10 de junio de 2012

El Parque de Atracciones de Blackpool (en color)



The Open Road (1924-1926), Claude Friese-Greene

Claude Friese-Greene
Empeñado en la vindicación de su padre Claude Friese-Greene se embarcó en 1924 en un ambicioso proyecto: recorrer la isla de sur a norte filmando en color cuanto le saliera al paso.


Mezcla de “travelogue”, de documental antropológico y de curiosidad científica, las peliculitas resultantes constituyen un testimonio excepcional de un mundo más soñado que perdido.


El procedimiento de color ideado por William Friese-Greene se basaba en el fenómeno conocido como “persistencia retiniana”. La idea era la misma que estaba detrás de numerosas invenciones precinematográficas como el zoótropo o el praxinoscopio. Friese-Greene pasaba la película por la cámara a doble velocidad de manivela filtrando alternativamente cada fotograma en rojo y azul. La película se revelaba alternando el filtrado de fotogramas pares e impares. El resultado eran imágenes consecutivas alternas teñidas de azul y rojo que, proyectadas a velocidad conveniente producían en el espectador una sensación de color bicromático.


Claude Friese-Greene elige los motivos en función de sus valores cromáticos, con predominancia del celeste y el bermellón, que eran los colores que mejor respuesta ofrecían, relegando verdes y amarillos a segundo término.


En 2006 la BBC y el British Film Institute alumbran conjuntamente la serie The Lost World of Friese-Greene, un viaje por Gales, Inglaterra y Escocia en el que se comparan las estampas recogidas ochenta años atrás con el mundo contemporáneo. De paso, se reproducen en color, mediante técnicas actuales, lo que en las películas originales nunca fueron más que intuiciones.


Blackpool
En una de sus escalas Friese-Greene hijo recala en Blackpool (Lancashire), uno de los centros recreativos más importantes de Gran Bretaña. La iniciativa se debe a William George Bean, un empresario con un ojo puesto en los Estados Unidos, donde se fabricaban buena parte de las atracciones que fue instalando en el parque recreativo desde su fundación en 1896 hasta la Gran Guerra.


Una de las más populares es la “Sir Hiram Maxim Flying Machine”, operativa desde 1904. El año siguiente se instalaron las “River Caves of the World”, tradicional atracción de cataratas. Bean falleció en 1932. Su hija y su yerno y se hicieron cargo entonces del Parque de Atracciones y de la zona recreativa denominada Pleasure Beach, aún en continua renovación.


Entre otras atracciones, Claude Friese-Greene documenta una especie de montaña rusa denominada “The Reel”, desmontada en 1980.


Aquí pueden ver el fragmento de The Open Road rodado en Blackpool:


The Open Road (1924-1926)
Producción: Claude Friese-Greene (GB)
Director: Claude Friese-Greene.
Documentales.
64 min. Color por el procedimiento Friese-Greene.

7 comentarios:

Roberto Amaba dijo...

Hola, qué tal,

La magnífica versión muda (la del 27 que es la que conozco) de Hindle Wakes se desarrolla durante un buen rato en las atracciones de Blackpool.

Un saludo.

Sr. Feliú dijo...

Muchas gracias por la pista, don Roberto. Intentaremos localizarla.

laiO dijo...

¡Pero qué maravilla! ¡Qué delicia de imágenes! Cada día disfruto más visitando este blog. Felicidades

Sr. Feliú dijo...

Pase sin llamar. La carpa está siempre abierta.

Francisco Machuca dijo...

Ya le tengo enlazado.No quiero perderme todas las entradas en este Circo Méliès.

Un cordial saludo.

angeluco10 dijo...

Muy interesante la técnica bicromática,para aquellos que no sabemos tanto de los entresijos del cine nos resultan fascinantes este tipo de datos técnicos.

Sr. Feliú dijo...

Técnica elemental, que se sofisticó un poco más adelante cuando el bueno de Friese-Greene decidió teñir sus fotogramas de azul, rojo y verde. Sin embargo, el sistema de alternancia utilizado también en la proyección provocaba un molestísimo parpadeo que impidió la comercialización de su invento.

Primero el Technicolor tricrómico, con sus copias brillantes a partir de separación de negativos y, a partir de 1953, el Eastmancolor, que abarataba considerablemente los costes al colocar las capas de emulsión sensibles a los diferentes colores sobre un único soporte, dieron al traste con un buen puñado de procedimientos que luchaban por abrirse camino.

En España, ya lo hemos comentado alguna vez, don Daniel Aragonés, de los laboratorios Cinefoto y Fotofilm de Barcelona, parió el Cinefotocolor, cuya técnica de captura de imagen no distaba mucho de la propuesta por Friese-Greene. Se rodaron unos veinte títulos por este sistema entre 1948 y 1953.

Un saludo.