8 de diciembre de 2015

Abandonar Rímini



I vitelloni (Los inútiles, 1953), Federico Fellini

Es difícil rehuir el enfoque biográfico cuando uno se enfrenta a I vitelloni. ¡Hay tantas cosas aquí del Federico Fellini que abandona la indolencia de Rímini para buscarse la vida en Roma! Y sin embargo, el sentimiento que predomina no es la nostalgia por la juventud apenas perdida ni por las amistades que quedan atrás. Cuando uno ve la película no puede dejar de sentir un estremecimiento de melancolía en el que hay una nota discordante: la acritud del ajuste de cuentas que Fellini lleva a cabo con su ciudad. No en vano, Fellini abandona Rímini con apenas diecinueve años.


La acción se desarrolla a lo largo de un año, con sus hitos señeros: el verano con la elección de Miss Sirena, el carnaval con su gran baile, la llegada de la primavera y su compañía de revista… Fellini muestra los actos sociales que puntúan estas fechas. No sólo eso, sino que nos muestra su revés. Por eso, más que las aventuras sentimentales de Fausto (Franco Fabrizi), en cuyo devenir se hilvanan las ilusiones de Moraldo (Franco Interlenghi), las fantasías del enmadrado Alberto (Sordi), las inquietudes literarias de Leopoldo (Trieste), el entusiasta Riccardino (Fellino)… Más que los devaneos de Fausto, “guía espiritual” del grupo, decíamos, lo que cuenta son los ritos de los retoños de la pequeña burguesía provinciana.


La película arranca con la elección de Miss Sirena 1953, premio que recae en Sandra (Eleonora Ruffo), la hermana de Moraldo a la que Fausto ha dejado embarazada. Además, estalla una tormenta y la velada finaliza abruptamente.


Como el intento de que el viejo actor Sergio Natali (Achille Majeroni) monte la obra que ha escrito Moraldo y que culmina con una patética escena de seducción en la playa. Mientras tanto sus amigos coquetean en el café con las soubrettes de la revista. Fausto termina encamado con la primera vedette y todavía quiere creer que podría irse con la compañía, sin responsabilidades, siempre rodeado de mujeres estupendas.


Acaso la escena más célebre sea aquélla en la que Alberto les hace un corte de mangas a los peones que trabajan en la carretera. El insulto es el peor que se le puede ocurrir: “Lavoratori!”. O sea, trabajadores… Inmediatamente después el coche se cala y los “vitelloni” son apedreados por los currantes. Fellini retrata también al travestido Alberto estupidizado por el alcohol la mañana después del gran baile de carnaval. Es como si se empeñara en demostrar que toda alegría no puede acabar sino en profunda tristeza.


Pero más allá del esperanzador viaje de Moraldo a Roma —mientras los amigos quedan atrás en sus dormitorios, con sus sueños incumplidos— Fellini ha hecho que broten ante nuestra mirada momentos luminosos, como cuando Fausto y Sandra vuelven de Roma con un tocadiscos y Fausto y Alberto bailan el mambo en plena calle como hacía el bailarín de la compañía de revista de Wanda Osiris. Sordi estaba en ese momento de gira con la gran vedette y parte del calendario de rodaje y las localizaciones debieron amoldarse a sus compromisos. Una vez más, la realidad y la fantasía van de la mano.


I vitelloni (Los inútiles, 1953)
Producción: Cité Films / PEG-Films (IT)
Director: Federico Fellini.
Guión: Federico Fellini, Ennio Flaiano, Tullio Pinelli.
Intérpretes: Franco Interlenghi (Moraldo), Alberto Sordi (Alberto), Franco Fabrizi (Fausto), Leopoldo Trieste (Leopoldo), Riccardo Fellini (Riccardo), Eleonora Ruffo (Sandra Rubini), Jean Brochard (Francesco Moretti), Claude Farell (Olga), Carlo Romano (Michele Curti), Enrico Viarisio (el padre de Moraldo), Paola Borboni (la madre de Moraldo), Lída Baarová (Giulia Curti), Arlette Sauvage (la mujer del cine), Vira Silenti (Gisella), Maja Nipora (Caterina), Achille Majeroni (el viejo actor Natali).
107 min. Blanco y negro.





4 de diciembre de 2015

Marionetas de la vida



Noite de Marionetes (2006),  Haroldo Borges

Hemos encontrado este corto brasileño de 2006 que teníamos olvidado en nuestras estanterías. Al revisarlo entendemos porqué no le habíamos prestado demasiada atención a pesar del título y de la sinopsis que podemos leer en la carátula: es el encuentro entre una prostituta y un joven payaso de un viejo circo de provincias.


