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2 de mayo de 2025

Los juguetes de Méliês

Hugo (La invención de Hugo, 2011), Martin Scorsese

Hemos tardado en ponernos a la faena, pero finalmente hemos cumplido y aquí estamos, dispuestos a proyectar Hugo, la primera película en 3D de Martin Scorsese, nominada a 11 Oscars y ganadora de cinco de ellos: Best Cinematography, Best Art Direction, Best Visual Effects, Best Sound Editing y Best Sound Mixing.

La película trata de un niño de 12 años, Hugo Cabret (Asa Butterfield), que vive en una estación de tren de París y subsiste cometiendo pequeños hurtos en la propia estación. Su trabajo es mantener los relojes de la estación a punto y dar cuerda a los mecanismos que los hacen funcionar. Su padre (Jude Law), relojero de profesión, ha fallecido en un incendio. El alcohólico de su tío (Ray Winstone) se hace cargo de los relojes y del niño y le lleva a la estación a vivir con él. Cuando su tío desaparece, Hugo se sigue haciendo cargo de los relojes sin comunicar a nadie la desaparición de su familiar.

Hugo vive en los intestinos de la estación rodeado de los engranajes que dan vida a los relojes. Por otro lado, sigue trabajando en el proyecto más ambicioso de su padre: la reparación de un autómata estropeado, un hombre mecánico supuestamente capaz de escribir con una pluma estilográfica. Para ello roba algunas piezas mecánicas en la juguetería de la estación, que casualmente es el establecimiento que regenta George Méliès (spoiler), maestro de la primera época del cine, cuyas películas supuestamente han desaparecido y al que todo el mundo considera muerto.


El autómata, el verdadero protagonista de la película, está inspirado en uno fabricado por el relojero suizo Henri Maillardet,​ así como en el autómata "el escritor", de Jaquet-Droz.​ Hugo está obsesionado con arreglarlo pues considera que todo lo que hay en la tierra tiene un cometido y quiere devolverle la vida al autómata. Es una metáfora de la que se vale Scorsese para crear una película llena de corazón, como la forma de la llave que activa el mecanismo del muñeco, un corazón que está presente en todos los personajes del film.


Entre los secundarios está el inspector Gustav (Sacha Baron Cohen), con pata de palo y doberman, azote de niños huérfanos y que está a la caza de Hugo, pero que a la hora de la verdad sucumbe a los buenos sentimientos; está Lisette (Emily Mortimer), la adorable florista, objeto de deseo de Gustav; otro personaje de la estación es Madame Emile (Frances de la Tour), dueña del café de la estación que "suministra" los cruasanes a Hugo; el vendedor de periódicos (Richard Griffiths) que hace todo lo que está en su mano para acercarse a Madame Emile; o el generoso librero Monsieur Labisse (Christopher Lee). Todos ellos son personajes entrañables que contribuyen al buen desarrollo de la historia y que nos acercan emocionalmente a la historia.


Los actores protagonistas también están iluminados por la magia que rodea toda la película: Jehanne d'Alcy, esposa de Georges (Helen McCrory), Isabelle (Chloë Grace Moretz), la ahijada de Méliês y amiga de aventuras de Hugo y René Tabard (Michael Stuhlbarg), el historiador de cine y admirador de la obra de Méliès, acompañan muy correctamente a Hugo y a Papá George (Ben Kingsley) en la complicada tarea de descubrir el secreto del autómata y mostrar la verdadera historia que guarda celosa y amargamente Papá George.


La película, con un presupuesto que casi duplica las primeras estimaciones, es un gran  homenaje al cine y al gran maestro Georges Méliès, nuestro patrono. Martin Scorsese parece encantado con el reto —posa orgulloso en un plano como fotógrafo del matrimonio Méliès— y los escenarios se suceden con una belleza aderezada con toques de la estética steampunk. Las imágenes de París desde la torre del reloj, la gigantescas maquinarias de los relojes y las recreaciones de algunas películas de Méliès están rodadas con mucho gusto y resultan muy vistosas, gracias también a la tecnología 3D.   


