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21 de julio de 2026

Diabolique, el tragafuegos del infierno


L’acqua… il fuoco (2003), Luciano Emmer

La carrera de Luciano Emmer ha sido de un prolífico que aturde. Realizador de pretigiosísimos documentales de arte en los años cuarenta del pasado siglo, artífice de algunas de las mejores comedias corales italianas durante la siguiente década, realizador televisivo y documentalista en los setenta… En la primera década del presente siglo, cumplidos ya los ochenta años, tan longevo como entusiasta, Emmer se embarca en una nueva etapa de dirección de largometrajes... Uno de los últimos es L’acqua… il fuoco.


La cinta se construye sobre estos dos principios telúricos para contar la historia de tres mujeres que desafían a su destino. Las tres están encarnadas –no hay término más apropiado- por la diva televisiva Sabrina Ferilli. Ella es Stefania, la turinesa abandonada por su marido a la que sus hijos plantan el día de su cumpleaños; Elena, la mujer que se tira al Sena y es rescatada por un clochard (Olivier Pagès); y Stella, factótum de un circo familiar en Luxemburgo, en el episodio que nos interesa.


El Cirque Etoile es apenas una roulotte aparcada en cualquier sitio ante la que se colocan unas sillas de tijera. El drama, tan íntimo como el circo en el que trabajan, es el de un payaso (Giancarlo Giannini) entregado de tal modo al alcohol desde que su mujer lo abandonara que no se tiene en pie para salir a actuar.


Suyos son el número del hombre-orquesta y el del tragafuegos infernal conocido como Diabolique. Su adicción llega a tal extremo que, a pesar de haber pedido un último trago de coñac, para poder salir a actuar, es capaz de tragarse el bebedizo con el que realiza su número.


Ha llegado a tal estado porque una mujer lo abandonó. Poco le importa tener a su lado a Stella, que hace lo que puede como organizadora general y como malabarista con unas mazas, y su hija Avril (Eloise Eonnet), que abre cada noche el espectáculo con su paseo por el alambre cuyo momento culminante es un salto mortal que no vemos. 
Participa en esta película nuestro amigo James Thierrée, nieto de Charles Chaplin y a quien hemos acompañado en otras aventuras fílmicas —Bye Bye Blackbird (Robinson Savary, 2005) y La Belle Verte (Coline Serreau, 1996)— y en otros encuentros circenses


Cuando David deba ser ingresado a causa de una cirrosis galopante y Avril decida que tiene que encontrar su propio camino en la vida, Stella deberá enfrentarse a la necesidad de sacar adelante “el circo más pequeño del mundo”.


L’acqua… il fuoco / L'eau... Le feu (2003)
Producción: Buskin Film (LUX) / Factory (LUX) / con el apoyo del Ministero per i Beni e le Attività Culturali (MiBAC) (IT)
Guión y Dirección: Luciano Emmer
Intérpretes: Sabrina Ferilli (Stefania / Elena / Stella), Giancarlo Giannini (David), Eloise Eonnet (Avril), Olivier Pagès (Bernard, el clochard), Valérie Kaprisky (Iris), James Thiérrée (Enrico), Domiziano Arcangeli. Massimo Tellini.
93 min. Color.

20 de mayo de 2026

El alegre Andrés


Merry Andrew
(Loco por el circo, 1958), Michael Kidd


Tenemos una pequeña debilidad por Danny Kaye, un excelente actor de musicales que rezuma optimismo y vitalidad por todos los poros de su cuerpo, tanto que fue el primer embajador de UNICEF, y lo fue durante 32 años. Si además de cantar y bailar hace el payaso, como en Merry Andrew, tiene para siempre un lugar de honor en nuestra carpa, como en la Legión Francesa, de la que es miembro de honor precisamente por su dedicación a la organización infantil.



