28 de octubre de 2011

Un rey del Paralelo en el cine


Sierra de Teruel / L’espoir (1938), André Malraux 


No se prodigó demasiado José Santpere en el cinematógrafo. Por testimonios propios y ajenos sabemos que era un medio que no le atraía. Dos eran las principales pegas que le ponía: en primer lugar, el encorsetamiento que supone para un actor de raza el encuadre y el foco, cuando cualquier movimiento inesperado te deja fuera de cuadro o de foco; en segundo, la ausencia de público.

Acostumbrado al “morcilleo” teatral, a prolongar una situación cuanto duren las carcajadas de los espectadores, esta “frialdad” en la confección de una película le resulta insufrible.


Aún así, su popularidad le condujo a los estudios en 1916 cuando rodó bajo la dirección de Magín Murià dos películas cómicas: Botarate y la andaluza (1916) y Las tribulaciones de Querubín (1917). Animado por la experiencia se atreve a dirigir él mismo otra cinta en el mismo tono titulada El monedero de Cipriano (1917). 

Pasará una década antes de que se decida a intervenir en otras dos películas que recrean éxitos probados en el escenario: Baixant de la Font del Gat (1927), dirigida por “Amichatis” y la primera versión de la emblemática novela de Santiago Rusiñol, L'auca del senyor Esteve. (1929), dirigida por Lucas Argilés. 


Ya en los albores de la producción sonora en España, interviene, en dos cintas de José María Castellví, director formado como técnico en Berlín y París. Mercedes (1933) es una comedia musical, so pretexto de un Romeo y Julieta en la que los Montescos son naturales de Cataluña –con nuestro Pepitu Santpere como patriarca y dueño de una pensión de artistas- y los Capuletos, de Madrid –con Rafael Arcos a la cabeza-. Castellví volvió a contar con Santpere en ¡Viva la vida! (1934), comedia desenfadada de estudiantes y modistillas que reciben siempre la ayuda del anticuario Florit (José Santpere) cuyo establecimiento lleva el optimista lema que da título a la película. 

Ya reseñamos en su día su participación, de nuevo junto a Alady y Lepe, en El tren de las 8'47 (1934), de Raymond Chevalier. Que nosotros sepamos todas estas películas de José Santpere están desaparecidas.

Santpere se va la guerra 
La colectivización de los espectáculos en Barcelona por parte de los sindicatos anarquistas al iniciarse la Guerra Civil sume en la perplejidad a las grandes figuras del teatro. El barítono Marcos Redondo o el primer actor José Santpere pasan de un día para otro a cobrar las mismas 15 pesetas que un partiquino. Aunque al poco tiempo se vuelve a establecer una mínima jerarquía los ingresos distan de ser los que hasta el 18 de julio de 1936 obtenía una primera figura que, además, fuera empresario de su propia compañía. Pero, lo fundamental, no es el dinero sino el orgullo. La mayoría de los “artistas” nunca se han considerado “trabajadores de la cultura”, ni admiten que tras muchos años de labrarse un puesto en el escalafón, todo se resuelva entre “compañeros”. 


José Santpere trabaja en el colectivizado Teatro Español y, además, realiza bolos por los pueblos con su familia a fin de redondear sus ingresos. Es entonces cuando recibe la llamada del escritor valenciano Max Aub, que coordina la producción de Sierra de Teruel en España. Santpere y otros actores radicados en Barcelona intervienen en la producción mientras las tropas sublevadas avanzan hacia la ciudad condal en invierno de 1938.


Un tanto envarado, probablemente por las circunstancias difíciles por las que atravesaban España y su familia, Santpere encarna al comandante de una escuadrilla de la aviación republicana que debe bombardear un puente en el frente de Aragón. La última imagen de Santpere en la pantalla tiene lugar durante el épico descenso de la los tripulantes de un avión derribado por la montaña. Se le nota incómodo cuando tiene que actuar montado en una mula y sobrio en las escenas dramáticas en las que le niega un espejo al piloto con el rostro desfigurado y le entrega, en cambio, su pistola al tirador alemán que acaso no soporte el descenso. 

Sierra de Teruel / L’espoir (1938) 
Producción: Subsecretaría de Propaganda del Ministerio de Estado (ES) / Productions Corniglion-Molinier (FR) 
Director: André Malraux. 
Guión: André Malraux y Denis Marion, basado en la novela “L’espoir”, de Malraux. 
Diálogos: Max Aub. 
Intérpretes: Andrés Mejuto (capitán Muñoz), Nicolás Rodríguez (Márquez, piloto), José Santpere (comandante Peña), José María Lado (el campesino), Julio Peña (comisario político), Pedro Codina, Serafín Ferro. 
78 min. Blanco y negro. 

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Y como aperitivo les ofrecemos una grabación de unos cuplés humorísticos escritos, cantados y tocados al piano por el mismo José Santpere:

 

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