29 de enero de 2024

El domador Miguel de la Quadra Salcedo


Mundo en acción: La aventura del circo
(1978), Miguel de la Quadra Salcedo

En el archivo de R
TVE hemos encontrado muchos programas que nos han descubierto un circo al que yo he llegado tarde. Entre los programas de unos y otros hemos tenido la suerte de toparnos con documentales, entrevistas, grabaciones de espectáculos y monográficos que nos han hecho reflexionar sobre las contradicciones de un arte que a la vez que sufría un descenso de público y la desidia de los poderes públicos, fascinaba a los famosos que le otorgaban su complicidad y servían de altavoz para sus demandas. Es el caso del popular aventurero Miguel de la Quadra Salcedo que dedica dos programas enteros de su Mundo en acción a la aventura del Circo. 



En las navidades de 1977 coinciden en Valencia —una plaza muy codiciada por los cirqueros— tres de los circos más importantes de esa época: el Circo sobre Hielo, el Circo de Ángel Cristo y el Circo Atlas. Miguel de la Quadra Salcedo, que antes de trabajar como reportero de TVE se había destacado como atleta en lanzamiento de disco y martillo —fue Campeón de España en numerosas ocasiones—, era un intrépido aventurero que, como periodista, tuvo la oportunidad de entrevistar a numerosas personalidades internacionales como el Dalái lama, Salvador Allende, Indira Gandhi o Pablo Neruda.


En los programas de los que nos ocupamos, el reportero va más allá de glosar el espectáculo circense como un arte milenario y popular y de desentrañar las características y dificultades del gremio. Miguel de la Quadra se pone en la piel de un domador y después de varias noches de ensayo —según relata él mismo— se atreve a meterse en la jaula de los leones y a enfrentarse cara a cara con un león que realiza un complicado ejercicio a lomos de un caballo.


El atlético cuerpo del reportero ataviado como un gladiador romano se impone con naturalidad al león y su voz grave y rotunda ordena sin contemplaciones para que el felino ejecute toda su rutina de ejercicios sin rechistar. Nos ha sorprendido la sangre fría con la que ejecuta la doma y su atrevimiento para hacerlo. Un poco más adelante del programa es el mismísimo José María Iñigo el que se atreve con la doma de elefantes. Parece como si el público que la TV robaba a los circos solo pudiese volver al circo si los protagonistas siguen siendo los mismos que en la caja tonta. Esta estrategia —añadir atracciones usando reclamos televisivos— fue clave en la decadencia del circo en la década de los 70 y 80.


En todo caso, los programas de Mundo en acción, además de enseñarnos a estos dos presentadores haciendo de domadores, nos descubre imágenes inéditas de la última actuación de los payasos Pompoff y Thedy, fragmentos del número de El loco del Rulo, Monroe, al equilibrista Henry Platas y su hija Estrella, a la que tenemos el placer de conocer, a Los Alexi (Gelo, Alexi y Gran Tonito) y unas interesantes entrevistas a los Hermanos Tonetti, a Ángel Cristo y su primera esposa, Renata Cristo, y al empresario de circo A. Mariales, además de numerosas escenas de la vida de los cirqueros entre las caravanas, en el comedor colectivo, o desmontando las carpas.


Lo dicho, una sesión que merece la pena revisitar. Al finalizar la entrada hemos incrustado el programa en Youtube, pero lo pueden ver directamente desde la página de RTVE en el siguiente enlace: 
 
Mundo en acción: La aventura del circo -2 episodios (1978)
TVE
Dirección: Miguel de la Quadra
Realización: Ramón Comas y María Luisa Díaz
Editor: Enrique Quesada
Producción: Augusto Medina y Gonzalo Arizcun
Coordinación: J. J. Buhigas y Mauro Muñiz
Voz: Pepe Cuesta
Imagen: Tacho de la Calle
Guion: Mauro Muñiz, Miguel de la Quadra Salcedo y J. J. Buhigas
Música: Beltrán Moner
Montaje: Soqui Xaire y Alfonso Peña, José María Martínez, Francisco Rozas, Amparo Martínez, Iván G. Aledo, Juan Pisón


20 de enero de 2024

Levantando la carpa


Circus Day in Our Town (1949)

Muy lejos de nuestra realidad, pero circo de verdad, los animales trabajando para levantar el circo, los caballos tirando de los carros, los elefantes ayudando a levantar los mástiles, a desenrollar las lonas, los montadores dándole a la maza, decenas de jóvenes estirando las lonas, cosiéndolas, y los elefantes, de nuevo levantando todo el chapitó, enderezando las perchas… Toda la primera parte del documental es una lección de historia para todos los que se sienten carperos.


