4 de octubre de 2012

… y los siete enanitos toreros




Blancanieves (2012), Pablo Berger

Ya saben ustedes, espectadores habituales de la carpa, que en Circo Méliès somos querenciosos de los celuloides rancios y que rara vez asomamos metemos el hocico en lo más reciente. Sin embargo, dado que los modos y medios empleados por don Pablo Berger en la creación de su última película beben parigualmente del cine silente y de la iconografía de la España de Eduardini  —que no es la de Merimée, aunque la protagonista de esta Blancanieves se llame Carmen— nos hemos decidido a ir a un cine de estreno y contársela a ustedes.


Empecemos por el final, en un barracón denominado “La feria de lo increíble”, donde don Carlos Montoya (José María Pou) exprime hasta la última gota el contrato que firmara la amnésica Carmen Altavilla (Macarena García). Actúa como asistente Rafita (Jesús Dorado), el pequeño enamorado de la bella, y sirven de aperitivo al espectáculo una serie de fenómenos entre los que tenemos ocasión de admirar la monumental hermosura de una mujer apodada Tocino de Cielo (Itziar Castro).


Probablemente sea la escena más redonda de la película y donde aflora el puntín de perversión que hemos echado de menos en otros momentos. Pero, claro, en tocante a enanitos toreros, el listón lo puso Gulliver (1976).



La cuadrilla de Blancanieves está comandada por el gruñón Jesusín (Emilio Gaviria), que ejecuta una faena seria a una vaquilla para dejarse luego revolcar por ella. En este espectáculo, organizado en la plaza de un pueblo, con sus balcones corridos y sus carros, el único apunte de toreo cómico es la actuación del picador —tronco y patas traseras de la montura— y su caballo —patas delanteras y la cabeza del equino—, que, cuando la vaquilla embiste, se abren para dejarla pasar de largo.


Hay un carromato maravilloso en el que viajan los seis “enanitos toreros”, que así se denomina la cuadrilla, antes de cambiarse el nombre por el de “Blancanieves y los 7 enanitos toreros” en una jugada promocional que homenajea a los hermanos Grimm pero suspende en aritmética.

Y hay también una venganza de los pequeños en los toriles de la plaza que busca su modelo en Freaks (La parada de los monstruos, 1931).


De todo lo demás –que si los homenajes a Stroheim, que si las comparaciones con The Artist, que si los premios en San Sebastián…- pueden leer ustedes en los mentideros cinematográficos.


Nosotros queríamos sólo dejar constancia de la adscripción de Blancanieves a nuestro negociado por derecho propio, circunstancia bastante desusada en el cine contemporáneo, no ya español sino mundial. Y recomendarles que vayan a verla, claro, ya que sus virtudes son muchas y la osadía de sus creadores bien lo merece.


Blancanieves (2012)
Producción: Arcadia Motion Pictures (ES) / Mama (ES)
Director: Pablo Berger.
Guión: Pablo Berger, inspirado en el cuento de los hermanos Grimm “Blancanieves y los siete enanitos”
Intérpretes: Macarena García (Carmen), Maribel Verdú (Encarna, la madrastra), Daniel Giménez Cacho (Antonio Villalta, el padre), Ángela Molina (doña Concha, la abuela), Inma Cuesta (Carmen de Triana, la madre), Sofía Oria (Carmen niña), José María Pou (don Carlos Montoya), Ramón Barea (don Martín, el apoderado de Antonio), Pere Ponce (Genaro Bilbao), Emilio Gavira (Jesusín), Sergio Dorado (Rafita), Itziar Castro (Tocino de Cielo), Oriol Vila (el príncipe azul), Carmen Segarra (la cocinera), Carlos Lasarte, Carmen Belloch, Pere Vall, Pep Ferrer.
104 min. Blanco y negro.

8 comentarios:

Enric H. March dijo...

La propuesta es verdaderamente interesante y atrevida. Reconforta ver a alguien capaç de retomar la ficción sin complejos, como sin complejos se vivía en la barraca.

Toronto dijo...

Pero el resultado... ha sido una gran decepción para mí. Lo tenía todo para que me gustara. El diseño de arte espectacular: ese carromato!! Incluso sin ser amante del toreo, estéticamente sí me atrae. La música, a parte de la canción de Sílvia Pérez Cruz, tampoco me llegó especialmente. Coincido en lo mejor, como dicen en su post tan elegantemente y sin mojarse deamasiado... es el final, ahí sí hay la cuota de perversión que requiere la revisión del cuento, el resto es que es muy muy tópico a brocha gorda todo! De verdad, una lástima, visualmente es perfecta, aunque tampoco no me acabe de convencer hacer hoy una película a la manera de las mudas: el maquillaje, el vestuario y la gesticulación, la fisionomía misma, son muy medidas pero son eso, evidentemente actuales...
Saludos.

