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11 de febrero de 2026

La Mosca Acrobática

Después de ver a la pulga triunfando en el mundilllo del espectáculo, la mosca no quería ser menos y le ha "robado" parte de la rutina. Pasa en el mundo de los humanos con frecuencia.

4 de febrero de 2026

Circo de Pulgas


Muchos son los que piensan que los Circos de Pulgas no son más que engaños o ingeniosas presentaciones de ilusionistas o habilidosos relojeros. En realidad, las pulgas han estado en el showbusiness desde siempre, aunque hasta el siglo XVI no fuésemos conscientes de ello. Las mejores pulgas para el entrenamiento son las pulgas humanas (pullex irritans), hoy casi en extinción, pero que en la Edad Media seguro que convivían con bufones, juglares y demás artistas ambulantes.

Las primeras exhibiciones de pulgas de las que se tiene noticia son muestras de trabajo de orfebrería diminuta (cadenas de incontables eslabones, carruajes, etc.) en las que las pulgas servían como referencia de tamaño o como animales de arrastre. La fascinación por estas exhibiciones se hizo patente en el siglo XVII en toda Europa donde se convirtieron en asunto de última moda entre las diferentes cortes y objeto de estudio por los inquietos naturalistas de la época. En 1792, en plena Revlución francesa, se anuncia a una pulga ondeando la bandera tricolor y en la Historia de los Insectos de Walckenauër se hace referencia a un desfile militar llevado a cabo por una trup de pulgas en la Bolsa en 1825.

Estas tempranas manifestaciones eran un tributo a los artesanos que construían los aparatos, pero con la aparición de Bertolotto el énfasis recae finalmente sobre el domador o adiestrador de las pulgas. Bertolotto es quien populariza definitivamente el Circo de Pulgas en Europa y América y se reserva el derecho a la posteridad escribiendo un libro titulado: Historia de la Pulga: …conteniendo el programa de la extraordinaria exhbición de las educadas pulgas admiradas por las cabezas coronadas de Europa, que se publicó en 1833, reeditado en numerosas ocasiones y que es considerado la biblia en esta materia.

Debido a su corto periodo de vida, apenas dos meses, es necesario un proceso de selección y adiestramiento continuo. Cuando el entrenamiento comienza, la futura artista (según los expertos, el sexo femenino es el más adecuado) era introducida en un bote o probeta de cristal. Al verse atrapada la pulga comienza a dar saltos y a golpearse duramente en la cabeza. Esto permite al domador analizar la fuerza de la pulga y, lo que es más importante, convencer al insecto de que saltar no le va a servir de nada.

Los variados actos interpretados por las pulgas eran imaginativas extensiones de sus acciones naturales. así, dos pulgas manteniendo un duelo de espadas, en realidad estaban intentando frenéticamente desembarazarse de las diminutas agujas atadas a sus patas. Una pulga malabarista o futbolista estaría de hecho procurando alejar una bola impregnada con algún producto químico que a las pulgas les resultaba repugnante.

En el siglo XIX, la época de oro de la exhibición de estos pacientes insectos (tan pacientes como sus propietarios), las pulgas eran anunciadas con el nombre de famosos artistas de circo como Leotard, el acróbata Diavolo, Blondin el funambulista, o bien realizaban pantomimas interpretando a personajes como Don Quijote y Sancho Panza, Wellington o Napoleón.


Que, ¿por qué están aquí estos bichejos? Porque me he encontrado esto navegando entre bobinas de blanco y negro digitalizadas. Ver para creer. Y otro día hablaremos de otras relaciones interesantes de estos semovientes con la industria del cine.

