8 de abril de 2011

El Teatro Chino de Manolita Chen en los Sanfermines ‘75




La trastienda (
1975), Jorge Grau


La trastienda es un título emblemático del cine español porque supone el primer desnudo integral —femenino, claro, y apenas entrevisto— en una película comercial autorizada por la Junta de Censura. Eso y el consiguiente pelotazo en la taquilla.


Su director, Jorge Grau, había tocado un montón de palos en los tres lustros que llevaba dedicado a la dirección cinematográfica: la comedia costumbrista de corte autobiográfico –El espontáneo (1964)-, los postulados próximos a La Escuela de Barcelona –Acteón (1965)-, el intento (fracasado) de poner al día a Sara Montiel –Tuset Street (1968)- o el terror internacional –Ceremonia sangrienta (1970) y No profanar el sueño de los muertos (1974).


En 1975 se alía con el productor José Frade y entre ambos traman La trastienda. El escándalo Matesa había sido pocos años antes campo de pruebas de la nueva Ley de Prensa de Fraga. En las portadas de los periódicos que hasta hace unos años sólo traían lo de “la pertinaz sequía”y la “Demostración Sindical” del 1º de mayo, se ventiló la implicación del Opus Dei, cuyos miembros venían desempeñando la titularidad de los ministerios económicos durante la última década, en este asunto de tráfico de divisas e influencias.


Grau sitúa a un médico de la Obra (Frederick Stafford) en el marco desenfrenado de las Fiestas de San Fermín. Sanfermines ruidosos de petardos y tracas, de musiquillas de feria y canciones de borrachos. El intento de suicidio de la joven enfermera enamorada de él (María José Cantudo), la infidelidad de su mujer (Rosanna Schiaffino) y el idealismo de las recomendaciones de su consejero espiritual (José Suárez), le empujan a vivir este amor sin hipocresías. Pero su entorno no está dispuesto a aceptar el desafío a las convenciones de clase y de la vida provinciana. El fin de las fiestas será también el fin de la aventura. Un melodrama como la copa de un pino, vaya.


Manolita Chen, “supervedette de la multitud, dominadora de los más eficaces recursos escénicos propios del género y señora del escenario”, aparece en La trastienda secundada por su cuerpo de baile del ballet Hong-Kong. Nada más nos es dado ver, porque el doctor Navarro y la enfermera corren a la noria a sentir el vértigo del enamoramiento.


La carpa de la compañía de circo y variedades arrevistadas comandada por Manolita Chen y gestionada por su marido, el señor Chen Tse Ping –de la troupe CheKiang–, fue durante décadas el punto de referencia de las ferias en España. La composición variaba notablemente. Los artistas que pasaron por su tablado presumen de que se daban siete y ocho funciones diarias, comenzando a media tarde y saliendo de la última a las cinco o las seis de la mañana. Entre los coches de choque y el puesto de tiro al blanco, el Teatro Chino concitaba todas las atenciones, con promesas de lujuria oriental hasta límites no permitidos en otros espectáculos estables.


No aparecen en la película pero sabemos por las crónicas que en una sesión del Teatro Chino por aquel entonces se podía uno solazar con las picardías de la vedette Gloria Soto, escuchar los jipíos del ganador de canción flamenca del concurso televisivo “La Gran Ocasión”, descuajaringarse con la pareja cómica Rosa y Noppy “revolucionarios del humor” y asiduos de las revistas de Colsada y de la veterana maquietista Elisín González, procedente del Molino barcelonés, y admirar la precisión de los acróbatas del trío comandado por Juan Álvarez Donaldson.


La trastienda (1975)
Producción: José Frade P.C. (ES)

Director: Jorge Grau Guión: Jorge Grau y Alfonso Giménez Romero, basado en un argumento de Jorge Grau y José Frade.

Intérpretes: María José Cantudo (Juana), Frederick Stafford (doctor Navarro), Rosanna Schiaffino (Lourdes), José Suárez (don Pablo), Ángel del Pozo (Raimundo), Pep Munné (Jaime), Maruchi Fresno, Carmen de Lirio, Susana Estrada, Joaquín Hinojosa.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Este blog es una maravilla

angeluco10 dijo...

