

Le roman d'un tricheur (1936), Sacha Guitry
"La novela de un tramposo" es la única novela de Sacha Guitry, y también el título de una deliciosa película de Sacha Guitry que, en cierta manera, revolucionó la escritura cinematográfica y también, por qué no decirlo, el propio cine de Guitry, que hasta entonces había sido tildado de simple teatro filmado. Por el contrario, Le roman d'un tricheur es una película brillante y de gran influencia en directores como Orson Welles o François Truffaut.

Esta originalidad se manifiesta desde los créditos, completamente diferentes, en los que, primero se muestra fanfarrón («Esta película la he dirigido y producido yo mismo...») y luego muestra verdadero respeto por sus colaboradores. Guitry sustituye los títulos de crédito con los nombres del equipo por mostrarlos en pleno trabajo, así como al reparto que también enseña en su estado natural.
Con la adaptación de su única novela, Guitry crea un estilo cinematográfico inédito que sorprende por su ingeniosa narración. A excepción de una breve secuencia cantada (por Fréhel) y los diálogos en la terraza del café, la historia es narrada íntegramente por la voz en off del tramposo Guitry, siguiendo los diálogos de todos los personajes. A todo esto hay que añadir unos interesantes hallazgos narrativos en el montaje, lo que convierte a Le roman d'un tricheur en una película única, audaz, picante y divertida. Guitry consigue hacer un verdadero homenaje al cine mudo con una narración bien interpretada y llena de detalles y efectos musicales humorísticos.
Sentado en la terraza de un café, un hombre escribe sus memorias: cuenta cómo su destino quedó definitivamente sellado cuando, a los doce años, por haber robado dinero de la caja registradora de la tienda familiar para comprarse canicas, se le privó de la cena. Esa misma noche, toda su familia muere envenenada al comer un plato de setas. Solo en la vida y habiendo constatado así la inutilidad de ser honesto, decide aprovechar el engaño y la mentira para ganarse la vida. Al ver en su supervivencia una señal del destino, se convierte en un tramposo y ladrón profesional.
La película se encuentra en nuestra colección por una interesante lección de manipulación de cartas, donde la inspirada puesta en escena (el juego con el espejo para la aparición/desaparición de la carta en la manga) se combina con un deslumbrante sentido del ritmo. El mismo ritmo que se manifiesta en la secuencia de la puerta giratoria y los diferentes personajes que interpreta Guitry. En esta película Sacha Guitry se muestra como un experto manipulador de cartas y monedas, además de un excelente cineasta y actor.
Aquí pueden ver la película en su idioma original
Le roman d'un tricheur (1936)
Productora: Cinéas (FR)
Dirección : Sacha Guitry
Ayte. de dirección: Pauline Carton
Guión: Sacha Guitry
Director de producción: Serge Sandberg
Fotografía: Marcel Lucien y Raymond Clunie
Sonido: Paul Duvergé
Música: Adolphe Borchard
Decorados: Maurice Guerbe, Henri Ménessier
Edición: Myriam Borsoutsk
Intérpretes: Sacha Guitry (el tramposo), Marguerite Moreno (la condesa Beauchamp du Bourg de Catinax), Jacqueline Delubac (Henriette, la mujer del tramposo), Roger Duchesne (Serge Abramitch), Rosine Deréan (la ladrona profesional), Elmire Vautier (la condesa, joven), Serge Grave (el tramposo, niño pequeño), Pauline Carton (Madame Morlot, la prima), Fréhel (la pelirroja, cantante del cabaret), Pierre Labry (Monsieur Morlot, el notario), Pierre Assy (el tramposo, joven), Henri Peiffert (Monsieur Charbonnier), Gaston Dupray (el camarero), Adolphe Borchard (el pianista del cabaret), Fernand Trignol (el cura), Roger Royer (un jugador)
Blanco y negro. 81 min.






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