25 de septiembre de 2014

Obsesiones de un ventrílocuo




The Great Gabbo (El otro yo, 1929), James Cruze

En 1929, el actor y director de películas mudas, James Cruze, realiza The Great Gabbo, un musical protagonizado por el actor austriaco Erich Von Stroheim, un falso conde que tenía fama de déspota y que también participó en la dirección de esta película. 


El carácter y acento germánico del protagonista remarca la trastornada personalidad de Gabbo, un ventrílocuo que poco a poco va abandonándose a la voluntad de su muñeco de madera Otto, al mismo compás que crece su imposible amor por su partenaire Mary (Betty Compson). ¿Un melodrama romántico con tintes de película de terror, que además es un musical?  


Pues si, una mezcla insólita que no hace fácil el visionado de esta película, pero que produce una atracción incontrolable, una especie de hipnosis autodestructiva que compartimos con el protagonista, que nos hace llegar hasta el final de la historia. 


La canción del muñeco Otto, fabricado por Frank Marshall —el mismo artesano que realizó el famoso muñeco Charlie McCarthy del ventrílocuo Edgard Bergen— y algunas secuencias musicales son verdaderamente sobrecogedoras en el amplio sentido del término. El ambiente  de los números musicales es lo más parecido al temprano Broadway, Aquí podéis ver la película.


The Great Gabbo (1929)
Productora: James Cruze Productions (EEUU)
Director: James Cruze
Argumento: Ben Hecht con su novela "The Rival Dummy"
Guión: Hugh HerbertI
ntérpretes: Erich von Stroheim (Gabbo), Betty Compson (Mary), Donald Douglas (Frank), Marjorie Kane (Babe), Marbeth Wright (bailarina), John F. Hamilton (vecino), Helen Kane, Harry Ross (actor), George Grandee (voz de Otto)
92 min. Blanco y negro


1 comentario:

El Abuelito dijo...

Señor, adoro ese mundo desaparecido -o agonizante en el mejor de los casos- que usted evoca en su interesantísmo blog. Acabo de descubrirlo y me lo voy a ir leyendo enterito.
Le enlazo en el mío y le invito a pasar.