En Merry Andrew —una manera de designar a los payasos en Inglaterra, como Joey— Andrew Larabee, el personaje que encarna Danny Kaye, es un profesor un tanto reprimido por culpa de su padre (Noel Purcell), director del colegio y cabeza de una dinastía dedicada en cuerpo y alma a la enseñanza. Andrew, como profesor, no lo hace mal del todo, aunque sus métodos no convencen a su padre y él preferiría dedicarse a la arqueología, la actividad que es su verdadera pasión.



Durante las vacaciones Andrew se dirige a unas ruinas para tratar de encontrar una estatua del Dios Pan, un descubrimiento que le permitiría casarse con su prometida Letitia Fairchild (Patricia Cutts). En el lugar de la excavación está instalado el Circo Gallini que ha recibido la orden de abandonar el lugar, pues ha sido adquirido por Mr. Elmwood. Selena Gallini (Pier Angelli), sus cinco hermanos y su padre (Salvatore Baccaloni) confunden a Andrew con el nuevo propietario, así que cuando este les dice que a él no le molesta el circo mientras realiza la excavación, la familia Gallini decide quedarse y realizar sus funciones. Más tarde es el mismo Mr. Elmwood, conocido de Andrew, el que les concede una semana más, así que Andrew es considerado como un héroe por la familia Gallini y los demás artistas del circo.



Durante esa semana ocurre lo inevitable: Andrew se enamora de Selena, a pesar de la continua vigilancia de los cinco celosos Gallini. En el circo, Andrew aparece saliendo de un agujero en mitad de la pista durante el número de los leones mientras realiza la excavación. Más tarde tiene que sustituir al padre haciendo de maestro de ceremonias con un estrafalario disfraz que le hace volar y hasta despide fuegos artificiales. Al final es el mono el que encuentra la estatua pero Andrew, sin saber del hallazgo, tiene que volver a su rígida escuela y enfrentarse a su prometida y a su boda, organizada rápidamente por su padre. Pero el Circo Gallini también ha escogido como plaza una localidad cercana y Selena se acerca para llevarle la estatua del dios de la música.



Andrew, el mismo día de su boda, va al Circo Gallini en busca de unos estudiantes que se han escapado. En el circo, en cuanto es descubierto por los hermanos Gallini, comienza una disparatada persecución —los cinco Gallini quieren salvar el honor de su hermana casándola con el profesor— en la que Andrew hace de trapecista, equilibrista, acróbata, icario, portor…


La película resulta entretenida y las canciones son las justas. La familia Gallini, con su fuerte acento extranjero, da un contrapunto muy eficaz a la estirada familia Larabee y sus apariciones –siempre en grupo, de cinco en cinco– dan un toque especial de humor a la historia. Merry Andrew es el único largometraje dirigido por el famoso coreógrafo norteamericano Michael Kidd, responsable, ente otras, de las musculosas escenas de baile de Seven Brides for Seven Brothers (Siete novias para siete hermanos, 1954), de Stanley Donen.


Merry Andrew
(Loco por el circo, 1958)
Producción: MGM (EEUU)

Dirección: Michael Kidd

Guión: Isobel Lennart y I.A.L. Diamond sobre una historia de Paul Gallico

Música: Saul Chaplin. Letras: Johnny Mercer

Coreografía: Michael Kidd

Danny Kaye (Andrew Larabee), Pier Angeli (Selena Gallini), Salvatore Baccaloni (Antonio Gallini), Noel Purcell (Matthew Larabee), Robert Coote (Dudley Larabee), Patricia Cutts (Letitia Fairchild), Rex Evans (Gregory Larabee), Walter Kingsford (Mr. Fairchild), Peter Mamakos (Vittorio Gallini), Rhys Williams (Jefe de Policía), Tommy Rall (Giacomo Gallini)

103 min. Cinemascope. Metrocolor

29 de diciembre de 2025

El documental que se merecía el circo clásico


Chapiteau (2023), Juan A. Castaño

Me ha sorprendido muy gratamente este documental porque plantea una visión del circo clásico muy cercana a los protagonistas y no busca el argumento facilón o la visión arquetípica del circo para exponer los problemas y las alegrías de este colectivo que día a día trabajan para defender el pan de centenares de trabajadores y cuyos artistas demuestran una profesionalidad y un amor al circo fuera de toda duda, con contundencia y raíces.


