1 de mayo de 2009

Max Linder


Gabriel Maximillian Leuvielle
16 de diciembre de 1883 – 31 de octubre de 1925

CHAPLIN dijo de él que había sido su auténtico maestro. Pierre Etaix le homenajeó abiertamente en YoYo. El comediógrafo Marcel Achard lo proclamó el “Molière de la cinematografía”. Ante ustedes el rey de la comedia… Max Linder.

En 1905 Max simultanea sus primeros pasos en el escenario y ante las cámaras de la mano de Louis Gasnier o Lucien Nonguet. En Max joue le drame (1914), realizada en el culmen de su carrera, se burla de los excesos teatrales:


y en Les débuts de Max au cinématographe (Debut en el cinematógrafo, 1910) se parodian sus inicios cinematográficos:


En 1912 firma un contrato de tres años con la Pathé por un millón de francos. En septiembre actúa en Barcelona, en el sketch “Pédicure par amour”, basado en la película del mismo título de 1908. Aparece vestido de torero en la plaza de toros de Barcelona, donde rueda unas escenas que incluirá en Max toreador (Max torero, 1913).


Durante la Gran Guerra es movilizado. Al poco tiempo regresa gravemente herido; según unos, afectado por el gas mostaza y según otros por permanecer varias horas en el cráter encharcado de un obús. Las heridas no son sólo físicas. La depresión se ceba en él desde entonces.


El relativo fracaso de sus tres películas estadounidenses (1921-22) lo trae de vuelta a Europa donde escribe e interpreta Au secours! (El castillo de los fantasmas, 1923) para Abel Gance y protagoniza Der Zirkuskönig (Max, domador por amor, 1924).

Luego se suicida junto a su mujer, apenas salida de la adolescencia. Titulares periodísticos y olvido. Hasta que en los años sesenta Maud Linder se empeña en rescatar la obra de su padre.


Max trajo a la comedia la elegancia del galán cómico del teatro de bulevar. Chaqué, sombrero de copa y botines. Tampoco es un aristócrata, aunque se las dé de ello. Chesterton desarrolló en un cuento policiaco del Padre Brown el mismo argumento que Max en uno de sus cortos: el atuendo del cliente de un restaurante de lujo y el del camarero que le sirve son demasiado idénticos como para que no existan otras coincidencias.

Ya ven. Max Linder no sólo se inventó un personaje seminal y el modo de llevar el slapstick a la pantalla, sino también la comedia cinematográfica de costumbres.

Filmografía seleccionada:
Dos centenares de cortos entre 1905 y 1918. El primero:
La Première sortie d'un collégien (La fuga de un colegial, 1905), Luis Gasnier. Les débuts de Max au cinématographe (Debut en el cinematógrafo, 1910), Lucien Nonguet Max toreador (Max torero, 1913), Max Linder Max illusionniste (Max ilusionista, 1914), Max Linder Le Petit café (Petit Café, 1919), Raymond Bernard
En Estados Unidos realiza tres películas:
Seven Years Bad Luck (Siete años de mala suerte, 1921), Max Linder Be My Wife (Peor que una suegra, 1921), Max Linder The Three Must-Get-Theres (Los tres mosqueteros, 1922), Max Linder
De vuelta a Europa protagoniza el cortometraje
Au secours! (El castillo de los fantasmas, 1924), Abel Gance
e interpreta y codirige
Der Zirkuskönig / Le Roi du cirque (Max, domador por amor, 1924), Max Linder y Édouard-Émile Violet
Su hija realiza una película de montaje a partir de sus tres largometrajes americanos:
En compagnie de Max Linder (En compañía de Max Linder, 1963), Maud Linder
y el documental:
L'Homme au chapeau de soie (1983), Maud Linder

2 comentarios:

El Abuelito dijo...

Acabo de ver el filme de Gance, con casa encantada incluida... Me ha gustado mucho, qué bueno es poder descubrir cosas semejantes; hasta que lo leí en su carpa debo confesarle mi ignorancia acerca de este caballero Linder...
Seguiremos indagando en su filmografía... y qué trágico final, no?

CLOWNBARET dijo...

Debo confesar mi sana envidia por estos post maravillosos.
Max Linder fue mi primer post de "payasos de cine", sobre todo, por lo poco conocido que es y lo importante que es.
Por otro lado me encuentro que inconscientemente le sigo los pasos.
Me comentó Oriolo que debía contactar contigo por un proyecto en concreto que ando haciendo que se debe parecer a uno que ya hiciste tú.
Igualmente no puedo sino aplaudir el entusiasmo y dedicación que se que requiere el poner al alcance de tantos este maravilloso mundo del circo y similares. He aprendido y aprendo mucho con esta página, sus post iniglalables.
GRACIAS