30 de noviembre de 2012

Una ópera de tres perras gordas




Die 3 Groschen-Oper (La comedia de la vida, 1931), Georg Wilhelm Pabst

Brecht, Weill, Pabst y la Tobis
El pleito que Bertolt Brecht y Kurt Weill entablaron contra la Tobis por la adaptación que G.W. Pabst había de realizar de su obra más célebre ha relegado a un segundo plano los valores de la cinta.

Die Dreigroschenoper / L’Opera de quat’ sous tuvo una versión bilingüe rodada en Alemania en 1931, apenas tres años después de su estreno en el Theater am Schiffbauerdamm de Berlín. Esta versión incluía algunas de las modificaciones realizadas por el propio Brecht en su propuesta de adaptación, como la creación de un banco por parte de Polly Peachum con la prosperidad conseguida mediante la mendicidad y el robo, tema que Brecht exploraría en Ascenso y caída de la ciudad de Mahagony. También la manifestación de mendigos durante la ceremonia de coronación de la reina y el final original, el indulto al pie de la horca, fueron alterados por el dramaturgo y los guionistas incorporaron estos cambios a la película.



A pesar de ello, la Tobis no estaba dispuesta a asumir las pretensiones más radicales del dramaturgo y éste hizo notar durante el juicio que la argumentación de la parte contraria era pura censura ideológica. La productora, temerosa de la censura oficial y celosa de la inversión que estaba realizando, puso toda la carne en el asador del tribunal y salió victoriosa. En cambio, Kurt Weill recibió una importante indemnización a cambio de renunciar a que más de la mitad de las canciones de la obra original, incluidas la “Balada de la tiranía del sexo” y la “Balada del proxeneta”, no llegaran a la pantalla.


Todos los estudiosos del cine de la república de Weimar han reprochado a Pabst la “banalización” de la propuesta brechtiana. La representación antiaristotélica habría devenido puesta en escena adherida al naciente modelo de representación institucional sonoro, las actuaciones extrañadas se habrían convertido en convencionales interpretaciones psicologizantes y las canciones que cortocircuitaban la progresión dramática en meros enlaces de musical a la americana.


Además, Pabst rueda la película entre dos de sus cintas de tema social –el alegato antibelicista Westfront 1918 (Cuatro de infantería, 1930) y el llamamiento a la solidaridad internacional de los trabajadores de Kameradschaft (Carbón / La tragedia de la mina, 1931)-, lo que otorgaría a Die Dreigroschenoper un carácter de divertimento musical entre dos obras “mayores”. En fin, que después de tanto contexto, es necesario olvidarlo todo y echar una mirada la(s) película(s) –las diferencias entre la versión alemana y la francesa son notables-  un  poco más desprejuiciada.

Londres, Berlín… ¿Madrid?
Nos encontraremos entonces con un musical acre con un argumento que igual nos habla de este falso Londres neblinoso de finales del XIX, que de la Alemania de entreguerras en que se produjeron el espectáculo teatral y el cinematográfico, que de la Europa mercachifle en la que nos ha tocado vivir.


Pabst, con la colaboración del escenógrafo Andrei Andreievich, vuelve al mundo que siempre le ha subyugado, el de la miseria de Die Freudlose Gasse (Bajo la máscara del placer, 1925) y los burdeles de Die Büchse der Pandora [http://www.circomelies.com/2009/03/lulu.html] (La caja de Pandora, 1929). Como en aquéllas, los personajes femeninos ganan por la mano a los masculinos. Mackie Messer es el protagonista absoluto en esta versión, pero una vez eliminado el personaje de Lucy –la hija del jefe de policía con la que Mackie contrajo matrimonio- la polarización entre Polly (Carola Neher), símbolo de la burguesía empeñada en el ascenso social a toda costa, y Jenny (Lotte Lenya), la perdida a la que Mackie explota sexual y económicamente, queda explícita. También la connivencia entre los criminales, los menesterosos y los guardianes del orden, que no se basa tanto en el soborno como en la relación simbiótica que les permite sobrevivir en una sociedad que siempre mira a otro lado. El paso del tiempo no ha enmohecido el sable-bastón de Mackie.


Aunque la intención no fuera estrictamente cabaretísitica la obra de Brecht y Weill nunca hubiera logrado la popularidad que alcanzó sin el asentamiento de esa mezcla de sátira política, música de avanzada y filiación popular que fue el kabarett berlinés.


En España se estrenó tardíamente la versión francesa, que, al contrario que la alemana, tuvo buena acogida por parte del público.

Die 3 Groschen-Oper (La comedia de la vida, 1931)
Producción: Nero-Film (AL) / Tobis Filmkunst, (AL)
Director: Georg Wilhelm Pabst.
Guión:Leo Lania, Béla Balázs y Ladislao Vajda, según el musical homónimo de Bertolt Brecht con música de Kurt Weill.
Intérpretes de la versión alemana:
Rudolf Forster (Mackie Messer), Carola Neher (Polly Peachum), Reinhold Schünzel (Tiger-Brown), Lotte Lenya (Jenny), Fritz Rasp (J.J. Peachum), Valeska Gert (la señora Peachum), Hermann Thimig (el reverendo Kimball), Ernst Busch (el cantante callejero), Vladimir Sokoloff (Smith, el carcelero), Paul Kemp, Gustav Püttjer, Oskar Höcker, Sylvia Torf.
112  min. Blanco y negro.



L’Opera de quat’ sous (1931)
Intérpretes de la version francesa: Albert Préjean (Mackie), Florelle (Polly Peachum), Gaston Modot (Peachum), Margo Lion (Jenny), Vladimir Sokoloff (Smith, el carcelero), Lucy de Matha (Mme Peachum), Henley (Tiger Brown), Bill Bocketts (el cantante callejero), Thimig (el reverendo), Antonin Artaud (Nouveau mendant), Roger Gaillard, Marie-Antoinette Buzet.
98 min. Blanco y negro.