El documental, dirigido por Juan A. Castaño, explica que detrás del universo rutilante del espectáculo circense hay una realidad de familias de vida nómada y trashumante que generación tras generación sostienen esta antiquísima tradición artística y cultural en un mundo que ha cambiado por completo. Un modo de vida que parece de otra época, como nos cuenta la productora en su sinopsis.


Después prosigue: Chapiteau es el retrato de un mundo que se acaba, que parece dar sus últimas bocanadas, pero que se resiste a desaparecer y se siente orgulloso de su tradición y de su herencia generación tras generación. Después de visionar con detenimiento el documental no estamos de acuerdo con la primera afirmación, esa que habla de sus últimas bocanadas, y sí, y mucho, con la última: se resiste a desaparecer, se siente orgulloso de su tradición y de su herencia.


El documental arranca con Antonio Cifo, actor, presentador y carablanca que, mientras se maquilla, nos habla de sus lazos con el circo —prácticamente desde su nacimiento, nos cuenta— hasta terminar como presentador del espectáculo inaugural del nuevo Teatro Circo Price de Madrid en 2004, el espectáculo Charivari, puesto en escena por Joseph Bouglione, director del Cirque d'Hiver de París.


Después comienza un desfile 
espectacular de artistas que nos cuentan su experiencia, y que nos agrada reconocer, de los circos Quirós y Las Vegas: están los Dastin Brothers (Miguel A. Ávila Quirós y Alejandro Ruiz Quirós) con su número de acrobacia excéntrica; Gerardo Segura, que presenta a sus hijos Alberto (rulo) y Gerardo (cable) de los que se siente muy orgulloso, y no es para menos pues los dos presentan números de gran calidad y complejidad técnica; Mati Muñoz Castañeda que nos cuenta su experiencia como contorsionista con Fellini en la película Il Casanova y nos presenta a sus hijos: David & Iris Quiroz Muñoz con su dúo de telas; o Ignacia Castañeda —maravillosa, ya fallecida— y José Muñoz, los patriarcas de la familia, que nos cuentan su romance y sus comienzos desde su retiro en Corvera.


El documental prosigue con otra pareja excepcional: Antonio Castañeda, hermano de Ignacia e hijo del payaso Regaeras, y Carmela Antón, "la Golondrina del Aire", que nos cuentan cómo se conocieron y cómo han proseguido juntos desde entonces; la monociclista Dayana Jackson, sexta generación de artistas; el malabarista David Arriola, desde el Circo Las Vegas, de la familia Arriola-Mark (Ruth Mark y Alberto Arriola) que nos hablan de las caravanas, del humor noble y de la tradición; y William Pedersen y su león marino, toda una lección sobre el circo y los animales.


Volvemos con Antonio Cifo, que nos cuenta su trayectoria y cómo descubrió el payaso que siempre ha llevado dentro; la pareja de aficionados al circo Silvia Candela de Ory y Javier Sáinz Moreno, grandes amantes del circo, este último escritor, crítico y gran divulgador del circo clásico; Nacho Pedrera, presentador y gran defensor de los animales en el circo; Manuel Quirós Varela que hace un repaso de la historia de su familia y de cómo llegó a ser domador de fieras; José Aumente, el cura de los circos y las ferias; y Patricia Bügler, Juan Alcaraz y su hija Jessica que explican sus profundas raíces circenses.


El documental acaba con los números del Circo Quirós, los payasos Afilin y Felon El Baghdadi, para despedirse con la imagen de Luisito Quirós, el diminuto payaso de los Afilin saludando a su abuelo, Don Vicente Quirós, toda una leyenda del circo clásico. 

