8 de febrero de 2011

Entradas gratis


Annie Oakley llegó a ser tan popular en América que las entradas gratis, los pases que los empresarios regalan a sus distribuidores, a la prensa o a comerciantes, como intercambio por dejar poner publicidad de sus espectáculos en sus locales, se llaman en Estados Unidos, en la jerga circense, "Annie Oakleys". Este uso tiene su origen en las cartas agujereadas por la puntería de la tiradora, muy apreciadas como souvenirs por los jóvenes de la época. Con el tiempo, cualquier ticket agujereado era un "Annie Oakley" y, por extensión, en la actualidad, a cualquier pase gratis, agujereado o no, se le denomina de esta manera.

Tom Ogden sugiere en su enciclopedia circense "Two Hundred Years of the American Circus" (1993) que la popularidad del término podría deberse a que algunos de los publicistas de los circos entregaban "genuinos Annie Oakleys" como pases gratis, lo que movía a los afortunados a preferir conservar la carta como un tesoro y pagar el importe de las entradas. Una estrategia de lo más interesante que evitaba la siempre deficitaria obligación de invitar.

Además de las películas que se hicieron sobre su vida, como el gran icono americano que es, Annie Oakley, fue también la heroína de una serie de televisión en la década de los cincuenta producida por el vaquero cantante metido a empresario, Gene Autry. La serie emitida desde 1954 a 1957, en primera instancia y más tarde por ABC en 1959-1960 y en 1964-1965, consta de 81 episodios de 30 minutos con Gail Davis en el papel de Annie Oakley, Jimmy Hawkin como Tagg Oakley, su hermano y Brad Johnson como el Sheriff Lofty Craig. Algunos de los especialistas (Fred Krone, Bob Woodward, Alice Van Springsteen…) además de realizar sus acrobacias, interpretaban papeles de más o menos importancia.


Annie Oakley
(Serie de TV) (1953-1957) 
Annie Oakley Productions,Inc. Flying 'A' Pictures, Inc. Productions (Gene Autry) para First-Run Syndication 
Producción: Armand Schaefer y Louis Gray 
Dirección: George Archainbaud, Frank McDonald, Ray Nazzaro, Robert G. Walker y D.Ross Lederman. 
Guión: Robert Schaefer, Eric Freiwald, Paul Gangelin, Norman S. Hall, Paul Franklin, John K. Butler, Dwight Cummins y Joe Richardson 
Intérpretes: Gail Davis (Annie Oakley), Jimmy Hawkin (Tagg Oakley), Brad Johnson (Sheriff Lofty Craig), Fred Krone, Bob Woodward, y Alice Van Springsteen. 
81 episodios. 
30 min. Blanco y negro

6 de febrero de 2011

Sobre el Circo americano



Breves reseñas de una veintena de personalidades famosas del mundo del circo americano como P.T. Barnum, Tom Thumb, Clyde Beatty, Buffalo Bill, Annie Oakley, Emmet Kelly… Además incluye un glosario terminológico y un punto de vista del circo actual, de los años 70 vamos.


KIRK, Rhina:
Circus Heores and Heroines Hammond Incorporated, Mapplewood, New Jersey, 1972
ISBN: 0-8437-3879-0


************************

De la A a la Z, o como se subtitula el libro: "From Aba-Daba to the Zoppe-Zavatta Troupe", es una auténtica enciclopedia circense donde podemos encontrar respuesta a casi todas las preguntas sobre Circo americano. Su autor, Tom Ogden, es un cómico y mago estadounidense que ha trabajado con el Circo Kirk y el Clyde Beatty-Cole Bros. Circus.
Circos grandes y pequeños, promotores, artistas, animales famosos, películas de circo, jerga de circo, museos, organizaciones, hechos destacados, etc., todo tiene cabida en este volumen que Tom Ogden ha dedicado en cuerpo y alma al circo.


ODGEN, Tom:
Two Hundred Years of the American Circus. From Aba-Daba to the Zope-Zavatta Troupe Facts on File, NY, 1993
ISBN: 0-8160-2611-4


************************


Libro repleto de grabados y fotografías –más de 500, en color y blanco y negro– de antiguos carteles, pinturas, dibujos e imágenes inéditas que reflejan la historia del circo americano en una amplia temática como los grandes artistas de la primera época, propietarios de circo y managers, el Salvaje Oeste y los antiguos "Wagon Shows", los freaks, los grandes payasos, las guerras circenses y los desastres, entre otros muchos temas.
Más de tres años de búsqueda en museos, librerias y colecciones particulares y algún tiempo viajando con varios circos y fotografiando a sus gentes, ha permitido a esta pareja reunir un material de primera mano, muy original e interesante.


