29 de abril de 2014

El número familiar de los Mad Morgans



Davy (1958), Michael Relph

El tío Pat (Gorge Relph) sabe que en el music hall un número familiar (a family act) lo es mientras la familia se mantenga unida. Y eso es lo que se juegan los Mad Morgans: la unidad de la familia.


En una noche, entre dos actuaciones en el teatro Collins, se resuelve el drama. El tío Pat es un payaso monociclista alcohólico que dejó pasar la oportunidad de convertirse en un actor shakespereano. El matrimonio de Gwen Morgan (Susan Shaw) hace aguas por culpa de los celos y la ambición frustrada de George (Ron Rendell). Eric (Bill Owen) está enamorado de Gwen desde siempre y ella es el único motivo por el que sale al escenario cada noche.


Harry Secombe, al que hemos visto como miembro de “The Goon Show”, es Davy Morgan, el motor cómico del grupo y al que se le ofrece la posibilidad de seguir una carrera como cantante de ópera en el Covent Garden. La mera posibilidad de que salga elegido en la prueba con el prestigioso sir Gilles Manning (Alexandre Knox), hace aflorar las tensiones adormecidas por la rutina de los dos pases diarios.


Dirige Michael Relph, veterano productor y director artístico en el estudio de Michael Balcon, asociado habitualmente con Basil Dearden. Davy es una de las escasas películas en las que tomó las riendas personalmente. Su sensibilidad para el diseño de producción se advierte en el cuidado con el que están concebidos los dos mundos contrapuestos: el del teatro popular y el de la lírica.


El número de los Mad Morgans tiene lugar ante un público entregado que ríe a mandíbula batiente mientras que las pruebas de canto se realizan en el ambiente frío y solemne de un teatro de ópera vacío. Ambos espectáculos tienen su tiempo en pantalla, pero no hay duda de que la elección en el seno de la Ealing está clara. Lo demuestran las camareras del Covent Garden al descubrir en la cafetería del gran teatro al cómico al que admiran cada semana en el modesto tablado del music hall.


Desgraciadamente, la concentración dramática del guión de William Rose nos impide disfrutar de las actuaciones, sólo entrevistas, de acróbatas, transformistas, cómicos, bailarinas y de un amaestrador de chimpancés. No se puede tener todo, que le dijo un manco a un cojo.


Davy es una elegía por la comedia Ealing; una película demasiado dramática para evocar el periodo de oro vivido apenas diez años antes. Michael Balcon ha vendido los estudios a la BBC dos años antes y opera mediante un acuerdo con M-G-M que se niega en el último momento a distribuir la película en Estados Unidos. También es el canto del cisne del Collins, teatro de variedades y pub con un siglo de historia a cuestas que desaparecería por culpa de un voraz incendio en 1958.


Davy (1958)
Producción: Ealing Studios (GB)
Director: Michael Relph.
Guión: William Rose.
Intérpretes: Harry Secombe (Davy Morgan), Susan Shaw (Gwen Morgan), Ron Randell (George, su marido), George Relph (el tío Pat Morgan), Bill Owen (Eric), Peter Frampton (Tim Morgan), Alexander Knox (Sir Giles Manning, el director de orquesta), Isabel Dean (Helen Carstairs), Adele Leigh (Jo Reeves), George Moon (Jerry), Clarkson Rose (Mrs. Magillicuddy), Kenneth Connor (Herbie), Gladys Henson (Beatrice), Joan Sims, Liz Fraser.
83 min. Color por Technicolor.