En fin, Chapiteau es un recorrido muy vivo y muy actual del circo de toda la vida, que muestra su pujanza y que para nada exhibe signos de debilidad, muy al contrario, lo que vemos en el documental es una fortaleza arraigada a través de generaciones y una determinación clara sobre su futuro. El documental ha sido premiado en 2022 en el Blackboard International Film Festival (BIFF) de Elambachi-Payyanur, ubicado en la parte norte de Kerala, en la India, y seleccionado para el Valencia Indie Film Festival de 2023.


Chapiteau (2023)
Producción: La Mirada
Dirección: Juan A. Castaño
Guion: Juan A. Castaño
Montaje y Sonido Directo: Juan A. Castaño
Mezcla de Sonido:Ana Sánchez-Gijón
Ayte. de Producción: Tana González
Secretaria de Producción: Macarena Aguilar
Director de Fotografía: Juan A. Castaño
Producción ejecutiva: Ana Sánchez-Gijón
Participan: Circo Quirós, Circo Las Vegas, Mati Muñoz, José Muñoz, Ignacia Castañeda, Carmela Cantón, Antonio Castañeda, Ruth Mark, Alberto Arriola, David Arriola, Dayana Jackson, Iris Quirós, David Quirós, William Pedersen, Sara Pedersen, Gerardo Segura, Lorena Macías, Alberto Segura, Gerard Segura Jr., Antonio Cifo, Silvia Candela de Ory, Javier Sáinz Moreno, Nacho Pedrera, José Aumente, Manuel Quirós, Miguel A. Ávila, Alejandro Ruiz, Estefanía Quirós, Juan Alcaraz, Patricia Bügler, Jessica Alcaraz, Óscar Silver, Circo IRE, David Micheletti, Felon El Baghdadi, Luis Quirós, Luisito Quirós, Don Vicente Quirós.
Color. 85 min.

13 de noviembre de 2025

Cepillín, el payaso dentista

Milagro en el circo (Alejandro Galindo, 1979)

Ricardo González Gutiérrez, Cepillín, nace el 7 de febrero de 1946 en Monterrey, Nuevo León. Conocido también como El payasito de la tele, además de payaso y dentista fue presentador de televisión y cantante mexicano. Mientras realizaba sus estudios de Odontología comenzó a participar en programas de concienciación de higiene dental donde descubrió que pintándose la cara de payaso los niños no tenían miedo cuando les exploraba la boca.


Esos programas fueron pronto producidas para la televisión local alcanzando un éxito inesperado durante varios años. Cepillín decide probar fortuna en Ciudad de México y es contratado por Televisa para realizar un programa diario. Un programa educativo, cómico, con artistas invitados. Cepillín se convierte en una celebridad y sus canciones en éxitos populares que le otorgarían a su autor hasta 11 discos de oro. Desde el año 1982, trabaja en una compañía de circo montada por él mismo, por toda la República Mexicana y los Estados Unidos, hasta el año 2005.


En 1979 realiza su primera película, la que hoy nos ocupa, Milagro en el circo, una cinta de Alejandro Galindo que cuenta con la inesperada participación de Fernando Fernán Gómez y Antonio Ferrandis. También se trata de la primera película de la famosa cantante y actriz mexicana Yuri Valenzuela que interpreta la canción de Rossana Rosas "Las cosas bonitas del amor".



Las instalaciones y el personal y animales del Circo Atayde sirven de escenario para una conmovedora historia de un niño huérfano que vive del hurto y que se esconde en el circo donde le acogen sin demasiadas preguntas. Ahí comenzará una nueva vida.

Mientras que Antonio Ferrandis hace el papel de Jefe de pista y dueño del circo, Fernando Fernán Gómez interpreta a Macario, un villano galáctico que, acompañado de un maléfico enano, quiere destruir el circo porque no soporta ni las risas ni la alegría de los niños.