La película nos cuenta que hay que perseguir nuestros sueños y que cada uno de nosotros y nosotras tiene un propósito en la vida por muy insignificante que pueda parecer este. Una película familiar llena de encanto que he disfrutado mucho. No se la pierdan. Está llena de magia.



Hugo (2011)
Productora: GK Films / Infinitum Nihil (EE.UU.)
Dirección: Martin Scorsese
Dirección artística: Dante Ferretti y Francesca Lo Schiavo
Producción: Martin Scorsese, Johnny Depp, Graham King y Timothy Headington
Guion: John Logan
Basada en la novela: La invención de Hugo Cabret, de Brian Selznick (2007)
Música: Howard Shore
Fotografía: Robert Richardson
Montaje: Thelma Schoonmaker
Vestuario: Sandy Powell
Efectos especiales: Rob Legato, Joss Williams, Ben Grossmann y Alex Henning
Intérpretes: Asa Butterfield (Hugo Cabret), Chloë Grace Moretz (Isabelle, ahijada de Georges Méliès), Ben Kingsley (Georges Méliès), Sacha Baron Cohen (Inspector Gustav), Jude Law (padre de Hugo), Christopher Lee (Monsieur Labisse, el librero), Helen McCrory (Jehanne d'Alcy, esposa de Georges), Michael Stuhlbarg (René Tabard), historiador), Marco Aponte (maquinista), Emily Mortimer (Lisette, la florista), Ray Winstone (tío de Hugo), Frances de la Tour (Madame Emilie, dueña del café), Richard Griffiths (el vendedor de periódicos), Ben Addis (Salvador Dalí), Emil Lager (Django Reinhardt), Robert Gill (James Joyce), Michael Pitt (operador).
126 min. Color.


16 de septiembre de 2013

El mecanismo de un autómata

The Mechanical Man at the Heart of Hugo (2012), Barbara Toennies

La verdad es que nos da un poco de vergüenza no haber hablado aquí todavía de una película que tiene a san Georges Méliès como protagonista… Así que seguiremos sin hacerlo. Mencionamos Hugo tan sólo porque hemos encontrado este vídeo en la lengua de las presentaciones de las candidaturas olímpicas, pero subtitulado en la nuestra y como llevamos esta semana entre nuestros hermanos mecánicos, nos hemos dicho… ¡Hala! Y aquí lo tienen. Se titula The Mechanical Man at the Heart of Hugo.


Ah, los artífices del ingenio son Dick George, Dug North y Thomas Kuntz, en tanto que Michael Start aparece acreditado como consultor para todo lo relacionado con los relojes y los autómatas. El documental nos cuenta un poco la historia de los autómatas centrándose en el de la película de Scorsese.

En breve —o no— proyectaremos la película Hugo (2011) dirigida por Martin Scorsese. Se lo prometemos, por mucho que tardemos.


The Mechanical Man at the Heart of Hugo
 (2012)
Directora: Barbara Toennies
Guion: Barbara Toennies
Producción:
Gidion Phillips | Barbara Toennies
Fotografía: Jeff Byrd, Sean Hill, Randy Murdock y Charlie Visnic
Edición: Nathan Aceves
13 min. Color

31 de agosto de 2012

173 Méliès, dos Chomón y un Franju


Georges Méliès: El primer mago del cine (2012), Georges Méliès

La magia de Mélès (Méliès le cinémagicien, 2001), Jacques Meny 


Finalmente, los señores de Divisa han realizado un extraño mix en Georges Méliès: El primer mago del cine



Los contenidos del libro y los DVDs proceden de la edición francesa de Lobster (o de la estadounidense de Flicker Alley, vayan ustedes a saber) de Georges Méliès: Le premier magicien du cinéma (1896-1913), a partir de las cuales realizamos hace un par de años nuestro “Dossier Méliès”.


Pero le han añadido como extras dos cortometrajes de Segundo de Chomón incluidos en el DVD titulado Méliès encore). 


El disco 1 trae, como en la edición francesa, el delicioso mediometraje de Georges Franju, Le Grand Méliès (1953). 


En el sexto disco viene el documental de 131 min. La magia de Méliès (Méliès le cinémagicien, 2001) ya editado con anterioridad por Divisa en un DVD del que ha desaparecido la Sesión Mélies (Une séance Méliès, 1997).


