17 de mayo de 2016

El payaso que llora y esconde sus lágrimas



The Day the Clown Cried (1972), Jerry Lewis

Este pasado verano, en un artículo de Noah Bierman en Los Angeles Times —en el que hablaba de un curioso festival de cine, el "Mostly Lost", evento de culto para cientos de fans de celuloides deteriorados que se afanan por descubrir películas perdidas—  el periodista desvelaba que se podría ver, por fin, la película The Day the Clown Cried , dirigida e interpretada en 1972 por Jerry Lewis.


La noticia, confirmada por el restaurador jefe de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, Rob Stone, ha revolucionado a parte del planeta cinéfilo. La prestigiosa institución americana, que ha adquirido el archivo de Jerry Lewis en el que está incluida esta película secuestrada por él mismo, afirmaba que el actor había impuesto una condición: que se vea en 2025.


Ya a mediados del mes de agosto de 2013, los telediarios de todo el mundo se hacían eco de la aparición en la web de metraje desconocido de esta película inédita, maldita, infame para algunos. Un año más tarde el mismo usuario de youtube subía los 33 minutos que la televisión flamenca grabó para Première Magazine sobre la nueva producción de Lewis. Es un material de primera. Roland Lommé entrevista a un Jerry Lewis relajado que comenta y le habla sobre su película en los primeros días de rodaje, en Paris, en el Cirque D' Hiver .


Las imágenes muestran  a Jerry Lewis en plena faena. Un making off de la película, que de alguna manera presagia lo que más tarde le sucedería al film.  Después de algunos gags circenses reinterpretados para el cine y de mostrarnos el férreo control que ejerce en todos los campos de la película —hay que destacar las imágenes del voluminoso guión que maneja Lewis, con múltiples anotaciones y correcciones, nuevo tesoro de la Biblioteca del Congreso estadounidense— el actor se atasca en una escena en la que precisamente lanza tres pelotas al aire a la búsqueda de un gag cinematográfico. Aquí podemos encontrarlo: [[http://www.dailyscript.com/scripts/the_day_the_clown_cried.html] ]


Después, ¡sorpresa!, una sesión de fotos con Yo-yo, el payaso alter ego de Pierre Etaix, compañero de Annie Fratellini. Es un duelo de fotos entre los dos payasos. Más tarde, la escena de la película en la que aparece  Pierre Etaix, también actor, director y payaso como Lewis, donde de nuevo se nos muestra a un Jerry Lewis puntilloso y controlador del más mínimo detalle, un poco fuera de quicio. Los últimos planos del magazine audiovisual muestran al creador preocupado, con un rostro que no auguraba nada bueno.

La película de Lewis, filmada durante 1972 en París y principalmente en Estocolmo, transcurre durante la Segunda Guerra Mundial. Helmut Doork (Jerry Lewis), un payaso en sus horas bajas, es despedido del circo en el que trabaja y, borracho, se atreve a burlarse de Adolf Hitler en presencia de militares alemanes. El payaso es detenido y conducido a un campo de concentración en el cual, tras algunas peripecias, tiene que acompañar —y entretener y divertir— a unos niños que son conducidos a la cámara de gas. El payaso —nos permitimos un spoiler a diez años vista ya que el guión se puede encontrar en internet—entrará con ellos en el último momento para compartir su dramático destino.


La película tuvo muchos contratiempos y el cómico, entusiasmado en un primer momento por lo que suponía que iba a ser una oportunidad para consagrarse como actor, fue perdiendo fuelle y parece ser que no encontró la armonía entre el dramatismo de la historia y la comicidad del personaje, cosa que si consigue veinticinco años más tarde Roberto Benigni con La vita è bella (La vida es bella, 1997).

