paulina y llevarla a una casa abandonada a la que prenden fuego. Harry recupera la conciencia a tiempo e, incluso, consigue un caballo blanco en el que acudir de nuevo al rescate de su amada.


En 1934 los hermanos Schenck traspasaron el parque de Pallisades a los hermanos Rosenthal que lo mantuvieron en activo hasta 1971.

The Perils of Pauline (Las peripecias de Paulina, 1914) 
Pathé Frères (EEUU) 
Directors: Louis J. Gasnier y Donald MacKenzie. 
Guión: Charles W. Goddard, Basil Dickey. 
Intérpretes: Pearl White (Pauline), Crane Wilbur (Harry Marvin), Paul Panzer (Koerner / Raymond Owen), Edward José (Sanford Marvin), Francis Carlyle (Hicks), Clifford Bruce (el jefe de los gitanos), Donald MacKenzie (Blinky Bill), Jack Standing (Summers), Eleanor Woodruff (Lucille),Sam Ryan (Baskinelli), Leroy Baker, Louise Du Pre, Oscar Nye. 
20 episodios. 
Blanco y negro

27 de febrero de 2025

El parque de atracciones de Liseberg


Kvinnodröm (Sueños, 1955), Ingmar Bergman 

Una diseñadora de moda (Eva Dahlbeck) y una modelo (Harriet Andersson) viajan de Estocolmo a Gotemburgo para una sesión fotográfica. En realidad la primera quiere recuperar a su antiguo amante (Ulf Palme) y la segunda huye de una relación recién finalizada.

Susanne, la diseñadora, cree posible reencontrar el amor en una habitación de hotel y Doris, la ambiciosa modelo, conoce a un hombre mayor que la colma de regalos. Desde un vestido y un collar de perlas hasta el más insignificante de sus caprichos, como merendar tarta de almendras. Lo más extravagante que se le ocurre a Doris es montar en la montaña rusa del parque de atracciones de Liseberg.

El parque fue inaugurado en 1924. Actualmente sus montañas rusas atraen a un buen número de visitantes y se anuncia como el más grande de Escandinavia. En junio de 1954, cuando Bergman rueda Kvinnodröm, tiene un extraño aire de parque fantasma. No parece que haya otros visitantes. Un guía (Richard Mattsson) conduce a la pareja por las diferentes atracciones: la montaña rusa, el torbellino, el tren del terror… 

La velocidad produce una exaltación casi histérica en Doris, pero el maduro cónsul (Gunnar Björnstrand) no resiste la agitación del viaje ni el campanilleo del autómata que oficia de inquietante jefe de estación en el tren del terror. Cuando salen del parque, el cónsul se desploma. Si ud. quiere ver la película la encontrará de momento aquí.

Kvinnodröm (Sueños, 1955) 
Producción: Sandrew-Produktion (SUE) 
Guión y Dirección: Ingmar Bergman 
Intérpretes: Eva Dahlbeck (Susanne Frank), Harriet Andersson (Doris), Gunnar Björnstrand (cónsul Otto Sonderby), Ulf Palme (Henrik Lobelius), Inga Landgré (Marta Lobelius), Benkt-Åke Benktsson (Magnus), Sven Lindberg (Palle, el novio de Doris), Kerstin Hedeby-Pawlo (Marianne), Richard Mattsson (el guía del Parque de Atracciones), Naima Wifstrand (señora Aren), Renée Björling, Ludde Gentzel, Git Gay, Gunhild Kjellqvist, Axel Düberg, Marianne Nielsen, Jessie Flaws, Bengt Schött, Viola Sundberg, Tord Stal. Carl-Gustaf Lindstedt. 
87 min. Blanco y negro.