El viejo circo es una destartalada lona compuesta de retales a la que rodean apenas un par de caravanas igual de cochambrosas. El escaso público que se sienta en sus gradas de madera se aburre con un número de payasos que no acierta a arrancar ni una risa.


Son los primeros planos de la película. Después, los payasos travestidos se cambian en el camerino. Son jóvenes. Demasiado jóvenes para encarnar con solidez nuestro rol favorito de payaso triste, pero el tópico es más fuerte que el sentido común. El payaso está triste. Así que se va a dar una vuelta.


En su paseo nocturno se topa con una prostituta, otra marioneta de la vida, que sueña con el día de su boda. Un encuentro fugaz, de una noche, pero que parece que al joven payaso le sirve para recuperar su inspiración. Faltaría más. Por fortuna no volvemos al circo cutre, por lo que imaginamos un futuro feliz para el protagonista. 


La película está rodada en Salvador de Bahía y en algunos planos podemos imaginar la belleza de Península de Itapagipe. El circo proveedor de los materiales para el corto fue el Circo Napolitano, un circo brasileño del que no hemos encontrado demasiadas referencias, pero es que en Brasil hay cientos de circos, pequeñosgrandes a lo largo y ancho de su territorio. Podría ser, como dice el enlace anterior, el Circo Napolitano, propiedad de José Lima, aunque en los títulos de crédito nos hemos encontrado con un escueto André (Circo Napolitano).


Noite de Marionetes (2006)
Producción: Paula Gomes (BRA)
Director: Haroldo Borges
Guión: Haroldo Borges, Paula Gomes y Leandro Araújo

Intérprertes: Ravi Ramos Lacerda,  Cristiane Ferreira,  Lúcio Tranchesi,  Fernando Neves
14 min. Color.

30 de noviembre de 2015

El vestuario maldito



Clown (2014), Jon Watts

Kent McCoy (Andy Powers), un agente de ventas de casas está revisando una de sus nuevas casas cuando recibe la llamada de su mujer Meg (Laura Allen), que está desesperada porque el payaso de la fiesta de cumpleaños de su hijo le acaba de comunicar que no puede acudir al evento. Casualmente en la casa, que está llena de polvo y necesita un buen remodelado, hay un viejo baúl que contiene un disfraz y una nariz de payaso, por lo que la fiesta se salva. Kent se entrega en alma y cuerpo en la fiesta de su hijo y acaba agotado, durmiéndose en el sofá con el vestuario y el maquillaje de payaso  puestos.


Por la mañana, sin tiempo para cambiarse y sin poder quitarse el maquillaje, Kent leva a su hijo al colegio y se va al trabajo. En el trabajo intenta quitarse la nariz, el maquillaje y el vestuario, pero no lo consigue.  En casa, su mujer extrañada le arranca la nariz de payaso arrancándole un buen trozo de nariz. Después de ir al hospital, comienza a pensar que está loco y vuelve a la casa donde encontró el baúl. Rebuscando descubre el nombre del antiguo dueño del vestido. Durante la visita descubrirá que el traje está endemoniado, que en realidad es la piel y el pelo de un antiguo demonio del norte de Europa llamado Cloyne, que devoró a cinco niños (uno por cada mes del frío invierno norteño) y que la condena para quien lo lleve es la decapitación o el canibalismo. 


Herbert Karlsson (Peter Stormare), que regenta un almacén de vestuario teatral, el antiguo propietario del vestido de payaso, conoce muy bien la maldición e intenta matarlo. Kent logra evitarlo y huye de de Herbert y de su su familia e intenta suicidarse pegándose un tiro en la boca, pero no le mata. El demonio es inmortal a no ser que se le corte la cabeza. En el segundo intento de suicidio, casualmente mata a un niño y comienza a experimentar en profundidad la dimensión de su problema de vestuario: le gusta devorar niños. La única manera de librarse del demonio es dándole lo que quiere. Así lo consiguió Herbert, ayudando a su hermano, también poseído, con niños terminales de un hospital de cáncer. Meg, después de descubrirlo, piensa que puede hacer lo mismo y ayudar a su marido.