DURANT, John and Alice:
Pictorial History Of The American Circus Castle Books, NY, 1967

************************



Pascal Jacob es uno de los principales coleccionistas de circo de todo el mundo, además de un excelente historiador, escritor, profesor, conferenciante y director de eventos circenses. Su espléndida colección, junto con la de Christian William, forman el fondo Pascal-Willliam que se encuentra en La Tohu, en Montreal, Canadá. Con este material y las fotografías de Christophe Raynaud de Lage han realizado un bello libro que recorre la odisea del circo americano.


JACOB, Pascal y Christophe Raynaud de Lage:
Extravaganza. Histoires du cirque américain. Editions Theatrales, Francia, 2005
ISBN: 2-84260-104-1



************************


Un libro muy interesante en el que se cuenta bastante en detalle la evolución del circo en América, sobre todo con respecto a sus innovaciones tecnológicas y de transporte, con gran profusión de datos de multitud de circos de todos los tamaños y de todos los tipos.

CHINDAHL, George L.:
A History of the Circus in America The Caxton Printers, Ltd. Caldwell, Idaho, 1959

3 de febrero de 2011

Annie Oakley en blanco y negro


Annie Oakley (1935), George Stevens

Toda la ciudad está pendiente de la llegada del mejor tirador del Oeste, Toby Walker. Sus grandes carteles anuncian la gran exhibición y en el Saloon se fraguan las apuestas. Toby Walker (Preston Foster) consigue que el entusiasta borrachín James MacIvor (Andy Clyde) apueste por Oakley (Barbara Stanwyck) sin saber que es una mujer que, además, también quiere apostar su dinero. Annie tampoco sabe que su contrincante va a ser su admirado Toby Walker.


El concurso queda organizado y después de la sorpresa inicial –todos piensan que se trata de una broma– comienza el espectáculo. El primero que falle perderá, pero la puntería de ambos hace interminable el concurso y algunos del público comienzan a burlarse del gran campeón. Annie se deja ganar para no humillar a la gran estrella de la puntería, lo que supone un giro asombroso respecto a la realidad, ya que, como hemos visto anteriormente, Annie Oakley gana el concurso.


De esta manera, se refuerza el enamoramiento de Annie con Toby y se abandona totalmente la veracidad histórica. En la realidad, Toby Walker es Tim Butler–también se ha inventado un nombre– y Annie Oakley seguramente que no era tan dulce como el caracter que interpreta Barbara Stanwyck, una cándida muchacha que cada vez que mira al apuesto Toby se queda hipnotizada.


En el concurso está el socio de Buffalo Bill, Jeff Cogar (Melvyn Douglas), que quiere contratar a Toby Walker. Inmediatamente se da cuenta de la destreza de Annie y comienza a imaginársela participando en el show del gran héroe americano. Dicho y hecho, ya están los dos como estrellas del show de un presumido Buffalo Bill (Moroni Olsen) que cuida su cabellera más como una auténtica estrella del espectáculo que como el rudo vaquero del Oeste que se supone que es.


La película tiene bastante ritmo, tanto por la rápidez de los acontecimientos, lo que la aleja todavía más de la realidad histórica, como por la intervención de algunos personajes secundarios que aligeran y adornan las secuencias y personajes principales. El genial corredor de apuestas MacYvor y la chica que le tira los tejos, los dos negros cocineros, los tres viejos de la tienda, el fotógrafo que mantiene congelados a sus modelos –muy numerosos por cierto– durante casi un minuto o el intérprete de Sitting Bull son algunos de los que nos ayudan a mantener la atención y nos provocan la sonrisa.


Hay números espectáculares de rodeo con caballos y toros, volteo a gran velocidad y los consabidos números de destreza y puntería, pero ninguno de ellos es del total agrado de Sitting Bull (Chief Thunderbird) que se encuentra entre el público del show. Está amenazándose con irse cuando aparece Annie Oakley y se entusiasma con nuestra heroina.


