Un lugar para el encuentro. en el más amplio sentido del término, entre el cine, el circo y las variedades
(A place for the meeting, in the most wide sense of the term, among the cinema, the circus and varietés).
Autores: Sr. Feliú y Javier Jiménez
25 de febrero de 2026
Las pulgas de la familia Torp
18 de febrero de 2026
Parques de atracciones: el Prater vienés

“En el centro de todo lo que fue Viena estaba el Prater, el mayor parque de atracciones del mundo, con su noria gigante, que aún existe, mientras todo lo que la rodeaba ha sido arrasado por la guerra. (…) Centenares de puestos de tiro al blanco, títeres, marionetas, Clowns con sus semblantes encalados y vistiendo enormes dominós, barcas que se deslizaban desde lo alto para caer en medio de un ruidoso chapuzón, jugadores de naipes imaginarios que gemían al ser abofeteados, pulgas amaestradas ejecutando sus piruetas, tragasables, liliputienses dando volteretas y hombres realizando toda clase de alardes en zancos; contorsionistas, artífices en juegos de manos y acróbatas; columpios desatados que con sus rápidos movimientos hacen brillar las faldas, demostrando así que no todas las mujeres pierden la ropa interior; un bosque de globitos, atletas tatuados, levantadores de peso luciendo la hinchada musculatura, mujeres serradas por la mitad y que aparentemente iban a pasar el resto de su vida truncadas; perros ye elefantes amaestrados, cuerdas tensadas sobre las que se atrevía a caminar un gastrónomo, mientras iba obsequiando al público con salchichas y rábanos picantes que iba sacando de una cesta llena, lo que contemplaba con envidia; graciosas bailarinas; tipos que, gruñendo, lanzaban cuchillos a escudos vivientes que gritaban cada vez que acusaban un blanco, con el pelo suelto hasta los bordes de sus batas de noche; indios lanzadores de hachas, con sus flemáticas mujeres, pieles rojas también; terneras con dos cabezas; miembros del sexo débil gruesas y barbudas cuyos muslos podían servir de almohada a u ejército; magos que sacaban de una jarra líquido llameante para tragárselo tranquilamente, caníbales que hacían sonar los tambores, hipnotizadores que practicaban la levitación en un círculo de mujeres dormidas y, encaramado sobre un caballo de madera, el más destacado atractivo de la fiesta: un enorme mandarín chino con los bigotes más largos que la cola de un caballo, meciéndose al son de “Olas del Danubio” (Donauwellen), de Ivanovici. ¿Qué mas podía yo haber pedido entonces?”
Sternberg volcó sus recuerdos de esta época en The Case of Lena Smith (El mundo contra ella, 1929), película complicadilla de encontrar. Por suerte hay otros cineastas que han instalado su cámara en el Prater. 
11 de febrero de 2026
La Mosca Acrobática
4 de febrero de 2026
Circo de Pulgas
Muchos son los que piensan que los Circos de Pulgas no son más que engaños o ingeniosas presentaciones de ilusionistas o habilidosos relojeros. En realidad, las pulgas han estado en el showbusiness desde siempre, aunque hasta el siglo XVI no fuésemos conscientes de ello. Las mejores pulgas para el entrenamiento son las pulgas humanas (pullex irritans), hoy casi en extinción, pero que en la Edad Media seguro que convivían con bufones, juglares y demás artistas ambulantes.Las primeras exhibiciones de pulgas de las que se tiene noticia son muestras de trabajo de orfebrería diminuta (cadenas de incontables eslabones, carruajes, etc.) en las que las pulgas servían como referencia de tamaño o como animales de arrastre. La fascinación por estas exhibiciones se hizo patente en el siglo XVII en toda Europa donde se convirtieron en asunto de última moda entre las diferentes cortes y objeto de estudio por los inquietos naturalistas de la época. En 1792, en plena Revlución francesa, se anuncia a una pulga ondeando la bandera tricolor y en la Historia de los Insectos de Walckenauër se hace referencia a un desfile militar llevado a cabo por una trup de pulgas en la Bolsa en 1825.
