


Здравствуй, русский цирк! ( 1971)
Un lugar para el encuentro. en el más amplio sentido del término, entre el cine, el circo y las variedades
(A place for the meeting, in the most wide sense of the term, among the cinema, the circus and varietés).
Autores: Sr. Feliú y Javier Jiménez




La hora bruja (1985), Jaime de Armiñán
El Gran César (Francisco Rabal) y su cuñada y amante Pilar Esmeralda (Concha Velasco) viajan por España en un peculiar autobús en el que han montado su hogar y que sirve de escenografía para sus espectáculos de magia y cine con el que se ganan la vida. Mientras viajan por Galicia recogen a una bella muchacha llamada Saga (Victoria Abril) que revolucionará la vida de la veterana pareja.Tanto Paco Rabal como Concha Velasco recibieron los premios de interpretación en el Festival de Valladolid de 1985, una edición que precisamente homenajeaba a Paco Rabal por su trayectoria. La película fue candidata al Óscar de Hollywood de 1985.
El encuentro de este trío en tierras gallegas despierta a las meigas y envuelve la historia en una bruma de misterio. César es nieto de Constantina Comesaña, una famosa bruja gallega, y Maga es una bella meiga que vive del aire. Meiga o bruxa, no sabemos bien, Maga se convierte en el eje de una historia de amor heterodoxo, como muchas de las historias de amor que ha filmado el director Jaime de Armiñán, fallecido en 2024.



Por fama y prestigio encabeza el reparto Marcos Redondo. Además de popularísimo, sobre todo en Barcelona donde residía, Redondo es una de las figuras puntaras del arte lírico español del siglo XX. Ostenta dos récords: haber superado las trescientas funciones anuales durante la década 1924-1934 y haberse grabado en una tarde seis discos de dos caras. En La farándula, además de interpretar dos temas de hondo calado argumental —“Así es la vida” y “La frase de Pierrot”—, se atreve con largas cantatas de Il barbiere di Siviglia, de Rossini y con la circomélièsiana I pagliacci, de Leoncavallo.
La cosa comienza en el café bohemio de ciudad portuaria. En el pequeño escenario se suceden las actuaciones: un tanguista, los recitados cómicos de Berenguela (Amalia de Isaura), las canciones arrastradas de Rosa (Pilar Torres), los histrionismos del artista del hambre Ataúlfo Manzanos (Antonio Palacios) y el arte lírico de Lorenzo (Marcos Redondo).
Los cuatro deciden “formar compañía” y se echan al camino. Ahí se encuentran con el apuesto Carlos (Julio de Infiesta), que les propone trabajar en un pueblo cercano: Villa Sierra Alta. Allá que se van. Primero actúan en una fiesta en casa del alcalde bajo promesa de una suculenta merendola. Luego, en el coliseo local donde Lorenzo tiene un éxito apoteósico y llama la atención de un empresario que le ofrece realizar una gira internacional.
Se nota que el productor es montador, porque si ya los viajes en tren tiraban de material de archivo que era un primor, todo el triunfo del barítono se narra gracias a sucesivos encadenados de planos documentales de ciudades del mundo, mediante el expeditivo procedimiento de montarlas al ritmo de las melodías con las que suponemos que Lorenzo se ha hecho un nombre en el mundo de la ópera.
Pero —¡ay!, llora, payaso—, Rosa, su sempiterna amada, se ha comprometido durante su ausencia con Carlos. Argumentalmente, poco o nada aporta la película salvo su abonamiento al tópico. Además, lo irregular de su rodaje y postproducción le otorgan un ritmo sincopado en el que algunas escenas parecen sucederse sin demasiada lógica mientras otras se remansan en largos desarrollos que alternan lo lírico con lo cómico. Registro de una época y un modo de hacer, los interesados en el arte lírico pueden disfrutar de la que creemos que es la única aparición de Marcos Redondo en la pantalla, después de haberse anunciado su debut en diversas ocasiones durante el quinquenio republicano. Nosotros hemos disfrutado con la interpretación desorbitada de Amalia de Isaura, una de las principales cultivadoras del cuplé cómico, que en esos años solía acompañar en los espectáculos a Miguel de Molina.
Una vez finalizada la contienda y tras los oportunos ajustes, La farándula se estrena en un par de salas de Barcelona, sin mayor repercusión.




El hombre, la mujer y la hija. La vida que tenemos ahí fuera. Dentro, un teatro. Un lugar escogido como espacio catalizador del cambio. El arte entendido como herramienta de liberación. Los animales son los personajes que nos recuerdan lo esencial, el origen, el porqué. Un caballo y un pájaro para ayudarnos a repensar, como hacen los niños. Un pequeño viaje. Un tráfico para salir fuera, al otro lado, pero salir cambiados.
Este guión se escribió inspirándose en los distintos temas, los distintos espectáculos de la compañía. En la línea del universo de Baro d'Evel, el vídeo propone un recorrido por los espacios de un teatro donde colisionan visiones oníricas con imágenes del día a día.




Trapezi, art, espectacle i vida (2022), Leandro Mendoza y Gebra Serra
Para conmemorar el 25 aniversario de Trapezi, La Fira del Circ de Catalunya, que se presenta en Reus desde 1997, el director de la feria en ese momento, Leandro Mendoza, promueve la realización de este documental que recoge la historia y el desarrollo de un festival que año tras año, cada mes de mayo, llena las calles y los teatros de la ciudad de Reus de espectáculos, convirtiendo las plazas en espacios escénicos y toda la ciudad en una gran pista de circo.
Trapezi fue galardonado con el Premio Nacional de Circo en el año 2012 del Ministerio de Cultura. Anteriormente, en 2007, la Generalitat otorgó el Premio Nacional de Cultura a los primeros directores artísticos del Trapezi (Escarlata Circus) , por su aportación a la dignificación y el desarrollo del circo en Cataluña, tanto en el ámbito artístico como por la incidencia en el público; por la voluntad de descentralización cultural y dinamización comarcal; por ser núcleo de encuentro, e intercambio, y por haberse convertido en un referente entre los festivales europeos.