4 de mayo de 2010

Frederich Hollander y Sidney Bechet



Einbrecher (Ha salido un ladrón, 1930), Hanns Schwarz

Frederich Hollander
Frederich Hollander nace en Londres en 1896 donde sus padres están de gira: él es compositor, ella, cantante. Dicen los cronistas que el hijo ganó sus primeros peniques tocando el piano en sesiones de cinematógrafo. Finalizada la Gran Guerra, cuando dirigió una orquesta para entretener a las tropas, y definitivamente instalado en Alemania compone la música para un espectáculo titulado “Die Wupper”. Max Reinhardt pone en escena la obra en el Gran Teatro. Lo ha construido aprovechando la estructura del Zirkus Schumann. En lo que eran las caballerizas ha instalado un kabarett, el Schall und Rauch, y le ofrece a Hollander el puesto de director musical del mismo. Hollander crea la música, colabora en las letras, orquesta los espectáculos y toca el piano en directo. Los actores interpretan parodias y sátiras, recitan, cantan canciones y cuplés. Los espectáculos se completan con películas de animación.


A lo largo de los años veinte Hollander compone temas popularísimos como “Das Wunderkind”, “Wenn ick mal tot bin” y “Oh Mond”. Con letra de Kurt Tucholsky crea para Rosa Valetti “Rotte Melodie”, canción de militancia antibelicista y emblema de la vertiente directamente política del kabarett. Aficionado a cualquier tipo de música popular, en 1927 asume también la dirección de la banda de jazz más popular de Berlín, los Weintraub Syncopators.


En 1930 compone la banda sonora y las canciones de Der Blaue Engel / The Blue Angel (El ángel azul, 1930). Al año siguiente pone en pie su propio kabarett, el Tingel-Tangel Theater, en los sótanos del Teatro Berlin-Charlottenburg, pero está en un tris de tener que abandonar Alemania.


Todavía a finales de 1932 dirige él mismo para Erich Pommer Ich und die Kaiserin (1933), con Lillian Harvey. Como muchos otros, en 1933 emprenderá el camino del exilio, trasladándose a Hollywood donde se convierte en un compositor cinematográfico de éxito. En 1956 regresó a Alemania y se estableció en Munich, ciudad en la que falleció en 1976.

Ha salido un ladrón
El mismo año en que ha colaborado en Der Blaue Engel Hollander compone la música para una producción de la Ufa, Einbrecher. Eso sí, ni sátira política ni antros de perdición. Einbrecher es un vodevil, una comedia de enredo sofisticada con incrustaciones musicales.


La acción comienza en el taller de Dumontier (Ralph Arthur Roberts), donde el ridículo profesor se dedica la creación de autómatas, mientras su bella e insatisfecha esposa, Reneé (Lillian Harvey), es cortejada por el gomoso barón de Serigny (Heinz Rühmann). Hortense (Gertrud Wolle), el ama de llaves intenta conseguir pruebas de su infidelidad, en tanto el nuevo criado (Oskar Sima) se dedica también al espionaje. En realidad es el cómplice del ladrón Jean Durand (Willy Fritsch), que pretende llevarse de la casa de los Dumontier el retrato de un torero por el que Reneé bebe los vientos. Su marido ha fabricado un autómata con estoque y muleta que canta una cancioncilla rematada por un “olé”. Sin embargo, está claro que la señora Dumontier, como Alaska, lo que necesita es “un hombre de verdad”.


Reneé accede a acudir esa noche al piso de soltero de Serigny, pero apenas ha llegado entra el ladrón. La llegada de la policía no interesa a ninguno de los tres, así que cuando el comisario (Kurt Gerron) entra en el salón los tres disimulan embarcándose en un frenético número musical -“Ich lass mir meinen Körper schwarz bepinseln”- que termina empujando al mismísimo policía a bailar con la criada.



Un dueto –romántico y humorístico a un tiempo- deja sentado que el ideal masculino de Reneé es este ladrón arrojado y cantarín y no el emasculado barón de Serigny. Durand se presenta entonces en la casa de los Dumontier como un rico comerciante que pretende comprarle sus muñecos. Roba el cuadro y le da cita a Reneé en el reservado de un cabaret parisino.


Sidney Bechet
Al parecer estas escenas fueron rodadas en el otoño de 1930 en el Palmen Garten de la Haus Vaterland, un conocido club berlinés. La banda aparece acreditada como Sidney Bechet and His New Yorkers. Sidney Bechet ya había estado en Europa a principios de los años veinte cuando era un prometedor clarinetista. En 1925 regresa tomando parte en la Revue Negré de Josephine Baker. Recorre París, Londres, Berlín y llega incluso a la Unión Soviética. El bailarín es Louis Douglas también procedente de la Revue Negré.



Noticia del estreno español
Como otras producciones de la UFA de la transición al sonoro, Einbrecher, basada en un vodevil de Louis Verneuil, se rodó también en versión francesa con el título de Flagrant Délit. Henri Garat tomó el papel de Willy Fritsch y Blanche Montel el de Lillian Harvey.


Se da el curioso caso de que ambas se estrenaran en España con el mismo título: Ha salido un ladrón. Los distribuidores nacionales aprovechan de este modo la popularidad de la novela de Wenceslao Fernández-Flórez titulada “Ha entrado un ladrón”. Hemos encontrado rastro hemerográfico de un estreno barcelonés de la versión “hablada y cantada en francés”, otro, madrileño, bastante tardío –mayo de 1933- de la misma, y comentarios sobre la proyección de la alemana. La crítica de La Vanguardia decía de aquel primer estreno: “La perfecta técnica del film, la finura de trazo con que la trama está desarrollada, sobre todo, los bellos trozos musicales que completan la cinta, hacen de «Ha salido un ladrón» una producción estimable y atractiva que el público sigue con creciente interés y acoge con agrado”.


Según algunos historiadores a partir de 1933 la película fue prohibida en Alemania, a pesar de la popularidad de sus intérpretes, debido a la participación de músicos negros y judíos, lo que la convertía en una auténtica pesadilla para los fanáticos de la pureza aria.

Einbrecher (Ha salido un ladrón, 1930)
Producción: UFA (AL)
Director: Hanns Schwarz.
Guión: Robert Liebmann, basado en la comedia "Guignol ou le cambrioleur", de Louis Verneuil.
Intérpretes: Ralph Arthur Roberts (Albert Dumontier), Lilian Harvey (Reneé Dumontier), Willy Fritsch (Jean Durand), Heinz Rühmann (el barón de Sérigny), Margarethe Koeppke (Mimi), Oskar Sima (Amadee, el criado), Gertrud Wolle (Hortense), Kurt Gerron (comisario), Paul Henckels (policía), Hilde Woerner, Heinz Lingen, Greta Keller (la bailarina).
93 min (la version restaurada). Blanco y negro.


2 comentarios:

El Abuelito dijo...

¿Sidney Bechet? ¿Un autómata con estoque y montera? hay que ver que grande es la deuda que el Hollywood clásico mantiene con los nazis... ellos fueron los responsables de que las mejores mentes de Europa marchasen a nutrir filmes amercicanos...

Sr. Feliú dijo...

Arte degenerado...
Ya sabe.
Sus nietos