Un lugar para el encuentro. en el más amplio sentido del término, entre el cine, el circo y las variedades
(A place for the meeting, in the most wide sense of the term, among the cinema, the circus and varietés).
Autores: Sr. Feliú y Javier Jiménez
21 de julio de 2026
Diabolique, el tragafuegos del infierno
19 de junio de 2026
Enguibarov quiere ser payaso

ESTA ES es la primera de las películas que protagonizó Leonid Enguibarov, uno de los payasos más amados y aplaudidos por el pueblo en la época soviética, que murió con tan solo 38 años y cuya leyenda ha ido ganando sabor con el tiempo. En la Europa occidental no se ha conocido bien su trabajo hasta la divulgación del espléndido documental Historia del Mimo (1987), una serie de cuatro películas dedicadas al arte de la Pantomima y en la que Enguibarov (1935-1972) cubre una parte importante del capítulo de payasos. Por motivos que apuntan a su afición a la bebida o a motivos políticos, este artista nacido en Armenia nunca viajó a Europa en las giras internacionales del circo soviético. Competía con otros grandes payasos como Nikulin, Martchewsky (recientemente homenajeado en el circo que él mismo dirige en Ekaterina), Karandash, Popov, que tuvieron mejor suerte o tenían mejor beber. Decían de él que tenía otoño en su corazón, por su mirada melancólica y su ensimismamiento creativo, y al ver su trabajo, tanto en la pista como en sus películas, lo vemos con claridad. Esta película, realizada para su especial lucimiento, nos muestra al joven payaso dominando diferentes técnicas en una historia que transcurre, casi en su totalidad, en el circo, por lo que tenemos la suerte de ver algunos números excepcionales, además del brillante y polifacético trabajo del artista protagonista: malabarista, mimo, equilibrista, payaso, acróbata, amaestrador, encantador de audiencias. "The lyrical character whom Enguibarov portrays arouses in his audience a kindly, radiant feeling, and the inimitable charm of the clown makes one remember him for a long tome with admiration and gratitude". ¿Se puede decir algo más bonito de un artista? Pese a la oposición de su familia, un joven decide ser artista de circo. Su estreno como payaso, con un maquillaje excesivo y cascadas sin sentido, provoca un silencio que se convierte, poco a poco, en una escandalosa protesta.
10 de abril de 2026
No quiero que me envidien




El Deburau interpretado por Guitry es, por supuesto, bastante diferente del Deburau de Les Enfants du Paradis: el Deburau de Guitry está lleno de energía y nos deleita con un texto muy bello en verso. Sin embargo, el tono no es ligero: aquí, el juego del amor es triste, el que hace infeliz, y el tema del actor envejecido obligado a ceder el paso tal vez tuviera un significado especial para Sacha Guitry en 1950.


Pueden ver la película en este enlace ruso: https://m.ok.ru/video/2409264515833

Deburau (1951)
Productora: Compagnie Industrielle et Commerciale Cinématographique (FR).
Dirección: Sacha Guitry, asistido por François Gir y Georges Lautner.
Guion: Sacha Guitry, basado en su propia obra "Deburau", creada por Yvonne Printemps y él mismo en 1918, y reestrenada por los mismos en 1926.
Escenografía: René Renoux.
Vestuario: Fernand Sursin.
Fotografía: Noël Ramettre.
Sonido: Fernand Janisse.
Música original: André Messager.
Adaptación musical: Louis Beydts.
Montaje: Raymond Lamy.
Producción: Raymond Borderie y Jean Bérard.
Intérpretes: Sacha Guitry (Jean-Gaspard Deburau), Lana Marconi (Marie Duplessis), Michel François (Charles Deburau, Robert Seller (Sr. Bertrand), Jeanne Fusier-Gir (Sra. Raboin), Georges Bever (Laurent), Jean Danet (Armand Duval), Jacques de Féraudy (el doctor), Jean Duvaleix (Robillard), Luce Fabiole (Sra. Rébard), Yvonne Hébert (la cajera), Henry-Laverne (el pregonero), Andrée Guize (una señora), Henri Bell (un periodista), Claire Brilletti (Clara), Christine Darbel (Honorine), Jacques Derives (Laplace), Françoise Fechter (Justine), Max Moran (Ménard).
Blanco y negro. 93 minutos.
20 de enero de 2026
Payasos de Weimar

