25 de septiembre de 2014

Feria provinciana



Las ferias (1966), Paulino Viota

Armado de una cámara de súper-8 el joven cántabro Paulino Viota vela sus primeras armas como cineasta. Escoge para ello el formato reportajístico y como tema las atracciones del ferial que todos los años, a mediados de julio, toma la Plaza de las Estaciones de Santander.


Viota tiene dieciocho años y, por ende, la conciencia de las limitaciones de la vida provinciana. En verano el aburrimiento se combate a base de feria y playa. La escapada hasta el Sardinero constituye un interregno en el discurrir cotidiano de la vida en la feria. Sin embargo, algo hay de medioburgués en el ritmo de vida y las actividades playeras que no están al alcance de los que optan por la diversión mecánica de las atracciones.


Policías y soldados de uniforme alternan con las cuadrillas de jóvenes, las parejas de novios y la chavalada omnipresente. Durante unos días, los añiles, rojos y amarillos chillones de la feria tiñen de color la ciudad lluviosa y cenicienta.


Pero los protagonistas anónimos de este documental no son tanto los ciudadanos que se acercan a las atracciones, como los feriantes.


No en vano, el documental dedica buena parte de su metraje a mostrar cómo hay que montar los puestos bajo una lluvia inclemente si se quiere hacer caja desde el primer día, las mañanas dedicadas a la molicie o las reparaciones, y el laborioso proceso de desmontaje en pos de la siguiente feria.


Del lodazal en el que se instalan las atracciones al vertedero en el que escarban tullidos y menesterosos, la alegría impostada de la feria cumple su ciclo en el ciclo anual de la vida provinciana.

Las ferias (1966)
Producción, Guión y Dirección: Paulino Viota.
Documental.
24 min. Súper-8.