No sé si ya has hablado en alguna otra ocasión sobre "El teatro chino de Manolita Chen" pero me gustaría que le dedicaras alguna otra entrada tengo curiosidad por saber más.
Muchas gracias.

Sr. Feliú dijo...

No. Hablamos de estos espectáculos de variedades ambulantes con inscrustaciones circenses a propósito de La Carmen, de Julio Diamante.

A lo mejor el profesor Javier puede utilizar sus contactos para informarnos de primera mano sobre el Teatro Chino.

Gracias por sus visitas y sus comentarios, Sr. F.

Juan José dijo...

Estimados señores:
Enhorabuena por el magnífico blog. Soy Doctor por la Universidad de Granada especializado en teatro frívolo español.
Tan sólo una breve percepción. La vedette que aparece en "La trastienda" no es Manolita Chen, quien entonces contaba con 48 años, sino la vedette Geny Sanal, de su compañía. Eso sí, el ballet es el Hong-Kong.
Si desean saber más acerca del Teatro Chino de Manolita Chen, les resolveré gustoso cualquier tipo de duda ya que hace poco la entrevisté tanto a ella como a su hija Mª Paz y en la actualidad me encuentro preparando su biografía.
Les recomiendo, además, mi libro: "De la carreta a la carpa. Apuntes sobre los teatros ambulantes de variedades en España", Vigo, Academia del Hispanismo, 2011.
Juan José Montijano Ruiz

Javi dijo...

Muchísimas gracias, Doctor. Es un honor que nos visite y que el blog sea de su agrado. Le agradecemos la información y pronto añadiremos a nuestra colección, además de este libro, sus estudios sobre el teatro frívolo en España. Si nos regalara una breve entrada de este singular teatro le estaríamos eternamente agradecidos.

Quedamos a su disposición

J. Jiménez

Juan José dijo...

Estimados sres.:
Manuela Fernández Pérez nació madrileña en 1927. Prontamente comenzó a destacar por su forma de bailar y cantar, de tal forma que fue contratada para trabajar en el Circo Price como parte de un conjunto de bailarinas. Allí, a inicios de los 40 conoció a Chen Tse-Ping, un lanzador de cuchillos director de la troupe Che-Kiang. Prontamente se enamoraron y, como Manolita era menor de edad, tuvieron que pedir permiso a los padres de aquélla para poder contraer matrimonio. Inmediatamente Manolita comenzó a formar parte de la troupe como "modelo" de todas las acrobacias y recorriendo distintos lugares de la geografía nacional.
Viendo Che Tse-Ping que el circo tenía mucho futuro, decidió formar uno ambulante al que puso por nombre Circo Chino.
Más adelante se transformaría en Teatro-Circo Chino de Manolita Chen, quien adoptó el nombre de su esposo. Ya, finalmente, hacia finales de los sesenta el nombre de la carpa sería Teatro Chino de Manolita Chen o simplemente Teatro Chino.
Ocurrió entonces que el dueño de una importante tómbola, Antonio Encinas, sintiendo celos de Chen, se unió a uno de los socios de aquél (sería una larga historia explicar aquí por qué sucedió) y juntos formaron otro Teatro Chino, conocido como "de Antonio Encinas".
Éste enroló como atracción principal a un travesti del Paralelo barcelonés, Manuel Saborido, muy admirador de Manolita,que sería confundida con la verdadera. Es más, el caso acabó incluso en los tribuanles.
Hoy en día la "falsa" Manolita vive en Cádiz, posee un hostal y un restaurante y acabó adoptando a diversos niños con Síndrome de Dawn y teniendo problemas con la justicia por posesión de drogas.
La verdadera Manolita vive en una residencia de ancianos de una población cercana a Sevilla.
La desaparición de su carpa ambulante se debió a varios factores, uno de ellos, la vejez de su propietario Chen Tse-Ping y el natural cansancio del mismo para continuar con el negocio por lo que en 1988 dejó de deambular por toda España.
Si desean que les resuelva cualquier otra cuestión no duden en ponerse en contacto conmigo: montijanoruiz@yahoo.es o visitar mi página www.larevistamusical.blogspot.com
Un saludo cordial.
Juan José Montijano Ruiz
Universidad de Granada