9 de mayo de 2014

Los trillizos de la amazona del Circo Slim



L'allegro fantasma (1940), Amleto Palermi

L'allegro fantasma es una entrada flojita en la filmografía del primer Totò, el de antes de la guerra. En lugar de los dos personajes que encarnara en Animali pazzi (1939), de Carlo Ludovico Bragalia, aquí se hace cargo de unos trillizos, además de un personaje secundario y otro en efigie. También como en Animali pazzi, la perfecta ejecución de los gags requería en esta ocasión un desembolso en efectos espaciales que brilla por su ausencia y la película, rodada atropelladamente entre compromisos de avanspettacolo junto a Anna Magnani, deja por ello un regusto agridulce.


Totò se lleva “la parte del león” –nos disculparán el chiste fácil, pero no se las ponían así a Fernando VII- y brilla en las caracterizaciones del hambriento vagabundo Nicolino y del tímido músico Gelsomino. Sin la presencia de ambos no se puede dar lectura al testamento del tío Pantaleo, porque nacieron de una aventura amorosa con una amazona del Circo Slim y en su lecho de muerte se arrepiente de no haberlos reconocido.


Tanto Temistocle (Luigi Pavese) como Asdrubale (Augusto Di Giovanni) esperan su parte de la fortunita como agua de mayo. Temistocle tiene que pagar el lujoso internado de sus tres hijas cantarinas (el Trio Primavera) y Asdrubale planea financiar una expedición al continente africano para cazar leones.


Mientras ellos amenazan al famélico Nicolino, un empresario teatral (Franco Coop) y su cohorte explotan la facilidad para la composición de canciones de éxito del apocado Gelsomino, en arte Alberto de Torrefiorita. Las hijas de Temistocle, colegialas a la fuga del prestigioso internado, quieren que éste las oiga cantar.


Por si la farsa de los dobles multiplicados ad infinitum, los equívocos, los delirios verbales de Totò, las canciones y la presencia del fantasma del tío Pantaleo no habían sido motivo suficiente de embrollo hasta el momento, del Circo Slim, acampado cerca de la villa donde se han reunido todos, escapa un león hambriento.


Es ésta una película de circo y de fieras en las que no aparecen ni el circo ni las fieras. Todo queda fiado a la comicidad excéntrica del príncipe De Curtis y al buen hacer de secundarios como Franco Coop, Paolo Stoppa y Luigi Pavese. Y si el ritmo se resiente de la falta de medios y la poco imaginativa labor de Amleto Palermi, nos permite en cambio disfrutar de perlas del avanspettacolo como “Margherita”.


L'allegro fantasma (1940)
Producción: Capitani - Fono Roma (IT)
Director: Amleto Palermi.
Guión: Carlo Ludovico Bragaglia, Ettore M. Margadonna, Amleto Palermi.
Intérpretes: Totò (Nicolino, Gelsomino alias “Alberto di Torrefiorita”, el león del Circo Slim, el cartero y el tío Pantaleo), Franco Coop (Maurizio Davalier, el agente de Gesolmino), Elli Parvo (Erika, su secretaria), Paolo Stoppa (Gigetto, su ayudante), Amelia Chellini (la tía Lia), Dina Perbellini (la tía Giovanna), el “Trio Primavera” (Rosa, Lilli, Titti), Luigi Pavese (Temistocle, el padre), Augusto Di Giovanni (el tío Asdrubale, cazador de lenoes), Claudio Ermelli (Battista, el mayordomo), Livia Minelli (la doncella), Giulio Donato (el sargento de policía), Lydia Johnson, Gioia Fredi, Emilio Petacci, Rio Nobile, Mario Giannini.
Durata: 85 min. Blanco y negro.