Georges Méliès: El primer mago del cine (2012)
Edición: Divisa Home Video / Arte.
Pack 6 DVDs + libreto de 80 páginas en castellano y portugués.
173 títulos de Georges Méliés.
Restauraciones: Lobster Films (2008).
734 min. Blanco y negro y Coloreados a mano.

+ Le Grand Méliès (1952)
Producción: Armor Films (FR)
Guión y dirección: Georges Franju
31 min. Blanco y negro.

+ La magia de Méliès (Méliès le cinémagicien, 2001)
Producción: Arte / Centre National de la Cinématographie (FR)
Director: Jacques Meny.
131 min. Blanco y negro y Color.

31 de mayo de 2012

El primer mago del cine llega a España

Georges Méliès: El primer mago del cine (2012)

El pasado 16 de mayo Divisa editó en España un pack con 6 DVDs que reproduce los contenidos del “todo Méliès” de los que ya dimos cuenta aquí.


Además de las películas conservadas del ilusionista de Montreuil incluye algunos títulos de Segundo de Chomón, que venían como extras en Méliès encore, y Le grand Méliès  (1953), el magnífico mediometraje de Georges Franju, director al que la próxima edición del Festival de San Sebastián rendirá homenaje.

Todo ello viene acompañado de la traducción del libreto con los textos de Norman McLaren y John Frazer que ya comentamos.

Georges Méliès: El primer mago del cine (2012)
Edición: Divisa Home Video / Arte
Pack 6 DVDs + libreto de 80 páginas.

16 de diciembre de 2011

El cine de la fascinación


En "Segundo de Chomón: El cine de la fascinación" el profesor Minguet Batllori pega un buen repaso a la obra del pionero Segundo de Chomón echando mano de las últimas investigaciones sobre su procelosa filmografía.

Para ello se sirve de las investigaciones previas —Gabriel Tharrats, Agustín Sánchez Vidal, Carlos Fernández Cuenca…—, de su anterior trabajo sobre el cinemista turolense –Segundo de Chomón: Más allá del cine de atracciones- y de los recientes trabajos de catalogación sobre la Pathé de los primeros años de Henri Bousquet y las colaboraciones de Chomón para la Itala Films, estudiadas por Simona Nosenzo. Pero, sobre todo, busca la confirmación de los datos dados históricamente por ciertos en las propias películas conservadas.


La obra de Chomón se divide así en cinco grandes bloques: sus trabajos de coloreado manual entre 1901 y 1904 para la Star Films de Méliès y para la Pathé, con algún rodaje propio para esta última casa; su contratación por la Pathé en París entre 1905 y 1910, donde alumbrará sus obras más célebres; la estancia en Barcelona entre 1910 y 1912, asociado primero con Fuster y luego, bajo la marca Ibérico Films, colaborando una vez más con Pathé; su contratación por parte de Giovanni Pastrone y la Itala Films de Turín, donde ejerce, sobre todo, como director de fotografía y responsable de “efectos especiales”; y, por último, la coda que supone su colaboración más o menos frustrada en el monumental Napoleon (Napoleón, 1929) de Abel Gance y el diseño del sueño de El negro que tenía el alma blanca (1926), de Benito Perojo.

La experiencia en el coloreado de Barbe-Blue (1901), de Méliès, habría llevado a Chomón a penetrar en los arcanos del paso de manivela, hasta convertirse en uno de los padres del ilusionismo cinematográfico.


Sin embargo, no es el hilo biográfico el que sirve a Minguet Batllori para hilvanar su relato, sino la tesis sobre la autonomía del cine “de atracciones” frente al cine “narrativo” que terminó por imponer su gramática frente a las demás opciones. Así, el cine de los orígenes no habría consistido en una serie de balbuceos que preludiaban otra cosa, sino un lenguaje distinto, creado en el entorno de los espectáculos populares, y vinculado al circo y las variedades, a los espectáculos de magia y a la fantasía.

Los apéndices incluyen una propuesta de filmografía, bibliografía y una selección de muy bellas estampas tomadas de las películas de Chomón.

