21 de julio de 2012

Titiriteros en el Gran Ducado




Deváté srdce (1978), Juraj Herz

Tras rodar Spalovacmrtvol, Juraj Herz cayó en desgracia. Las nuevas autoridades no apreciaban especialmente su trabajo y él decidió refugiarse en el fantástico. Así es como en 1978, Herz, poco afín a la línea del partido y muy mal pagado, se ve obligado a simultanear el rodaje de Panna a netvor (La bella y la bestia, 1978) y Deváté srdce (1978), uno por la mañana y otro por la tarde.



Deváté srdce viene a ser, en román paladino, El noveno corazón. Nueve son los corazones que precisa el astrólogo y nigromante Aldobrandini (Juraj Kukura) para mantenerse eternamente joven y ejercer su dominio hipnótico sobre la princesa Adriena (Julie Juristová). Al rescate de la dama —no en vano esto es un cuento de hadas— acude el intrépido Martin (Ondrej Pavelka), amparado en el poder de la capa que lo vuelve invisible y asistido por la sabiduría del bufón de la corte (Frantisek Filipovsky).


No vamos a contarles el final, vitriólico y acre, de esta féerie satírica sobre el poder y el amor, a ratos mélièsiana y por momentos próxima a Der müde Tod (Las tres luces, 1921), la película de Fritz Lang que decidió la vocación cinematográfica de Buñuel. Nos interesa, sobre todo, cómo termina Martin metido en las once varas de esta camisa.


Pues bien… Érase que se era una compañía de titiriteros que representan el retablo de los amores del guerrero Filodén y la princesa Beatriz en el lejano reino de Nápoles. No conviene olvidar que Herz fue alumno de la pretigiosa DAMU, la escuela de marionetas y títeres de Praga entre 1954 y 1958.


En la película manejan los muñecos Tonce (Josef Kemr) y su hija Toncka (Anna Málová). Martin, estudiante sin fortuna, requiebra a Toncka y la invita a comer. Pero —¡ah!— ante la promesa de un banquete Toncka convoca a toda la familia: lanzadores de cuchillos, comefuegos, músicos, acróbatas y volatineros... 


Martin termina en prisión y los comediantes deben recoger sus bártulos. La obra que representan no es en absoluto inocente, tan sólo traslada de lugar y época lo que está pasando en el Gran Ducado. De este modo, Deváté srdce se convierte en un juego de cajas chinas, un mecanismo nada inocente de espejos enfrentados en los que la sátira política viene envuelta en el papel de estaño de la comedia bufa protagonizada por los soldados que intentan capturar a Martin. La Nápoles del retablillo es, en realidad, el Gran Ducado, que es la Checoslovaquia sovietizada, que es…


El bufón recibe como recompensa del Gran Duque por ayudar a rescatar a su hija el honor de lucir una cadena de oro. “Mejor eso que los cascabeles”, es la enigmática respuesta del payaso triste. Resulta poco acorde con el personaje pero uno se imagina perfectamente al titiritero Herz escribiendo la frase y matizando la interpretación del actor, consciente de que todas las convicciones políticas no valen lo que un plato lleno.

 
Aquí pueden disfrutar ustedes de la bella secuencia de animación que sirve de fondo a los créditos de la película:


Deváté srdce (1978)
Producción: Filmové Studio Barrandow (CHE)
Director: Juraj Herz.
Guión: Josef Hanzlík, Juraj Herz.
Intérpretes: Ondrej Pavelka (Martin), Anna Málová (Toncka), Julie Juristová (la princesa Adriena), Josef Kemr (Tonce, el titiritero), Juraj Kukura (Aldobrandini, el astrólogo), Frantisek Filipovský (Sask, el bufón), Premysl Kocí (el Gran Duque), Ruzena Rudnická (la Gran Duquesa), Josef Somr (el general), Václav Lohniský (el posadero), Lubomír Cerník, Jan Preucil, Karel Effa, Vladimir Jedenáctik, Augustín Kubán.
89 min. Color.

2 comentarios:

El Abuelito dijo...

Extraordinaria secuencia de animación para los créditos, que si no recuerdo mal se debe al Mago Jan Svankmajer...

Sr. Feliú dijo...

Está usted estupendamente de memoria, venerable Abuelito. Se que la medicación y los ejercicios mnemotécnicos periódicos funcionan a la perfección.

La secuencia está firmada por Svankmajer y señora. ¿Comentamos ya el cacho de librote recientemente editado en España dedicado a su obra y, sobre todo, a su militancia surrealista? "Para ver, cierra los ojos" se titula y tiene un buen prólogo de Jesús Palacios sobre el cine de Svankmajer.

A ver si un día de estos hacemos en la carpa una matiné con "Alicia" y "Fausto"... ¡Ars longa vita brevis!, que dijo el sabio latino.