Después de varios litigios y miles de problemas financieros, Lewis anunció que la película tendría su estreno oficial en el Festival de Cannes de 1973. Según podemos leer en un artículo en Cinemania.es del año 2011 [http://cinemania.es/actualidad/noticias/8501/the-day-the-clown-cried-la-peor-pelicula-perdida-de-la-historia], "con la película ya rodada, el actor y director se reencontró con un viejo conocido: Nathan Wachsberger, el moroso productor original, reclamaba la propiedad sobre la película, y su productora Europa Filmssecuestró el negativo. Tras pagar 600.000 dólares de su bolsillo por la cinta (según algunos) o aprovechar un copión guardado en su casa (según otros), Lewis anunció que la película tendría su estreno oficial en elFestival de Cannes de 1973. Pero ni por esas: los guionistas originales, Joan O'Brien y Charles Denton, bloquearon el estreno porque, afirmaban, las reescrituras de Lewis alteraban el significado original de su historia". 


Pero esta historia contradice la más reciente versión de Lewis en la que cuenta que después de varias proyecciones para evaluar el film con resultado desastroso, el director y actor —y al final productor y guionista— decidió mantenerla inédita y se juró nunca enseñársela a nadie. En una entrevista, él mismo afirmaba:  "It was bad, and it was bad because I lost the magic. You will never see it. No one will ever see it, because I'm embarrassed at the poor work."


Lewis está empeñado en no compartir, en vida, su mayor fracaso. Se pierde en su ego y desperdicia una oportunidad. Todos los payasos que se precien de serlo comparten el fracaso, lo encajan con elegancia y lo viven plenamente. Con su actitud está dando argumentos a los que piensan que no es un gran payaso, aunque lo haya sido.


  

Hay otra película que se disputa con The Day the Clown Cried el honor de ser la película inédita de la que más se ha hablado. Se trata de Il Viaggio di G. Mastorna detto Fernet., de nuestro amigo Federico Fellini.  El caso es que en este último caso Milo Manara se encargó de dibujar el guión de Fellini y nos dejó más o menos contentos.  


Aunque si hablamos de películas perdidas, que no inconclusas o secuestradas, que nos gustaría ver, la primera sería 4 Devils (Murnau, 1928), una película de la cual se sabe que hubo dos versiones, una muda y otra sonora, pero de la que, desgraciadamente, no se conserva ninguna copia. Una historia de niñas huérfanas adoptadas por el payaso, pasiones aristocráticas y celos y tragedia en el trapecio. O algo más castizo, una película de medio metraje titulada Pompoff, Thedy y compañía (Octavio F. Roces, 1940), una película de complemento de la que no quedan copias y apenas testimonios. O Las peripecias de Baby (Pedro Trilla, 1915), que son, en realidad, peripecias de Aristodemo Frediani “Beby”, que a finales de 1914 estuvo una larga temporada con sus caballos, sus acróbatas y sus payasos, en la provincia de Barcelona y, en concreto, en el teatro Euterpe de Mataró, donde se rodó la  película.



Aunque algunos afirmen que The Day the Clown Cried es una de las peores películas jamás estrenadas, nosotros esperaremos encantados para poder disfrutar de la presencia junto a Jerry Lewis, de los payasos Pierre Etaix, Victor Fratellini, Willy Dario, Mimile, Louis Maiss, Bocky, Randel, y Nino. Esperaremos viendo buen cine, por si acaso.


The Day the Clown Cried (1972)
Director: Jerry Lewis
Producción: Nat Wachsberger y Jerry Lewis
Guión: Jerry Lewis,  Joan O'Brien y Charles Denton
Intérpretes: Jerry Lewis (Helmut Doork),
Peter Ahlm (prisionero), Lars Amble( guarda), Harriet Andersson (Ada Doork), Jonas Bergström (Franz), Carl Billquist  (oficial de la Gestapo),  Claude Bolling (Director de orquesta), Tomas Bolme (Adolf), Curt Broberg (Galt), Bo Brundin (Ludwig),  Johnny Cacao, Anton Diffring (Captitán Curt Runkel), Nils Eklund  (camarero), Victor Fratellini, Serge Gainsbourg, Michel Garland, Ronald F. Hoiseck (Uhlmann), Heinz Hopf (oficial de la Gestapo), Lars Lind (prisionero), Sven Lindberg (Coronel Bestler), Åke Lindman (prisionero), Michael Mansson (prisionero), Sandy Mansson (prisionero), Armand Mestral (Director de Circo), Fredrik Ohlsson (Herman), Ulf Palme (Johann Keltner), Roberto y Pierre Étaix (Gustav).
Color. 

