17 de septiembre de 2013

Han asesinado a Madame Astra


The Woman in Question (1950), Anthony Asquith

Esto de que la realidad sea fragmentaria y que los intentos de totalización siempre van a resultar estériles, estaba a la orden del día como resultado de las heridas no cicatrizadas provocadas por la 2ª Guerra Mundial. Y el cine no fue ajeno a este zeitgeist. Prueba de ellos es el estreno casi simultáneo de dos películas que parten de esta premisa para seguir caminos bien distintos.


La primera es la célebre Rashomon (1950), de Akira Kurosawa, León de Oro en la edición de 1951 del Festival de Venecia y premio del Círculo de Críticos Cinematográficos neoyorkinos, entre un puñado de galardones, que sirvieron, de paso, para abrir la puerta (de Rasho) del cine japonés al público occidental.


La otra es un entretenimiento policial británico hecho a la medida de las habilidades histriónicas de la actriz Jean Kent. Su título: The Woman in Question; la dama en cuestión. Dirige Anthony Asquith, que ya había demostrado desde sus inicios como director – Underground (1928), A Cottage on Dartmoor (1929)- su buena mano para el suspense. El escenario: una ciudad del sur de Inglaterra con su pier y sus atracciones modestas.


Una de ellas es la barraca de la adivina Madame Astra (Jean Kent) que un bien día conoce a un profesional del circuito del vodevil en horas bajas (Dirk Bogarde). Éste le propondrá formar un dúo y dedicarse a la lectura del pensamiento en grandes night clubs y teatros de postín. Sin embargo, la vida sentimental de Madame Astra es más complicada que resolver una raíz cúbica y cada cual tiene una idea bien distinta de ella. Así lo constará el atribulado inspector al que se encomienda la investigación de su asesinato. 

Su casera (Hermione Baddeley)…


… su hermana (Susan Shaw)…


… su futuro socio en el negocio teatral (Bogarde)…


… un solícito vendedor de loros (Charles Victor)…


… y un marinero enamorado (John McCallum)…


… darán imágenes bien distintas de la mujer en cuestión. Así que el comisario Lodge (Duncan Macrae) se las verá y deseará para desentrañar quién es el homicida.

The Woman in Question es una cinta razonablemente entretenida, un tanto artificiosa como exige el género, en la que Dirk Bogarde traza un retrato interesante del artista de medio pelo del circuito de variedades británico, con sus aires y su sombrero a la norteamericana y sus sueños de salir de la miseria crónica en la que vive gracias al número de mentalismo que le dará fama y dinero. ¡Lástima que haya elegido a la partener equivocada!


The Woman in Question (1950)
Producción: Vic Films para Rank Organisation (GB)
Director: Anthony Asquith.
Guión: John Cresswell.
Intérpretes: Jean Kent (Agnes / Madame Astra), Dirk Bogarde (Bob Baker), John McCallum (Michael Murray), Susan Shaw (Catherine Taylor), Hermione Baddeley (la señora Finch, la casera), Charles Victor (Albert Pollard), Duncan Macrae (el comisario Lodge), Lana Morris (Lana Clark), Joe Linnane (Inspector Butler), Vida Hope (Shirley Jones).
88 min. Blanco y negro.

16 de septiembre de 2013

El mecanismo de un autómata

The Mechanical Man at the Heart of Hugo (2012), Barbara Toennies

La verdad es que nos da un poco de vergüenza no haber hablado aquí todavía de una película que tiene a san Georges Méliès como protagonista… Así que seguiremos sin hacerlo. Mencionamos Hugo tan sólo porque hemos encontrado este vídeo en la lengua de las presentaciones de las candidaturas olímpicas, pero subtitulado en la nuestra y como llevamos esta semana entre nuestros hermanos mecánicos, nos hemos dicho… ¡Hala! Y aquí lo tienen. Se titula The Mechanical Man at the Heart of Hugo.


Ah, los artífices del ingenio son Dick George, Dug North y Thomas Kuntz, en tanto que Michael Start aparece acreditado como consultor para todo lo relacionado con los relojes y los autómatas. El documental nos cuenta un poco la historia de los autómatas centrándose en el de la película de Scorsese.

En breve —o no— proyectaremos la película Hugo (2011) dirigida por Martin Scorsese. Se lo prometemos, por mucho que tardemos.