Para salvar al circo de los actos de sabotaje que acomete Macario, aparece el payaso Cepillín montado en un velocípedo llevando un colorido paraguas. Además de salvar el circo, Cepillín rescata al pequeño delincuente de su tendencia a la cleptomanía.


Fernando Fernán-Gómez ni siquiera la menciona en sus memorias. La participación española en la coproducción fue asumida por una productora de corta vida denominada Labarone Films. Magro beneficio el de esta empresa porque el control de taquilla del Ministerio de Cultura sólo contabilizó 179 entradas vendidas en España, muy lejos de la producción exclusivamente argentina Había una vez un circo (Enrique Carreras, 1972), protagonizada por la familia Aragón. Estrenada en España en las Navidades de 1973-74, previo desembarco de "los payasos de la tele" en TVE en el verano de aquel mismo año, hizo pasar por taquilla a casi dos millones de espectadores.

Los descendientes de Cepillín tiene un canal en Youtube donde homenajean al famoso payaso y cantante con numerosos videos [https://www.youtube.com/@cepillintvcepi/] y donde hemos encontrado la película que proyectamos hoy. Que ustedes disfruten de esta colorida sorpresa.


Milagro en el circo
(1979)
Productoras: Grupo Mexicano Labarone P.C., Lamarque S.A. y Televicine (México)
Dirigido por Alejandro Galindo
Productor: Fabián Arnaud
Guion: Fernando Galiana
Fotografía: Fernando Colin
Música: Álvaro Nieto
Intérpretes: Ricardo González "Cepillín", Fernando Fernan Gómez (Macario), Antonio Ferrandis (Don Simón), Álvaro Lobo (Pablito), Yuri Valenzuela (Lily), Rogelio González (Pepino), Manuel Muñoz (Tony), Rafael Muñoz Andrete Santanón (Ropacha), Guadalupe Pallas, José Chaves, Miguel Ángel Fuentes (Hércules), José Dupeyron, Tamara Garina (Bruja), José Flota, Rosa Ward-Blanco, Terry Ward.
84 minutos. Color

5 de agosto de 2025

Punch and Jody

Punch and Jody (1974), Barry Shear

Mientras la lluvia azota al Circo Charny, Peter Punch Travis (Glenn Ford), un lanzador de cuchillos, y su partenaire realizan el número de puntería que culmina con un peligroso lanzamiento a ciegas. En las gradas no hay demasiado público aunque el espectáculo tiene caballos y una gran banda de música que dirige Lil Charny (Ruth Roman), que también maneja con mano dura el negocio del circo.

Mientras desmontan el material bajo la recia tormenta, Punch se encuentra con una sorpresa: su hija, Jody Travers (Pam Griffin), a la que no ve desde hace tiempo, viene a pasar una semana con él. 

—¿Cómo quieres que te llame, padre, papá o por tu nombre de pila?
—Mi nombre es Punch.
—El mío, Jody.

El circo tiene algunos problemas logísticos para instalarse en su siguiente parada, así que, mientras esperan, padre e hija tienen tiempo para conocerse mejor, y Jody de hacerse con las riendas de la caravana, los ligues y la cabeza de su padre. El padre y la hija ideales. El reencuentro más armónico de la historia, incluso con Bach al Caliope.

En otra noche lluviosa, cuando ya ha transcurrido la semana, Jody se va precipitadamente del circo. Punch, que, todavía no lo sabe, tiene que solucionar un grave problema: la tigresa Shiva ha atacado al domador. ¿Se salvará el domador? ¿Se librará Shiva del disparo fatal? ¿Llegará Punch a tiempo de alcanzar a Jody antes de que tome el primer autobús?

El título, Punch and Jody, se asocia con el espectáculo de marionetas Punch y Judy, en el que intervienen un personaje travieso y físicamente abusivo (Punch) y otro más inocente (Judy). Aunque la película no se relaciona directamente con el espectáculo de marionetas, el título podría aludir a los contrastes entre los dos personajes principales. 