Y comienza el terror, señores. ¿Se comerá Kent/Cloyne a los cuatro niños restantes? ¿Será su propio hijo uno de ellos? ¿Y el perro, que se ha comido parte de la nariz de Kent, estará también poseído? ¿Son estas preguntas spoiler o es el género en sí mismo un inmenso spoiler? Preguntas que el director no tuvo que responder con precisión cuando en 2010 realizó el fake trailer Clown, junto con Christopher D. Ford. En este falso trailer que subieron a youtube atribuían la dirección al "Master of Horror" Eli Roth, director de Hostel (2005) y su secuela. A éste le hizo gracia el atrevimiento de estos jóvenes y aceptó el reto de producirla e incluso de interpretar un papel. Cuatro años más tarde se estrenaba Clown.


Jon Watts y Christopher D. Ford consiguieron escribir un guión completo que reúne todas las características del género. La película cuenta además con el sello de Eli Roth y una buena interpretación de los principales roles, pero aún así no logra convencer del todo. No estoy del todo seguro de que aunque el último plano es el primero de una posible secuela, los productores se animen a financiarla. O a lo mejor sí. Después de todo hay que mantener bien alimentado el terror que los payasos producen en los niños.


Puedes verla aquí.

Clown (2014)
Producción: CAN/USA
Director: Jon Watts
Guión: Jon Watts y Christopher D. Ford
Productor: Eli Roth y Mac Cappuccino
Música: Matt Veligdan
Intérpretes: Laura Allen (Meg McCoy), Andy Powers (Kent McCoy), Peter Stormare (Herbert Karlsson), Eli Roth (Frowny the Clown), Elizabeth Whitmere (Denise), Christian Distefano (Jack McCoy), Chuck Shamata (Walt), Robert Reynolds (Dr. Martin Karlsson), Lucas Kelly (Colton), Michael Riendeau (Robbie), Matthew Stefiuk (el detective)
Color, 100 min.




27 de noviembre de 2015

Etaix, Tati, Lewis, Fellini


Aún no tenemos este libro en nuestra biblioteca de temas circenses pero esperamos tenerlo pronto. C'est ça Pierre Etaix es un catálogo, a modo de abecedario, del universo etaixiano en el que conviven dibujos, poemas, carteles, epigramas…


Aprovechando el lanzamiento editorial, los muchachos de DCVclassik entrevistan al maestro [http://www.dvdclassik.com/article/entretien-avec-pierre-etaix]. Aquellos que tengan unos mínimos conocimientos de francés hará bien en pasarse por el portal y conocer de primera mano las opiniones de Pierre Etaix sobre su propia obra, pero también de su relación con Jacques Tati [http://www.circomelies.com/2009/03/pierre-etaix-gagman-y-dibujante.html]

… el anuncio de que en 2025 quedará por fin liberado el negativo de The Day the Clown Cried, depositado por Jerry Lewis en la Biblioteca del Congreso estadounidense…


… o esta polémica declaración sobre Fellini, en el repaso de cuya obra nos hayamos inmersos –sin grandes prisas, todo hay que decirlo- estos días:
Quedé completamente decepcionado. No esperaba eso de Fellini. No sabía qué hacer con este proyecto [I Clowns]. Acababa de rodar Satyricon. Le pregunté: “¿Qué puedes hacer después de una película como ésta?” Y él me contestó: “Otra película”. Bueno.... Era más listo que un simio. En vez de hacer una película para el cine, la hizo para televisión. Pero los medios eran considerables. Sus ayudantes estaban consternados: “¡Qué pena que no se proyecte en pantalla grande!” (...) Listo como él solo, Fellini terminó arreglándoselas para estrenar la película en el cine, pero dejando bien claro que estaba rodada para televisión. Y de repente, todo el mundo empezó a decir: “¡Ah, sí, la televisión nos podría ofrecer cosas interesantes más a menudo!” Así fue. Me gustan mucho algunas de sus películas. Amarcord es una obra maestra absoluta. Pero él es un farsante. Demasiado listo para mí.

Odile Etaix y Marc Etaix (eds.):
C'est ça Pierre Etaix
París, Seguler / Arte Editionss, 2015
408 páginas.
ISBN: 9782840496977

23 de noviembre de 2015

El lenguaje del gesto



Le geste ce langage (1962), Paul Bordry

Mimes d'Orient et d'Occident
Le geste, ce langage, es un documental que traza un panorama de la tradición de los mimos en Oriente y Occidente. El film presenta seis números sin palabras que muestran la diversidad de formas de expresión del arte universal del gesto. Financiado por la Unesco tenía como objetivo dar valor a las diferentes manifestaciones culturales y mostrar al mismo tiempo su cercanía. 