27 de enero de 2026

"Fatty" Arbukle


Backstage (1919), Roscoe Arbuckle

¿Cómo se bajan unas escaleras inexistentes? ¿Cómo te deshaces de un niño molesto mientras pegas un cartel en la pared? ¿Cómo se toca la armónica bajo una nieve de confetis? ¿Cómo vencer a un hombre forzudo malhumorado? Las respuestas son algunas de las imágenes cargadas de poesía de Backstage (1919), un corto dirigido por el gordo Roscoe Arbuckle, alias Fatty, actor cómico de la primera época del cine, ágil acróbata a pesar de su voluminoso tamaño, uno de los policías de la loca Keystone de Mack Sennett. Fatty Arbukle pasó de la gloria (se dice que cobraba un millón de dólares al año) al desprecio del público y la prohibición de sus películas a causa de la muerte violenta de una chica en una fiesta llena de excesos Fue uno de los primeros juicios mediáticos de la historia a causa de la habilidad sin escrúpulos del magnate de los medios W.H. Hearst. A pesar de que, después de siete meses de juicios y primeras planas, fue declarado no culpable, Fatty Arbuckle fue censurado en Estados Unidos e Inglaterra y su carrera fue a pique. Murió a los 46 años, un día después de declarar "Hoy ha sido el día mas feliz de mi vida". Acababa de firmar un contrato con la Warner. Nosotros queremos reivindicar su figura por muchas razones. Era un payaso excepcional, con un sentido del tempo brillante. Era excepcionalmente ágil y nunca quería sacar partido de su gordura (no le hacía falta, pues la imagen era suficientemenete poderosa). Fue uno de los primeros cómicos en dirigir y producir sus propias películas, teniendo el absoluto control en la creación cinematográfica e inventando un oficio que crecía día a día. Le dió el primer papel de su carrera a Buster Keaton, el genial Pamplinas y le prestó los pantalones a Charles Chaplin para una audición. Por dar también trabajo a su perro Luke y a su sobrino Al St. John. Y se le atribuye la creación del pastelazo en la cara. Solo por esto último se merecería un blog exclusivo.

En Backstage, Buster y Fatty llevan un pequeño Teatro de Vaudeville. Ante la huelga de los artistas del programa, tienen que hacerse cargo de la representación, interpretando todos los papeles, mientras los artistas en huelga intentan boicotearles. Esta sencilla trama lleva a la pareja a crear numerosos gags, algunos de los cuales son verdaderas obras de arte. Además, la exhibición de slapstick es impresionante. Caídas, trompazos, bofetadas, Buster Keaton vestido de mujer realizando mortales árabes (creo que se llaman así) y danzando o Fatty enredado en sus propios pies intentando imitar a un bailarín excéntrico que resulta ser Jack Coogan Sr., ¡el padre de nuestro niño prodigio favorito y el tío Fester de la familia de Addams!. 


Backstage (1919)
Paramount Pictures (USA)
Productor: Joseph M. Schenck
Director: Roscoe Arbuckle
Guion: Jean Havez
Fotografía: Elgin Lessley
Intérpretes: Roscoe Arbuckle, Buster Keaton, Al St. John
26 min. Blanco y negro

6 de enero de 2026

La danza de la Princesa Rajah

Esta peliculita casi se me pasa y es que la Princesa tarda en coger la silla, pero en cuanto la coge… La factoría Edison de nuevo a la caza de talentos y curiosidades para retratar para la posteridad: "Señoras y Señores, ante Uds. tenemos un nuevo portento de la naturaleza. La Princesa Rajah tiene unas mandíbulas más fuertes que las de un caimán o un tiburón. Admiren el sugerente baile de esta exótica damisela, asómbrense con su fuerza y teman un mordisco suyo."


En la maravillosa colección de DVD del programa de televisión francesa La Piste aux Etoiles de los años 60 y 70, tuvimos la grata sorpresa de encontrarnos, entre tantos actos circense de exquisita calidad, uno que se salía de todos los moldes habidos y por haber: el número de Elvis Monco. Este negro, de mirada loca y baile sincopado, mordía una silla y comenzaba a girar la cabeza como un poseído al ritmo de una música de tambores. Igual que nuestra protagonista de hoy. Elvis Monco parecía tener una doble hilera de dientes, algunos de ellos bien afilados, un personaje asalvajado, medio en trance por el ejercicio y pidiendo la participación del público para repetir ULA ULA y encontrarse con Elvis en una selva imaginaria y remota donde los caníbales se entretienen mordiendo sillas. El número de la Princesa parece un poco más sofisticado, aunque comparten la esencia. Prometo colgar imágenes de Elvis Monco para que podáis comparar vosotros mismos. Tanto Elvis Monco, como su antecesora, la Princesa Rajah, utilizan los dientes para su ejercicio. Parece ser que los músculos de la mandíbula son los más fuertes que tenemos (ya que son los que usamos con más asiduidad), así que los ejercicios con dentales se han visto mucho en las pistas de circo. No como el de nuestra invitada de hoy, del que solo conocemos un caso más, pero dentales se utilizan en malabares, en equilibrios, en aéreos… Ant-Platas, nuestro maestro malabarista, lo estuvo haciendo hasta el último día de trabajo y no parecía molestarle, aunque nosotros torcíamos el ceño cada vez que le caía la pelota en el palo de boca. Conozco a más de una trapecista que antes de adquirir la técnica suficiente para presentar un número de trapecio han hecho un turbillón sujetas por la boca con un dental: parece ser que el único truco, además de girar, es no abrir la boca y eso, de primeras, parece fácil.

