10 de febrero de 2009

La mujer de las mil revoluciones por minuto



Tulipa (1967), Manuel Octavio Gómez

¡Pasen y vean a Tulipa! ¡La sirena del Nilo! ¡La flor del Caribe! ¡ Admiren a Tulipa, la reina de las danzas exóticas! ¡Al natural! ¡Tulipa! ¡Sólo adultos! ¡Tulipa! ¡La mujer de las mil revoluciones por minuto!

La decadencia del Circo de Ruperto y Sobrino
Todo es decadencia en el Circo de Ruperto y Sobrino (fundado en 1928). Su humilde carpa recorre los villorrios de la Cuba profunda. ¿Alguna vez parará en La Habana o en Santiago? Lo dudamos. En la película visitan seis pueblos que son como seis capítulos de una novela, las seis estaciones del vía crucis de Tulipa (Idalia Anreus) en su decadencia como bailarina exótica.

Pero no es sólo ella. Ruperto (Alejandro Lugo), el dueño del circo, se muere a plazo fijo. Sir John de Jamaica, el domador, es un anciano palpablemente cansado. Tomasa, la mujer barbuda, exclama a cada rato: “cualquier día me afeito la barba y me voy”. María Belén, la reina indiscutible del sainete, se ha roto una pierna y su cetro se ve amenazado por la llegada de la joven Veva (Daisy Granados). Sólo ella y Cheo Carvajal (Omar Valdés), el director del circo, mantienen la ilusión de que este periplo les llevará a alguna parte.

Tulipa y Titina
Manuel Octavio Gómez, en su debut en el largometraje, opta por mantener a los actores en la cuerda más alta y eso da a la interpretación un tono a ratos monocorde. Y, sin embargo, Tulipa se sostiene por la riqueza de sus personajes y por la presencia rotunda de sus dos protagonistas femeninas.


Tula es una leona herida en donde más le duele: en su dignidad. Abocada a un futuro de prostitución o miseria, ha luchado por la dignificación del striptease. Le explica a Veva cómo era el número antes de tomarlo ella: indecente y chocarrero. ella incorporó la música selecta –la canción “Titina”, que le dio el éxito-, la danza exótica y el arte de la sugerencia: una pluma, una flor.

Veva deberá sustituirla si es que quiere salir de la miseria de la aldea. Sólo cuenta para ello con su cuerpo rotundo y sus veinte años recién cumplidos. Tulipa intenta hacerle comprender que ambas cosas se pasan con el tiempo, pero espoleada por el interesado Cheo, Veva terminará convirtiéndose en Titina, la nueva bailarina exótica del Circo del sobrino de Ruperto, que se presenta en carpa aparte. ¡La mujer de las mil revoluciones por minuto!

Y luego hay una galería de personajes admirables: empezando por el proteico Cheo. El visionario del circo, el empresario que sabe lo que el público quiere…. Y está dispuesto a dárselo.

El hermano de Ruperto le propone abrir un Teatro en La Habana: algo serio, como el Shangai, en el que se exhiben diez mujeres encueradas y entra el dinero a espuertas.

Chucho es colosal. Cuando lo conocemos la policía se lo lleva detenido por consumir “esa hierba”. Hacen falta todos los arrestos de Tula para que Chucho se libre de la cárcel. Chucho se ha convertido en un “geek”. Toca la trompeta, ayuda a Tula con su vestuario… Es como un perrillo agradecido. En algún momento nos enteramos de su caída. Era el mejor comecandela –lo que aquí llamamos tragafuegos- de Cuba. Un día se quemó y le cogió miedo. Por no dejar el circo le pusieron a limpiar la jaula de las fieras. Por poco se lo merienda un león. ¿Por qué no dejó el circo? Porque nadie es capaz de abandonarlo.

¿O sí? Tomasa, la barbuda, a la que todos llaman despectivamente “la mona” ha amenazado varias veces con afeitarse y largarse. Llega ese día. Su hija se casa y ella se rapa las barbas para asistir a la boda. Daba miedo a sus nietos y, cuando se acostumbraron, la llamaban abuelo. Ahora está chocha con ellos y no piensa regresar. Tuvo suerte de nacer con barba –piensa ella-, si no la hubieran hecho bailar desnuda.

Hermanos Montalvo y Hermanos Moreno
Será por la presencia del mar junto a la carpa, pero Tulipa trae a ratos efluvios fellinianos. La pobre calidad del DVD perpetrado por CinemaCubana no nos permite apreciar la calidad fotográfica de la cinta, por mucho que valoremos su voluntad de estilo y su aire reportajístico. Éste es el modo que prima en los primeros minutos, cuando podemos contemplar el número de doma de Sir John de Jamaica y las evoluciones en el trapecio de Las Águilas Volantes. La película está realizada con la colaboración artística de las trouppes de los Circos de los Hermanos Montalvo y Hermanos Moreno, así que los artistas de estas atracciones deben de pertenecer a uno de estos circos modestos.

Pero, sobre todo, tenemos oportunidad de vislumbrar en qué consiste el sainete a la cubana, número fuerte del espectáculo, en el que se dan la mano la sal gruesa y la rumba. Uno no ha sido capaz de entender nada, pero el disfrute arqueo-entomológico no se lo quita nadie.

Sr. Feliú

Tulipa (1967),
Producción: ICAIC (CU)
Director: Manuel Octavio Gómez.
Guión: Manuel Octavio Gómez y Manuel Reguera Saumell, basado en la obra teatral de Reguera Saumell “Recuerdos de Tulipa”.
Intérpretes: Idalia Anreus (Tulipa), Daisy Granados (Veva), Omar Valdés (Cheo Carvajal), Alejandro Lugo (Ruperto), Teté Vergara, José Antonio Rodríguez, Alicia Bustamante, Raúl Eguren y las trouppes de los Circos Hermanos Montalvo y Hermanos Moreno.
93 min. Blanco y negro


1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Dónde encontraste este film?
Gracias anticipadas y felicidades por el blog (es una buena idea hablar de films relacionados con el mundo del espectáculo).

Luis