La película fue presentada, fuera de competición, en el XV Festival Internacional de cine de Cannes, en 1962 y en el XX Festival Internacional de cine de Berlín, en el mismo año.





El francés Jacques Gaffuri y la italiana Fiamma Walter realizan una pantomima de la Comedia del Arte; de Turquía nos muestra su original pantomima, Erdinc Dincer; desde la India nos hipnotiza con la sutileza de los movimientos orientales, Anjali Davi; el preciso y expresivo trabajo japonés está a cargo de Takashi Tsukahara; la nota excéntrica la pone el mimo polaco Henry Tomaszewski; y el tono musical y rítmico lo dan la norteamericana Laura Steele y el holandés Dirk Danders. 





Le geste ce langage (1962)
Producción: UNESCO
Música: George Van Parys
Dirección artística: Jan Doat
Realización: Paul Bordry
Intérpretes: Jacques Gaffuri, Fiamma Walter, Erdinc Dincer,  Anjali Davi, Takashi Tsukahara, Henry Tomaszewski, Laura Steele y Dirk Danders
Blanco y negro. 26 min.


19 de noviembre de 2015

En la cuerda floja




On a Tightrope (2007), Petr Lom

Nos hemos topado con este documental del checo Petr Lom y nos ha sorprendido los valores que encierra tanto el documental como el circo en si mismo, y más concretamente los valores del Dawaz, el equilibrio sobre una cuerda a gran altura. en la región de los Uighurs, en la provincia de Xinjiang, en el noroeste de China, el Turkistán Este por si nos aclaramos un poco más. La zona está rodeada por Mongolia, Kazakstan, Kyrgyzstan, Pakistan, India y Tibet. ¿Nos hemos situado? 



Pues allí transcurre la acción de este comprometido documental. Dentro de un colegio para niños y niñas huérfanas. Los chavales son Uighurs, musulmanes en China, nacionalistas y religiosos, dos tabús para las autoridades políticas chinas y para los profesores de la escuela. Los estudiantes tienen prohibido profesar su religión y son obligados, a la menor oportunidad, a cantar a la gloriosa unidad de China. El equipo de grabación estuvo en todo momento muy vigilado e incluso podemos ver cómo les prohíben traducir sus órdenes y recomendaciones –amenazas. La zona se siente tan nacionalista como el Tibet, pero nunca ha recibido la atención internacional.



Petr Lom sigue a cuatro de los estudiantes huérfanos en su lucha para conseguir un futuro mejor. Una manera de hacerlo es siendo una estrella del Dawaz. Como Adhili Hoshur, un acróbata sobre la cuerda que es una auténtica estrella y un ídolo popular en esta zona. El Dawaz, una tradición más que milenaria en esta región, está considerada por muchos Uighurs como una de las más nobles entre sus tradiciones y se muestran orgullosos de sus grandes artistas, de sus habilidades sobre la cuerda sin red de seguridad y de los récords que consiguen batir cada año. En 2010, Adhili estuvo 60 días sobre la cuerda en el Bird's Net Stadium. Es Uighur, un orgullo para toda su gente, en especial los más pequeños y desamparados



Los niños practican en el destartalado y medio abandonado patio del colegio y se libran de algunas de las clases y actividades del resto de sus compañeros. Entrenan bajo la atenta mirada de un entrenador que parece más ocupado en buscar un pequeño beneficio por su acción solidaria que en ofrecer una alternativa a los niños. 



Algunos de estos huérfanos sueñan con ser grandes estrellas del Dawaz y después de nueve meses de entrenamiento intenso son rechazados por el profesor que explica que todo lo hace por amor al arte. Él no es tan conocido como Adhiki pero es un experto en la materia y ayuda en lo que puede. Los chavales hablan de su frustración, de haber dejado los estudios para nada. Hablan de sus familias, de su propia lengua y de la china. De su religión no pueden hablar, tienen prohibido tenerla. Hablan de su debida lealtad al comunismo. Hablan de su futuro, de sus sueños de futuro. 



Cuando el primer profesor los abandona para atender sus propios negocios, los chavales encuentran a un viejo maestro que se empeña en sacar a la pequeña troupe adelante. Amablemente, con el amor de un padre, paciente y sabiamente, consigue su objetivo con éxito con el visto bueno de la autoridad. 



