31 de enero de 2011

Annie Oakley




Annie Oakley (Thomas Alva Edison, 1894)

Annie Oakley nació el 13 de agosto de 1860 en Darke County, Ohio. Es la quinta hija de Jacob y Susan Moses, una familia quákera que había emigrado a Ohio después del incendio de la taberna familiar en Pennsylvania. Desde muy joven ayuda a la familia cazando con el viejo rifle Kentucky de su padre y pronto destaca por su puntería. Como resultado de esta habilidad, Annie se ganó una buena reputación en el condado, hasta el punto de ser invitada a participar en un concurso de puntería con el ya conocido tirador Frank E. Butler. A pesar de las burlas de éste y de muchos de los asistentes, Annie gana el concurso con 25 blancos sobre 25, mientras que el decepcionado Butler falla un disparo. Además de los 50 dólares del concurso, Annie Oakley se gana el respeto de Butler y más tarde su amor, casándose con el tirador en 1876.



La primera vez que Annie Oakley y Frank Butler aparecieron en un espectáculo juntos fue el 1 de mayo de 1882. Durante los dos años siguientes los Butlers viajan a través del país dando exhibiciones de puntería junto con su perro George que también formaba parte del acto.

En 1884, en Minnesota, Annie conoce a Sitting Bull, el gran jefe indio de la batalla contra el Genertal Custer George en Little Big Horn en 1876. Sitting Bull estaba bastante impresionado por la puntería de Annie, además de por su apariencia y nobles maneras. Después de numerosas conversaciones, él la adopta y la "bautiza" con el nombre de "Little Sure Shot", algo así como Pequeña Tiro Fijo, apodo que ella utilizará en sus carteles publicitarios.



También en 1884, la pareja se enrola con el Sells Brothers Circus, pero no duran demasiado. Tras un breve periodo como autónomos, finalmente se unen, en 1885, al espectáculo "Buffalo Bill's Wild West" aprovechando que uno de los campeones de puntería de Estados Unidos, el Capitán Adam H. Bogardus, se había retirado del show. Este es el punto de inflexión en la carrera de Annie Oakley. A partir de aquí ella se convierte en la estrella y Butler, en su manager y ayudante. Dos años más tarde de su incorporación al show de Buffalo Bill, viajan a Europa donde el renombre y la popularidad de Annie Oakley crecen considerablemente.





Buffalo Bill y Thomas Edison eran buenos amigos. Edison había diseñado la planta eléctrica para el "Wild West," que presumía de ser la más grande del mundo en esa época. En 1894, Edison filma a los indios del espectáculo de Buffalo Bill. Más tarde será la propia Annie Oakley, la protagonista de una de sus piezas en las que aparece –es un suponer– Frank Butler haciendo de partenaire.


En 1901 abandonan el show de Buffalo Bill después de que un accidente de tren causara graves daños a Annie en la espalda. En 1911 se incorpora al elenco de "The Young Buffalo Show" con el que se mantienen hasta 1913. En 1917, tras la muerte de su amigo y jefe durante más de una década, Buffalo Bill Cody, Annie escribe un encendido discurso. Era el final de la época dorada del Wild West.


Annie nunca pudo retirarse del todo y continuamente participaba en concursos y exhibiciones. A la edad de sesenta años, de vuelta al escenario, compartía la arena con un perro de nombre Dave, disparando a una manzana que el animal sostenía sobre su cabeza. Durante la I Guerra Mundial, el perro Dave se convierte en el "Perro de la Cruz Roja" participando en muchas de las actividades de la institución humanitaria. En 1923, el perro muere en un accidente de coche en el que también se lesiona de gravedad nuestra protagonista.


Annie Oakley escribió una autobiografía titulada "Powders I have Used", que fue publicada en 1914 por Du Pont Powder Company. Aunque nunca se adscribió al movimiento de sufraguistas que exigían el voto para las mujeres, su ejemplo ayudó a cambiar la mentalidad de los hombres con respecto a las mujeres en una época llena de cambios y avances sociales. Murió el 3 de noviembre de 1926. Su esposo, 18 días después.