Sr. Feliú dijo...

No contamos más del final por no develar nada a quien no la haya visto.

En cuanto al lenguaje es, evidentemente, actual. No creo que haya habido tanto voluntad de recrear la estética del cine silente como de aprovechar sus recursos desde un punto de vista estrictamente contemporáneo. Yo ahí le concedo todo el crédito, porque me parece un trabajo de filigrana, más allá de la fotografía en blanco y negro y esos otros adornos. En algún lugar he leído que se utilizaba como referencia Guy Maddin y me ha parecido bastante acertado, salvando una vez más las distancias.

En cuanto a las interpretaciones, me parecen todas francamente divertidas, con el punto grotesco o patético adecuado -Gavira, Pou, Verdú, Ponce...-, salvo en el caso de la actriz que encarna el personaje de Carmen / Blancanieves, a la que creo que le faltan recursos para trabajar en el mismo registro que sus compañeros.

En resumen, que parece más un Julio Romero de Torres o un Zuloaga que un Solana... pero Solana tampoco es para todos los estómagos.

Esta opinión, que no cabe en la entrada porque aquí se hablan habitualmente de otras cosas, no empece para que el empeño cuente con toda nuestra simpatía y apoyo. Más aún teniendo en cuenta que a uno, a título particular, Torremolinos '73 le parece una de las mejores películas de la pasada década... Y, cuidado, que no digo española.

Gracias por sus comentarios, Sr. Feliú

El Abuelito dijo...

Para una vez que se utilizan los recursos del cine rancio, para una vez que salen enanos y carromatos en la pantalla de hoy, para una vez que el cine español pasta en praderas desacostumbradas... habrá que ir a verla!!

Sr. Feliú dijo...

Vaya usted,venerable Abuelito. Aproveche que con la tarjeta de tercera edad le sale a precio de saldo. Y si no hacemos en Circo Méliès una campaña como la que hizo en su día Miguel Pérez Ferrero "Donald" desde "ABC" para que se reservara asiento gratuito a un octogenario Azorín cuando dio en la manía senil del cine de barrio. Ya nos contará su docta opinión.

Sus nietos que bien le quieren

angeluco10 dijo...

Espero no desanimar al abuelito con mi comentario pero es que a veces me enciendo un poco.
Al igual que ya opiné con "The artist",en el 2012 no queremos una película muda si no una buena película muda.
Reconozco que empieza muy bien,la primera media hora o cuarenta minutos es muy buena pero,aunque sea Blancanieves,¿no se podría haber esmerado un poco más el guionista al adaptar la historia?.
¿Por qué una manzana?.¿Por qué no una copa de vino,por ejemplo?.Y es que la última parte me pareció catastróficamente plagiaria sin la más mínima imaginación para poder desmarcarse un poco de la película de Disney (si,Disney,me recordaba mucho más a éso que al cuento de los hermanos Grimm) para lo medianamente bien que se estaba llevando la película hasta ése momento.
Creo que faltan más imágenes que expresen algo y sobran intertítulos innecesarios (hay pocos pero aún así creo que sobran algunos).
Ejemplo,en lugar de poner un intertítulo que diga "Entra,estás en tu casa" bastaría con una sonrisa de la madrastra y el gesto de una mano y después un primer plano de sus ojos expresando lo contrario de lo que está diciendo.

El final es muy bueno,éso es muy cierto.
Algunas interpretaciones son de película hablada y otras de demasiado histrionismo mudo pero de este tema no voy a comentar nada.

Espero no molestar a nadie sólo es mi opinión.

Sr. Feliú dijo...

Por supuesto que no molesta usted, don angeluco. ¡Faltaría más!

Lo que defendemos desde aquí es la barraca de feria, las pinturas del carromato, las cejas espesas del charlatán Pou... Pero también el riesgo que asume la cinta desde su misma concepción, su toma de partido -de orden estético y moral- por la diferencia.

Gracias por su visita y por su opinión, don angeluco.

angeluco10 dijo...

Gracias,a lo mejor he sido un poco duro pero aunque el principio (hasta que nace Blancanieves) y el final,son muy buenos,el resto me ha parecido demasiado típico como para tratarla de obra maestra como estoy oyendo por ahí.