9 de diciembre de 2008

Hacer visible lo invisible

No es necesario esperar para emprender, ni tener éxito para perseverar

Étienne Decroux

ÉTIENNE Decroux es, como ya hemos dicho anteriormente, un visionario, un revolucionario de la teoría y la práctica teatral del siglo XX. Es el ejemplo perfecto de la fusión, generadora de energía vital, de la creación y la reflexión. Es también, y sobre todo, un gran pedagogo que ha dejado su impronta en numerosos creadores contemporáneos que han pasado por sus clases.

Eugenio Barba compara a Étienne Decroux con los maestros de teatro asiático donde técnica y ética iban estrechamente unidos y afirma que es el único maestro europeo que ha elaborado un sistema de reglas comparable a las reglas del teatro tradicional oriental. El mimo corporal dramático es, sobre todo, el arte del actor. El actor, independientemente de cualquiera que sea su ambición artística, ha de estar sobre todo presente en escena, y esta presencia se mide a través de su cuerpo. Éste es su medio de expresión. El cuerpo es el que sostiene el traje, es lo primero que verá el espectador, el cuerpo es el que lleva la voz. Es el esqueleto, la mano en el guante. El objetivo del mimo corporal dramático es de introducir el drama dentro del cuerpo.


El mimo corporal debe aplicar al movimiento físico esos principios y valores de la vida que están en el corazón y en el alma del drama: pausa, vacilación, peso, resistencia, sorpresa y emoción. El mimo corporal dramático quiere representar lo invisible, las emociones, tendencias, dudas, los pensamientos. Decroux considera la actitud más importante que el gesto o el movimiento y define a este último como una sucesión de actitudes. Decroux decapita al actor cubriendo su rostro, lo que le obliga a pasar de una expresión de rostro y manos (cara-máscara) a otra expresión global del cuerpo (cuerpo-máscara).



Las piezas que hemos incrustado desde youtube.com forman parte de las grabaciones realizadas por Robert-Jaques Loiseleaux en el Estudio de Boulogne. Era el año 1967 y Decroux estaba plasmando para la posteridad sus Éléments de la Grammaire Corporelle. Estas filmaciones y muchas más piezas, como algunos extractos de su espectáculo grabados en el Carnegie Hall en 1960, entre los que se encuentra la famosa creación Les Arbres, se pueden encontrar en el dvd que acompaña la publicación de la que hablamos en esta otra entrada.


1 comentario:

Anónimo dijo...

bravo