12 de agosto de 2012

Una velada en el viejo Wintergarten





Truxa (Truxa y la bailarina, 1937), Hans H. Zerlett

El gran equilibrista sobre cable a gran altura, Truxa (Peter Elsholtz), sufre un accidente en Estados Unidos y tiene que abandonar su profesión. Mientras le llevan malherido a su camerino puede ver al mago Garvin (Ernest Fritz Fürbringer). Truxa se escapa del teatro por la puerta de emergencia antes de que venga la ambulancia. Más tarde en un cabaret portuario, The Funny Sailor, conoce a Husen (Hannes Stelze), otro funambulista que le admira y con el cual llega a un acuerdo. Truxa le cede su nombre y sus contratos en Europa. El auténtico Truxa se pierde cabizbajo entre los rascacielos de Nueva York…


Viajamos a Alemania, estamos en el Wintergarten y se está confeccionando el nuevo programa del teatro, los carteles publicitarios y el orden de los números. Los artistas principales son la bailarina Yester (La Jana), el mago Garvin con su nueva asistente Hilde (Mady Rahl) y el nuevo Truxa que hará sus ejercicios de equilibrio sobre el patio de butacas causando la admiración del público y provocando los celos del mago Garvin. También están el payaso Pipo (Erwin Biegel) y un buen puñado de números acrobáticos y de baile, además de alguna que otra canción.



En los carteles, Yester aparece en primer lugar seguida por Truxa y dejando la tercera posición para el mago, The Great Garvin. Para complicarlo todo un poco más, Garvin está loco por Yester pero no es correspondido por ésta que sigue manteniendo su amor por el auténtico Truxa.



La cuerda hindú.
El mago Garvin aparece en escena tras una explosión de humo. De su capa surge su guapa asistente Hilde. Lanza una cuerda al aire y ésta queda suspendida mágicamente. Por ella se sube un ayudante vestido de indio que desaparece por arte de magia cuando está en lo más alto. En la parrila de luces descubrimos el truco: un complicado aparato óptico de espejos, objetivos y luces, un secreto bien guardado por su operador —que incluso duerme junto al aparato—, provoca el efecto de la desaparición.




Este mismo aparato le servirá al antipático Garvin para confundir visualmente a Husen creando dos y tres líneas al lado del cable lo que provoca casi su caída cuando intenta realizar el salto mortal sobre el alambre. El mago Garvin quiere acabar con el éxito de Truxa —tanto el sentimental como el artísitico— así que lo intentará una y otra vez hasta que aparezca en escena el auténtico Truxa para impedírselo.



Los artistas del Wintergarten
Son muchos los artistas que aparecen en la película aunque solamente algunos de ellos aparecen en los títulos de crédito. Entre estos últimos está, como no, el equilibrista sobre cable Edgar Eitner. En el libro "The Wizard of the Wire: The Story of Con Colleano", de Mark St. Leon descubrimos que el papel estaba pensado en principio para Con Colleano: "Con and Winnie, played dates in Europe during 1936-37. While appearing un Berlin, the UFA studios offered Con the title role in the film Truxa, a fictional story about a tightwire walker. But Con's contractuals commitments prevented him from taking the time off to appear and the title role was given to a German, Gerard Eitner, a tightwire specialist, although one not in Con's class."



También aparecen acreditados: Arno und sohn, una excelente pareja —padre e hija— de portés, las hermanas Höpfner, con un sugerente baile de tules y piernas, el ballet de Victor and Tatjana Gsovsky justo antes de tener que huir a París a causa de los problemas con los nazis, la artista de vaudeville Rasana, Die Resua`s, unas patinadoras vertiginosas, además de cantantes, acróbatas y más bailarines y bailarinas que aparecen en distintos momentos de la película.


Las escenografías son apabullantes, desde el cielo estrellado de Truxa con su nombre gigantesco colgado de la estructura hasta el telón del mago Garvin, pasando por la pandereta gigante donde Yester realiza su baile agitanado o el telón remendado donde destaca la palabra Murcia en la que Yester seduce a un afilado cordobés que está junto a su protectora madre. 