5 de noviembre de 2024

Diving Horses


Wild Hearts Can't Be Broken (1991), Steve Miner

Sonora es una joven rebelde que está aburrida —más bien harta— de su pequeño pueblo, de su rígida escuela y de su estricta tía. Estados Unidos está sumida en la pobreza a causa de la Gran Recesión. Las oportunidades comienzan poco a poco a aflorar por todo el país y los sueños de Sonora se acrecientan. Cuando su tía, después de vender su caballo Lightning, decide enviarla a un centro de beneficencia para librarse de ella, Sonora se escapa en busca de un trabajo como jinete de caballos de saltos en altura, un anuncio que ha visto en el periódico. 

Ya en la feria, Sonora (Gabrielle Anwar) se comporta con desparpajo y descaro desafiando al cascarrabias William Doc Carver (Cliff Robertson), el dueño e inventor de la atracción que ha puesto el anuncio. Este la rechaza por su juventud e inexperiencia, pero Sonora no está dispuesta a renunciar a sus sueños tan rápidamente e insiste hasta que finalmente le permiten trabajar en los establos cuidando a los caballos. Así se enrola con la trup y viaja hasta Virginia comenzando su intrépida aventura.

Al (Michael Schoeffling), el hijo de Doc, y Sonora se sienten atraídos mutuamente y comienzan a domar juntos un díscolo caballo al que Sonora bautiza con el nombre de Lightning. A Doc no le agrada demasiado que su hijo flirtee con la joven rebelde hasta que descubre las habilidades naturales de la chica con los caballos. Pero esta circunstancia crea problemas, primero con Al, que se marcha enfadado con su padre y más tarde con Marie (Kathleen York), la estrella del espectáculo hasta entonces que se despide del espectáculo: "yo soy una actriz, no una artista de circo".

Más de la mitad de la película se ocupa de todos estos asuntos, hasta la muerte de Doc que es cuando Al toma el relevo de su padre, se casa con Sonora y comienza la carrera triunfal de la artista en el Steel Pier de Atlantic City. Pero Sonora se queda ciega al no cerrar los ojos en una mala caída a la piscina, lo que le provoca un desprendimiento de retina, y tiene que volver a comenzar desde el principio, pues no está dispuesta a abandonar su sueño.

Basada en el libro biográfico de Sonora Webster Carver, "A Girl and Five Brave Horses", escrito en 1961, Wild Hearts Can't Be Broken es una película muy del estilo Disney, que nos ayuda a entender una atracción que durante muchos años tuvo un gran éxito en shows del salvaje oeste o en parques de atracciones. Por cierto, Sonora, que asistió a ver la película acompañada de su hermana Arnette, no se quedó muy entusiasmada con la película.

Sonora Webster Carver (1904-2003)
Y no es de extrañar porque leyendo su autobiografía hay demasiados elementos que no nos encajan, comenzando por su antipática tía. Es su madre —y nosotros, ¡que la imaginábamos huérfana!— quien la convence para presentarse a la audición de Doc Carver. Al principio remisa y desconfiada, poco a poco, fue ganándose la confianza del veterano Doc y la suya propia haciéndose cargo de los caballos y de muchas otras obligaciones de la vida nómada. 

Bettmann Archive

El acto denominado Diving Horses tiene una difícil traducción en español: ¿caballos buceadores, caballos saltadores, caballos que se zambullen en el agua? La atracción consiste en un caballo y su jinete lanzándose desde una torre de 12 metros de altura a una pequeña piscina de agua. El número tenía muchos secretos y nadie quiere imaginarse el balance de daños prueba - error que tendría Doc Carver antes de decidirse a producir tan singular número. Sonora cuenta en su autobiografía, por ejemplo, que las piscinas no son especialmente hondas pues el caballo necesita tocar el suelo para impulsarse de nuevo hacia la superficie y subir la rampa de madera. Sin esta sutil medición todo el número se podría ir al traste pues el caballo podría salir en cualquier dirección.

William James

Tan solo tres meses después de estar en la carretera en su nueva profesión, Sonora se convierte en la jinete estrella y comienza a trabajar sin descanso durante años, hasta que en 1931 una mala caída en Atlantic City le provoca una ceguera por su negativa de ir al médico a tiempo.


Sonora se sobrepone con dignidad a su nueva situación rechazando conductas lastimeras y esforzándose por emprender con resolución sus nuevos retos. Entre esos retos hay uno que destaca por su dificultad: volver a montar a los caballos y zambulllirse con ellos en la piscina. Pero nada es imposible para Sonora, así que un año más tarde vuelve a trabajar en Atlantic City, siendo la estrella de la atracción hasta 1942. Sonora murió a los 99 años de edad después de haber tenido un papel destacado durante muchos años como luchadora por los derechos de las personas ciegas.

William Frank Doc Carver (1840-1927)
Lo escribe Raymond W. Thorp en la portada de la biografía que dedica a Doc Carver: Plainsman, Trapper, buffalo hunter, Medicine Chief of the Santee Sioux, World's champion marksman and Originator of the American Wild West Show. Casi nada. Además, pelirrojo.  El mote de Doc se le aplicaba porque aprendió las técnicas de los dentistas ejerciendo este oficio como tal en algunas ocasiones. 

By A. Hoen and Co., Baltimore 

Pionero de los Wild West Shows, excelente tirador de rifle, inventor de la atracción de los Diving Horses y exitoso empresario, también fue el padre del marido de Sonora, Al Floyd Carver.

 A.H. Arnold, Omaha - Heritage Auctions, Public Domain,
 
Su vida es un mosaico de aventuras de todo tipo en la época en la que los Estados Unidos luchaban con los indios nativos por el control de los territorios. En 1883, monta junto con Buffalo Bill Cody el primer Wild West show ambulante que se anunciaba con el rimbombante nombre de "Wild West: Hon. W. F. Cody and Dr. W. F. Carver's Rocky Mountain and Prairie Exhibition". La sociedad se rompió después de una temporada y desde entonces se declararon enemigos y pelearon en los juzgados por la utilización del término Wild West Show.

Aquí podrán ver esta película en su totalidad.

Wild Hearts Can't Be Broken (1991)
Walt Disney Pictures (EE.UU)
Director: Steve Miner
Productor: Matt Williams
Fotografía: Daryn Okada
Montaje: Jon Poll
Música: Mason Daring
Intérpretes: Gabrielle Anwar (Sonora Webster), Michael Schoeffling (Al Carver), Cliff Robertson (Doc Carver), Dylan Kussman (Clifford), Kathleen York (Marie), Frank Renzulli (Mr. Slater), Nancy Moore Atchison (Arnette Webster), Lisa Norman (tía Helen), Lorianne Collins (Clarabelle), Elizabeth Hayes (Miss Simpson), Laura Lee Norton (Mrs. Ellis), Michael J. Matusiak (fotógrafo)
88 min. Color

27 de septiembre de 2024

Caldo de carne y verdura con fideos


Terra d'escudella
(1977-1980), Mercé Vilaret

Terra d'escudella fue el primer programa infantil grabado en catalán por TVE de Catalunya. El programa, del que se pueden ver numerosos capítulos en RTVEplay, se emitía los sábados por la mañana. Terra d'escudella estaba interpretado por "Els Comediants" y por otros grupos catalanes como Els Joglars, que en 1977 hicieron una serie de seis capítulos sobre la historia de Cataluña, Ziasos, Marduix, La Trágica, U de Gusano y numerosos actores y actrices de la época como Vicky Peña, Anna Vidal y Joan Armengol entre otros.



Los episodios disponibles son muy variados y entre ellos podemos encontrar un programa dedicado al circo, realizado por La Trágica, que nos ha decepcionado sobremanera. No hay ni un solo número circense de verdad, todo está falseado (el lanzamiento de cuchillos, las acrobacias, la magia…) y los diferentes sketches me resultan burdos y poco graciosos: el burro sabio o la pelea de dos mujeres barbudas no tienen ni pies ni cabeza. Una pena, la verdad, pues nos esperábamos otra cosa.


