15 de septiembre de 2013

El autómata de Vaucanson



La migliore offerta (La mejor oferta, 2013), Giuseppe Tornatore

Si escriben ustedes el nombre de Jacques de Vaucanson en sus buscadores encontrarán mil y una biografías que les ilustrarán sobre este ingeniero inventor de ingenios mecánicos, interesado en la anatomía, que asombró a las cortes de Europa en el siglo XVIII con sus creaciones. Por encima de su flautista de su tamborilero, autómatas antropomórficos con extenso repertorio musical, alcanzó la fama por un modesto pato que efectuaba todas las funciones de sus homólogos, incluida la excreción de las heces.


Giuseppe Tornatore, el guionista y director de La migliore offerta, imagina un autómata apócrifo salido de la imaginación de Vaucanson: una figura humana capaz de ofrecer respuestas a cualquier pregunta que se le hiciera. Casualmente, el anticuario Virgil Oldman (Geoffrey Rush), hizo la tesis sobre Vaucanson y ha dado con algunas piezas de este ingenio en el sótano de la villa de Claire Ibbetson (Sylvia Hoeks).


Ella vive recluida en una habitación a causa de la agorafobia, pero quiere vender todas las antigüedades que ha heredado de su padre. Naturalmente, su invisibilidad excita la curiosidad del reclusivo anticuario, un misántropo, coleccionista secreto de arte, con una vida emocional inexistente.


Las piezas del autómata van a parar al taller de un joven mecánico (Jim Sturgess), capaz de arreglar cualquier cosa… incluso, la perplejidad sentimental de Virgil ante Claire. En paralelo –pero muy en paralelo, para que la analogía entre ambos procesos no se le escape ni al espectador más abstruso-, irá reconstruyendo el autómata, según van apareciendo nuevas piezas.


Por supuesto, hay referencias al ajedrecista de Maelzel [http://www.circomelies.com/2009/01/la-sangre-del-turco.html] y la posibilidad de que el autómata tuviera truco, como propuso Poe en el caso del “turco ajedrecista”. Estamos ante una película ambientada en el mundo de las subastas de arte y la moraleja es que “detrás de cada falsificación, siempre hay algo de verdad”.


La película, como el autómata imaginario de Vaucanson, tiene truco. No queremos pasarnos de listos, pero cualquiera que haya visto Vertigo (De entre los muertos, 1958), del tío Alfredo, sabe al cabo de media hora cómo se va a desarrollar el asunto. No obstante, el público italiano ha respondido con entusiasmo a la nueva propuesta de Tornatore y los críticos se han volcado en elogios. Por algo será. Cuando escribimos esto la película sigue en cartelera en España. Pueden juzgar ustedes mismos.


La migliore offerta (La mejor oferta, 2013)
Producción: Paco Cinematografica (IT)
Guión y Dirección: Giuseppe Tornatore.
Inérpretes: Geoffrey Rush (Virgil Oldman), Jim Sturgess (Tom), Sylvia Hoeks (Claire Ibbetson), Donald Sutherland (Bill), Philip Jackson, Dermot Crowley, Liya Kebede, Kiruna Stamell
124 min. Color.



2 comentarios:

angeluco10 dijo...

Si tengo oportunidad la veré aunque sólo sea por dar una opinión sobre ella pero en principio no me atrae mucho,se parece sospechosamente a "La invención de Hugo" película que prometía mucho pero se quedó poco,muy poco.

Sr. Feliú dijo...

Hemos dejado la respuesta común en la entrada dedicada a Hugo.

Sobre ésta, ya le avisamos que el mayor problema es su previsibilidad... no exenta de un puntín de pedantería.

Gracias por su comentario, don angeluco.