La comedia musical alemana de la República de Weimar tiene poco que ver con su homóloga norteamericana. Están, desde luego, los grandes espectáculos basados en operetas y en el universo de los Strauss, pero también las cintas de ambientación contemporánea con argumentos escapistas e influencia de la música de kabarett. Der Kongress tanzt (El Congreso se divierte, 1931) serviría como ejemplo del primer modelo y Die Drei von der Tankstelle (El trío de la bencina, 1930), del segundo. En ambos brilló la minúscula estrella de origen británico Lilian Harvey. Su partener habitual, el incombustible Willy Frtisch. Eric Pommer, el mandamás de la UFA, probó en 1932 a emparejar a Lilian Harvey con otra estrella masculina del cine teutón: Hans Albers. El resultado fue Quick.
Hans Albers es Quick“Quick” (Hans Albers) es el payaso de moda en una ciudad balnearia. Todas las noches actúa en el Teatro Apollo. Su número, desarrollado entre piruetas acrobáticas, se aprovecha de un sofisticado escenario móvil que incluye rampas, trampolines y camas elásticas. Además, Quick realiza sencillos trucos de ilusionismo y canta, acompañándose de la concertina, una canción de corte cabaretero con la que encandila a las damas. Está claro que si el teatro se llena cada noche es por las señoras.
En resumen que Quick se ha enamorado locamente de Eva y Eva se pirra por Quick. Y, sin embargo, mujer de su tiempo, Eva prefiere el disfraz al hombre, el amor de una hora al matrimonio. Como Quick se ha hecho pasar por el director Henkel y Eva no lo reconoce sin su maquillaje ya tienen ustedes el embrollo servido. Para salpimentarlo están la celosa e irascible bailarina Marion (Genia Nikolaieva), un augusto alcohólico llamado Clock (Paul Westermeier), el señor Müller con sus monitos amaestrados, forzudos, bailarinas, acróbatas… Todo ese discurrir de la vida que se cruza en las escaleras tras el escenario. Nada más sabemos de ninguno de ellos.
Fiesta en el balneario donde se aloja Eva. Quick decide no actuar. En sustitución Dicky recitará sus poemas. Pero Quick se lo piensa mejor. Ya que Eva no ama a Henkel es Quick quien la seduce. Y Eva se deja seducir. Después de una noche de amor Quick está hecho polvo. Sin su maquillaje Eva no le ama. Todo se resolverá en el escenario, justo minutos antes de que el tren parta para Madrid.
Más allá del enredo boulevardier, del modernísimo diseño de la clínica y del ambiente de las variedades, de Quick se queda la cancioncilla “Gnädige Frau, komm und spiel mit mir” que el payaso canta con machaconería acompañándose de la concertina.
Jules Berry es Quick
Jules Berry tomó el papel de Quick en la versión gala, rodada al mismo tiempo que la germana. Él había protagonizado el estreno de la comedia de Félix Gandéra en el teatro de la Potinière en 1930. Su coprotagonista de entonces, Suzy Prim, tuvo que renunciar a favor de Lilian Harvey. Es posible que existiera mejor química entre el actor francés y la poliglota protagonista de ambas versiones, el caso es que mientras la alemana fracasó ante el público que prefería ver una vez más a Lilian Harvey emparejada con Willy Fritsch, la francesa aguantó sus buenas siete semanas de estreno en un cine parisino.
Escribe Adrian que Berry « sait rendre la côté merveilleux du clown blanc pailleté, bondissant, musical et imposer l’image de sa séduisante désinvolture, de sus gestes de mains, de bras, de ses attitudes toujours à la frontière de l’humour et d’une canaillerie vaguement inquiétante ». Nosotros ya se lo presentamos cuando hablamos de Le Jour se lève.En España se estrenó la versión francesa con el título de Quick, mi clown.
Quick (Quick, mi clown, 1932)Producción: UFA (AL) / ACE (FR)
Director: Robert Siodmak.
Guión: Hans Müller, basado en una comedia de Félix Gandéra.
Intérpretes: Lilian Harvey (Eva Pertorius), Hans Albers (“Quick”), Willy Stettner (Dicky von Pohl), Albert Kersten (el doctor Bertram), Paul Hörbiger (Lademann, el representante), Karl Meinhardt (Henkel, el director del Apollo), Paul Westermeier (Clock, el augusto), Genia Nikolaieva (Marion, la bailarina), Flockina von Platen (Charlotte, la doncella), Käthe Haack (Frau Koch), Fritz Odemar (Oberkellner).
90 min. Blanco y negro.
11 de diciembre de 2025
Circus Capers
25 de septiembre de 2025
El payaso de Gotham City
Don't you love the farce?My fault, I fearI thought that you'd want what I wantSorry, my dearBut where are the clowns?Send in the clownsDon't bother, they're here