The Mechanical Man at the Heart of Hugo
 (2012)
Directora: Barbara Toennies
Guion: Barbara Toennies
Producción:
Gidion Phillips | Barbara Toennies
Fotografía: Jeff Byrd, Sean Hill, Randy Murdock y Charlie Visnic
Edición: Nathan Aceves
13 min. Color

15 de septiembre de 2013

El autómata de Vaucanson


La migliore offerta (La mejor oferta, 2013), Giuseppe Tornatore

Si escriben ustedes el nombre de Jacques de Vaucanson en sus buscadores encontrarán mil y una biografías que les ilustrarán sobre este ingeniero inventor de ingenios mecánicos, interesado en la anatomía, que asombró a las cortes de Europa en el siglo XVIII con sus creaciones. Por encima de su flautista de su tamborilero, autómatas antropomórficos con extenso repertorio musical, alcanzó la fama por un modesto pato que efectuaba todas las funciones de sus homólogos, incluida la excreción de las heces.


Giuseppe Tornatore, el guionista y director de La migliore offerta, imagina un autómata apócrifo salido de la imaginación de Vaucanson: una figura humana capaz de ofrecer respuestas a cualquier pregunta que se le hiciera. Casualmente, el anticuario Virgil Oldman (Geoffrey Rush), hizo la tesis sobre Vaucanson y ha dado con algunas piezas de este ingenio en el sótano de la villa de Claire Ibbetson (Sylvia Hoeks).


Ella vive recluida en una habitación a causa de la agorafobia, pero quiere vender todas las antigüedades que ha heredado de su padre. Naturalmente, su invisibilidad excita la curiosidad del reclusivo anticuario, un misántropo, coleccionista secreto de arte, con una vida emocional inexistente.


Las piezas del autómata van a parar al taller de un joven mecánico (Jim Sturgess), capaz de arreglar cualquier cosa… incluso, la perplejidad sentimental de Virgil ante Claire. En paralelo —pero muy en paralelo, para que la analogía entre ambos procesos no se le escape ni al espectador más abstruso—, irá reconstruyendo el autómata, según van apareciendo nuevas piezas.


Por supuesto, hay referencias al ajedrecista de Maelzel [http://www.circomelies.com/2009/01/la-sangre-del-turco.html] y la posibilidad de que el autómata tuviera truco, como propuso Poe en el caso del “turco ajedrecista”. Estamos ante una película ambientada en el mundo de las subastas de arte y la moraleja es que “detrás de cada falsificación, siempre hay algo de verdad”.


La película, como el autómata imaginario de Vaucanson, tiene truco. No queremos pasarnos de listos, pero cualquiera que haya visto Vertigo (De entre los muertos, 1958), del tío Alfredo, sabe al cabo de media hora cómo se va a desarrollar el asunto. No obstante, el público italiano ha respondido con entusiasmo a la nueva propuesta de Tornatore y los críticos se han volcado en elogios. Por algo será. Cuando escribimos esto la película sigue en cartelera en España. Pueden juzgar ustedes mismos.


La migliore offerta (La mejor oferta, 2013)
Producción: Paco Cinematografica (IT)
Guión y Dirección: Giuseppe Tornatore.
Inérpretes: Geoffrey Rush (Virgil Oldman), Jim Sturgess (Tom), Sylvia Hoeks (Claire Ibbetson), Donald Sutherland (Bill), Philip Jackson, Dermot Crowley, Liya Kebede, Kiruna Stamell
124 min. Color.

12 de agosto de 2013

El Hombre Transportado


The Prestige (El truco final, 2006), Christopher Nolan

Dos magos, Robert Angier (Hugh Jackman) y Alfred Borden (Christian Bale), mantienen una rivalidad extrema que les llevará a cometer acciones que ni ellos mismos imaginan. Los celos profesionales vienen de lejos. De cuando ambos trabajaban para el mago Milton (Ricky Jay) y John Cutter (Michael Caine) que es el ingeniero de las ilusiones de Milton. A Ricky Jay ya le hemos traído a estas páginas pero no como actor —ha participado en decenas de películas y en muchas de ellas como mago— sino como autor de algunos de los libros más interesantes y mejor editados de nuestra colección dedicada al sideshow.


La esposa de Angier, Julia (Piper Perabo), se ahoga durante una actuación en un tanque transparente repleto de agua porque Borden ata las muñecas de Julia con un nudo Landgford doble en lugar de un simple corredizo, el que siempre han usado. Julia, una vez dentro del tanque, no logra desatarse y Borden, impactado por la duda de lo que en realidad ha hecho, se convierte en el responsable de su muerte, En el funeral, Borden enfurece a Angier al no recordar qué clase de nudo ató.

Los dos prosiguen su carrera en solitario, Borden como "El Profesor" y Angier como "El Gran Danton". Borden contrata a Bernard Fallon como su ingeniero, mientras Angier trabaja con Cutter y su atractiva asistente Olivia Wenscombe (Scarlett Johansson). Durante una sesión de magia, Borden conoce a Sarah (Rebecca Hall), con la que se casan y tiene una hija, Jess.