MINGUET BATLLORI, Joan M.:
Segundo de Chomón: El cine de la fascinación
Barcelona, Generalitat de Catalunya / Instituto de Estudios Turolenses, 2010
ISBN: 9788439381402 

8 de diciembre de 2011

Hommage à Méliès chez La Tour verte et Capricci

A l'occasion du 150eme anniversaire de Georges Méliès le 8 décembre et de la sortie en salle de Hugo Cabret (Martin Scorsese), deux ouvrages rendent un bel hommage à celui que l'on peut considérer comme l'inventeur du spectacle cinématographique. 

 

Le premier, intitulé Georges Méliès l'enchanteur, est édité par La Tour verte. Ce livre de 536 pages, riche d'une 60aine d'illustrations, est une biographie (parue pour la première fois en 1973). Elle est aujourd'hui revue, corrigée et actualisée. Son auteur n'est autre que Madeleine Malthête Méliès, petite fille du cinéaste et animatrice de l'association des amis de Georges Méliès. On y trouve une préface de René Clair. Cet ouvrage fleuve sera prochainement chroniqué dans nos pages. 


Le second ouvrage est édité par Capricci. Intitulé La couleur retrouvée du voyage dans la lune de Georges Méliès, il est signé par deux spécialistes de la restauration, Séverine Wemaere et Gilles Duval. Les 194 pages racontent les grandes étapes de la vie de Méliès et l'histoire du Voyage dans la lune, de sa genèse à sa restauration. Plus de 100 illustrations couleur y sont présentées (documents de travail, photographies inédites, et une série d’images peintes tirées du film lui-même). 

Para conseguir cualquiera de los dos libros os recomendamos www.amazon.fr

 (información extraida de http://www.dvdclassik.com)

16 de mayo de 2011

El marionetista asesino




Bluebeard (Barba Azul, 1944), Edgar G. Ulmer

En cualquier sitio dedicado al cine de culto encontrarán ustedes cumplida información sobre la vida y milagros del astro-húngaro errante Edgar G. Ulmer. ¡Con decirles que anduvo por España hacia 1929 participando en la primera versión cinematográfica del “Zalacaín”, de don Pío Baroja! Pero es que luego rodó películas en yiddish en tres días, firmó algunas de las cumbres del fantástico con cuatro perras y alimentó su propio mito de cineasta ubicuo hasta el final.


Bluebeard, rodada para la modestísima PRC en 1944, es una de esas cintas que excitan la mitomanía. Una rotunda interpretación de John Carradine como sicópata asesino en el París de finales del XIX. Gaston Morrell (John Carradine) retrata a bellas señoritas, las estrangula con su corbata y las arroja a las aguas del Sena ante bellos fondos pintados de Notre Dame. ¡Qué quieren ustedes si la película se rodó en seis días!


La policía denomina al misterioso asesino “Barba Azul”, como el personaje del folklore popular cuyas sangrientas hazañas recogió y publicó Charles Perrault.


Como sus extraños retratos sólo sirven para enriquecer al marchante (Ludwig Stossel) y no sólo de crímenes vive el sicópata, Morrell regenta un teatrito de marionetas en un parque parisino. Morrell diseña los muñecos y su vestuario, escribe las óperas de bolsillo que interpretan y manipula los hilos de las marionetas. En resumen, es el demiurgo completo. En este mundo en miniatura todo ha sido creado a su voluntad y a ella obedece.


Asistido por un veterano de guerra (Henry Kolker) y por una sufrida asistente de voz de oro (Sonia Sorel) que pronto acabará en el Sena, Morrell orquesta una bella representación de “Fausto”.


Algunas de las soluciones visuales, ese Mefistófeles armado de mandolina, el fuego… remiten, en nuestro imaginario vicioso al Barbe Bleue (1901), de Georges Méliès como pueden ver en este enlace [https://youtu.be/biRpUVwbusU]


Las marionetas de la película de Ulmer fueron creadas y manipuladas por Bob Baker, un habitual de Hollywood que protagonizó con sus criaturas un cortometraje musical que no hemos podido encontrar: April in Paris (1947).