25 de abril de 2016

La interpretación de los sueños (circenses)



Lady in the Dark (Una mujer en la penumbra, 1944), Mitchell Leisen

Parece que el libretista y director de Broadway andaba dando la murga a todo quisqui con el tratamiento de psicoanálisis en el que estaba inmerso y, como los amigos neoyorquinos lo trataban de pelmazo subido, decidió que el mejor de dar salida a la experiencia era —¡cómo no!— escribir un musical. Contó para ello con la colaboración del letrista Ira Gershwin y del emigrado alemán Kurt Weill, que compusieron tan solo cuatro números de largo aliento, que se correspondían con los tres sueños que la editora de una revista de modas le contaba a su psicoanalista más un gran final.


La obra se estrenó en 1941 y casi alcanzó el medio millar de representaciones que supusieron un éxito personal para Gertrude Lawrence y para un joven intérprete que hacía sus primeros pinitos y que terminó acaparando la atención de todos gracias a su reedición del tema “Tchaikovsky and Other Russians”.


El jovencito se llamaba Danny Kaye y haría carrera en el cine. Sin embargo, cuando la Paramount decidió realizar en 1944 una adaptación cinematográfica encomendó el papel al ruso extpatriado Misha Auer. La protagonista fue Ginger Rogers y el director elegido para el proyecto, Mitchell Leisen, especializado en películas “de mujeres”.


Liza Elliott (Ginger Rogers) es la editora de una revista de modas. Acude al pisquiatra (Barry Fitzgerald) porque últimamente siente pánico a tomar decisiones. Hay una canción que la persigue hasta en sueños. El psiquiatra le pide que le cuente el sueño: tiene que ver con un vestido azul, un color que odia. En sus sueños, ella —una mujer recta vestida siempre de traje de chaqueta, dispuesta a casarse con un hombre mayor (Warner Baxter) cuando él obtenga el divorcio y que odia al petulante actor de Hollywood (John Hall)—, se ve vestida con lujosos trajes y a punto de contraer matrimonio con el galán. Hay un tercer hombre, Charley (Ray Milland), un empleado de la revista con el que se lleva a matar. El psiquiatra no es más que un frontón que le devuelve sus propios miedos, pero cada uno de los otros tres hombres representa un objetivo: la carrera profesional, el glamour o el amor verdadero. Por supuesto, el fotógrafo gay interpretado por Mischa Auer es sólo motivo para la comedia.


Por el camino se perdieron la mayoría de las canciones, acentuando el relieve de los aspectos dramáticos de la historia. El único tema musical que sobrevivió más o menos íntegro fue “Saga of Jenny”, ambientado en un circo onírico:


Esta secuencia da paso al flashback en el que se da cuenta del trauma edípico que ha conducido a Liza a centrarse en su carrera y dejar de lado el amor.




Cuando Robert Wise se enfrenta al reto de biografiar a Gertrude Lawrence en Star! (La estrella, 1948), el número final es de nuevo “Saga of Jenny”, que incluimos también en esta misma entrada para que quien sienta curiosidad pueda comparar los diferentes estilos interpretativos de Ginger Roger y Julie Andrews:


Otro día dedicaremos nuestra atención a esta película, puesto que muestra los inicios de la actriz en el music-hall británico con la compañía de Fred Karno.




Lady in the Dark (Una mujer en la penumbra, 1944)
Producción: Paramount Pictures (EEUU)
Director: Mitchell Leisen.
Guión: Frances Goodrich y Albert Hackett, del musical homónimo de Moss Hart, con canciones de Kurt Weill e Ira Gershwin.
Intérpretes: Ginger Rogers, Ray Milland, Warner Baxter, Jon Hall, Barry Sullivan, Mischa Auer, Phyllis Brooks, Mary Philips, Edward Fielding, Don Loper.
100 min. Color.