20 de noviembre de 2025

Corona y látigo


Um Krone und Peitsche (1919), Fern Andra y Georg Bluen

Fern Andra es amazona en un circo alemán. El conde Josef Peterhans y ella se enamoran y se casan, pero su espíritu libre y atlético y el esnobismo de los amigos de su marido pronto causan problemas. Cuando Peterhans se bate en duelo para defender su honor, es encarcelado durante seis meses. Su madre y su antigua novia aprovechan la ocasión para hacer las maletas a Fern.


Es una vieja historia contada con una técnica cinematográfica anticuada y, a excepción de las escenas de circo —a los alemanes les gustaban mucho las películas con gente de circo—, es un vehículo para que la señorita Andra sufra. 

La amazona de circo Fern y el conde Egon von Wallenberg se enamoran. Cuando el conde asciende al rango de mayorazgo, incluso se casan. Pero su felicidad pronto se ve empañada, ya que la madre del conde, preocupada por su estatus, desprecia a la divertida amazona de circo y decide destruir su reputación. Al final, sus intrigas dan fruto: Fern abandona a su marido y regresa al circo. Egon, que desconocía las actividades de su madre, queda destrozado por la repentina separación. Su madre se siente culpable y decide volver a unir a la pareja.

Fern Andra
24 de noviembre de 1893​-8 de febrero de 1974
Vernal Edna Andrews nació en Illinois, Estados Unidos, en 1893. Fue hija de un artista de circo, por lo que Fern en una temprana edad realizaba trucos en la cuerda floja. Luego fue entrenada en canto y baile. En 1899, en la ciudad de Nueva York, realizó su debut actoral en una versión de Uncle Tom's Cabin.


Más tarde, Andra se incorporó a la trup de  las Millman sisters, un conocido grupo de acróbatas con las que giró por USA, Canadá, y Europa. Bird Millman, la líder de la trup, era una de las más famosas funambulistas de la época y una renombrada estrella del Ziegfeld Follies. 


Cuando dejó la compañía, Andra prosiguió con su trabajo en Europa. En Berlín conoció a Max Reinhardt, quien le impartió clases de actuación. Durante esa época se asoció con Leo Gaumont, pionero francés de la industria cinematográfica, siendo parte de la rama germánica de la empresa de producción Gaumont. En 1913, a la edad de 19 años, apareció en la película alemana Das Ave Maria


La primera Guerra Mundial rompió esa relación comercial y la emprendedora Andra creó su propia compañía de producción. En 1915 aparece en los créditos de la película Geheimnisvolle Gewalten como productora y guionista por primera vez. Ese mismo año, dirige su primera película, Eine Motte flog zum Licht.


La película fue la primera ambientada en el mundo del circo, un escenario que también predomina en muchas de las obras posteriores de Andra. En 1916, abre el Fern-Andra-Filmatelier (Estudio cinematográfico Fern Andra) en Berlín, además de ser la propietaria de salas de cine en Múnich y Düsseldorf. En ese momento su socio es Georg Bluen, un antiguo compañero de Gaumont, que dirige  algunas de sus películas. 


Como productora, directora, guionista y actriz, Fern Andra realizó más de 40 películas solo en Alemania. Junto a Henny Porten y Asta Nielsen fue una de las actrices más populares en el cine mudo alemán. Muchas de sus películas estaban ambientadas en el circo, lo que le permitía mostrar su talento artístico en papeles como trapecista, funambulista o domadora de animales.