El Hotel de artistas
Los artistas se hospedan en un simpático hotel regentado por Alma Schilp, una antigua domadora de chimpancés. Ella cuida de sus huéspedes como una madre, dándoles de comer y evitando los roces entre ellos. Alló podemos apreciar la compostura del payaso Pipo, la simpatía de los acróbatas o la soledad de la costurera.



La Jana
Su nombre verdadero es Henriette Margarethe Hiebel y nació en Mauer, hoy parte de Viena, en el año 1905. Comenzó su carrera artística a los 8 años en la Frankfurter Opera y desde entonces siguió su carrear como bailarina en numerosas revistas. Hacia 1926, todavía conocida como Henny Hiebel, se la relaciona con el actor Ulrich Bettac con el que se mueve a Berlín. Allí sus apariciones semidesnuda en algunas revistas la convierten en la comidilla de Berlín. Tan popular se hizo que se le atribuyen amoríos con el Príncipe Wilhem de Alemania, con Charles Chaplin y con el mismísimo Goebbels.


En 1937 se estrena Truxa, película en la que La Jana realiza un par de bailes exóticos de ambiente español y que la convierten en una estrella del cine. Con el director Richard Eichberg viaja a la India donde protagoniza Der Tiger von Eschnapur (1938) y Das indische Grabmal (The Indian Tomb, 1938), consiguiendo un notable éxito entre los nativos.



En el invierno de 1939/40, después de protagonizar algunos musicales propagandísticos del regimen nazi, es contratada para efectuar una gira de entretenimiento para las tropas con tal mala suerte que contrae una neumonía que le provoca la muerte el 13 de marzo de 1940, justo una semana antes del estreno de su última película, Stern von Rio (La estrella de Río, 1940), dirigida por Karl Anton.



Truxa en España
La película se estrenó en Sevilla en noviembre de 1937 con el título de Truxa y la bailarina. En el ABC de Sevilla podemos leer: "sugestivo alarde de buena cinematografía, en el cual el constante acierto del cameraman va realzando sin tregua, con la belleza de las fotos, los impresionantes pasajes del argumento, desarrollado en el mundo, lleno de pasiones e intrigas —pero rico también en generosos rasgos—, de las varietés". 

Sin embargo, dos años más tarde, en el mismo periódico pero en la edición madrileña podíamos leer la opinión de Miguel Ródenas: "Un día Max Reinhardt se aplicó la lupa al ojo derecho y empezó a analizar minuciosamente el mérito, las facciones y la línea de las aspirantes al "estrellato". Tropezó con La Jana, apreció en su justo valor la gallardía de su cuerpo, la corrección de sus facciones y su temperamento de buena actriz a lo Bertini o Greta Garbo. Pero es que esta bella mujer sabe bailar, no tanto, sin embargo, ni tan bien como, quizá deslumbrado por el renombre de su descubridor, se figuró el director de Truxa y la bailarina, Hans H. Zarlett. Así pues no es extraño que éste tomara el rábano por las hojas, y dando de lado a los valores emocionales que en algunos momentos tiene la película, haya hecho eje de la misma a las dotes de discreta danzarina que adornan a La Jana.
(…) Tras ese error inicial del realizador van surgiendo otros muchos que, a la postre, malogran un empeño concebido con el mejor propósito." Y así sigue.




Truxa (Truxa y la bailarina, 1937)
Producción: Tobis-Magna Filmpruktion (ALE)
Dirección: Hans H. Zerlett
Guión: Hans H. Zerlett basado en la novela "Programm mit Truxa" de Heinrich Seiler
Música: Leo Leux
Intérpretes: La Jana (Yester, la bailarina), Hannes Stelze (Husen, el nuevo Truxa), Mady Rahl (Hilde, asistente de Garvin), Ernest Fritz Fürbringer (el mago Garvin), Peter Elsholtz (Truxa), Rudi Godden (Peters, director de escena), Rudolf Klein-Rogge (Director del Wintergarten), Eva Tinschmann (Sra. Schilp, dueña del Hotel Schilp), Erwin Biegel (el payaso Pipo), Gerard Eitner (especialista de cable), Curt Lucas, Hermann Pfeiffer (agente de variedades),  Berthold Reißig, Alfred Stratman (vigilante nocturno), Marie Sera, Barbara Galloni,  Hans Söhnker.
Blanco y negro. 97 min.