El protagonismo de Annie va cobrando fuerza día a día, desplazando a Toby Walker en los carteles que de nuevo adornan las calles de la ciudad donde se conocieron. Es aquí donde Toby Walker pierde su hegemonía y gana la confianza plena en Annie, ofreciéndose a sostener el cigarro sobre el que va a disparar Annie. Cuando Annie se ofrece a sostener una moneda para que Toby haga lo mismo, este falla provocándola una herida en la mano.


Muchos sospechan que Toby lo ha hecho adrede, pues se siente celoso, pero ella confía en su Toby tanto como su corazón le dice que le ama. Toby Walker abandona el espectáculo y Buffalo Bill factura todo su espectáculo para un viaje a Europa. A su vuelta, Toby Walker, que ahora regenta un puesto de tiro en la feria, todavía estará esperándola para el encuentro definitivo.

El director George Stevens –ganador de dos Óscars al mejor director por Place in the Sun (1951) y Giant (1956)– comenzó su andadura como camarógrafo en algunos cortos de El Gordo y El Flaco. Después de Annie Oakley realiza algunas de las películas de Fred Astaire y Ginger Rogers. Durante la II Guerra Mundial filma algunos acontecimientos bélicos y el horror de algunos campos de concentración. Sus imágenes –algunas son las únicas en color del conflicto bélico– servirán de prueba en el Juicio de Nuremberg. A partir de entonces, las películas de George Stevens se volvieron más dramáticas y realizó, entre otras, The Diary of Anne Frank (1959) y The Greatest Story Ever Told (1965)


Annie Oakley
(1935)
Producción: RKO (EEUU)
Director: George Stevens.
Guión: Joel Sayre y John Twist sobre una historia de Joseph Fields y Ewart Adamson.
Intérpretes: Barbara Stanwyck (Annie Oakley), Preston Foster (Toby Walker), Melvyn Douglas (Jeff Hogarth), Moroni Olsen (Col. William F. 'Buffalo Bill' Cody), Pert Kelton (Vera Delmar), Andy Clyde (James MacIvor), Chief Thunderbird (Sitting Bull), Margaret Armstrong (Mrs. Oakley), Delmar Watson (Wesley Oakley), Adeline Craig (Susan Oakley), Ernie Adams, Richard Alexander, Philip Armenta, Frank Austin, Brooks Benedict, Willie Best.
90 min. Blanco y negro.

31 de enero de 2011

Annie Oakley


Annie Oakley (Thomas Alva Edison, 1894)

Annie Oakley nació el 13 de agosto de 1860 en Darke County, Ohio. Es la quinta hija de Jacob y Susan Moses, una familia quákera que había emigrado a Ohio después del incendio de la taberna familiar en Pennsylvania. Desde muy joven ayuda a la familia cazando con el viejo rifle Kentucky de su padre y pronto destaca por su puntería. Como resultado de esta habilidad, Annie se ganó una buena reputación en el condado, hasta el punto de ser invitada a participar en un concurso de puntería con el ya conocido tirador Frank E. Butler. A pesar de las burlas de éste y de muchos de los asistentes, Annie gana el concurso con 25 blancos sobre 25, mientras que el decepcionado Butler falla un disparo. Además de los 50 dólares del concurso, Annie Oakley se gana el respeto de Butler y más tarde su amor, casándose con el tirador en 1876.



La primera vez que Annie Oakley y Frank Butler aparecieron en un espectáculo juntos fue el 1 de mayo de 1882. Durante los dos años siguientes los Butlers viajan a través del país dando exhibiciones de puntería junto con su perro George que también formaba parte del acto.

En 1884, en Minnesota, Annie conoce a Sitting Bull, el gran jefe indio de la batalla contra el Genertal Custer George en Little Big Horn en 1876. Sitting Bull estaba bastante impresionado por la puntería de Annie, además de por su apariencia y nobles maneras. Después de numerosas conversaciones, él la adopta y la "bautiza" con el nombre de "Little Sure Shot", algo así como Pequeña Tiro Fijo, apodo que ella utilizará en sus carteles publicitarios.



