10 de abril de 2010

La ambición de Jenny Lamour



Quai des Orfèvres (En legítima defensa, 1947), Henri-Georges Clouzot

Jenny Lamour es un nombre artístico, claro. Nadie se puede llamar así. En realidad Jenny se llama Margueritte (Suzy Delair) y está casada con un pianista apellidado Martineau (Bernard Blier). El matrimonio sería perfectamente feliz si no fuera porque ella está dispuesta a todo con tal de progresar en su carrera artística y él es un hombre atormentado por los celos. A partir de ahí, un crimen, coartadas, encubrimientos mutuos, pistas falsas, sospechosos y un inspector (Louis Jouvet), harto de su profesión y dispuesto a resolver el caso como sea con tal de poder cenar en Nochebuena con su hijo adoptivo.


Si aclaramos que el director, Henri-Georges Clouzot es el responsable de L’assassin habite... au 21 (El asesino vive en el 21, 1942) y Les diaboliques (Las diabólicas, 1955), enseguida se harán cargo del terreno en el que nos movemos.


Para ambientar la historia Clouzot sitúa buena parte de la acción en un music-hall parisino: el Eden Folies.

En su escenario triunfa Jenny, acompañada al piano por su marido, con una canción cuyo estribillo -“tralalá”- corea entusiasmado el público masculino. Después de la actuación de Jenny y durante la larga noche en que Martineau prepara su coartada para el asesinato que piensa cometer podemos atisbar varios números de music-hall: la ecuyere con tres caballos, una trapecista, malabaristas, coristas y una pareja que actúa con una bicicleta enana y un biciclo con la rueda trasera cuadrada.

Quai des Orfèvres supone la reincorporación posbélica de Clouzot al cine. La negrísima, desasosegante y divertida Le corbeau (El cuervo, 1944), una cinta sobre la delación en la Francia ocupada producida por los nazis a través de la Continental Films, le valió una proscripción vitalicia para ejercer su profesión. La intercesión de varios compañeros de profesión le permitió regresar a la dirección y encadenar una serie de éxitos que le valieron el calificativo de “el Hitchcok francés”.


En Quai des Orfèvres pone en juego todas sus habilidades: una planificación esmerada, un humor tirando a negro y un dibujo de los personajes siempre sorprendente. Jouvet es una institución en Francia, pero Bernard Blier hace cuanto puede por robarle la película, como ese marido calvete y gordezuelo, atormentado por la desconfianza, al que la pizpireta Jenny no puede sino adorar.



Quai des Orfèvres (En legítima defensa, 1947)
Productora: Majestic Films (FR)
Director: Henri-Georges Clouzot
Guión: Henri-Georges Clouzot y Jean Ferry, basado en la novela “Legitime Defense” de Stanislas-André Steeman.
Intérpretes: Suzy Delair (Marguerite Martineau ‘Jenny Lamour’), Bernard Blier (Maurice Martineau), Louis Jouvet (el inspector Antoine), Simone Renant (Dora Monier), Charles Dullin (Georges Brignon), Jean Dunot (Nitram), Claudine Dupuis (Manon) , Robert Dalban, Jean Daurand, Pierre Larquey, René Blancard, Henri Arius, Charles Blavette, Jeanne Fusier-Gir.
106 min. Blanco y negro.

3 comentarios:

El Abuelito dijo...

De Clouzot creo recordar como obligatoria -hace un montón de tiempo que la vi, y a lo mejor ahora ya no pensaba así- El salario del miedo, la de la nitroglicerina, los camiones y el amor entre los hombres... Veo que esta basada en S. A. Steeman está subtitulada en inglés, circunstancia afortunada... la pongo a bajar ahora mismo!

El Abuelito dijo...

... informar solamante de que la tien la mula subtitulada en castellano... esos es suerte!

Sr. Feliú dijo...

Venerable Abuelito:

Nuestra edición de la película, como otras del cine clásico francés, procede de la pérfida Albión y está subtitulada, por tanto, en inglés. No obstante, recientemente ha aparecido en DVD en España, por lo que es posible que la copia que usted menciona proceda de ahí.

En cuanto a Clouzot, la película esencial sigue siendo Le corbeau (El cuervo), vitriólica visión de la Francia ocupada. En breve saldrá copia de ella hacia su desván, acompañada de otro título sorpresa que a buen seguro hará más felices estos días de su vejez.

Sus nietos que bien le quieren