Punch and Jody es un entretenido producto televisivo para toda la familia. Nosotros hemos podido disfrutar de toda la ambientación de un auténtico circo de carretera, en Estados Unidos, en la década de los 70, a pesar de la pésima copia rescatada de Youtube y que hemos incrustado al final de la entrada. Esperamos que ustedes tengan mejor suerte y la encuentren en mejor estado.


Punch and Jody (1974)
Director: Barry Shear
Guion: John McGreevey
Productor: Douglas Benton, Richard Berg
Fotografía: Robert C. Moreno
Edición: John A. Martinelli
Música: Fred Karlin
Intérpretes: Glenn Ford (Peter 'Punch' Travers), Pam Griffin (Jody Travers), Ruth Roman (Lil Charny), Kathleen Widdoes (Margaret Howell Grant), Billy Barty (Stilts), Patty Maloney (Mrs. Stilts), Don 'Red' Barry (Franz Butz as Donald Barry), Read Morgan (Tom Poorbear), Pat Morita (Takahasi), Cynthia Ford (Aurora as Cynthia Hayward), Parley Baer (Dan Baxter), Susan Brown (Aunt Jen), Barbara Rhoades (Barbara), Billie Jean Beach (camarera), Peter Ford (conductor de autobús), Mel Stewart (Woody)
78 min. Color

15 de enero de 2025

Un circo angelical

Der Himmel über Berlin (El cielo sobre Berlín, 1987), Wim Wenders


Als das Kind Kind war, / ging es mit hängenden Armen, / wollte der Bach sei ein Fluß, / der Fluß sei ein Strom, / und diese Pfütze das Meer.
Als das Kind Kind war, / wußte es nicht, daß es Kind war, / alles war ihm beseelt, /und alle Seelen waren eins.
Als das Kind Kind war, / hatte es von nichts eine Meinung, / hatte keine Gewohnheit, / saß oft im Schneidersitz, / lief aus dem Stand, / hatte einen Wirbel im Haar / und machte kein Gesicht beim fotografieren.
 

Cuando el niño era niño, /caminaba balanceando los brazos, / quería que el riachuelo fuera un río, /
el río un torrente / y este charco, el mar.
Cuando el niño era niño, / no sabía que era un niño ,/ todo le parecía lleno de vida / y todas las almas, una sola
Cuando el niño era niño, / no tenía opiniones sobre nada, / no tenía costumbres, / se sentaba en el suelo con las piernas cruzadas / echaba a correr, / tenía un remolino en el pelo / y no quedaba mal en las fotos. 

Peter Handke (Lied Vom Kindsein)


Solo los niños pueden ver a Damiel (Bruno Ganz), un ángel que observa y escucha todo, sobrevolando un Berlín en blanco y negro lleno de murmullos de historias tristes, fragmentadas, una sinfonía de voces en off que nos hipnotiza,al igual que cautiva a Damiel. El ángel mira los pequeños detalles de vida plena como si fuese la primera vez que los ve. Peter Handke, junto con Wenders fueron escribiendo la historia a medida que la iban haciendo. Dejándose llevar, como su personajes.


La tierra era un caos
Desde lo alto de la Siegessäule (construida en 1873), una columna coronada por una escultura dorada de la alada diosa Victoria, Damiel no está solo. Está también su ángel amigo, Cassiel (Otto Sander) y muchos otros con los que se encuentra en la Biblioteca Estatal de Berlín, refugio de ángeles y de Homero (Curt Bois), un viejo poeta.


La conversación de Damiel y Cassiel en un descapotable rojo en el que se cuentan lo que anotan en su cuaderno de campo es un delicioso juego de haikus. Desconcertante cuando la conversación se centra en su cansancio eterno de la eternidad. Querrían meterse en nuestro pellejo pero están condenados a consolarnos y a acompañarnos cuando más los necesitamos. Damiel está en crisis. 