Hemos visto con anterioridad esta tradición Uighur en el fantástico documental Au Fil de l´Acrobatie (1993), de Laurent Chevallier y Dominique Mauclair. En esta película viajamos con una experta troupe tradicional de Dawaz en un viejo camión, montamos los mástiles de madera y la cuerda a 20 metros de altura, comprobando su frágil seguridad, y asistimos al aire libre, en un paraje excepcional, a un espectáculo maravilloso que combina humor y riesgo de una manera deliciosamente inocente.

El documental On a Tightrope, sin esa intención tan claramente circense de la cinta de Mauclair, mantiene el equilibrio, como esa cuerda tensa a 20 metros de altura, entre la cultura Uighur y la cultura China, entre musulmanes y comunistas, entre el paternalismo y la liberación educativa, entre fantasía y realidad, entre la ambición y la resiliencia. Es un documental de denuncia, con toques de neorrealismo italiano que dan al trasfondo social una dimensión bella y profunda. Lo podéis ver online aquí: [http://www.snagfilms.com/films/title/on_a_tightrope]


On a Tightrope (2007)
Producción: Lom Films / Piraya Film A/S (CAN)
Director:  Petr Lom
Productor: Torstein Grude
Color, 74 min.


16 de noviembre de 2015

Huesos divertidos




Funny Bones
(1995), Peter Chelsom
Los huesos divertidos se tienen o no se tienen. Los hombres y mujeres de circo suelen tenerlos fuertes, elásticos, resistentes, adiestrados para la contorsión más enrevesada o la dislocación más grimosa. Muchas veces, más de lo que nos gustaría, acaban rotos, desgastados de tanto esfuerzo y repetición. Desgraciadamente, tenerlos divertidos es algo más difícil de entrenar aunque haya algunas técnicas que puedan ayudar un poco. En el fondo, se tienen o no se tienen, como el talento. Y si no los tienes pero te crees gracioso, pues puedes ser un exitoso monologuista o un cómico de chistes original o un artista de calle con la gorra rebosante de dinero.


Hace tiempo bastaba con tener huesos cortos o deformes para obtener un desahogado lugar entre los bufones de la corte, pero hoy en día eso no es suficiente ni políticamente correcto. Tampoco es para tirar cohetes la colección de videos recopilatorios de caídas, golpetazos, resbalones, acrobacias fallidas y demás accidentes del tipo piel de plátano. Nos hace gracia porque somos bastante cabrones y nos gusta ver a los demás por el suelo. Entonces, ¿qué hace falta para tener los huesos divertidos? ¿Se heredan? ¿Es una reacción química que se produce en la materia ósea por alguna circunstancia que los estudiosos no han sabido interpretar? ¿Se pueden tener los huesos divertidos y ser un soso?


Hace diez años —ya sabéis que esta sección no se destaca precisamente por su rabiosa actualidad—, se estrenó Funny Bones, Los Comediantes fue su título en España, un film dirigido por Peter Chelsom que trata de todo esto, es decir, de la naturaleza de la comedia. La película pasó un poco desapercibida por el trasfondo trágico de la historia, una mezcla arriesgada de comedia y tragedia que puede resultar indigesta para algunas personas pero que en mi caso se convierte en una delicia. Cuestión de paladares, de gustos.


Tommy Fawkes (Oliver Platt) es un atormentado cómico que acaba de vivir una noche desastrosa en un hotel de Las Vegas en presencia de su padre George (Jerry Lewis), un famoso y popular comediante que eclipsa a su joven hijo subiéndose al escenario antes que él y robándole su chiste estrella. Tommy huye del escenario tras el fracaso y emprende un viaje iniciático para encontrar sus raíces y, de paso, encontrar material cómico para un nuevo espectáculo.


Para eso, se traslada, de incógnito, a su ciudad natal, Blackpool, localidad costera del noroeste de Inglaterra, donde se encuentra el Pleasure Beach, un parque de atracciones situado junto al paseo de la playa, con la segunda montaña rusa más alta de Europa, y el Blackpool Tower Circus, un circo estable ubicado entre las cuatro patas de la emblemática torre de la ciudad que lleva abierto ininterrumpidamente desde 1894.


En Blackpool parece que se ha detenido el tiempo. Sus habitantes conforman una colorida y bizarra colección de postales de otro tiempo. Entre todos ellos, Tommy está absolutamente convencido de que va a encontrar lo que busca. Para ello organiza un casting de pago —¿pero eso existe?—, “50 libras por mirar”. “Pero nada de chistes”, insiste Tommy, “gente cómica, comedia física, ideas que sean originales…, los chistes se los dejo a Georges Fawkes.”