Estas tempranas manifestaciones eran un tributo a los artesanos que construían los aparatos, pero con la aparición de Bertolotto el énfasis recae finalmente sobre el domador o adiestrador de las pulgas. Bertolotto es quien populariza definitivamente el Circo de Pulgas en Europa y América y se reserva el derecho a la posteridad escribiendo un libro titulado: Historia de la Pulga: …conteniendo el programa de la extraordinaria exhbición de las educadas pulgas admiradas por las cabezas coronadas de Europa, que se publicó en 1833, reeditado en numerosas ocasiones y que es considerado la biblia en esta materia.Debido a su corto periodo de vida, apenas dos meses, es necesario un proceso de selección y adiestramiento continuo. Cuando el entrenamiento comienza, la futura artista (según los expertos, el sexo femenino es el más adecuado) era introducida en un bote o probeta de cristal. Al verse atrapada la pulga comienza a dar saltos y a golpearse duramente en la cabeza. Esto permite al domador analizar la fuerza de la pulga y, lo que es más importante, convencer al insecto de que saltar no le va a servir de nada.
Los variados actos interpretados por las pulgas eran imaginativas extensiones de sus acciones naturales. así, dos pulgas manteniendo un duelo de espadas, en realidad estaban intentando frenéticamente desembarazarse de las diminutas agujas atadas a sus patas. Una pulga malabarista o futbolista estaría de hecho procurando alejar una bola impregnada con algún producto químico que a las pulgas les resultaba repugnante.
En el siglo XIX, la época de oro de la exhibición de estos pacientes insectos (tan pacientes como sus propietarios), las pulgas eran anunciadas con el nombre de famosos artistas de circo como Leotard, el acróbata Diavolo, Blondin el funambulista, o bien realizaban pantomimas interpretando a personajes como Don Quijote y Sancho Panza, Wellington o Napoleón.
27 de enero de 2026
"Fatty" Arbukle
Fatty Arbukle pasó de la gloria (se dice que cobraba un millón de dólares al año) al desprecio del público y la prohibición de sus películas a causa de la muerte violenta de una chica en una fiesta llena de excesos Fue uno de los primeros juicios mediáticos de la historia a causa de la habilidad sin escrúpulos del magnate de los medios W.H. Hearst. A pesar de que, después de siete meses de juicios y primeras planas, fue declarado no culpable, Fatty Arbuckle fue censurado en Estados Unidos e Inglaterra y su carrera fue a pique. Murió a los 46 años, un día después de declarar "Hoy ha sido el día mas feliz de mi vida". Acababa de firmar un contrato con la Warner.
Nosotros queremos reivindicar su figura por muchas razones. Era un payaso excepcional, con un sentido del tempo brillante. Era excepcionalmente ágil y nunca quería sacar partido de su gordura (no le hacía falta, pues la imagen era suficientemenete poderosa). Fue uno de los primeros cómicos en dirigir y producir sus propias películas, teniendo el absoluto control en la creación cinematográfica e inventando un oficio que crecía día a día. Le dió el primer papel de su carrera a Buster Keaton, el genial Pamplinas y le prestó los pantalones a Charles Chaplin para una audición. Por dar también trabajo a su perro Luke y a su sobrino Al St. John. Y se le atribuye la creación del pastelazo en la cara. Solo por esto último se merecería un blog exclusivo.
En Backstage, Buster y Fatty llevan un pequeño Teatro de Vaudeville. Ante la huelga de los artistas del programa, tienen que hacerse cargo de la representación, interpretando todos los papeles, mientras los artistas en huelga intentan boicotearles. Esta sencilla trama lleva a la pareja a crear numerosos gags, algunos de los cuales son verdaderas obras de arte. Además, la exhibición de slapstick es impresionante. Caídas, trompazos, bofetadas, Buster Keaton vestido de mujer realizando mortales árabes (creo que se llaman así) y danzando o Fatty enredado en sus propios pies intentando imitar a un bailarín excéntrico que resulta ser Jack Coogan Sr., ¡el padre de nuestro niño prodigio favorito y el tío Fester de la familia de Addams!. Director: Roscoe Arbuckle
Guion: Jean Havez
Intérpretes: Roscoe Arbuckle, Buster Keaton, Al St. John
26 min. Blanco y negro

20 de enero de 2026
Payasos de Weimar

La comedia musical alemana de la República de Weimar tiene poco que ver con su homóloga norteamericana. Están, desde luego, los grandes espectáculos basados en operetas y en el universo de los Strauss, pero también las cintas de ambientación contemporánea con argumentos escapistas e influencia de la música de kabarett. Der Kongress tanzt (El Congreso se divierte, 1931) serviría como ejemplo del primer modelo y Die Drei von der Tankstelle (El trío de la bencina, 1930), del segundo. En ambos brilló la minúscula estrella de origen británico Lilian Harvey. Su partener habitual, el incombustible Willy Frtisch. Eric Pommer, el mandamás de la UFA, probó en 1932 a emparejar a Lilian Harvey con otra estrella masculina del cine teutón: Hans Albers. El resultado fue Quick.