Las imágenes de Berlín son demoledoras, una ciudad despersonalizada, donde el muro cobra un significado trascendente, un Berlín lleno de solares desolados, una tierra de nadie con edificios derruidos y grafittis en todas las paredes. “Es imposible perderse en Berlín, siempre vas a parar al muro”, dice la protagonista.


Caminando por Berlín, Damiel encuentra con un pequeño circo en bancarrota, el Cirkus Alekan, llamado así en homenaje al director de fotografía, Henri Alekan, que hizo un trabajo espléndido. Marion (Solveig Dommartin), una trapecista con alas es la primera imagen de color que vemos en la película. Damiel siente un flechazo, el mismo que sintió Wenders, pareja en ese momento de la actriz. Pero la historia vuelve al blanco y negro: la tristeza de la trapecista, la imagen de un ángel caído de verdad. Derrumbada en una caravana hasta que se desnuda y el ángel la roza el hombro y vuelve el color… 



Colombo es el ángel perfecto 
Pero el color no vuelve a la película. Esta sigue con historias en gris, como la de Homero, como la de la prostituta, como la del suicida… Todas te llevan a la historia de Alemania, al muro que divide y rompe, y la película te dirige a la película dentro de la película, una sobre la II Guerra Mundial, en la que Peter Falk, la estrella, dibuja retratos a lápiz mientras se pregunta si seguirá siendo tan buen actor como antes. Colombo —que aceptó encantado un papel pensado, en principio, para Willy Brandt— se encontró con que no había ni una sola página escrita sobre su personaje, así que la mayor parte de sus intervenciones se improvisaron —se crearon— sobre la marcha.


Colombo es el contrapunto a la seriedad conceptual de los ángeles de Handke y su presencia en Cielo sobre Berlín puede chocar a primera vista. Pero sus reflexiones en off —grabadas meses después en Los Ángeles bajo las indicaciones de Wenders al teléfono, muchas improvisadas— y sus diálogos ayudan a darle tierra a los espirituales y angelicales modos de Damiel y Cassiel. Colombo se interpreta a si mismo cuando no sabe qué sombrero escoger o cuando realiza pequeños bocetos a lápiz de los extras.

El amor da alas y también las quita
Las historias se entremezclan y volvemos al circo. El número de la trapecista se llena de emoción al ver al ángel en la pista soplando en la coronilla del jefe de pista. Pero nos tranquilizamos al ver que el ángel la acompaña en la discoteca donde ha ido a olvidarse de todo. Damiel está enamorado, precisamente, hasta la coronilla.


Es tanta la compasión que siente por los humanos, es tanto su amor hacia ellos que acaba convirtiéndose en un hombre de carne y hueso. El color vuelve a la pantalla al mismo tiempo que vuelve su sangre a las venas: una armadura —la protección del ángel— le ha caído del cielo provocándole una herida. 


El circo se va de la ciudad. La trapecista se queda sola. Cuando Damiel va a buscarla el dibujo de la arena de la pista preside el centro de un solar vacío. Pero, no se preocupen, que para que el final sea feliz están el teniente Colombo, Wenders y el "From Her to Eternity" de Nick Cave.


Der Himmel über Berlin
(El cielo sobre Berlín, 1987)
Producción: Road Movies Filmproduktion / Argos Films / Westdeutscher Rundfunk (WDR)
Director: Wim Wenders
Guión: Wim Wenders, Peter Handke y Richard Reitinger
Intérpretes: Bruno Ganz (Damiel), Solveig Dommartin (Marion), Otto Sander (Cassiel), Curt Bois (Homero), Peter Falk (como él mismo), Lajos Kovács (entrenador de Marion), Bruno Rosaz (payaso), Hans Martin Stier, Elmar Wilms, Sigurd Rachman, Beatrice Manowski,
128 min. Blanco y negro / color 

 

