31 de enero de 2008

Un capricho de verano


Verano caprichoso (Rozmarné léto,1968) de Jirí Menzel

JIRÍ MENZEL es uno de los directores checos que floreció durante la Primavera de Praga. Como Milos Forman, Ivan Passer o Vera Chytilová, su cine supuso una bocanada de aire fresco en el bullente panorama del cine europeo de la década de los sesenta del pasado siglo. Esta ventolera del este llegó hasta las puertas del mismísimo Gran Templo de la cinematografía occidental y la Academia de Hollywood premió en 1968 con un Óscar a la mejor película extranjera a Trenes rigurosamente vigilados (Ostre sledované vlaky, Jiri Menzel, 1966). Pero la apertura checa se frustró con la llegada de los tanques soviéticos a Praga. A consecuencia de ello, Alondras en el alambre (Skrivánci na niti, 1969-1990), una comedia sobre un grupo de represaliados políticos dedicados al desguace, rodada en 1969 no llega a las pantallas hasta 1990.

Entre ambos títulos, Menzel dirige y protagoniza Rozmarné léto (1968) –estrenada en inglés con el nombre de Capricious Summer y gracias a cuya edición en DVD por parte de la norteamericana Facets Video uno puede realizar este comentario-. Las tres películas comparten un ritmo sinuoso y un tema: el deseo. Si en Trenes... se trata de la iniciación al sexo, la vida y la guerra de un adolescente y en Alondras… , de la del grupo de prisioneros hacia las mujeres del campo de trabajo colindante, en Caprichoso verano, retrata el de tres hombres maduros por la ayudante de un funambulista.

La liviandad del argumento –basado en una novela de Vladislav Vancura- coadyuva a la impresión de placidez. Tres hombres de mediana edad pasan sus vacaciones en una cabaña junto al río: pescan, nadan y discuten. ¿Sobre qué? Sobre nada y sobre todo. Sobre la vida que pasa como el río junto al que holgazanean. Como en el drama simbolista del pintor y escritor catalán Santiago Rusiñol, "L’alegría que passa", la llegada de una troupe mínima al pueblo desbarata el frágil equilibrio en que los personajes se han instalado y hace aflorar sus deseos íntimos.

Los tres protagonistas deseantes son el propietario del hotelito, Antonin (Rudolph Hausinsky), el alcalde Hugo (Vlastimal Brodsky) y el predicador Roch (Frantisek Rehak). Sus tres miradas confluyen en la joven Anna (Jana Drchalova), la ayudante del funambulista y mago interpretado por el propio director, Jirí Menzel. El cortejo se concreta en un galanteo por turnos que exacerba los celos de los otros. Anna se deja querer y coquetea con los tres, mientras recoge las monedas en un platillo.

Entretanto Menzel camina con una pértiga sobre el alambre. Lo hace también hacia atrás, con los ojos vendados, o pasándose la pértiga a la espalda. La culminación de su número es la aparición de unos naipes gigantes que parecen materializarse en el aire y que quedan suspendidos en la oscuridad de la noche, sobre el alambre. La pobreza del vestuario y la parafernalia circense no es ajena al lirismo que transpiran las imágenes de este verano caprichoso y melancólico.

Sr. Feliú

Rozmarné léto (1968), Jirí Menzel
Producción: Filmové Studio Barrandov (CHE)
Guión: Jirí Menzel y Václav Nývlt, basado en una novela de Vladislav Vancura.
Intérpretes: Rudolf Hrusínský (el hostelero Antonín), Vlastimil Brodský (el alcalde Hugo), Frantisek Rehák (el predicador Roch), Jana Preissová (Anna), Jirí Menzel (Arnostek, el funambulista), Míla Myslíková (Katerina Durová), Bohus Záhorský, Vlasta Jelínková, Antonin Prazak, Pavel Bosek.
74 min. Eastmancolor.


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