También en 1884, la pareja se enrola con el Sells Brothers Circus, pero no duran demasiado. Tras un breve periodo como autónomos, finalmente se unen, en 1885, al espectáculo "Buffalo Bill's Wild West" aprovechando que uno de los campeones de puntería de Estados Unidos, el Capitán Adam H. Bogardus, se había retirado del show. Este es el punto de inflexión en la carrera de Annie Oakley. A partir de aquí ella se convierte en la estrella y Butler, en su manager y ayudante. Dos años más tarde de su incorporación al show de Buffalo Bill, viajan a Europa donde el renombre y la popularidad de Annie Oakley crecen considerablemente.





Buffalo Bill y Thomas Edison eran buenos amigos. Edison había diseñado la planta eléctrica para el "Wild West," que presumía de ser la más grande del mundo en esa época. En 1894, Edison filma a los indios del espectáculo de Buffalo Bill. Más tarde será la propia Annie Oakley, la protagonista de una de sus piezas en las que aparece –es un suponer– Frank Butler haciendo de partenaire.


En 1901 abandonan el show de Buffalo Bill después de que un accidente de tren causara graves daños a Annie en la espalda. En 1911 se incorpora al elenco de "The Young Buffalo Show" con el que se mantienen hasta 1913. En 1917, tras la muerte de su amigo y jefe durante más de una década, Buffalo Bill Cody, Annie escribe un encendido discurso. Era el final de la época dorada del Wild West.


Annie nunca pudo retirarse del todo y continuamente participaba en concursos y exhibiciones. A la edad de sesenta años, de vuelta al escenario, compartía la arena con un perro de nombre Dave, disparando a una manzana que el animal sostenía sobre su cabeza. Durante la I Guerra Mundial, el perro Dave se convierte en el "Perro de la Cruz Roja" participando en muchas de las actividades de la institución humanitaria. En 1923, el perro muere en un accidente de coche en el que también se lesiona de gravedad nuestra protagonista.


Annie Oakley escribió una autobiografía titulada "Powders I have Used", que fue publicada en 1914 por Du Pont Powder Company. Aunque nunca se adscribió al movimiento de sufraguistas que exigían el voto para las mujeres, su ejemplo ayudó a cambiar la mentalidad de los hombres con respecto a las mujeres en una época llena de cambios y avances sociales. Murió el 3 de noviembre de 1926. Su esposo, 18 días después.


En 1946, Irving Berlin se inspiró en su vida para escribir el musical "Annie Get Your Gun". Más tarde, el musical fue llevado a la gran pantalla en 1950. Su aventurada vida ha servido de pretexto para realizar numerosas adaptaciones –más o menos históricas– para el cine y televisión. Entre ellas destaca Annie Oakley (George Stevens, 1935), protagonizada por Barbara Stanwyck y Preston Foster y la versión cinematográfica del musical realizada en 1950 por George Sydney. También se han realizado series para televisión y numerosos documentales. De algo de este material intentaremos hablar próximamente. Mientras tanto aquí tienen un extracto del documental realizado por Riva Freifelden en 2006: http://www.youtube.com/watch?v=Ri5fccZwUcU .



Annie Oakley (1894)
Producción: Edison (EEUU).
Realización: W. K. L. Dickson y William Heise.
Intérpretes: Annie Oakley y Frank Butler.
Escena para Kinetoscopio. Blanco y negro, 35 s.

23 de enero de 2011

Louis de Funès y Coluche


L'Aile ou la Cuisse
(Muslo o pechuga, 1976), Claude Zidi 

La Guía roja Michelin es una guía de alojamiento y restauración que, desde 1920, premia a los mejores restaurantes con 1, 2 o 3 estrellas, dependiendo de la calidad de sus productos, la creatividad, la atención al público, el dominio del punto de cocción, etcétera. Las visitas a los establecimientos siempre se realizan de manera anónima y siempre pagan sus facturas, dándose a conocer únicamente si necesitan algún tipo de información adicional. La Guía Michelin se ha convertido en una guía de referencia en el mundo entero y en Francia —su país de origen—especialmente.
 


Charles Duchemin (Louis de Funès) es el flamante director de esta guía gastronómica —en la película se trata de la Guía Duchemin—, que está a punto de cerrar su última edición. Hay prisa por visitar los últimos restaurantes y tener todo listo para esta nueva edición anual. Toda la maquinaria del magnate está a pleno funcionamiento pues además de finalizar la guía, Duchemin va a ser nombrado miembro de honor de la Academia Francesa. No hay tiempo para nada, hasta el dentista le visita en su propia mansión con todo el equipamiento necesario. El hijo de Duchemin, Gerard (Michel Colucci, alias Coluche), es su heredero, pero su pasión secreta es el circo. Trabaja como payaso en un pequeño circo que se llama, para ayudar a digerir tanta comida, Cafe Cirque. Duchemin supone que su hijo es el más indicado para sucederle pues cuando le encarga que se ocupe de un restaurante, éste aprovecha y se pide todo la carta para así alimentar a toda la troupe que acude al restaurante en riguroso turno.

