14 de mayo de 2010

Eduardini


Eduardo Gutiérrez Almela, alias Eduardini
(Madrid, 1902 - 1982)


Eduardo Gutiérrez Almela, Eduardini, nace en 1902 en la calle Salitre del castizo barrio de Lavapiés y muere en Madrid en 1982 después de una vida repleta de historias. Su familia se dedicaba a la trata de caballos y cuando se mudan al barrio de Tetuan, Eduardo toma contacto con las constantes troupes de malabaristas y saltimbanquis que deambulan por la zona norte de la ciudad y se siente inmediatamente atraído por el espíritu y el ambiente de la farándula y el espectáculo nómada. Junto con varios amigos descubre un humilde campo de entrenamiento, La Casa de Labor, un solar para caballos situado en La Moncloa y que en realidad se convirtió en cantera de artistas de la época, los “artistas del estiercol”, pues así se conocía al lugar de entrenamiento.

Era el año 1925 y había una verdadera pasión por el circo. Eduardo se enrola con una trup de titiriteros, el circo ruso de Albert Lekinsvinski, que visitaba España y durante tres años recorren pueblos y ciudades, mientras nuestro protagonista va conociendo los secretos del negocio. Después se junta con el Circo Cortés, donde comienza a decantarse por el trabajo de payaso con la ayuda de su maestro, Machuca. Más tarde son seis años con el Circo Alegría, justo antes de la Guerra Civil que le pilla en La Línea.


A su vuelta a España se ve envuelto en una situación comprometida políticamente, que es resuelta con la ayuda de una marquesa, y una vez regularizada su situación en España, debuta en el Teatro de la Zarzuela en un espectáculo de Juan Carcellé, en el que hacía un número de equilibrios sobre pedestal junto con su hermano. Un número acrobático con algunas pinceladas de comicidad dibujadas por Eduardini.

Cuando Carcellé accede a la dirección del Price, Eduardini se convierte en habitual de la prestigiosa pista madrileña compartiendo cartel con las primeras figuras de la época y con los demás payasos del Circo Price: Miguelín, Pepín, Abelardini, Zerep, Guerrita, Luiggi, Pocholo y otros. Su particular lugar reunión fue, durante muchos años, la taberna Madrueño de la calle Hortaleza, donde “los tozudos de la hilaridad”, según el término empleado por Gómez de la Serna, no paraban de bromear y discurrir nuevas maneras de disfrutar y organizar comilonas.



En el año 1947 tiene la idea de capitanear una compañía de enanitos a los que inicia en las artes del equilibrio, la acrobacia y la payasada, obteniendo un éxito inmediato. Comienza a trabajar en el Krone, Knie, Ringling y en el London Casino. Con ellos participa en varias películas, entre ellas una de

Después de la Guerra Civil, en la época en que Juan Carcellé dirige el Price, Eduardini se instala allí como augusto. Pero, siempre inquieto, en 1947 crea la famosa troupe de los enanitos acróbatas y funambulistas de Eduardini con la que recorre los circos del mundo.

En el año siguiente protagoniza una película de la que tenemos muy pocos datos: Aventuras y desventuras de Eduardini, junto a Zerep y con una primeriza Marujita Díaz. Eduardino se hace un hueco en los espectáculos bufo-taurinos y sus empleados deciden quedarse con Pablo Celis “El Bombero Torero”. En una entrevista del año en que se rueda Muchachas de azul, el empresario afirma tener un fichero manual con el contacto de los sesenta “pequeños” que en España se encuentran en ese momento en condiciones de trabajar. “Cuando necesito alguno, les escribo una carta”.


La consagración de los enanos de Eduardini no llega de la mano de Pedro Lazaga, claro, sino de la de Ingmar Bergman, que en 1963 cuenta con ellos para el rodaje de Tystnaden (El silencio).
El 23 de octubre de 1975 Eduardini recibe un homenaje en la carpa del Price por sus bodas de oro con el circo.

Filmografía:
Aventuras y desventuras de Eduardini (1948), Fernando Robles Polo
Tystnaden (El silencio, 1963), Ingmar Bergman

2 comentarios:

Anónimo dijo...

conocer sobre eduardini me conmueve ya que le conocia y era muy buen artista y persona,es lo mejor que he leido desde hace tiempo.gracias por compartirlo

Ana dijo...

Muchas gracias por su comentario, yo soy la esposa de su nieto. Sus hijas viven en el exterior. Un abrazo