9 de octubre de 2019

El marido de la mujer barbuda


La donna scimmia / Le mari de la femme à barbe (Se acabó el negocio, 1963), Marco Ferreri 

La versión alternativa 
Esto de la vida nómada tiene la ventaja de que uno entra un día en un cine de pueblo pensando que esa película ya la ha visto y se encuentra con una cosa totalmente distinta. Nos ha pasado con la versión francesa de La donna scimmia de la que ya les hablamos hace tiempo. Le mari de la femme à barbe sigue la versión no censurada punto por punto y, cuando lleva 75 minutos, da un vuelco argumental. No es que el productor francés amputase el final, es que hay un puñado de escenas absolutamente distintas que cubren el último cuarto de hora de proyección. La cosa se violenta en el punto en que María queda embarazada. En La donna scimmia había una propuesta de aborto, la muerte de la madre y el hijo en el parto, la venta de los cadáveres embalsamados a un museo y la posterior exhibición de las momias. ¿Lo recuerdan? Cómo olvidarlo, ¿verdad?

En Le mari de la femme à barbe el bebé nace sin pelo y María (Annie Girardot) empieza a perderlo. Se siente como desnuda. Antonio (Ugo Tognazzi) argumenta que rascando bien -¿con piedra pómez?- en breve estará como siempre. Pero no. Tanto en el convento donde viven de caridad como cuando intenta denunciar al hospital recibe el mismo consejo: -Trabaje usted. Antonio se indigna. Lleva treinta años trabajando. Pero cuando un conocido le ofrece volver al negocio con una familia de enanos no se decide. -¿Qué saben hacer? -Nada. Son fenómenos.

Le mari de la femme termina en el puerto de Marsella. Antonio tiene un trabajo digno con el que mantiene a su mujer y a su hijo. De vez en cuando echa una ojeada a la sección de espectáculos del “France Soir” pero en París ya nadie se acuerda de ellos. 

La versión censurada 
En Italia La donna scimmia se estrenó sin las dos últimas secuencias. El corte de este tramo final –se quejaba Ferreri- convertía la fábula moral que él y Azcona habían concebido en un folletón romántico con muerte de la heroína incluida. Ya estaban hechos el guionista español y el director italiano a estos apaños. El cochecito, su última película española, sufrió también los embates censoriales y sólo llegó a las pantallas después de que rodasen una escena más en la que don Anselmo (Pepe Isbert) llama arrepentido a su familia para decirles que la sopa tiene más matarratas que fideos. 

La donna scimmia / Le mari de la femme à barbe (Se acabó el negocio, 1963) 
Producción: Champion (IT) / Les Films Marceau-Cocinor (FR) 
Director: Marco Ferreri. 
Guión: Rafael Azcona y Marco Ferreri. 
Intérpretes: Ugo Tognazzi (Antonio Focaccia), Annie Girardot (María), Achille Majeroni (Majoroni), Filippo Pompa Marcelli (Bruno), Ermelinda De Felice (la hermana Furgonicino), Antonio Altovoti (Antonio), Elvira Paolini, Eva Belami, Ugo Rossi. 
100 min. (la versión completa) / 90 min. (la versión censurada). Blanco y negro.

4 de octubre de 2019

The Mysterious Boys, esta noche en Le Sexy


Salut l'artiste / L'idolo della città (¡Qué vida la del artista!, 1973), Yves Robert

Nicolas (Marcello Mastroianni) y Clément (Jean Rochefort) actúan en el cabaret Le Sexy como el dúo de transformistas “The Mysterious Boys”. Es su último compromiso del día, después de haber hecho uno como figurante sin frase una escenita de relleno en una película y el otro un spot de cigarrillos, de doblar una película de dibujos animados y de interpretar a dos policías acribillados en una obrita policiaca de ambiente alcaponesco.


El estajanovismo ha minado el entusiasmo de Clément, que decide dejar la profesión y dedicarse al lucrativo negocio de la promoción de pasta en grandes superficies. Pero Nicolas Montei, a pesar de su complicadísima vida sentimental y familiar, aún mantiene viva la llama de la ilusión por el oficio. Esta doble línea argumental proporciona a Salut l'artiste un tono agridulce, de comedia dramática, ungida de una melancolía que Mastroianni modula sin esfuerzo.


Nicolas Montei sigue adelante a pesar de que su hijo adolescente (Dominique De Keuchel) roba en una tienda de cámaras fotográficas y se fuga de casa, de que su primera mujer (Carla Gravina) mantenga un idilio con un extraño y de que su actual compañera (Françoise Fabian) esté harta de sus mentiras y sus inseguridades. En un momento –escena obligatoria en estas cintas protagonizadas por gentes del oficio- le acusará de fingir siempre, de no saber qué es verdad, ni qué, mentira.


Yves Robert coloca una y otra vez a Mastroianni ante el espejo, buscando respuestas en el rostro cansado que le mira desde el azogue. También, como el director de una tragedia de Racine que Nicolas nunca llegará a estrenar, le obliga a ponerse y quitarse el bigote postizo, a teñirse el pelo, a caracterizarse… Y, claro, la apoteosis de la metamorfosis es el número de transformismo en el que, alternativamente, los dos amigos se convierten en agentes de la policía montada del Canadá, cardenales o pierrots.


Para ejecutar estas operaciones se valen de una mesa de magia. Vestidos de rigurosa etiqueta –chaqué, bastón, chistera, pajarita blanca…- desvelan accidentalmente la trampa y el cartón del truco del conejo en la chistera. Es cuando intentan reparar el mecanismo que la mesita, con su tapete de terciopelo escarlata, les sirve de escondite para las trasformaciones, ejecutadas mediante el primitivo sistema mélièsiano del “truco por sustitución”.