El malo de la película es Mr. Tricatel (Julien Guiomar), un empresario sin demasiados escrúpulos que está inundando las autopistas con restaurantes de comida basura, un personaje inspirado en Jacques Borel, el Napoleón de la comida rápida y el inventor del ticket-restaurante. El señor Tricatel, por medio de su asistente Lambert (Daniel Langlet) está espiando a Duchemin y descubre el secreto de su hijo. De igual manera, Duchemin y su hijo descubren que la comida de Tricatel está fabricada. Literalmente fabricada con una complejísima tecnología: de un hueso hacen un pollo y de un trozo de plástico una lechuga. Duchemin y Tricatel se van a enfrentar en un programa de televisión y ambos se creen ganadores. Finalmente es Duchemin y su hijo quienes desenmascaran al empresario del prêt-a-manger.

Hay momentos de transformismo para lucimiento de Louis de Funès, alocadas persecuciones de vehículos, comilonas excesivas al estilo La Grande Bouffe (1973) y un poco de circo. Un falso elefante elige un voluntario al que unta con una brocha de pintor y espuma de afeitar. El payaso Coluche entra diciendo: «Pero hombre qué habéis hecho, que es el presidente de la República» y le arroja un cubo de agua para retirarle la espuma. «Ah, pues no es él, no» se replica a sí mismo invitando al empapado voluntario a abandonar la pista entre las risas del público.

En Coluche no vemos el cómico provocador y grosero –«Toujours grossier, jamais vulgaire»– que llegó a presentarse a las elecciones francesas y la verdad es que como payaso de circo –y como actor– nos resulta más bien soso. Louis de Funès tampoco está en su momento más brillante. Acababa de recuperarse de dos infartos y durante la grabación una ambulancia aparcaba junto a los coches de producción por si el actor sufría de nuevo una crisis.

 

L'Aile ou la Cuisse (Muslo o pechuga, 1976) 
Producción : Films Christian Fechner (FR). 
Dirección: Claude Zidi. 
Guión: Claude Zidi, con la colaboración de Michel Fabre. 
Intérpretes: Louis de Funès (Charles Duchemin), Coluche (Gérard Duchemin), Julien Guiomar (Jacques Tricatel), Zacharias (Marguerite-2, secretaria sustituta), Daniel Langlet (Lambert), Claude Gensac (Marguerite-1, secretaria), Philippe Bouvard (él mismo), Fernand Guiot (M. Dubreuil), Vittorio Caprioli (Vittorio), Aurora Maris (Gina), Raymond Bussières (Henri, el chófer de Duchemin). 
Color. 110 min.

19 de enero de 2011

Anatole, Fifille y el temible Sparadra



La rue sans loi (1950), Marcel Gibaud 

La actual moda hollywoodense de adaptar las historietas y sus personajes a la pantalla data, en realidad, de la infancia del cinematógrafo, cuando dibujantes como el francés Emile Cohl —Fantasmagorie, Le cauchemar de Fantoche y Un drame chez les Fantoches (1908)— y los norteamericanos Winsor McCay —Gertie, the Dinosaur (1914)— y Bud Fisher —la serie de Mutt and Jeff (desde 1913)— sentaron las bases del cine de dibujos animados.



 
Otros personajes nacidos de las tiras cómicas también fueron asunto común en los primeros cortometrajes cómicos de imagen real, como el “Happy Hooligan” de Frederick Opper, protagonizado y dirigido por J. Stuart Blackton. Todo este preámbulo para contar que lo de que los personajes de las historietas y las tiras cómicas llegaran a la pantalla es muy anterior a Mortadelo y Superman. En Francia, alguien tuvo la idea de que los popularísimos personajes de Albert Dobout –el escuchimizado contable Anatole, la ogresa que tiene por mujer, Fifille, y el cruel bandido Sparadra– podían encarnarse en personajes de una película de éxito.