17 de julio de 2024

Nómadas


Les gens du voyage / Fahrendes Volk (Payasos, 1938), Jacques Feyder

El Circo Barlay, de nuevo el Circo Barlay, viaja de ciudad en ciudad. Un día, un hombre salta a uno de los carros y se esconde allí. Es Fernand (Hans Albers), que escapó de prisión. El anciano malabarista busca refugio junto a su ex esposa Flora (Françoise Rosay), que trabaja como domadora de felinos en el circo. Ambos tienen un hijo juntos, Marcel (Hannes Stelzer), que también es artista del Barlay. 


Marcel no sabe que Fernand es su padre. Flora no está nada emocionada cuando Fernand aparece de repente de la nada; hace tiempo que se ha adaptado a su vida con Marcel en el circo.


Cuando la policía aparece buscando a Fernand, Flora esconde a Fernand, pero le hace prometer que no le dirá a Marcel que él es su padre. 


Todo se complica cuando Marcel se enamora de Pepita (Camilla Horn), la hija del director del circo y este no considera al muchacho merecedor del amor de su hija, por lo cual la manda a París. Tras ella, impulsado por su amor, se va Marcel, mientras en el circo Fernand planea un robo que provoca un accidente con los tigres de Flora. 


La cosa se complica aún más, pero contárselo sería un monumento al spoiler que les quitaría las ganas de asomarse a la película, porque Fahrendes Volk es una película dramática, pero dramática de verdad.


Aunque la copia de la película que hemos conseguido es de muy mala calidad, intuimos varios números de circo muy interesantes —números de doma, caballos o trapecio volante— y el ambiente circense de la época está muy bien reflejado ya que la acción transcurre en la misma época de la filmación y el Circo Barlay, el Krone y el Hagenbeck pusieron sus artistas, sus animales y todo el equipamiento necesario para crear un drama circense como los que nos gustan.


La película se grabó en dos versiones, la alemana y la francesa, en la que la única actriz que repitió fue 
Françoise Rosay que dominaba los dos idiomas y además era la esposa del director, Jacques Feyder. Esperamos que a pesar de la mala calidad de la copia sepan apreciar —y oler— el ambiente circense como nosotros.


Fahrendes Volk (Payasos, 1938)
Producción: Tobis Filmkunst (ALE)
Dirección: Jacques Feyder
Guion: Jacques Feyder, Jacques Viot y Bernard Zimmer
Musica:Wolfgang Zeller
Dirección de fotografía: Josef Illig y Franz Koch
Edición: Wolfgang Wehrum
Dirección de arte: Fritz Maurischat y Heinrich Weidemann
Diseño de vestuario: Georges K. Benda y Maria Pommer-Uhlig
Intérpretes: Hans Albers (Fernand), Françoise Rosay (Madame Flora), Camilla Horn (Pepita), Hannes Stelzer (Marcel), Irene von Meyendorff (Yvonne Barlay ), Ulla Gauglitz (Suzanne), Herbert Hübner (Edward, director del Circo Barlay), Alexander Golling (Ganove Tino) , Otto Stoeckel (Charlot), Aribert Mog (Teniente de policía), Hedwig Wangel (Contable), Willem Holsboer, Franz Arzdorf (Pefecto), Bob Bauer, Lilo Bergen, Willy Cronauer, Toni Forster-Larrinaga, Friedrich Gnaß (Bosko), Walter Holten (Joe), Magda Lena (Yvonnes Tante), Karl Platen, Erwin van Roy, Georg Schmieter , Herbert Weissbach, Philipp Veit, Franz Schönemann, Elsa Andrä Beyer, Hans Alpassy, Elise Aulinger, Hermann Kellein, Richard Korn, Reinhold Lütjohann, Luise Morland, Theodolinde Müller, Rudolf Raab, Eugen Schöndorfer, Franz Stick Franz, Edith von Wilpert.
Blanco y negro. 109 min.