Era una «mujer hecha a sí misma» con una larga trayectoria en el mundo del espectáculo y una vida privada espectacular: fue sospechosa de espionaje durante la Primera Guerra Mundial y considerada «extranjera enemiga». Su matrimonio con un barón alemán supuestamente la salvó de la muerte.

En 1919, Fern Andra dejó su productora y comenzó a trabajar con Robert Wiene, director de la clásica película muda de Weimar Das Cabinet des Dr. Caligari (El gabinete del doctor Caligari). En Genuine (1920) del mismo Wiene,  Andra recibió un amplio reconocimiento por su papel protagonista.


El 4 de julio de 1922, se vio envuelta en un accidente aéreo. El piloto Lothar von Richthofen falleció en el accidente. Andra inicialmente fue reportada como fallecida, pero logró sobrevivir. Su acompañante, el director Georg Bluen también sobrevivió y continuó trabajando con ella hasta 1925.​ Es en esta época donde comienza el decline de su carrera en Alemania, ya que los temas de sus películas y su estilo interpretativo no encajaban con el nuevo panorama del cine moderno.


En 1928, abandona Alemania para trasladarse al Reino Unido y, dos años más tarde, regresa a los Estados Unidos. En 1943, interpreta su último papel teatral en Lotus Lady. Posteriormente, sigue una carrera como directora de teatro, trabajando en la radio y como gerente y asesora de vestuario en Hollywood.


Regresa a Alemania a principios de la década de 1950 y aparece en la obra teatral Tragödie einer Diva (La tragedia de una diva) en 1966. Fern Andra fallece en 1974 en Aiken, Carolina del Sur.


Andra forma parte de las escasas, pero brillantes, directoras de cine mudo. Algunas de las pioneras del cine tenían un talento excepcional como  Alice Guy-Blaché and Germaine Dulac en Francia, Elvira Notari en Italia Italy, Lois Weber en Estados Unidos o Esfir Shub en la USSR. Sus nombres han estado vetados en la historia del cine durante décadas. En la actualidad, gracias al trabajo de numerosas investigadoras su trabajo ha sido descubierto. 

Um Krone und Peitsche (1919)
Producción: Fern Andra-Film (ALE)
Directores: Fern Andra y Georg Bluen
Guionista: Fern Andra
Intérpretes: Fern Andra, Josef Peterhans, Olga Engl, Wilhelm Diegelmann, 
Alice König, Vera Fischer, Rudolf Hilberg
99 min. Blanco y negro

10 de septiembre de 2025

Los otros hombres que ríen

En nuestro camino para conocer a Gwynplaine hemos encontrado algunas otras versiones de la célebre novela de Víctor Hugo. La primera película inspirada por la novela fue una película austriaca de 1921, Das grinsende Gesicht, dirigida por Julius Herska, que está disponible en Youtube. Nos ha gustado el carromato, pionero de los peep shows, y Ursus, el titiritero que viaja acompañado por su fiel perro lobo.


También hay una película italiana de 1966 dirigida por el especialista en spaghetti westerns Sergio Corbucci, The man who laughs (L'uomo che ride, 1966), que transcurre en el Renacimiento y en la que Lucrecia Borgia sustituye a la Duquesa Josiana. La película es en color, así que podemos ver el pelo anaranjado de Gwynplaine —Angelo en este caso—, que lleva una mascarilla como las de la pandemia para ocultar una horrorosa mueca, una sonrisa deforme de verdad. Si la trama de Victor Hugo ya era complicada, Corbucci da a todo una vuelta de tuerca pues otra cirugía convierte al deforme Angelo en el apuesto Astorre Manfredi. 


L'homme qui rit (1971) es una producción francesa para la televisión dirigida por Jack Kerchbron, con Xavier Depraz como Ursus, Philippe Bouclet como Gwynplaine y Delphine Desyeux como Dea. La película, tres episodios que suman 3 horas y 45 minutos, es mucho más fiel a la novela que todas las anteriores y en ella destaca la interpretación de Ursus realizada por Depraz. Aquí pueden verla si tienen curiosidad.