Los dos magos se dedican a boicotear las actuaciones del otro: Angier provoca la amputación de dos dedos de Borden cuando interrumpe el número de la captura de una bala. Borden, disfrazado, sabotea el acto de Angier para dañar su reputación.


Con el tiempo, Borden consigue un rotundo éxito con un nuevo efecto mágico llamado El hombre Transportado. Angier, obsesionado con conocer el secreto de Borden, envía a Olivia para espiar a Borden. Angier ha creado —con la ayuda de un doble— una copia del número de Borden y lo llama El Nuevo Hombre Transportado, pero sigue empeñado en conocer el secreto de Borden pues él cree que El Profesor no utiliza un doble. Olivia acaba enamorándose de Borden lo que le permite a este sabotear nuevamente el número de Angier, dejándole tullido de una pierna. Para vengarse Angier y Cutter entierran vivo a Fallon y exigen la clave de la ilusión de Borden para liberarlo.


La clave es la palabra "Tesla". Angier viaja a Colorado Springs en busca de Nikola Tesla (David Bowie)  y le pide que construya una máquina de teletransportación. Cuando descubre que ha sido engañado nuevamente por Borden, vuelve furioso al laboratorio de Tesla para exigirle que le devuelva su dinero, pero casualmente descubre que la máquina de Tesla crea una copia exacta de cada objeto y deja el original intacto. Tesla abandona Colorado Springs pues su rival, Thomas Edison, envía secuaces para que le incendien el laboratorio. Antes de irse deja a Angier una versión de la máquina, no sin advertirle que es mejor que la destruya.


Ahora se han cambiado las tornas. El acto de transportación de Angier es realmente asombroso y después de desaparecer entre los rayos eléctricos de la máquina de Tesla, Angier aparece a los tres segundos en una balconada del teatro, La curiosidad le puede a Borden que se cuela en el espectáculo de Angier justo en el momento para ver como el mago cae en un tanque de agua y muere ahogado. Borden será acusado de asesinato.


¿Demasiada información? Pues ahí no acaba todo porque como en los grandes números de magia, falta el efecto final, "The prestige", como lo llaman en la película. Pero como buenos aficionados a la magia no desvelaremos el truco. Dejaremos que sea el espectador el que descubra el secreto.

The Prestige (El truco final, 2006)

Producción: Warner Bros. Pictures (USA).
Director: Christopher Nolan.

Guión: Jonathan Nolan y Christopher Nolan basado en la novela de Christopher Priest, "The Prestige".
Intérpretes: Hugh Jackman  (Robert Angier), Christian Bale (Alfred Borden), Michael Caine (Cutter), Piper Perabo (Julia McCullough, Rebecca Hall  (Sarah Borden), Scarlett Johansson (Olivia Wenscombe), Samantha Mahurin  (Jess Borden), David Bowie (Nikola Tesla), Andy Serkis (Alley), Ricky Jay (Milton),  (Daniel Davis (Juez)
Color. 130 min.

9 de agosto de 2013

El profesor Gabrielli


I bambini ci guardano (1943), Vittorio De Sica

Ceare Gabrielli nació en 1881 en Pontedera. Se ocupó en oficios varios y dicen las malas lenguas que en el de vendedor ambulante fue donde descubrió sus dotes para el hipnotismo. Pero, ay, el fascismo prohíbe tales prácticas, por lo que Cesare, ya convertido en el “Profesor Gabrielli”, se ve obligado a reciclarse en prestidigitador y telépata. Es por esto que también se hace llamar “la radio humana”. Durante treinta años gozó de gran celebridad, D’Annunzio lo honró con su amistad y Thomas Mann se inspiró en él para uno de sus cuentos: “Mario und der Zauberer”, que fue, a su vez, adaptado a la pantalla por Klaus Maria Brandauer en 1994. El mago Sik-Sik, al que ya hemos visto en la carpa, surgió también de la impresión que causó en Eduardo De Filippo su figura.


Gabrielli falleció en Milán, en 1943, poco después de rodar I bambini ci guardano, a lo que sabemos, el único registro audiovisual de sus habilidades:


La película es una adaptación de Pricò, primera novela de Cesare Giulio Viola, que antes de llegar a las librerías en 1924 de la mano de Mondadori aparece seriada en la prestigiosa revista “Nuova Antologia” de la que Viola era redactor jefe. El novelista narra con un estilo conciso y elíptico la desaparición de la madre: una ausencia inexplicable para el pequeño Pricò: precoce, precoz. A la fuerza, claro.


