13 de septiembre de 2012

Bailando en Broadway




Two tickets to Broadway (Luces de Broadway, James V. Kern, 1951)

Tener un millonario excéntrico como Howard Hughes  de mecenas puede ser un lujo o toda una tortura. El sr. Hughes había adquirido el control de la RKO en 1948. Tres años más tarde, en 1951, año de producción de Two Tickets to Broadway, el obsesivo control de Hughes de todos los detalles del estudio lo había llevado a un punto muerto, así que lo que podía haber sido un simple musical de jóvenes artistas en busca de su oportunidad en el negocio de la televisión se convirtió en una pesadilla de muchos meses de duración, en parte por el control minucioso de Hughes de todos los detalles de la película, en parte por sus esfuerzos por seducir a Janet Leigh.


Nancy (Janet Leigh) es una chica de un pequeño pueblo que viaja a Nueva York con la esperanza de convertirse en una estrella de la televisión. En Manhattan se hospeda en un hotel repleto de guapas aspirantes como ella. Un equívoco de maletas hace coincidir a Nancy con Dan Carter (Tony Martin), un tenor desempleado que tiene como agente a Lew Conway (Eddie Bracken), un taimado representante que se pasa toda la película mintiendo, engañando y disfrazándose para conseguir su cuota de negocio.



Conway, bastante conocido en el mundillo por sus artimañas, les ha convencido de que van a participar en el show de televisión presentado por Bob Crosby, un director de Big Band, que lidera un programa de variedades y entretenimiento en la pequeña pantalla. Pero la verdad es otra y Bob Crosby, hermano del conocido Bing Crosby, no tiene previsto contratarles.



Los que sí van a van a participar en el programa de Bob Crosby son Los Charlivels, los hijos de Charlie Rivel, a los que tenemos la suerte de ver en uno de sus ensayos: hacen el número de trapecio volante con Charlie Rivel con secuencias ralentizadas, el número de piruetas del torero y el número acrobático de estos grandes artistas: Valentino, Juanito y Charlie jr.


Precisamente son Los Charlivels las últimas víctimas de Conway y los que facilitan, con su forzada desaparición, la participación de Dan Carter, Nancy, Hanna Holbrock (Gloria De Haven), Joyce Campbell (Ann Miller) y SF. Rogers (Barbara Lawrence) —otras tres showgirls que acompañan a Nancy en su sueño de éxitos— en el programa de Crosby.


Los temas musicales no son cosa del otro mundo aunque Tony Martin nos muestra que es mejor como cantante que como actor en el Prologo de "Pagliacci", "There's No Tomorrow" (O Sole Mio) y "Manhattan." Bob Crosby interpreta un tema bastante soso, "Let's Make Comparison" en el que hace protagonista a su hermano en forma de muñeco de cera.


Lo que más nos ha gustado, además de Los Charlivels y el propio Charlie Rivel, ha sido la energía de Ann Miller bailando claqué en el tema "The Worry Bird" y ver en pantalla a las estrellas del vaudeville Joe Smith y Charles Dale —los roles estaban destinados en un principio a los cómicos Stan Laurel y Oliver Hardy— que interpretan a los dos propietarios de una tienda de delicatessen.




Two tickets to Broadway (1951)
Producción: RKO Radio Pictures (EE.UU.)
Director: James V. Kern
Guión: Sid Silvers y Hal Kanter basado en una historia de Sammy Carn
Números musicales creados y dirigidos por Busby Berkeley
Intérpretes: Tony Martin (Dan Carter), Janet Leigh (Nancy Peterson), Gloria De Haven (Hanna Holbrock), Eddie Bracken (Lew Conway), Ann Miller (Joyce Campbell), Barbara Lawrence (SF. Rogers), Joe Smith y Charles Dale (Harry y Leo), Taylor Holmes (Willard Glendon), Buddy Baer (marinero en autobus), Bob Crosby (él mismo). The Charlivels (ellos mismos)
Color. 106 min.