Bluebeard (Barba Azul, 1944)
Producción: PRC Pictures (EEUU)
Director: Edgar G. Ulmer.
Guión: Edgar G. Ulmer, inspirado en el cuento de Charles Perrault.
Intérpretes: John Carradine (Gaston Morrell), Jean Parker (Lucille), Nils Asther (el inspector Lefevre), Ludwig Stossel (Jean Lamarte, el marchante), Teala Loring (Francine), Sonia Sorel (Renée Clairmont), George Pembroke (el inspector Renard), Henry Kolker (Deschamps).
Blanco y negro. 70 min.

31 de diciembre de 2010

Robert-Houdin



Nacido en Blois, Jean Eugène Robert –es al casarse cuando cambia a Robert-Houdin– era hijo de un relojero que estaba empeñado en que su vástago tuviese una profesión un poco más provechosa que la suya, así que el joven Jean-Eugène comienza sus estudios para ser notario. Cuenta en sus memorias (Confidences d'un prestidigitateur. Une vie d'artiste, Paris, 1859) que su aburrida vida como escribiente no duró demasiado y que su amor por la mecánica se vió pronto recompensado cuando comenzó a trabajar en el taller de relojería de su primo Robert. Allí podría desarrollar todas sus habilidades: estaba realmente fascinado por los ingeniosos mecanismos de los autómatas. Quiso el destino que un viejo librero de Blois confundiese un pedido del inquieto Robert-Houdin. En vez de un tratado de relojería del experto Berthoud, el joven relojero se encontró con otro libro, una enciclopedia de Ciencias Recreativas. Este detalle cambiaría la vida de Robert-Houdin de tal forma que llegaría convertirse en el mago más famoso e innovador de su tiempo y considerado como el padre de la magia moderna.
Robert-Houdin relata en su autobiografía cómo devoró obsesivamente el libro y comenzó su intenso aprendizaje. Primero aprendió a hacer malabares pues pensaba que ésta habilidad le facilitaría la manipulación y la prestidigitación. Una vez dominadas las cuatro pelotas, se empeñó en hacerlo mientras leía un libro. Cuando comenzó con las cartas y monedas, los amplios bolsillos de un gabán le servían de estudio de ensayo para practicar el salto de la baraja o empalmes de monedas. Un acontecimiento bastante dramático, pues estuvo al borde de la muerte, le pone en contacto con Torrini de Grisy, un noble mago ambulante que vivía en un acondicionado carruaje que le servía también de escenario. Éste le sumerje de lleno en el mundo de la prestidigitación y de la magia. Torrini, según cuentan, había matado a su hijo realizando el truco de la bala en la boca y por eso adoptó a Robert-Houdin y le cuidó y le enseñó en homenaje a su añorado hijo.

Otros ilustres que influyeron notablemente sobre Robert-Houdin fueron Comte, un famoso ventrílocuo y mago que realizaba sus sesiones en un pequeño teatro, el padre Roujol, dueño de una curiosa tienda de la calle Richelieu dedicada a la Física Recreativa que le sirvió de laboratorio para sus nuevas ideas mágicas y Giovanni Bartolomeo Bosco, un experimentado mago con una vida repleta de aventuras que era un maestro con el juego de los cubiletes y las bolas y también de la promoción.


Los autómatas
Impulsado por su búsqueda de la innovación, la notoriedad y su amor por la mecánica se pone a investigar a fondo el mundo de los autómatas. Durante su búsqueda descubre un escrito de Jacques de Vaucanson, el inventor del Pato autómata, en el que explica su funcionamiento: el pato tenía más de cuatrocientas piezas móviles y podía batir las alas, beber agua, comer grano y ¡defecar! En 1844 tiene la oportunidad de verlo en directo en una sala del Palais Royal de París y la fortuna de que le encargasen una pequeña reparación del autómata, gracias a lo cual pudo descubrir y asombrarse del ingenioso mecanismo que dejaba boquiabiertos a los espectadores.


Más tarde llegó a sus manos un maravilloso y gigantesco instrumento musical llamado Componium, una orquesta mecánica que improvisaba melodías sin repetirlas. El problema es que el Componium le llegó pieza a pieza, así que Robert-Houdin tardó un año en recomponerlo guiado únicamente por su intuición. Este éxito le trajo renombre, pero también una enfermedad depresiva que le mantuvo algunos años inactivo.