El circo de tres pistas está montado, las banderas ondean en lo alto, la entrada principal capitanea el espacio que está rodeado por las caravanas de las palomitas y el Sideshow con sus minstrels y sus tragasables, todo por el mismo precio. Mientras tanto el payaso se maquilla de blanco… y un desfile de payasos al puro estilo americano que se hacen los protagonistas de la secuencia.


El documental es espléndido. Es un auténtico viaje en el tiempo. ¡Comienza el espectáculo! Dos equipos de boxer compiten al baloncesto mientras un grupo de ponies da vueltas en la otra pista. Una pareja de patinadores realizan turbillones sujetos por la boca. Seis aerealistas, también con bucal, destacan en un curioso aparato circense que gira con la tracción de una bicicleta en lo alto de las tres pistas. Una troupe de báscula y los payasos. Y esto solo acaba de empezar…, todavía quedan los acróbatas sobre caballo, el equilibrio sobre el cable al estilo español, el doble cañón humano…


El espectáculo es digno de ver. No se lo pierdan. El documental merece la pena.

Cortesía de la Universidad de Indiana

Circus Day in Our Town (1949)
Producido por The Encyclopaedia Britannica Films Inc. en colaboración con Grace Storm de la Universidad de Chicago
Circo: Cole Bros. Circus
16 min. Blanco y negro

13 de enero de 2024

Un circo de espías en la España desarrollista


Masquerade (Agentes dobles, Basil Dearden, 1965)

Tras una etapa durante el tránsito de los cincuenta a los sesenta en la que hacen algunos de los dramas sociales más controvertidos del momento —Violent Playground (Barrio peligroso, 1958), Sapphire (Crimen al atardecer, 1959), Victim (Víctima, 1961)...— y el gran éxito popular de la película de acción con toques de humor The League of Gentlemen (Objetivo: Banco de Inglaterra, 1960), Basil Dearden y Michael Relph firman un acuerdo con United Artists para realizar varias películas en color con repartos internacionales y localizaciones exóticas. Masquerade es una de las primeras. En el reparto, el británico Jack Hawkins —en un papel análogo al de The League of Gentlemen—, el estadounidense Cliff Robertson, la austriaca Marisa Mell, el francés Michel Piccoli y el noruego Tutte Lemkow. ¿Dónde juntarlos? En Villajoyosa, claro. Olvidemos la localidad de la Costa Azul donde se situaba la acción de la novela de Victor Canning, publicada una década antes.


Allí se dirige David Frazer (Robertson), reclutado por el coronel Drexel (Hawkins) para el servicio secreto británico. Su misión: mantener fuera del alcance de los comunistas al príncipe Jamil (Christopher Witty) hasta que cumpla los catorce años y asuma el poder, momento en el que podrá firmar el contrato de venta de petróleo con Reino Unido. Pero el niño es secuestrado y Frazer hecho prisionero por una banda de pintorescos malhechores. Está Sarrassin, un tipo amenazante con un sentido del humor siniestro (Piccoli), un acondroplásico apodado “El Mono” (José Burgos); Paviot, un experto lanzador de cuchillos (Lemkow); Sophie, una joven de fascinante belleza (Mell) a la que suele acompañar un perrillo amaestrado...


Después de lograr escapar de su cautiverio y darle unas vueltas a la naturaleza de tan singular elenco, Frazer llega a la conclusión correcta: los malhechores forman parte de una troupe circense. Así es: Sophie es la amazona y el blanco de los cuchillos de Paviot, El Mono es un payaso y Sarrassin el domador de leones y tigres.



El “Circo El Moderno” recorre España y resulta el mejor escondite para el crío y las jaulas de las fieras serán la prisión ideal para Frazer y Sophie, que parecen haberse aliado para salvar al príncipe.


Claro que nunca se puede saber de qué lado está nadie. La doblez de los agentes resulta diáfana en el título de estreno en España, que, de paso, apunta a la bondmanía que ha estallado en todo el mundo con el estreno de la tercera película de la serie dedicada al agente con licencia para matar 007: Goldfinger (James Bond contra Goldfinger, Guy Hamilton, 1964).