Y por último hemos encontrado otra versión, una producción franco-canadiense de 2012, L'homme qui rit, dirigida por Jean-Pierre Améris, con Marc-André Grondin (Gwynplaine), Gérard Depardieu (Ursus), Christa Theret (Déa) y Emmanuelle Seigner (la duquesa Josiane).


Das grinsende Gesicht (1921)
Producción: Olympic-Film (Austria)
Dirección: Julius Herzka
Guion: Louis Nerz, basado en la novela de Victor Hugo
Fotografía: Eduard Hoesch
Intérpretes: Anna Kallina (Queen Anne), Nora Gregor (Duchess Josianne), Jimmy Court (Lord David Dirry-Moir), Armin Seydelmann (Lord Boilingborke), Franz Höbling (Gwynplaine), Lucienne Delacroix (Dea).
Blanco y negro- 69 min.

L'uomo che ride (1966)
Productora: Sanson Film, Compagnie Internationale de Productions Cinématographiques
Dirección: Sergio Corbucci
Guion Sergio Corbucci, Luca Ronconi y Filippo Sanjust, basado en la novela de Victor Hugo
Producción:  Joseph Fryd y Jacques Bar
Música: Carlo Savina
Fotografía: Enzo Barboni
Edición: Mario Serandrei
Intérpretes: Jean Sorel (Astorre Manfredi), Lisa Gastoni (Lucrecia Borgia), Ilaria Occhini (Dea), Edmund Purdom (Cesare Borgia), Nando Poggi (Umberto), Pierre Clémenti, Gianni Musy, Linda Sini.
Color. 105 min.

L'homme qui rit (1971)
Productora: la 2e chaîne ORTF (FR)
Dirección: Jack Kerchbron
Guion: Jean Kerchbron et Paule de Beaumont, 
Diálogos: Paule de Beaumont
Música: Jean Wiener
Fotografía: Albert Schimel
Intérpretes: Xavier Depraz (Ursus), Philippe Bouclet (Gwynplaine), Delphine Desyeux (Dea), Éric Damain (Gymplaine de niño), Georges Marchal (Lord David),  Juliette Villard (la duchesse Josyane), Philippe Clay (Barkilphedro), Marie Letourneur (Fibi), Claudine Reira (Vinos), Raoul Marco (Maître Nicless), Jacques Mauclair (Minos), Georges Douking (Rhadamante), Géo Wallery (Eaque), José Etchebarne (Tom Jim Jack), Marcelle Ranson (la reina Anne), Anna Douking, Norbert Krief.
Color. 3h55 (3 partes de 85 min.)

L'homme qui rit (2012)
Productoras: Canal+, Ciné+, Incognita Films, Hérodiade, France 3 Cinéma, France 2 Cinema, Europa Corp
Dirección: Jean-Pierre Améris
Guión: Jean-Pierre Améris y Guillaume Laurant basado en la novela de Victor Hugo
Fotografía: Gérard Simon
Música: Valérie Lindon
Intérpretes: Gérard Depardieu, Marc-André Grondin, Emmanuelle Seigner, Swann Arlaud, Pierre Peyrichout, Fanie Zanini, Christa Theret.
Color. 65 min.

5 de septiembre de 2025

Gwynplaine



The Man Who Laughs (El hombre que ríe, 1927), Paul Leni

Basada en la novela de Víctor Hugo "L'homme qui rit", The Man Who Laughs es una película muda dirigida por el cineasta expresionista alemán Paul Leni, del cual ya hemos proyectado en nuestra pantalla El hombre de las figuras de cera (1924).



La película, que pueden encontrar entera en internet, narra las aventuras y desventuras de Gwynplaine (Conrad Veidt), hijo de un noble rebelde que el rey —aconsejado por el bufón Barkilphedro (Brandon Hurst)— ha mandado ejecutar y al que los Comprachicos han realizado una monstruosa cirugía que mantiene en su rostro una sonrisa eterna. El chico es abandonado por los gitanos y lo rescata Ursus The philosofer (Cesare Gravina), que también rescata a Eda (Mary Philbin), una niña ciega también abandonada.


