Deburau (1951), Sacha Guitry
Retomamos algo que habíamos dejado a medias cuando hablamos de Les Enfants du Paradis (Marcel Carné, 1943): la figura del maestro de la mímica y de la pantomima Jean-Gaspard Deburau, la estrella indiscutible del Théâtre des Funambules del famoso Boulevard du Crime de París a principios del siglo XIX.
Nacido en Bohemia en 1796, Deburau llegó a París en 1811 formando parte de una compañía de saltimbanquis. Jean-Gaspard Deburau era trapecista, pero un accidente le obligó a dejar el trapecio. En 1819, apareció por primera vez en público como mimo, interpretando el papel de Pierrot, bajo el nombre de "Baptiste", y modificando en parte el vestuario tradicional del personaje, cambiando el sombrero de lana blanca y la gorguera por un bonete negro. Entró a formar parte de la compañía Los Funámbulos, donde se hizo popular y trabajó hasta el final de sus días siendo él mismo testigo del declive de la figura de Pierrot.
Precisamente este declive es el que se retrata en esta película, una obra teatral escrita por Sacha Guitry en 1918, que el mismo autor llevaría al cine —como muchas otras obras dramáticas de su cosecha— en 1951. La película de Sacha Guitry es un fiel reflejo de la obra teatral, pues Guitry mantiene la mayor parte del libreto, muy poético, y su estructura de actos.
Guitry quiere plasmar la decadencia de un ídolo el mismo año de la última representación de "Deburau" en los teatros, queriendo así que su obra no cayese en el olvido y, de paso, hacer una reflexión sobre su propio descenso a los infiernos después de haber sido condenado —acusado falsamente—después de la II Guerra Mundial como colaboracionista del ejército alemán durante la ocupación.


Su primera incursión cinematográfica data de 1915, cuando rodó Ceux de chez nous, una respuesta nacionalista francesa a un manifiesto alemán donde se exaltaba la cultura germánica, que contaba con la participación de artistas franceses como Auguste Rodin, Claude Monet, Anatole France o Auguste Renoir, entre otros. Guitry tomó notas de sus palabras y, durante las proyecciones públicas, las repetía en alto, inventando, en cierto modo, la voz en off. No volvió a rodar otra película sino hasta 1935, cuando, por influencia de su joven esposa Jacqueline Delubac, comenzó a plasmar en el cine sus propias obras. En tan solo tres años, Guitry dirigió diez películas.

El Deburau interpretado por Guitry es, por supuesto, bastante diferente del Deburau de Les Enfants du Paradis: el Deburau de Guitry está lleno de energía y nos deleita con un texto muy bello en verso. Sin embargo, el tono no es ligero: aquí, el juego del amor es triste, el que hace infeliz, y el tema del actor envejecido obligado a ceder el paso tal vez tuviera un significado especial para Sacha Guitry en 1950.
Según su biógrafo Jacques Lorcey, Sacha comenzó su carrera artística a los 5 años como Pierrot y la acabó con ese mismo personaje cerca de los 70 años.
Pueden ver la película en este enlace ruso: https://m.ok.ru/video/2409264515833

Deburau (1951)
Productora: Compagnie Industrielle et Commerciale Cinématographique (FR).
Dirección: Sacha Guitry, asistido por François Gir y Georges Lautner.
Guion: Sacha Guitry, basado en su propia obra "Deburau", creada por Yvonne Printemps y él mismo en 1918, y reestrenada por los mismos en 1926.
Escenografía: René Renoux.
Vestuario: Fernand Sursin.
Fotografía: Noël Ramettre.
Sonido: Fernand Janisse.
Música original: André Messager.
Adaptación musical: Louis Beydts.
Montaje: Raymond Lamy.
Producción: Raymond Borderie y Jean Bérard.
Intérpretes: Sacha Guitry (Jean-Gaspard Deburau), Lana Marconi (Marie Duplessis), Michel François (Charles Deburau, Robert Seller (Sr. Bertrand), Jeanne Fusier-Gir (Sra. Raboin), Georges Bever (Laurent), Jean Danet (Armand Duval), Jacques de Féraudy (el doctor), Jean Duvaleix (Robillard), Luce Fabiole (Sra. Rébard), Yvonne Hébert (la cajera), Henry-Laverne (el pregonero), Andrée Guize (una señora), Henri Bell (un periodista), Claire Brilletti (Clara), Christine Darbel (Honorine), Jacques Derives (Laplace), Françoise Fechter (Justine), Max Moran (Ménard).
Blanco y negro. 93 minutos.

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