La propia puesta en marcha de la producción no es ajena al filón. Sin embargo, lo ajustado del presupuesto no permite montar grandes escenas de acción por lo que las más espectaculares son la evasión del castillo en la costa y el enfrentamiento final entre los dos antiguos amigos para rescatar al príncipe en una de aquellas presas en construcción que tan aficionado a inaugurar era Franco. En concreto, la de Guadalest.


De este modo, la provincia de Alicante se convierte en escenario ideal en el que lo mismo se encuentran unas dunas que sirvan como emirato árabe, que la localidad de la costa —una Villajoyosa preturística— en la que se localiza la villa donde esconder al príncipe. El rodaje de exteriores en España se prolongó durante apenas tres semanas y el resto se resolvió en estudios británicos. Algunas noticias afirman que se contrató un circo local en España, aunque no podamos darlas por buenas ya que prácticamente todas las secuencias relacionadas con este decorado tienen lugar en interiores, algunas erratas de bulto en los carteles anunciadores y la lógica de la economía productiva nos obligan a pensar en un decorado montado en un estudio.


La crítica se mostró condescendiente con una cinta cuyo tono ligero no lograba ocultar su falta de ambición, aunque vista hoy día puede que éste sea uno de sus principales alicientes.


También que el que tuvo, retuvo, y Dearden mantiene el suspense en algunas secuencias y en otras logra un clima inquietante gracias a la iluminación y el montaje, en un correlato bastante resultón de las traiciones y deslealtades que configuran la trama. Probablemente la más perturbadora de todas ellas sea, por su violencia inusitada, la paliza y secuestro del protagonista entre las carcajadas del público y del mismísimo sargento de la Guardia Civil.


Masquerade (Agentes dobles, 1965)
Producción: Michael Relph Productions (GB) para United Artists (EEUU).
Dirección: Basil Dearden.
Guion: Michael Relph y William Goldman, de la novela Castle Minerva de Victor Canning.
Fotografía: Otto Heller.
Música: Philip Green.
Intérpretes: Cliff Robertson (David Frazer), Jack Hawkins (el coronel Drexel), Marisa Mell (Sophie), Michel Piccoli (George Sarrassin), Bill Fraser (Dunwoody), Charles Gray (Benson), John Le Mesurier (Sir Robert), Felix Aylmer (Henrickson), Ernest Clark (el ministro), Tutte Lemkow (Paviot), Keith Pyott (Gustave), José Burgos (El Mono), Christopher Witty (el príncipe Jamil).
Color. 102 min.



8 de enero de 2024

Memorias de una trapecista

Javier Sáinz Moreno, de la mano de Genis Matabosch, recupera para la historia circense internacional y, especialmente, para la historia del circo en España, el manuscrito original de la trapecista contando su vida  con "una narración viva, directa, auténtica, humana, llena de interés que los lectores van a poder conocer y disfrutar", como escribe Sáinz en la presentación.


Memorias de una trapecista. Autobiografía
Del Oro, Pinito
Más difícil todavía S.L:
PPU - PROMOCIONES Y PUBLICACIONES UNIVERSITARIAS, S.A
Colección Javier Sáinz Moreno
Barcelona, 2014
ISBN: 9788447710980

3 de enero de 2024

Más libros de Pinito

A Cristina Segura, la gran Pinito del Oro, le gustaba escribir. Y le gustaba mucho, como podemos comprobar por sus numerosas obras de uno u otro tipo. Además de su libro técnico sobre el trapecio de equilibrio, Pinito escribió varias novelas que nada tenían que ver con el circo, aunque entrevemos que sí tenían que ver con su propia experiencia personal. Nos pueden gustar más o menos y apreciar o no su estilo literario, pero lo que es innegable es que Pinito le dedicaba mucho tiempo a  la escritura y que disfrutaba escribiendo.

Entre las que no tratan temas circenses están La víspera y El italiano, ambas publicadas después de su retirada de la pista en 1970, la primera en 1974 y la segunda tres años más tarde.



La víspera
Del Oro, Pinito 
Editorial Gráficas Espejo, S.A.
Madrid (1974)

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El italiano
Del Oro, Pinito 
Publicación de la autora
Santa Cruz de Tenerife, 1977