Guion: Todd Phillips y Scott Silver, basado en The Joker de DC Comics (Bob Kane, Bill Finger y Jerry Robinson)
Producción: Todd Phillips, Bradley Cooper y Emma Tillinger Koskoff
Fotografía: Lawrence Sher
Montaje: Jeff Groth
Música: Hildur Guðnadóttir
Intérpretes: Joaquin Phoenix (Arthur Fleck), Robert De Niro (Murray Franklin), Zazie Beetz (Sophie Dumond), Frances Conroy (Penny Fleck), Brett Cullen (Thomas Wayne), Shea Whigham (Detective Burke), Bill Camp (Detective Garrity), Glenn Fleshler (Randall), Leigh Gill (Gary), Josh Pais (Hoyt Vaughn), Rocco Luna (GiGi Dumond), Marc Maron (Gene Ufland), Sondra James (Dra. Sally), Murphy Guyer (Barry O'Donnell), Douglas Hodge (Alfred Pennyworth), Dante Pereira-Olson (Bruce Wayne), Carrie Louise Putrello (Martha Wayne), Sharon Washington (Social Worker).
28 de julio de 2025
Llora una vez más, payaso

Por fama y prestigio encabeza el reparto Marcos Redondo. Además de popularísimo, sobre todo en Barcelona donde residía, Redondo es una de las figuras puntaras del arte lírico español del siglo XX. Ostenta dos récords: haber superado las trescientas funciones anuales durante la década 1924-1934 y haberse grabado en una tarde seis discos de dos caras. En La farándula, además de interpretar dos temas de hondo calado argumental —“Así es la vida” y “La frase de Pierrot”—, se atreve con largas cantatas de Il barbiere di Siviglia, de Rossini y con la circomélièsiana I pagliacci, de Leoncavallo.
La cosa comienza en el café bohemio de ciudad portuaria. En el pequeño escenario se suceden las actuaciones: un tanguista, los recitados cómicos de Berenguela (Amalia de Isaura), las canciones arrastradas de Rosa (Pilar Torres), los histrionismos del artista del hambre Ataúlfo Manzanos (Antonio Palacios) y el arte lírico de Lorenzo (Marcos Redondo).
Los cuatro deciden “formar compañía” y se echan al camino. Ahí se encuentran con el apuesto Carlos (Julio de Infiesta), que les propone trabajar en un pueblo cercano: Villa Sierra Alta. Allá que se van. Primero actúan en una fiesta en casa del alcalde bajo promesa de una suculenta merendola. Luego, en el coliseo local donde Lorenzo tiene un éxito apoteósico y llama la atención de un empresario que le ofrece realizar una gira internacional.
Se nota que el productor es montador, porque si ya los viajes en tren tiraban de material de archivo que era un primor, todo el triunfo del barítono se narra gracias a sucesivos encadenados de planos documentales de ciudades del mundo, mediante el expeditivo procedimiento de montarlas al ritmo de las melodías con las que suponemos que Lorenzo se ha hecho un nombre en el mundo de la ópera.
Pero —¡ay!, llora, payaso—, Rosa, su sempiterna amada, se ha comprometido durante su ausencia con Carlos. Argumentalmente, poco o nada aporta la película salvo su abonamiento al tópico. Además, lo irregular de su rodaje y postproducción le otorgan un ritmo sincopado en el que algunas escenas parecen sucederse sin demasiada lógica mientras otras se remansan en largos desarrollos que alternan lo lírico con lo cómico. Registro de una época y un modo de hacer, los interesados en el arte lírico pueden disfrutar de la que creemos que es la única aparición de Marcos Redondo en la pantalla, después de haberse anunciado su debut en diversas ocasiones durante el quinquenio republicano. Nosotros hemos disfrutado con la interpretación desorbitada de Amalia de Isaura, una de las principales cultivadoras del cuplé cómico, que en esos años solía acompañar en los espectáculos a Miguel de Molina.
Una vez finalizada la contienda y tras los oportunos ajustes, La farándula se estrena en un par de salas de Barcelona, sin mayor repercusión.24 de abril de 2025
Plácido Domingo es Canio
Canio (Plácido Domingo) es el líder de una compañía de la Comedia del Arte que va viajando de una villa a otra. Nedda, su esposa, se enamora en secreto de un joven de la villa. Canio los descubre y persigue al amante pero no lo alcanza, cuestiona a Nedda en vano por el nombre del fugitivo, la amenaza para que se lo diga y, cuando está a punto de apuñalarla, lo detienen otros integrantes del circo informándole de que la gente está llegando para ver el espectáculo y que debe disfrazarse para divertir al público.
Ya hemos dedicado 5 entradas a esta ópera de Ruggero Leoncavallo en las que hemos traducido el libreto y hemos buscado diferentes cantantes de ópera para que ilustrasen los temas de los actos y disfrutar con la intensidad de cada uno de ellos y apreciar las diferencias interpretativas.
Dirección: Franco Zefirelli
Libreto y música: Ruggero Leoncavallo
Orquesta del Teatro de la Scala de Milán
Intérpretes: Teresa Stratas (Nedda), Plácido Domingo (Canio), Juan Pons (Tonio), Florindo Andreolli (Beppe(, Alberto Rinaldi (Silvio), Ivan Del Manto, Alfredo Pistone, Coro del Teatro de la Scala de Milán
72 min. Color

























