17 de junio de 2012

La gran compañía de Aristide Tromboni


Il ratto delle sabine / Il professore Tromboni (1945), Mario Bonnard


Son varias ya las ocasiones en las que hemos acompañado en sus correrías en busca de un bocado a compañías de comediantes como la del profesor Aristide Tromboni. Con ellos hemos recorrido Italia, Grecia, España, Japón, Estados Unidos… y hemos aprendido que el hambre es siempre idéntica a sí misma, sin que importe el idioma, el credo o el género al que uno se dedique.


A veces uno llega a un poblachón en el que el profesor (Carlo Campanini) está dispuesto a dejar la despensa vacía con tal de que estrenen su comedia. Y entonces… ¡Ay, entonces! Vuelan las galletitas, corre el vino dulce, se agotan las existencias de sabayón… una especie de natillas hechas con huevo y vino de Marsala cuya receta no damos para no ponerles a ustedes en situación de perritos de Paulov.


Lo malo es que luego hay que representar el drama histórico en estrofas sáficas que ha escrito el profesor.


Se titula “El rapto de las sabinas” y la única que lo encuentra insuperable, aparte de su autor, es la criada (Clelia Matania). Claro, que ella le encuentra el inconveniente de que se acaba justo en lo mejor. “En algún momento tiene que acabar”, razona el profesor.


De poco le van a valer los razonamientos enfrentado a las trapacerías de Tromboni y a los celos y envidias de los miembros de su compañía. Está su oronda señora (Luis Alliani) a la que el primer actor pretende hacer pasar por núbil esclava a base de corsés americanos. Está el famélico secundario (Aldo Salvini), el encargado de dar la réplica al primer actor —lo que los italianos llaman el “spalla”— que encuentra cualquier cometido indigno de su arte y sólo quiere hacer grandes tragedias. Está su hija (Fosca Spadaro), enamoriscada siempre del primero que se presenta…


Y está el profesor Tromboni, claro, al que da vida nuestro viejo amigo el príncipe de Curtis. Cuenta Carlo Campanini que durante el rodaje de esta película en 1945, en los mismos estudios donde hacía escasos meses había rodado Rossellini Roma, città aperta (Roma, ciudad abierta, 1945) le confiaba Totò.
—¡Ironías del destino, Carlè! ¡Yo aquí, haciendo burla de la realeza, cuando por mis venas corre sangre real!


Y ni corto ni perezoso se fue al registro nobiliario y movió Roma con Santiago hasta que le reconocieron su título de Príncipe de Bizancio. A nosotros siempre nos ha parecido más honroso el de príncipe de los clowns, que sigue ostentando sin necesidad de trepar por las ramas de ningún árbol genealógico.


Il ratto delle sabine / Il professore Tromboni (1945)
Producción: Capitani Film (IT)
Director: Mario Bonnard.
Guión: Mario Amendola y Mario Bonnard.
Intérpretes: Totò (Aristide Tromboni), Carlo Campanini (Ernesto Molmenti, el maestro), Clelia Matania (Rosina), Luisa Alliani (Ermenegilda, la señora de Tromboni), Aldo Silvani (Tancredi), Fosca Spadaro (la hija de Tancredi), Olga Solbelli (Matilde, al señora de Molmenti), Laura Gore (Paolina), Lia Corelli (Mariannina), Mario Pisu (Alberto Randoni), Giuseppe Rinaldi (Emilio), Claudio Ermelli (Germani), Mario Castellani (el propietario del teatro), Peppino Spadaro (Turiddu, el maquinista), Aristide Garbini (Bartolomeo).
90 min. Blanco y negro.