Porque su madre (Luciana De Amborsis) se fuga con su amante (Adriano Rimoldi), dejándolo al cuidado de un padre (Emilio Cigoli) que no sabe qué hacer con su hijo. La mujer regresará cuando Pricò caiga enfermo la madre regresará y, durante unos días, en la playa de Alassio intentarán recuperar la estabilidad familiar y la felicidad. Sin embargo, el trabajo reclama al padre en Roma y el amante de la madre se presenta en la villa veraniega, precisamente durante la velada del Profesor Gabrielli en el Grande Albergo.


Como para el resto del mundo adulto, Pricò es un estorbo para el mago. Éste finaliza su número sacando pañuelos, cintas y palomas de cinco chisteras que el público acaba de comprobar que estaban vacías y que no tenían truco alguno. Pricò ha entregado una de ellas y ahora permanece a un metro de la batería de mesitas donde el prestidigitador ejecuta sus juegos de manos, intentando penetrar el prodigio. Pero el misterio no se deja desflorar así como así y Pricò saldrá de allí más perplejo que maravillado y debiendo enfrentarse al comportamiento adulto, tan indescifrable como los trucos del mago Gabrielli.



I bambini ci guardano (1943)
Producción: Scalera Film – Invicta (Italia).
Director: Vittorio De Sica.
Guión: Cesare Zavattini, Vittorio De Sica, Cesare Giulio Viola, Gherardo Gherardi, Margherita Maglione, Adolfo Franci, Maria Doxelofer, basado en la novela “Pricò” de Cesare Giulio Viola.
Intérpretes: Luciano De Ambrosis (Pricò), Isa Pola (Nina, su madre), Emilio Cigoli (Andrea, su padre), Adriano Rimoldi (Roberto, el amante), Giovanna Cigoli (Agnese, la criada), Jone Frigerio (la abuela), Cesare Gabrielli (él prestidigitador), Maria Gardena (la señora Uberti), Tecla Scarano (la señora Resta), Dina Perbellini (la tía Berelli), Nicoletta Parodi (Giuliana), Zaira La Fratta (Paolina), Mario Gallina (el médico), Olinto Cristina (el rector del colegio), Armando Migliari (el “commendatore”), Lina Marengo, Riccardo Fellini.
90 min. Blanco y negro.

2 de agosto de 2013

Tatuaje


The Illustrated Man (El hombre ilustrado, 1969), Jack Smight

Sabemos que Carl (Rod Steiger) trabaja en un circo porque él mismo nos lo cuenta. Bueno, se lo cuenta a Willie (Robert Drivas), otro hombre a la deriva en los Estados Unidos de la Gran Depresión Económica. Ésta no, aquélla.


Sin embargo, los dos tienen un objetivo. Willie busca un trabajo en California. Carl, a la mujer que le tatuó el cuerpo. Él creyó convertirse en un monstruo, como los que se exhiben en el side show del circo en el que él ayuda a montar la carpa y recoge los excrementos de los elefantes. Pero lo que ella hizo fue convertirlo en el portador de una maldición. Cada uno de esos dibujos es una alegoría del futuro que quien lo contempla puede ver completa…


Una pareja cuyos hijos tienen un salón de juegos virtual en el que pueden recrear el África salvaje con sus bestias y sus peligros…


… una tripulación de una astronave perdida en un planeta diluvial…


… otra pareja con hijos que se enfrenta al fin del mundo.


En el único hueco sin tatuar, sobre el omoplato izquierdo, quien pose sus ojos conocerá su propio futuro.

 

Pretenciosa, sobreactuada, insatisfactoria… Todos estos calificativos hemos leído sobre The Illustrated Man y ninguno nos parece impertinente. Confusa, no. La película es de una sencillez expositiva que raya en el ascetismo. Sobre todo, si pensamos en ella como consecuencia de una corriente iniciada por 2001 A Space Odyssey (2001 Una odisea del espacio, Stanley Kubrick, 1968). O sea, hija de su tiempo. Pero mucho.


The Illustrated Man (El hombre ilustrado, 1969)
Producción: SKM para Warner Bros. (EEUU)
Director: Jack Smight.
Guión: Howard B. Kreitsek, basado en relatos de Ray Bradbury.
Intérpretes: Rod Steiger (Carl), Claire Bloom (Felicia), Robert Drivas (Willie), Don Dubbins (Pickard), Jason Evers (Simmons), Tim Weldon (John), Christine Matchett (Anna), Pogo (Peke).
103 min. Color (Technicolor)