26 de octubre de 2012

El artista intestinal



Il petomane (1983), Pasquale Festa Campanile

Il petomane es, ante todo, un delicado trabajo de interpretación de Ugo Tognazzi. También una fábula moral de los libretistas Benvenutti y De Bernardi. Poco más, pero más que suficiente. No atribuimos sus virtudes al director, Pasquale Festa Campanile, puesto que el desaliño en la realización es uno de los principales inconvenientes de esta sátira que podría haber sido brillante sobre la visión —que no misión— del artista en un mundo que se derrumba.


Porque el pedómano Pujol recreado por Tognazzi es, ante todo, un artista. Se niega a ser considerado un fenómeno. Lector sensible, humorista satírico, ciudadano consciente, empresario preocupado por la evolución de su espectáculo… Este Pujol está en contacto con los creadores de su tiempo: André Guide, Erik Satie… El compositor dodecafónico Arnold Schönberg compone para él una obra que deberán ejecutar cinco instrumentos convencionales… y su esfínter.


Pero la belle epoque toca a su fin. La Gran Guerra está en puertas. Y los moralistas y las ligas decencia hacen de las suyas. Ziedler (Peter Berling), el empresario del Moulin Rouge, se ve obligado a suspender un espectáculo que estaba reportando un río de oro a su negocio. Es Pujol quien accede a retirarse. No por miedo, sino por amor. Un buen día, decidió contratar a un violonchelista. Y he aquí que al anuncio responde una mujer que responde por Catherine (Mariangela Melato). Bellísima, además. Pujol siente pudor. No se atreve a confesarle la naturaleza de su arte. Ella lo descubre cuando él, herido en su orgullo, se empeña en desenmascarar a una falsa pedómana (Adriana Innocenti), cuyo espectáculo amañado se basa únicamente en el volumen y duración de sus ventosidades. ¡Velay, público veleidoso que ayer reías ante la sutileza humorística de un pedo armonioso y hoy rindes homenaje carcajeante a este burdo sucedáneo!


Después de un descenso a los infiernos, Pujol logrará finalmente montar en su propio teatro conciertos de música selecta con la participación de Catherine y de sus hijos. En pleno triunfo es requerido por los primeros mandatarios europeos para una sesión de pedomanía estrictamente privada, en la que Pujol demostrará que sus cuescos también pueden ser críticos y alentar la agresividad provocadora y subversiva de la sátira.


Finalizamos nuestra crónica con el número que abre la película. La actuación en el Moulin Rouge es un espectáculo humorístico, del que no esta exenta la crítica de costumbres, y en el que Pujol repasa las diferentes clases de gases: el aristocrático, el ordinario, el del tartamudo, el del hombre distraído, el de la mujer que disimula, el del cardenal soberbio, el del general fatuo, el de la recién casada en su noche de bodas… y el día después.


Con una calidad bastante pobre aquí pueden contemplar dicho segmento:


Il petomane (1983)
Producción: Filmauro (IT)
Director: Pasquale Festa Campanile.
Guión: Leonardo Benvenuti y Piero De Bernardi y Enrico Medioli, inspirado en la biografía de Joseph Pujol.
Intérpretes: Ugo Tognazzi (Joseph Pujol),  Mariangela Melato (Catherine), Vittorio Caprioli (Pitalugue), Ricky Tognazzi y Gianmarco Tognazzi (Michel y Lucien Pujol), Giuliana Calandra (Giulia), Peter Berling (Ziedler), Anna Maria Gherardi (Misia Edward), Sebastiano Lo Monaco (André Gide), Filippo De Gara (Arnold Schönberg), Mila Stanic (Rejane), Eduardo VII (Sergio Rossi), Franco Ressel (Guillermo II), Adriana Innocenti (la pedómana)
98 min. Color.



6 comentarios:

El Abuelito dijo...

Hacía unos días que no visitaba la carpa y me encuentro un completo dossier sobre Joseph Pujol, del que tuve en las manos su biografía ediatada por Alfaguara y siempre me he arrepentido de no haberla comprado...¡Corro a leer todas sus entradas!

José Luis Moreno-Ruiz dijo...

Magníficas entradas, como es costumbre en ustedes.
¿Podrían decirme dónde hay datos acerca de aquella colaboración musical entre El Pedómano y Arnold Schönberg?
JL

Sr. Feliú dijo...

¡Que las disfrute usted, venerable Abuelito!

Estimado don José Luis: Mucho nos tememos que la colaboración entre Schönberg y Pujol pertenezca al terreno de las libertades que los guionistas se han tomado a la hora de ilustrar el ambiente artístico europeo entre el fin de la belle époque y el inicio de la Gran Guerra, cuyo estallido, viene a decirnos la película Festa Campanile no fue otra cosa que un inmenso cuesco.

Ésta es su casa, Profesor Javier y Sr. Feliú

José Luis Moreno-Ruiz dijo...

Gracias mil. Y por el blog, por supuesto.
JL

angeluco10 dijo...

Supongo que sería cosa de haberlo visto en su momento porque ahora..en fin..no le resultaría fácil demostrar su "arte" y todo quedaría en una risión en los multiples programas de televisíón que viven de defenestrar a todo el personal.

Sr. Feliú dijo...

Gracias a ustedes por asistir a estos educativos cineforums que montamos en la carpa después de las proyecciones.

atte., sus anfitriones Profesor Javier y Sr. Feliú