En 1946, Irving Berlin se inspiró en su vida para escribir el musical "Annie Get Your Gun". Más tarde, el musical fue llevado a la gran pantalla en 1950. Su aventurada vida ha servido de pretexto para realizar numerosas adaptaciones –más o menos históricas– para el cine y televisión. Entre ellas destaca Annie Oakley (George Stevens, 1935), protagonizada por Barbara Stanwyck y Preston Foster y la versión cinematográfica del musical realizada en 1950 por George Sydney. También se han realizado series para televisión y numerosos documentales. De algo de este material intentaremos hablar próximamente. Mientras tanto aquí tienen un extracto del documental realizado por Riva Freifelden en 2006: http://www.youtube.com/watch?v=Ri5fccZwUcU y el enlace a la página donde se puede adquirir (http://www.pbs.org/wgbh/amex/oakley/index.html), que contiene mucha información de utilidad para entender a la artista y a su época.



Annie Oakley (1894)
Producción: Edison (EEUU).
Realización: W. K. L. Dickson y William Heise.
Intérpretes: Annie Oakley y Frank Butler.
Escena para Kinetoscopio. Blanco y negro, 35 s.

5 comentarios:

El Abuelito dijo...

... a esta damisela tiradora lña conocí a través de un tebeo mexicano de Novaro, traducción de original norteamericano. Había sido convertida en heroína del Oeste, eso sí, ataviada con camisas de fantasía y botas repujadas a juego... Más tarde dieron por televisión la película de Jorge Esteve, en una de aquellas "Sesión de tarde", probablemente...
Su entrada me ha dejado con ganas de saber más y más del circo de Búfalo Bill. Creo recordar que recaló en Barcelona, donde algunos indios sioux de los que acompañaban a Toro Sentado fueron muertos por una epidemia -la gripe española, supongo- y enterrados en el cementerio de la ciudad condal... En fin, se agradecrían más entradas en torno a los espectáculos del señor Cody, personaje cinematográfico por excelencia...

Sr. Feliú dijo...

Venerable abuelito:

En la Hemeroteca digital de La Vanguardia pude usted leer sobre la estancia de don Buffalo Bill en tierras catalanas, procedente de la Exposición Universal de París de 1889.

Estuvo cinco semanas en Barcelona con su espectáculo durante las navidades de 1889 a 1890. Hay un par d descripciones bastante detalladas del espectáculo, una (15/12/1989), en avance, de lo que pudieron ver los espectadores galos, y otra (22/12/1989), del espectáculo barcelonés.

Se publicó entonces que al pobre don Buffalo algunas gentes de mal vivir habían pagado entradas en moneda falsa por valor de doce mil duros. Un mentís cifraba la cuantía real de la estafa en 18 pesetas.

Como no hay constancia cinematográfica de todo ello, no nos atrevemos a otorgarle categoría de entrada. Si encontramos una excusa, intentaremos satisfacer su curiosidad.

Entretanto, también en La Vanguardia -la del pasado 11 de noviembre- se da cuenta de la publicación de la novela "Barcelona Far West", de Jordi Solé, que recrea aquella visita. No la hemos leído aún, así que no sabemos si debemos o no recomendársela.

Sus nietos le agradecen la visita

Miguel Ángel Maya dijo...

...Llevo un buen rato recorriendo este blog y me parece todo un descubrimiento por el que, presiento, voy a venir a menudo...
...Felicidades por esta gozada...
...Un abrazo...

Sr. Feliú dijo...

Según solemos decir por acá...

Está usted en su carpa, don Miguel Ángel.
Pásese cuando cuando. Ya sabe que damos seis pases diarios, brille el sol o truene.

atte., Sr. F.

Javi dijo...

Estimado abuelito:

A nosotros también nos ha cautivado este tipo de historias con olor a caballo y a indios sioux desterrados y nos hemos puesto manos a la obra para completar un mes de indios, vaqueros, voltige y puntería. Estamos dándole vueltas a un par de entradas más de la pequeña Annie Oakley para meternos de lleno con Buffalo Bill, un personaje de leyenda que se merece un sitio de honor en nuestra carpa aunque para su espectáculo necesitemos despejar el patio que habitualmente usamos para el cine de verano ya que sus aventuras necesitan muchos metros cuadrados.

Esperando que nuestras proyecciones sean de su agrado le invitamos a nuestro ciclo del Salvaje Oeste durante este mes de febrero.

Atentamente,

sus nietos