Hans Albers es Quick“Quick” (Hans Albers) es el payaso de moda en una ciudad balnearia. Todas las noches actúa en el Teatro Apollo. Su número, desarrollado entre piruetas acrobáticas, se aprovecha de un sofisticado escenario móvil que incluye rampas, trampolines y camas elásticas. Además, Quick realiza sencillos trucos de ilusionismo y canta, acompañándose de la concertina, una canción de corte cabaretero con la que encandila a las damas. Está claro que si el teatro se llena cada noche es por las señoras.
En resumen que Quick se ha enamorado locamente de Eva y Eva se pirra por Quick. Y, sin embargo, mujer de su tiempo, Eva prefiere el disfraz al hombre, el amor de una hora al matrimonio. Como Quick se ha hecho pasar por el director Henkel y Eva no lo reconoce sin su maquillaje ya tienen ustedes el embrollo servido. Para salpimentarlo están la celosa e irascible bailarina Marion (Genia Nikolaieva), un augusto alcohólico llamado Clock (Paul Westermeier), el señor Müller con sus monitos amaestrados, forzudos, bailarinas, acróbatas… Todo ese discurrir de la vida que se cruza en las escaleras tras el escenario. Nada más sabemos de ninguno de ellos.
Fiesta en el balneario donde se aloja Eva. Quick decide no actuar. En sustitución Dicky recitará sus poemas. Pero Quick se lo piensa mejor. Ya que Eva no ama a Henkel es Quick quien la seduce. Y Eva se deja seducir. Después de una noche de amor Quick está hecho polvo. Sin su maquillaje Eva no le ama. Todo se resolverá en el escenario, justo minutos antes de que el tren parta para Madrid.
Más allá del enredo boulevardier, del modernísimo diseño de la clínica y del ambiente de las variedades, de Quick se queda la cancioncilla “Gnädige Frau, komm und spiel mit mir” que el payaso canta con machaconería acompañándose de la concertina.
Jules Berry es Quick
Jules Berry tomó el papel de Quick en la versión gala, rodada al mismo tiempo que la germana. Él había protagonizado el estreno de la comedia de Félix Gandéra en el teatro de la Potinière en 1930. Su coprotagonista de entonces, Suzy Prim, tuvo que renunciar a favor de Lilian Harvey. Es posible que existiera mejor química entre el actor francés y la poliglota protagonista de ambas versiones, el caso es que mientras la alemana fracasó ante el público que prefería ver una vez más a Lilian Harvey emparejada con Willy Fritsch, la francesa aguantó sus buenas siete semanas de estreno en un cine parisino.
Escribe Adrian que Berry « sait rendre la côté merveilleux du clown blanc pailleté, bondissant, musical et imposer l’image de sa séduisante désinvolture, de sus gestes de mains, de bras, de ses attitudes toujours à la frontière de l’humour et d’une canaillerie vaguement inquiétante ». Nosotros ya se lo presentamos cuando hablamos de Le Jour se lève.En España se estrenó la versión francesa con el título de Quick, mi clown.
Quick (Quick, mi clown, 1932)Producción: UFA (AL) / ACE (FR)
Director: Robert Siodmak.
Guión: Hans Müller, basado en una comedia de Félix Gandéra.
Intérpretes: Lilian Harvey (Eva Pertorius), Hans Albers (“Quick”), Willy Stettner (Dicky von Pohl), Albert Kersten (el doctor Bertram), Paul Hörbiger (Lademann, el representante), Karl Meinhardt (Henkel, el director del Apollo), Paul Westermeier (Clock, el augusto), Genia Nikolaieva (Marion, la bailarina), Flockina von Platen (Charlotte, la doncella), Käthe Haack (Frau Koch), Fritz Odemar (Oberkellner).
90 min. Blanco y negro.