Haciendo honor a su primera profesión, Robert Houdin realizó auténticas maravillas mecánicas como un reloj despertador que encendía una pequeña cerilla, que tugo gran éxito y le reportó algo de dinero. O el Reloj Misterioso, un precioso reloj de mesa con la esfera de cristal que estaba sobre una columna igualmente de cristal que reposaba sobre una pequeña base de madera. El mecanismo que movía las agujas estaba oculto de manera asombrosa. Aún imaginando que en la base se encontrasen los barriletes y pernos del reloj uno no llegaba a entender cómo el movimiento llegaba hasta las agujas.


Su obsesión le llevó a construir muchos otros autómatas como El escribiente, La mujer y el ruiseñor, El pastelero, Los clowns Auriol y Debureau, El naranjo misterioso y muchos más que acabaron acompañándole en sus veladas mágicas. Su obra maestra es, sin lugar a dudas, Antonio Diavolo el Trapecista al que hemos tenido la oportunidad de ver en acción –como a algunos de los anteriormente citados– en el documental Robert-Houdin, Une Vie de Magicien. Los movimientos del muñeco son suaves y precisos y la rutina que ejecuta es simplemente maravillosa, hoy en día dificilmente explicable: el muñeco se suelta de manos y se apoya sobre la cadera de espaldas, en equilibrio; realiza una vertical y se detiene durante unos segundos; se detiene para saludar y continúa su ejercicio de manera virtuosa.


La particularidad de los autómatas de Robert-Houdin era que se interrelacionaban con el artista –su propio creador– para realizar juegos de adivinación, como El pastelero y El escribiente, o momentos de delicada poesía mágica como El naranjo misterioso o Diavolo. El clik-clak de sus piezas era también el
tempo del espectáculo creado por Robert-Houdin y contribuía al éxito de las veladas.

Aquí podemos hacer un viaje al pasado de la mano del mago Paul Daniels que recrea, a su manera, el juego de El naranjo misterioso [
http://www.youtube.com/watch?v=-Ht_afydffk&playnext=1&list=PL0F41A60D6D9F8F58&index=21]
.

Las Soirees Fantastiques en el Palais Royal
El pequeño teatro del mago fue inaugurado el 3 de julio de 1845. En su programa, además de la rotunda aseveración de la originalidad de lo presentado, podemos leer las siguientes atracciones:
El péndulo cabalístico, Auriol y Deburau, El naranjo, El bouquet misterioso, El pañuelo de las sorpresas, Pierrot en el huevo, Las cartas obedientes, La pesca milagrosa, El buho fascinador, El pastelero del Palais-Royal. Una verdadera colección de rutinas mágicas y atracciones muy estudiadas y elaboradas que el artista presentó, vestido elegante y moderno, en un decorado muy familiar, como el salón de una gran casa.


Entre sus números mágicos cabe destacar La carpeta fantástica y La suspensión etérea. En la primera, el mago entraba con una gran carpeta roja que apoyaba sobre un caballete. Abriendo y cerrando la carpeta sacaba sombreros de señora, palomas, ramos de flores para finalizar sacando a su propia hija. La segunda es una levitación provocada por un nuevo producto que se estaba investigando, muy de actualidad: el éter . La novedad en la presentación fue muy pronto imitada por muchos magos de la época. En sus memorias podemos encontrar varios apéndices, entre otros, la descripción de sus números o «experiencias» y una lista de las experiencias inventadas por él mismo.

El jardín de las maravillas y la diplomacia mágica
Después de una carrera brillante en el mundo del espectáculo se retiró a Blois, a una casa de campo donde ingenió un jardín lleno de sorpresas. El portón de entrada debió ser el primer portero automático de la historia y entre sus atracciones destacaba un banco que se ponía en movimiento cuando alguien se sentaba trasladándote a otro lugar del jardín. El reloj de su torre podía provocar el cambio de los restantes relojes del pueblo o pararlos en el mismo instante.


