4 de agosto de 2026

Un zangolotino de más

El viaje a ninguna parte (1986), Fernando Fernán Gómez

Hijo de la actriz Carola Fernán-Gómez, aprendiz de actor durante la Guerra Civil en la escuela de interpretación que los anarcosindicalistas tenían en Madrid, favorito de Enrique Jardiel Poncela, que escribió para él el papel del "Pelirrojo" en Los ladrones somos gente honrada, Fernando Fernán-Gómez decidió rendir su peculiar tributo al oficio de cómico con El viaje a ninguna parte. Elige para ello a una compañía de comediantes de la legua, los Iniesta-Galván. Es un mundo que no conoce de primera mano. Se ha movido en la precaria y tantas veces apicarada industria del cine y, cuando ha hecho teatro, ha sido en compañías comerciales o en aventuras artísticas como el Teatro de Cámara del Istituto Italiano di Cultura.


Eso sí, alguna vez se había tropezado en algún pueblo, durante el rodaje de alguna película, con una de estas troupes de proletarios de la interpretación, que si no trabajaban un día se quedaban sin comer y que tantas veces tenían que abandonar subrepticiamente durante la noche las casas particulares donde los habían alojado porque no podían pagar el modestísimo hospedaje pactado.


Carlos Galván (José Sacristán) es actor de una compañía de cómicos ambulantes conocida como los Galvanes, que se buscan la vida en pequeños pueblos durante la postguerra española. La compañía está compuesta por Don Arturo (Fernando Fernán Gómez), padre de Carlos y director y primer actor, Juanita Plaza (Laura del Sol) la compañera de amoríos de Carlos, Julia Iniesta (María Luisa Ponte), la otra pata de la compañía, Sergio Maldonado (Juan Diego), que ejerce también como gerente y Rosita del Valle (Nuria Gallardo). A ellos se les une Carlos Piñeiro (Gabino Diego), hijo perdido de Carlos Galván, un zangolotino al que no le entusiasma demasiado ser cómico.


Su "viaje a ninguna parte" lo preside el hambre y la precariedad, un ambiente frío y pobre acentuado por la creciente popularidad del cine que poco a poco les va comiendo el terreno: "¡Me cago en el padre de los hermanos Lumiere!". Las dificultades y con ellas los momentos hilarantes se suceden a lo largo de la película mientras la compañía se va deshaciendo poco a poco, a medida que sus miembros deciden buscar otros horizontes. A pesar de esta decadencia la película retrata con mucho cariño y ternura la dignidad ser y sentirse cómico y el compromiso y entusiasmo de los actores y actrices con su profesión: "¿Suspender? Eso nunca."

Carlos recuerda, a veces con dificultad y mezclando realidad y fantasía, su trayectoria como actor y mezcla ese periodo de su viaje (los años cincuenta del siglo XX) con el posterior reconocimiento, veinte años después, y su triunfo en Madrid como actor de los principales teatros y producciones cinematográficas. Recuerdos de alguien que ha perdido la memoria pero que dibuja con gratitud y emoción sus andanzas como cómicos ambulantes, que ni siquiera tienen una furgoneta, rememorando situaciones, discursos o chascarrillos que son absolutamente deliciosos.


Fernán Gómez tuvo el acierto de escoger el jazz de Pedro Iturralde para hilar los recuerdos en una arriesgada apuesta que contribuye a crear una atmósfera muy especial. El elenco de actores está repleto de grandes nombres que muestran su profesionalidad en cada escena. Además de los ya citados cabe destacar al gran actor de teatro Carlos Lemos en el que sería su último papel cinematográfico, una película que bien podría ser la biografía de su propia vida. También participan Queta Claver que interpreta a Doña Leonor, la propietaria de una casa de huéspedes en Madrid, o Agustín González en el papel de Zacarías Carpintero, autor y promotor de un imposible espectáculo de revista titulado "Canuto, no seas bruto".


La genealogía del proyecto no ha podido ser más azarosa. Parte de una idea para una película irrealizada con Jaime de Armiñán. Cuando en 1983 Fernán-Gómez recibe la propuesta de Radio Nacional de España de escribir un serial, decide retomar aquella sugerencia argumental para escribir los episodios del "folletín radiofónico": https://www.rtve.es/play/noticias/20210827/escucha-serial/57670.shtml


La editorial Debate le propone entonces versionarlo en formato novelístico, a lo que el autor accede de buen grado. La novela se pública en 1985. Entonces, Julián Mateos y Maribel Martín, productores con su marca Ganesh P.C. de Los santos inocentes (Mario Camus, 1984) le proponen escribir, realizar y protagonizar la película. Debido a su estructura episódica e itinerante, Ferrnán-Gómez opina que tendría mejor desarrollo en una serie televisiva, como había hecho con El pícaro en 1974. Julián Mateos le convence con el argumento de que prefieren la película, sin que su duración vaya a ser un hándicap. El actor accede.


El resultado se alza en la primera edición de los Premios Goya, nada más y nada menos, con los premios a Mejor Película, Mejor Guion y Mejor Dirección.


El viaje a ninguna parte, 1986
Ganesh Producciones Cinematográficas en colaboración con TVE (ESP).
Dirección: Fernando Fernán Gómez
Producción:Maribel Martín y Julián Mateos 
Guion: Fernando Fernán Gómez
Música: Pedro Iturralde
Maquillaje: José Antonio Sánchez
Fotografía: José Luis Alcaine
Montaje: Pablo González del Amo
Protagonistas: José Sacristán (Carlos Galván), Laura del Sol (Juanita Plaza), Juan Diego (Sergio Maldonado), María Luisa Ponte (Julia Iniesta), Gabino Diego (Carlos Piñeiro), Nuria Gallardo (Rosita del Valle), Fernando Fernán Gómez (Don Arturo), Queta Claver (Doña Leonor), Emma Cohen (Sor Martirio), Agustín González (Zacarías Carpintero), Carlos Lemos (Daniel Otero), Miguel Rellán (Dr. Arencibia), Simón Andreu Solís, José María Caffarel, Carmelo Gómez, Tina Sáinz, Nacho Martínez, Mónica Molina, Cándida Losada, Antonio Gamero, Helena Fernán Gómez
Eastmancolor panorámico. 134 minutos



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