En el guión colabora con Dubout Jean Halain, hijo del realizador André Hunebelle, cuya carrera está asociada a la de su padre como director y a la de Louis de Funès como estrella. Asume la realización Marcel Gibaud, especializado en documentales y cortometrajes, pero tanto la idea de la película como la iconografía de la película proceden del universo de Dubout.

Apenas merece la pena mencionar el argumento de La rue sans loi. Hay un plan de robo por parte de la banda del villano Sparadra (Gabriello) de la fortuna de la condesa de la Trille (Annette Poivre). Hay un enredo vodevilesco entre el malvado y Fifille, la mujer de Anatole (Paul Demange), que, a su vez, se deja seducir por la vampiresa oxigenada Emma (Nathalie Nattier). Hay un profesor de contrabajo siempre enredado en sus luengas y frondosas barbas (un primerizo Louis de Funès) que da clase de contrabajo al hijo de la pareja (Marcel Mérovée). Hay una autoescuela imposible, una cuadro de la Gioconda robado del Louvre, una fiesta salvaje en casa de la condesa, un pelotón de gendarmes escondidos en unos urinarios públicos, una orgía de destrucción en un café... Todo esto les contaríamos sin haberles contado nada, porque La rue sans loi se construye al aire, con toda la trampa y el cartón por delante, con sus farolas anudadas y sus forillos pintados, con sus personajes que ni sienten ni padecen escapados de las viñetas.

La rue sans loi es, por su propia naturaleza episódica, una película irregular, aquejada de arritmias continuas que pueden llegar a resultar extenuantes. Y, sin embargo, hay que reconocer la osadía de no pretender maquillar lo que a todas luces es un conjunto de viñetas animadas. Desde los tiempos más alocados de la Keystone no veíamos en la pantalla barbas de esta magnitud, mostachos tan imponentes (de quita y pon) ni bombines más descabellados. La película se convierte así en una especie de álbum de viñetas abigarradas y tipos caricaturescos. Algo así como lo que hizo Enrique Herreros con los personajes secundarios de María Fernanda la jerezana (1948), que parecían escapados de la portada del “Madrid Cómico”. La tremenda Fifille es prima hermana de las “vedovone” que dibujaba el joven Guareschi en el “Bertoldo” milanés y el contable Anatole se parece como una gota de agua a otra, al covachuelista “Gutiérrez”, de K-Hito, aquel jefe del Negociado de Incobrables que tuvo cabecera propia en la prensa española de finales de los años veinte y principios de los treinta. En cambio, los agentes de policía cuasi-gemelos son émulos de los Hernández y Fernández tintinescos y la vamp Emma dobla su nombre, Emma-Emma, en homenaje a la Lola-Lola de Der Blaue Engel (El ángel azul, 1930).
 

El hecho de que la película se haya recuperado tiene seguramente que ver con la presencia en el reparto de Louis de Funès, de cuyo trabajo con “Les Branquignols” ya les hablamos con ocasión de la proyección en nuestra carpa de Ah! Les belles bacchantes (Mujeres de París, 1954).

Anatole y Fifille regresarán a la pantalla cuatro años después en Anatole chéri (1954), dirigida por Claude Heymann.

La rue sans loi (1950) 
Producción: Codo-Cinéma (FR) 
Director: Marcel Gibaud. Guión: Albert Dubout y Jean Halain. 
Intérpretes: Gabriello (Sparadra), Max Dalban (Fifille), Paul Demange (Anatole), Annette Poivre (la condesa de la Trille), Nathalie Nattier (Emma-Emma, la vamp), Louis de Funès (Hippolyte, el profesor de música), Amédée (el forzudo), Albert Dinan (François, un colega de Anatole), Fernand Gilbert (el capitán del bigote), Roger Desmares (el camarero), Marcel Mérovée (Oscar, el hijo de Anatole y Fifille), Jean Bouchié y Léon Pauléon (los agentes de policía), Jackie Rollin (la enfermera), Claude Nicot (Barbet), Luc Andrieux (un cómplice de Sparadra), Mag Avril (la señora de la autoescuela), Pierre Clarel (el mendigo), Georges Paulais (el señor elegante), Jean Sylvain (el profesor de la autoescuela), Bilboquet, Cadex, Hubert Deschamps, Eugène Yvernès, Jean Cordier. 
100 min. Blanco y negro.