Hay otro capítulo titulado Fregolismes en el cual Anna Vidal y Joan Armengol presentan diferentes teatros de cartón y hablan de Leopold Fregoli, el famoso actor y transformista italiano, aunque luego se enredan con una obra teatral en la que participan también Rosa Novell y Domènec Reixach, y se olvidan de Fregoli aunque en la obra hay muchos cambios de personajes.


Hay otros capítulos dignos de destacar como los dedicados a los carnavales, con los miembros de Comediants y su peculiar y festivo imaginario popular, y los que tienen como motivo la Fiesta Mayor de Figueres, la Diada de Sant Jordi o el Tibidabo. Era el momento de reivindicar la cultura y la historia de Catalunya y el programa se hace cargo de ello con mayor o menor fortuna. El éxito de estos programas hacen que TVE de Catalunya sea la encargada de realizar la mayor parte de los programas infantiles que se realizaron desde entonces en la cadena estatal. 


Terra d'Escudella (1977-1980)
Dirigido por Mercè Vilaret (primera época), Lluís M. Güell y Sergi Schaaff.
Guion: Josep M. Vidal, Miquel Obiols y Montserrat Camps

1 de abril de 2023

Motivos para la coulrofobia


The Girl on the Pier (1953), Lance Comfort

En el gabinete de figuras de cera que Joe Hammond (Campbell Singer) regenta en el pier de Brighton, entre otras figuras macabras, hay un payaso. Hammond está casado con la bella Rita (Veronica Hurst), que se ha enamorado a primera vista de Nick Lane (Ron Randell), el apuesto cantante y clarinetista de la big band que anima el baile cada noche en el mismo pier. Lo cierto es que el cantante tiene una cuenta pendiente con el propietario del gabinete de figuras de cero, que se quedó con cuatro mil libras del botín de un robo que cometieron juntos y dejó que se pudriera en la cárcel. La rivalidad está servida. Pero quiere la casualidad que el mismo fin de semana en que estalla el conflicto, viaje a Brighton con su familia el inspector Chubb (Charles Victor). Su hija (Eileen Moore) se ha ennoviado desde el mismo viaje en tren con un jovencísimo reportero de sucesos (Brian Roper) y el pequeño Charlie (Anthony Valentine) se pasa el día en busca de crímenes que resolver por su cuenta. 


The Girl on the Pier es una modestísima película de poco más de una hora de duración y con apenas un único decorado exterior, el muelle Oeste de Brighton. Las atracciones son múltiples: autómatas que predicen el futuro... 

 

… un clavadista que se arroja desde lo alto del muelle hasta las frías aguas del Atlántico a través de un aro de fuego…


… el baile amenizado por la jazz band de Ray Terry…


… y, por supuesto, el gabinete de figuras de cera de Hammond, con un payaso sentado en el vestíbulo al que Charlie cree haber visto moverse. 


Claro, que también había visto a Hammond con el cadáver de Rita, que ha resultado no ser otra cosa que una figura de cera. 


Pero la intuición del tío resulta ser cierta y la efigie del payaso cobra vida para disparar contra alguien y protagonizar una espectacular persecución que constituye el clímax. Es lo único espectacular en una película tan modesta como ésta, que ni siquiera logra aprovechar el inquietante decorado del gabinete. 


The Girl on the Pier (1953) 
Producción: Major Pictures (GB) 
Dirección: Lance Comfort 
Guión: Guy Morgan. 
Fotografía: William McLeod. 
Música: Ray Terry. 
Montaje: Gerald Landau. 
Intérpretes: Veronica Hurst (Rita Hammond), Ron Randell (Nick Lane), Charles Victor (el inspector jefe Chubb), Campbell Singer (Joe Hammond), Marjorie Rhodes (Clara Chubb), Eileen Moore (Cathy Chubb), Anthony Valentine (Charlie Chubb), Brian Roper (Ronnie Hall), Steve Conway (el sargento Webb). 
Blanco y negro. Formato académico (1,37:1). 62 min.