El casting es un estrafalario desfile de artistas de toda índole y condición: la sombra, un lazador de cuchillos que falla hiriendo a su partenaire, una abuelita con su sierra-violín, un hombre que habla al revés, un mago mimo que se autodecapita, una amaestradora de perros que no consigue el ladrido en el tempo justo, un viejo bailarín de claqué con cajas de galletas por zapatos, un trío de monociclistas vestidos con un tutú, un enano gaitero, un falso enano policía, un cura que infla un guante de plástico embutido en su cabeza, un militar haciendo un desfile beatbox…



Pero eso no es todo, lo mejor está por llegar. En Blackpool viven los Parker, una extraña familia de artistas que viven debajo de la montaña rusa. Thomas Parker, el más viejo, es el genial malabarista excéntrico y hombre de goma, George Carl. Si no lo conoces deberías ir rápidamente a youtube y hacer una búsqueda. Freddie “Parrot Face” Davies, un conocido comediante inglés con más de cincuenta años de profesión, y autor del éxito musical “So Lucky”, es Bruno Parker. Los dos hermanos, después de una brillante carrera como payasos, trabajan ahora como fantasmas en el túnel del terror del parque de atracciones. Los dos tienen huesos divertidos, de eso no cabe duda. Y por otro lado son los únicos que asustan en el temido túnel.


Junto a ellos está el joven Jack Parker (Lee Evans) y su madre Katie (Leslie Caron), la ex de Thomas. Lee Evans es un reputado actor inglés de Stand Up Comedy. Su peculiar manera de utilizar su cuerpo nos recuerda a otro gran actor cómico inglés, Norman Wisdom. En Funny Bones, Lee Evans interpreta a un talentoso artista, algo trastornado y con un pasado oscuro y tortuoso por lo que tiene prohibido actuar ante el público. Su madre es una encantadora cantante francesa que cuida de su pequeño con gran celo. Los Parker guardan un secreto. Thomas lleva 12 años con depresión y no habla ni una palabra.


El encuentro con los Parker, revuelve la memoria de Tommy Fawkes y la de Kattie. Ambos se conocen aunque todavía no se ha desenmascarado del todo la relación que los une. Pero a la hora de de firmar el contrato de cesión de los derechos de autor, Tommy se reencuentra con su pasado: su padre tuvo una aventura con Kattie de la cual nació Jack. Y lo que es peor, su padre robó todo el material cómico a los Parker antes de huir de Blackpool para esconder su desliz y salvar su reciente matrimonio.


Tras este reencuentro, Georges Fawkes viaja a Blackpool para encontrarse con su hijo y  congraciarse con los Parker y les consigue un contrato como número principal en el circo. Después de doce años vuelven a la pista animados por un extraño polvo que Jack ha escondido en la caja de maquillaje. El polvo es un producto regenerativo que rejuvenece y forma parte de la trama policiaca de la película que hemos obviado. Excitados por el misterioso producto, los hermanos Parker realizan un acto excepcional, el número del restaurante. Pero los Parker se tienen reservada otra sorpresa, la actuación prohibida del joven Parker.


Maquillado como para dar miedo, ojeras y dientes rotos, el joven cómico salta a la pista —literalmente, huyendo de la policía— y realiza el acto que popularizó Fattini inspirado en el número acrobático de Ben Dova (el francés Joseph Späh), el acto del borracho y la farola cimbreante. Jack recibe una estruendosa ovación al mismo tiempo que aumenta el número de policías que le persiguen.


Un policía sube a la farola con la intención de apresar al artista. Ahí está a punto de suceder de una desgracia, mientras Tommy descubre que está empezando a gustar al público…, siente que sus huesos empiezan a ser divertidos.  


Funny Bones (1995)
Producción: Hollywood Pictures (USA/UK)
Director: Peter Chelsom
Guionistas: Peter Chelsom, Peter Flannery
Música: John Altman
Intérpretes: Jerry Lewis (George Fawkes), George Carl (Thomas Parker),  Freddie Davies (Bruno Parker), Lee Evans (Bruno Parker), Leslie Caron (Katie Parker), Ian McNeice  ( el comisario Stanley Sharkey), Olliver Reed (Dolly Hopkins) y Richard Griffiths (Jim Minty).
Color. 128 min.