Pasa el tiempo y los tres, junto al perro Homo (Zimbo), viajan en su caravana verde realizando espectáculos. Gwynplaine se ha convertido en una estrella y es conocido en todo el país como El Hombre que ríe.


De camino a la Feria de Southwark se cruzan —fatalidad— con  el Dr. Hardquanonne (George Siegmann), el cirujano Comprachicos que deformó la cara de Gwynplaine. Hardquanonne también es feriante y en su pequeña caseta exhibe una vaca con cinco patas, pero el éxito de Gwynplaine es tal que el público abandona la atracción del malvado doctor.


Hardquanonne manda un mensaje a la libertina y osada Duquesa Josiana (Olga Vladimirovna Baklanova), que es interceptado por Barkilphedro (Brandon Hurst), que avisa a la reina (Josephine Crowell) para ganarse sus favores. Gwynplaine es arrestado y Ursus es obligado a marcharse del país.


Gwynplaine es llevado a la Cámara de los Lores pues la reina le ha devuelto su condición de noble y le obliga a casarse con Josania. Gwynplaine se escapa y en el último momento, auxiliado por Homo, consigue llegar al barco donde Ursus y Dea huyen de los esbirros de su majestad.




The man who laughs (1927)
Productora: Universal Pictures (EE.UU.)
Director: Paul Leni
Producción: Paul Kohner
Guion: J. Grubb Alexander y Walter Anthony, basado en El hombre que ríe de Victor Hugo
Música: William Axt
Fotografía: Gilbert Warrenton
Montaje: Edward L. Cahn
Vestuario: Dave Cox y Vera West
Intérpretes: Conrad Veidt (Gwynplaine), Mary Philbin (Dea), Brandon Hurst (Barkilphedro), Julius Molnar (Gwynplaine de niño), Olga Vladimirovna Baklanova (Duquesa Josiana), Cesare Gravina (Ursus), Stuart Holmes (Lord Dirry-Moir), Samuel de Grasse (Rey James II Stuart), George Siegmann (Dr. Hardquanonne), Josephine Crowell (Reina Anne Stuart), Charles Puffy (Innkeeper), Zimbo the Dog (Homo el perro), Carmen Costello (La madre de Dea), Carrie Daumery (Lady-in-Waiting), Nick De Ruiz (Wapentake), Louise Emmons (Gypsey hag), John George (enano), Jack A. Goodrich (Payaso), Lila LaPon, Torben Meyer (Spy), Joe Murphy (Mensajero de Hardquanone), Edgar Norton (Lord High Chancellor), Frank Puglia como Clown.
Blanco y negro. 110 min.

2 de mayo de 2025

Los juguetes de Méliês

Hugo (La invención de Hugo, 2011), Martin Scorsese

Hemos tardado en ponernos a la faena, pero finalmente hemos cumplido y aquí estamos, dispuestos a proyectar Hugo, la primera película en 3D de Martin Scorsese, nominada a 11 Oscars y ganadora de cinco de ellos: Best Cinematography, Best Art Direction, Best Visual Effects, Best Sound Editing y Best Sound Mixing.

La película trata de un niño de 12 años, Hugo Cabret (Asa Butterfield), que vive en una estación de tren de París y subsiste cometiendo pequeños hurtos en la propia estación. Su trabajo es mantener los relojes de la estación a punto y dar cuerda a los mecanismos que los hacen funcionar. Su padre (Jude Law), relojero de profesión, ha fallecido en un incendio. El alcohólico de su tío (Ray Winstone) se hace cargo de los relojes y del niño y le lleva a la estación a vivir con él. Cuando su tío desaparece, Hugo se sigue haciendo cargo de los relojes sin comunicar a nadie la desaparición de su familiar.

Hugo vive en los intestinos de la estación rodeado de los engranajes que dan vida a los relojes. Por otro lado, sigue trabajando en el proyecto más ambicioso de su padre: la reparación de un autómata estropeado, un hombre mecánico supuestamente capaz de escribir con una pluma estilográfica. Para ello roba algunas piezas mecánicas en la juguetería de la estación, que casualmente es el establecimiento que regenta George Méliès (spoiler), maestro de la primera época del cine, cuyas películas supuestamente han desaparecido y al que todo el mundo considera muerto.