Los desganados aplausos del público serán su única recompensa, porque el empresario (Max Vialle) tiene que pagar impuestos, derechos de autor, músicos y, sobre todo a las stripteuses, que son el plato fuerte de Le Sexy.


En breve volveremos con Mastroianni. Es una amenaza. Mientras tanto pueden ver la película aquí: https://filmix.ac/play/98448


Salut l'artiste / L'idolo della città (¡Qué vida la del artista!, 1973),
Producción: Les Productions de la Guéville / Gaumont International (FR) / Euro International Film (IT)
Director: Yves Robert.
Guión: Yves Robert, Jean-Loup Dabadie.
Intérpretes: Marcello Mastroianni (Nicolas Montei), Jean Rochefort (Clément Chamfort), Françoise Fabian (Peggy), Carla Gravina (Elisabeth Montei), Evelyne Buyle (Arlette), Bernadette Robert (Rose, la mujer de Clément), Max Vialle (el dueño del cabaret), Dominique De Keuchel (el hijo de Montei), Henri-Jacques Huet, Lise, Sylvie Joly, Hélène Vallier, Betty Beckers, Lucienne Legrand, Simone Paris, Elizabeth Teissier.
96 min. Color (Eastmancolor)

2 de octubre de 2019

Hablando sobre circo

Este libro contiene una serie de artículos que nos aproximan al ideario y a la magnitud real del circo soviético. Publicado en 1975 en el idioma español, el libro, compilado por A. Litowski incluye capítulos dedicados a Oleg Popov _alguno escrito por él mismo–, a Karandash, Nikulin & Shuidin, el mago Kio, al circo de osos de Filatov, a Alexandrov, a Valentina Surkova y a muchas otras estrellas del horizonte circense soviético. Como colofón se incluye una serie de ensayos que nos acercan a las reflexiones sobre grandes artistas soviéticos vinculados con el circo de una u otra manera: Stanilavski, Meyerhold, Eisenstein, Gorki, y Kuprin, lo que nos permite una visión circense completa, una perspectiva vanguardista que permitió al circo soviético evolucionar hasta el máximo nivel, un nivel del que todavía hoy disfrutan. 

El circo soviético VV.AA. 
Recopilados por Alexander Lipovsky 
Editorial Progreso, Moscú, 1975 
ISBN: 80108-1111-281-74
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Versión en inglés y de bolsillo del mismo libro. 
The Soviet Circus. A series of articles VV.AA. 
Compiled by Alexander Lipovsky Fedonia Books
Amsterdam, 2002 
ISBN: 1-58963-970-7

12 de septiembre de 2019

Silent Clowns

El descubrimiento del cine obligó a algunos creadores a descubrir el silencio. Efectivamente, descubrir el cine, en su primera época, era descubrir el silencio, sus tiempos, cómo acentuar esos silencios, cómo diseñar el gag sin hacer ruido. Walter Kerr (1913-1996), escritor de musicales y crítico de teatro, nos acerca de una manera magistral a esos actores del primer cine, los payasos silenciosos. 

KERR, Walter
The Silent Clowns 
Alfed . Knopf, New York, 1975 
ISBN: 0-394-46907-0

15 de agosto de 2019

Los secretos de Fregoli

Una interesante biografía de este polifacético artista que nos acerca a su lado más emprendedor e innovador: su auténtica pasión por el cinematógrafo, su apuesta decidida por este nuevo entretenimiento que le convierten a principios del siglo XX en la primera gran estrella del séptimo arte. Contemporáneo y coetáneo de George Méliès, mientras Méliès es conocido como el cineasta ilusionista, Fregoli es recordado como el ilusionista cineasta. 

NOHAIN, Jean & François Caradec 
Fregoli (1867-1936) : sa vie et ses secrets 
Editions de la Jeune Parque, 1968, París

Music-Hall y cine: Fregoli


Aquí tenemos un interesante documento realizado en 1981 para la serie de televisión The Amazing Years of Cinema, presentada por Douglas Fairbanks Jr.

Fairbanks nos cuenta la gran deuda que tiene el cine con los artistas de variedades, music-hall y circo y cómo las primeras películas eran presentadas en los programas de estos establecimientos, que rápidamente incorporaron esta novedad a sus atracciones.
Esta primera parte del documental es una auténtica maravilla. Tenemos, nada más y nada menos, que al genial artista Leopold Fregoli, filmado por él mismo en 1897 con una extraña patente llamada Fregoliograph. Y descubrimos así que el internacionalmente famoso transformista fue también uno de los pioneros del cinematógrafo.

Fregoli conoce a Auguste Lumière en el Théâtre des Célestins de Lyon y de este encuentro nace un entusiasmado romance de Frégoli por este nuevo aparato, que comienza a utilizar en sus propias representaciones con películas dirigidas por él mismo. Según esta página web, desde 1897 a 1899 realizó unas doce películas con las que contribuyó notablemente a la difusión de esta nueva industria en Italia, además de conformarle una excelente y novedosa segunda parte en sus espectáculos con la exhibición de pequeños cortos protagonizados por el artista.


Más adelante Fairbanks nos presenta a Gilbert Saroni, un conocido actor de vaudeville en un divertido papel de vieja criada, filmado por Edison en 1898, aunque en IMDB todas sus películas aparecen como posteriores a 1900. Y para rematar tenemos la grabación íntegra de Big boots dance (1899) y un extenso comentario sobre Harry Relph, del que ya hemos hecho un comentario recientemente. Pero aquí nos encontramos con una nueva intervención temprana de Little Tich como actor en la película de Georges Méliès, Le Raid Paris-Monte Carlo en deux heures (1905).