En 1856 Robert-Houdin fue persuadido por el gobierno francés para que acudiera a Argelia a contribuir a pacificar algunas de las tribus de la colonia francesa. Napoleon III estaba preocupado con una tribu llamada Marabouts cuyos líderes manejaban al pueblo con habilidades mágicas. El emperador quería mostrar que la magia francesa era más fuerte. La misión mágico-diplomática comienza con varios espectáculos en la sala Bab Azoun, que le sirvieron como ensayo, y dos más para los jefes de las tribus y altas personalidades en el Teatro Imperial donde obtiene un éxito rotundo y la felicitación de todos. En sus memorias, Robert-Houdin cuenta un último reto, un duelo a pistola con el incrédulo bajá Bou- Allem, un juego de magia excepcional con un final inesperado que el mago explica en su libro y que podemos ver recreado en el mismo documental.



Robert-Houdin. Une Vie de Magicien (2005)
Talia Films y la Maison de la Magie Robert-Houdin 
[https://www.capuseen.com/films/4500-robert-houdin-une-vie-de-magicien]
Dirección: Jean-Luc Muller
Guión: Jean-Luc Muller
Intérpretes: Pierre Switon, Alexandre Boiche-Switon, GerardKunian, Azzedine Bouayad


29 de diciembre de 2010

El artista que soñaba con Fay Wray


Méliès 88 (1988), programa de TF1 

Méliès 88 es un programa concebido para la primera cadena de la televisión francesa en el que un grupo de directores contemporáneos acepta el reto de reinterpretar, a partir de los argumentos originales, alguna de las cintas perdidas de Georges Méliès. Nueve son los comprometidos con el proyecto, de los cuales sólo salieron al aire ocho, puesto que el de Maurizio Nichettí no se emitió.

En tanto que las técnicas de cada uno de los episodios era de libre elección (35mm, animación, vídeo...), los enlaces entre los mismos desplegaban toda la panoplia de trucajes electrónicos que el vídeo ofrecía en aquel momento. A decir de los que lo vieron, los dos episodios más consecuentemente mélièsianos eran la adaptación de Philippe Gautier de Les sept péchés capitaux, interpretado por Jean-Claude Dreyfus y David Rochelin, y el concebido por Pierre Étaix a partir de Rêve d'artiste.

En Rêve d'artiste (1898) Méliès exponía el caso del artista que se enamora de la mujer que acaba de pintar. Cuando se duerme en un diván aparece un hombre que hace descender a la mujer del cuadro y baila con ella. El pintor despierta e intanta que la dama cobre de nuevo vida. Sus esfuerzos son vanos: la mujer del cuadro pertenece al lienzo.

La película fue repetidamente imitada. The Artist's Dream (1899), de Frederick S. Armitage, o la casi homónima An Artist's Dream (1900), que Edwin S. Porter rodó para Edison, utilizan un argumento similar. J. Stuart Blackton utiliza esta misma idea en otro contexto. The Artist's Dilemma (1901) hace uso además de otro trucaje, el rodaje en marcha inversa.

 
 
La versión de Rêve d'artiste de Pierre Etaix no es una mera recreación del argumento mélièsiano. Étaix propone un juego poético-cinematográfico. La mujer pintada es la Fay Wray de King Kong, de modo que el cuadro se convierte en pantalla cinematográfica. Homenaje a Mélliès compartido con Willis O'Brien, el sueño del artista es el de la invención del “paso de manivela” y, por ende, del cine fantástico.


Méliès 88 (1988) 
Producción: TF1 (FR) consta de las siguientes piezas: 
Le cauchemar d'un inventeur, de Maurizio Nichetti. Gulliver, de Jean-Pierre Mocky, interpretada por: Gilles Dimicelli, Pascale Liénard y Brenda Kane. 
Le topologue, de Marc Caro, interpretada por: Christophe Salengro. Bénie soit celle par qui le scandale arrive, de Aline Issermann. 
La providence de Notre-Dame des flots, de Gérard Krawczyk, interpretada por: Louise Belin, Michel Derville y Yveline Hamon. Le duel, de Zbigniew Rybzynski. 
Le rêve du radja, de Jean-Luis Bertuccelli. Les sept péchés capitaux, de Philippe Gautier, interpretada por: Jean-Claude Dreyfus y David Rochelin. 
Rêve d'artiste, de Pierre Étaix, interpretada por: Christophe Malavoy.