El autómata, el verdadero protagonista de la película, está inspirado en uno fabricado por el relojero suizo Henri Maillardet,​ así como en el autómata "el escritor", de Jaquet-Droz.​ Hugo está obsesionado con arreglarlo pues considera que todo lo que hay en la tierra tiene un cometido y quiere devolverle la vida al autómata. Es una metáfora de la que se vale Scorsese para crear una película llena de corazón, como la forma de la llave que activa el mecanismo del muñeco, un corazón que está presente en todos los personajes del film.


Entre los secundarios está el inspector Gustav (Sacha Baron Cohen), con pata de palo y doberman, azote de niños huérfanos y que está a la caza de Hugo, pero que a la hora de la verdad sucumbe a los buenos sentimientos; está Lisette (Emily Mortimer), la adorable florista, objeto de deseo de Gustav; otro personaje de la estación es Madame Emile (Frances de la Tour), dueña del café de la estación que "suministra" los cruasanes a Hugo; el vendedor de periódicos (Richard Griffiths) que hace todo lo que está en su mano para acercarse a Madame Emile; o el generoso librero Monsieur Labisse (Christopher Lee). Todos ellos son personajes entrañables que contribuyen al buen desarrollo de la historia y que nos acercan emocionalmente a la historia.


Los actores protagonistas también están iluminados por la magia que rodea toda la película: Jehanne d'Alcy, esposa de Georges (Helen McCrory), Isabelle (Chloë Grace Moretz), la ahijada de Méliês y amiga de aventuras de Hugo y René Tabard (Michael Stuhlbarg), el historiador de cine y admirador de la obra de Méliès, acompañan muy correctamente a Hugo y a Papá George (Ben Kingsley) en la complicada tarea de descubrir el secreto del autómata y mostrar la verdadera historia que guarda celosa y amargamente Papá George.


La película, con un presupuesto que casi duplica las primeras estimaciones, es un gran  homenaje al cine y al gran maestro Georges Méliès, nuestro patrono. Martin Scorsese parece encantado con el reto —posa orgulloso en un plano como fotógrafo del matrimonio Méliès— y los escenarios se suceden con una belleza aderezada con toques de la estética steampunk. Las imágenes de París desde la torre del reloj, la gigantescas maquinarias de los relojes y las recreaciones de algunas películas de Méliès están rodadas con mucho gusto y resultan muy vistosas, gracias también a la tecnología 3D.   


La película nos cuenta que hay que perseguir nuestros sueños y que cada uno de nosotros y nosotras tiene un propósito en la vida por muy insignificante que pueda parecer este. Una película familiar llena de encanto que he disfrutado mucho. No se la pierdan. Está llena de magia.



Hugo (2011)
Productora: GK Films / Infinitum Nihil (EE.UU.)
Dirección: Martin Scorsese
Dirección artística: Dante Ferretti y Francesca Lo Schiavo
Producción: Martin Scorsese, Johnny Depp, Graham King y Timothy Headington
Guion: John Logan
Basada en la novela: La invención de Hugo Cabret, de Brian Selznick (2007)
Música: Howard Shore
Fotografía: Robert Richardson
Montaje: Thelma Schoonmaker
Vestuario: Sandy Powell
Efectos especiales: Rob Legato, Joss Williams, Ben Grossmann y Alex Henning
Intérpretes: Asa Butterfield (Hugo Cabret), Chloë Grace Moretz (Isabelle, ahijada de Georges Méliès), Ben Kingsley (Georges Méliès), Sacha Baron Cohen (Inspector Gustav), Jude Law (padre de Hugo), Christopher Lee (Monsieur Labisse, el librero), Helen McCrory (Jehanne d'Alcy, esposa de Georges), Michael Stuhlbarg (René Tabard), historiador), Marco Aponte (maquinista), Emily Mortimer (Lisette, la florista), Ray Winstone (tío de Hugo), Frances de la Tour (Madame Emilie, dueña del café), Richard Griffiths (el vendedor de periódicos), Ben Addis (Salvador Dalí), Emil Lager (Django Reinhardt), Robert Gill (James Joyce), Michael Pitt (operador).
126 min. Color.