30 de septiembre de 2026

Cuando el circo llegaba en tren


The Circus comes to town (1937), Adolph Cukor

Una auténtica lección de circo de la mano del genial Adolph Zukor, con la inestimable participación del domador Clyde Beatty y de toda la plantilla —y son muchos— del Cole Brothers Circus.
El circo llega en tren, vagones y vagones con los materiales, la lona, las gradas, los animales, las viviendas… En la futura pista están haciendo mediciones antes de que llegue todo el personal, una caravana interminable de personas con sus vehículos y sus animales.


Se extiende la lona, se clavan las picas y se levanta la carpa con ayuda de los elefantes y la caballería. Aunque hay una máquina percutora que ayuda a clavar las picas, la cuadrilla del mazo sigue rematando la tarea. La faena bien merece una comida sabrosa. Los circos sobreviven si tienen una buena cocina y unos buenos cocineros o cocineras. La logística es completamente militar.


La carpa es gigantesca, la cabalgata, interminable, el narrador, incansable. Los números, destellos de excelentes números en realidad, se suceden a un ritmo vertiginoso. Y como número final: los Jungle Cats de Clyde Beatty, con una doma directa en la que el domador se enfrenta cara a cara con sus animales. La icónica imagen del domador usando una silla de madera como escudo.



The Circus comes to town (1937),
Dirección y Producción: Adolph Cukor
Narrador: Ford Bond 
Escritor: Jack Kofoed
Cole Brothers Circus

••••••••••••••••••••••••

Circus Day in Our Town (1949), Encyclopaedia Britannica Films

Han pasado algunos años pero el estilo y el sentido del documental sobre el Cole Brothers Circus es el mismo. La música nos lleva en volandas, y las imágenes nos cautivan con el esplendoroso y atareado mundo del circo.


El Side Show ahora ocupa un lugar importante al lado de la carpa principal custodiada por las decenas de payasos. La calidad de los circos se medía por el número de payasos, no importaba que fuesen buenos —con un par buenos bastaba—, pero sí que fuesen muchos y saliesen uno a uno por la rendija de una lona.


No hay comentarios: