19 de noviembre de 2009

Cuatro galanes para Lady Misterio



Pompoff, Thedy y compañía (1940), Octavio F. Roces


Juan B. Heinink y Alfonso C. Vallejo
Catálogo del cine español. Films de ficción 1931-1940
Madrid, Cátedra / Filmoteca Española, Serie Mayor. 2009.
ISBN.: 978-843762579-9


Acaba de llegar a las librerías el catálogo del Cine Español de Ficción de los años treinta, lo que nos está dando ocasión de descubrir algunos títulos ignotos relacionados con nuestros intereses. Entre ellos una película de corto o medio metraje titulada
Pompoff, Thedy y compañía.

Ya saben que la familia Aragón desciende toda del seminarista arrepentido Gabriel Aragón Gómez y de la écuyère Virginia Foureaux, hija del propietario del Grand Cirque Foureaux. Poco tiempo le dio a estar sobre el caballo porque doña Viriginia dio a luz quince criaturas. Una de ellas, a la que se impuso en la pila bautismal el nombre de Arturo, forma pareja con su padre con el número de payasos musicales Pepino y Tonino. De entre los otros hermanos surgen nuestros protagonistas: Pompoff (José María Aragón Foureaux) y Thedy (Teodoro Aragón Foureaux). Cuando Emig (Emilio Aragón Foureaux) deja a sus hermanos se incorporan al grupo Nabucodonosorcito (José, hijo de Pompoff) y Zampabollos (Emilio Aragón).

Esta es la formación que se presenta durante todo el año 1939 en el Madrid del hambre y el saludo imperial. Su feudo es el Teatro Maravillas, el “Palacio de las Variedades”. Después de haber recorrido medio mundo, apenas tenemos constancia de que los Aragón viajaran un par de veces a Barcelona. Pero como la inactividad no es lo suyo, entre función y función, en los primeros días de 1940 se encierran en los estudios Roptence de la calle Príncipe de Vergara –en breve cambiará su denominación por la de General Mola- de la capital y ponen en pie un complemento cómico.

El equipo es mínimo, pero Roptence es uno de los pocos estudios que no ha sufrido desperfectos durante la contienda y, aunque modesto, esta plenamente operativo desde el primer día. Es por ello que con producción del propio estudio y la dirección del hermano de su fundador, Octavio F. Roces, se rueda esta película de complemento de la que no quedan copias y apenas testimonios.

Según el mencionado catálogo el argumento sería el siguiente:
Cuando salen a escena, cada uno de los cuatro payasos del grupo que capitanea Pompoff se esfuerza en mejorar su actuación, bien haciendo gracias y números ingeniosos o bien tocando la concertina a ritmo de fox, porque acaban de recibir una carta de una tal Lady Misterio con sugerentes proposiciones para aquel de ellos que más le agrade en la función de esa noche, pero al conocer el aspecto de la misteriosa dama todos intentan escurrir el bulto”.

La duración es de tres bobinas (entre veinte y treinta minutos) según anuncia el diario ABC del 3 de marzo de 1940. El cortometraje se estrena al día siguiente en el Cine Callao como complemento de otra producción Roptence, la primera de largometraje rodada en sus estudios al finalizar la contienda: Leyenda rota (1939).

Pompoff, Thedy y compañía (1940)
Producción: Estudios Roptence (ES)
Dirección: Octavio F. Roces.
Argumento: José María Aragón “Pompoff” y Teodoro Aragón “Thedy”. Adaptación: Mauricio Torres.
Intérpretes: Pompoff, Thedy, Nabucodonosorcito y Zampabollos.
3 rollos. Blanco y negro.


18 de noviembre de 2009

Sin final feliz



Guttaperchevyy malchik (1957), Vladimir Gerasimov

La película no empieza mal para ser una película de circo. Petja está desconsolado por la muerte de su madre. No le queda nadie en el mundo. Por lo menos, aunque el ruso me sigue sonando a chino, me siento como en casa. Comienzo a imaginar a otros personajes y acierto. No hay nada como ser un especialista. Si hay un niño huérfano, ¿quién será su mejor amigo? Muy bien, el payaso solitario. Pero no tan rápido, señoras y señores. Esta película es un drama de los de verdad. Está catalogada como película infantil, pero yo no le pongo esto a mi hija hasta que cumpla los dieciséis y dudo que aún así no llore desconsolada y me mire desconfiada al saber que me he dedicado toda la vida a este oficio. Esta sí es una película para tener pesadillas con el circo, sobre todo porque no tiene un final feliz.

Petja (Sasha Popov) es entregado para su educación al bruto y desalmado atleta Bekkera, que parece forzudo pero no se esfuerza demasiado, que le maltrata y le obliga a realizar ejercicios peligrosos. Por otro lado está el payaso Edward (Aleksei Gribov, el mismo que hace de capitán en la película Polosatiy Reis), al que conocemos primero en la pista, junto a su oca matemática; y luego en su alcoba, junto a su botella de vodka. Es un hombre de buen corazón. El sonido de su flauta, como Hamelin, atrae a Petja y se hacen amigos.

Las sesiones de entrenamiento con Bekkera resultan una tortura para Petja desde el primer día. Los métodos pedagógicos del forzudo son látigo y orden. Petja obedece hasta que no puede más. El único que sabe como parar la situación es Edward el payaso. Se inventa una dama para el torturador que, vanidoso, se apresura a la cita. Es Mikhail Nazvanov, el mismo actor que hace del príncipe Andrei Kurbsky en el Iván el Terrible de Eisenstein.

El payaso ha intentado adoptar al niño pero los trámites burocráticos parecen insalvables así que se dedica a entrenarle en secreto y a procurarle un poco de alegría. Poco a poco nuestro héroe se ha convertido en un acróbata que pronto se estrenará en la pista con un número de equilibrio sobre percha. Un número que entrena y entrena sin descanso.

Ha llegado el gran día. El chaval parece un ángel en todo lo alto. Después de unos cuantos equilibrios en lo alto de la percha, se pone en equilibrio sobre su espalda preparado para un arroje a la inversa. Se adivina la tensión en la cara del payaso que observa la escena desde el control.



Ya les he dicho que acaba mal, el niño se desnuca. Así como suena. La escena es presenciada por una adorable niña de la nobleza que coincide con el chaval en varias ocasiones, como invitando a pensar en un final feliz, pero no, no es así. El niño tiene una agonía demoledora, con las carcajadas del público como fondo. El payaso efectúa también un nuevo número de riesgo. Se lanzará desde lo alto atravesando un aro de fuego. La imagen es bastante elocuente. Parece que el director se guardaba en la manga varios finales y optó por el más adecuado para los niños, el más demoledor.

Los más atrevidos o los más morbosos pueden disfrutarla en calidad internet gracias a la colaboración de baks en este youtube ruso lleno de sorpresas.




Guttaperchevyy malchik (1957)
Producción: Ministerstvo Kinematografii
Director: Vladimir Gerasimov
Guión: Mikhail Volpin
Intérpretes: Sasha Popov (el huérfano), Alexey Gribov (el payaso), Mikhail Nazvanov (el forzudo), Inna Fedorova, Olga Viklandt, Ivan Koval, Andrei Popov, Marina Strizhenova, Afanasij Kochetkov, Alexander Popov, Sergei Filippov, Vladimir Gribkov, В. Kirillin, Н. Stepanov.
77 min. Color