11 de octubre de 2008

Galería de stripteuses 1


La reina del vaudeville (Gypsy, 1962), de Mervyn LeRoy

Hay mil películas norteamericanas en las que aparecen chicas que se quitan la ropa “de modo insinuante”, según la definición que de striptease da la Real Academia Española, aunque generalmente aparecen al fondo, desenfocadas, mientras un periodista o un detective realizan una investigación. Ocasionalmente ganan protagonismo, como la Elizabeth Berkley de Showgirls (1995) o la Demi Moore de Striptease (1996). Con este mismo título realizó en España, en 1977, una película Germán Lorente, en la que la francesa Corinne Clery asumía el protagonismo femenino.
Sin embargo, a efectos de esta entrada dedicada a las
stripteuses -strippers para los sajonizantes-, la primera en comparecer en este escenario es…
(Redoble de caja)

Gypsy Rose Lee
Rose Louise Hovick era hija de un hombre de negocios de Seattle y de una mujer dispuesta a abandonar aquella ciudad como fuera. Lo hizo a costa del triunfo de su hija en el mundo del espectáculo, o al menos este es el argumento del musical sobre la primera
stripteuse norteamericana. Gypsy Rose Lee llegó a escribir novelas y una de ellas se llevó a la pantalla como La estrella del Variedades (Lady of Burlesque, 1943, con Barbara Stanwick en el papel de la bailarina Dixie Daisy. No insistimos en ella porque tarde o temprano volverá a asomar por Circo Méliès y por no restar protagonismo a su autora, que también escribió un volumen de memorias en las que se basó Arthur Laurents para escribir un musical de Broadway. La partitura corrió a cargo de Jule Styne y Stephen Sondheim. El resultado fue un éxito rotundo. A principios de la década de los sesenta cuando los musicales hacen el tránsito de Broadway a Hollywood rutinariamente, La reina del vaudeville (Gypsy, 1962), de Mervyn LeRoy, constituye un éxito fulgurante.

Natalie Wood que en principio no parecía la elección más adecuada, se muestra perfecta para realizar la transición entre la ingenua Louise y la descarada Gypsy. El aprendizaje está perfectamente encajado en el número “You Gotta Have a Gimmick” interpretado por tres veteranas (Faith Dane, Betty Bruce y Roxanne Arlen).

Sr. Feliú


4 de octubre de 2008

El tirador cornudo


El Gran Flamarion (The Great Flamarion, 1945), de Anthony Mann

Erich von Stroheim (Viena (Austria), 18885 – Ile de France (Francia), 1957) lleva camino de convertirse en acreedor de una etiqueta propia en Circo Méliès, honor hasta ahora sólo logrado por el rey de los malabaristas, los comediantes y los trompas: W. C. Fields. Stroheim ha comparecido aquí ya como el ventrílocuo de El gran Gabbo y el trapecista tullido de Portrait d’un assassin, y asoma de nuevo como el tirador conocido como El Gran Flamarion.

El von Stroheim director de colosales fiascos económicos en el Hollywood dorado de los años veinte, había dejado paso al actor que sobrevivía modestamente interpretando papeles secundarios de lujo, como en El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard, 1950), de Billy Wilder, o protagonistas en películas francesas o americanas de bajo presupuesto, que aprovechan, más que su reputación, su imponente físico y su entrega profesional.


El Gran Flamarion
es un noir modesto producido por Republic, el más grande de los estudios humildes. Como en tantas otras películas del mismo género esto no es un inconveniente sino una garantía de economía narrativa y concisión dramática. La secuencia que da inicio al largo flashback que constituye el corpus de la cinta es un modelo de planificación. Sirva por ello para inaugurar un nuevo modelo de entrada en el que la imagen manda sobre el texto, ilustrando rutinas revisteriles y números circenses. Lástima que el formato no permita apreciar en todo su valor la coreografía y el ritmo de la escena, pero, como siempre, lo mejor es que vean la película. No es difícil encontrarla en baratillos y quioscos al módico precio de un euro.


Sr. Feliú
El Gran Flamarion (The Great Flamarion, 1945)
Productora: Republic (EEUU)
Director: Anthony Mann
Guión: Anne Wigton, Heinz Harald y Richard Weil, según el relato “The Big Shot” de Vicki Baum.
Intérpretes: Erich von Stroheim (El Gran Flamarion), Mary Beth Hughes (Connie Wallace), Dan Duryea (Al Wallace), Kay Deslys (artista de vodevil), John Elliott (agente teatral), Franklyn Farnum (regidor), Tony Ferrell (cantante mexicano), Carmen López (bailarina mexicana), Fred Velasco (Bailarín mexicano), Alex Melesh (actor), Leo Mostovoy (humorista francés), Jack O'Shea (tramoyista),Steve Barclay, Lester Allen, Esther Howard, Michael Mark.
78 min. Blanco y negro.