28 de noviembre de 2007

La Venenosa



La Venenosa (1928), de Roger Lion

JACQUES DAMASE en su libro Les Folies du Music Hall (1960) dice de Raquel Meller: "She had exquisite looks: delicate feature, dark, gentle eyes, a beautiful mouth and soft voice. Raquel Meller become the idol of Paris. There were pictures of her everywhere, and her songs were widely sung, especially El Relicario and La Violetera, those little masterpieces by Padilla".

Lo cierto es que a partir de su aparición en el teatro Arnau, de Barcelona, la artista va a subir los peldaños de la popularidad con decisión y en París alcanza a la de Sarah Bernhardt, Mistinguette, Eleanora Duse, Isadora Duncan o Josephine Baker. Frejaville en Au-Music-Hall (1923) se deshace en elogios para la artista española: "Raquel Meller m´a ému, séduit, charmé… (…) elle exprime à merveille une faiblesse presque puerile jointe à l´ardeur du désir, la mélancolie passionnée, le regret. la tendresse, et une sorte de terreur superstiteuse de la mort et de l´au-delà, dont on ne sait si elle est spécifiquement espagnole ou simplement féminine…".

Desde 1919 a 1932, la estrella de la canción Raquel Meller participa en varias películas, casi todas, paradójicamente, mudas. La Venenosa es precisamente su última película muda y aunque su interpretación no trascendió tanto como en la Carmen de Jacques Feyder, la película vista hoy en día es una delicia. Los subtítulos en español son verdaderamente divertidos y nos ayudan a adentrarnos en la historia de Miss Liana, una bella trapecista que sufre una maldición: sus besos son mortales. Basada en la novela de "El Caballero Audaz", La Venenosa está dirigida por Roger Lion en 1928. En ella, podemos disfrutar de una velada en el Cirque de Hiver de París en la que vemos de pasada a los payasos Rico y Alex, imágenes de minivolante con cama elástica, doma de leones con la jaula iluminada por fuegos artificiales, unas imágenes de los Hermanos Alegría, caballos en libertad y trapecio volante. Un carablanca enamorado y no correspondido, una constante en muchas de las películas ambientadas en el circo, que muere trágicamente después de besar a la mujer maldita. Después la historia sigue. Celos, venganzas, amoríos, engaños y la fatalidad que se muestra implacable hasta que llega el amor de verdad, el que dura para siempre.

Francisca Marqués López, el verdadero nombre de Raquel Meller, fue tentada por el mismísimo Charlie Chaplin para que participase en City Lights como actriz, pero el genial Charlot se tuvo que conformar con incorporar la melodía de la canción La violetera como un tema principal en esta película.

1 comentario:

Mmmmm dijo...

Muy interesante esta entrada, la he encontrado buscando información sobre Raquel Meller en su faceta de Carmen y has conseguido que me apunte La Venenosa como una buena recomendación. ¡Gracias!