26 de diciembre de 2012

No hay nadie más solo en el mundo que un siamés demediado




Le Mystère de la tour Eiffel (El misterio de la torre Eiffel, 1928), Julien Duvivier

Los siameses Mironton (Félicien Tramel, duplicado) se exhiben en una feria parisina. Desde el principio sabemos que los hermanos son “de esa clase de siameses que dejan de ser siameses en la intimidad”. En realidad se trata de los gemelos uruguayos Achille-Saturnin y Théo, cuyo carácter no puede ser más dispar. Mientras el primero es un buen hombre, enamorado de la bailarina Sylvie (Régine Bouet), el otro es un intrigante sin escrúpulos.


Su padre muere dejando una cuantiosa fortuna a Achille-Saturnin. Théo se entera y se hace pasar por su hermano para quedarse con la herencia. Pero en el testamento hay una cláusula que estipula que en caso de la desaparición o no comparecencia de su hijo, la fortuna pase a Sir William Dewitt (Gaston Jacquet). Lo que no sabía el padre de los gemelos al testar es que tras su apariencia de filántropo, DeWitt, secundado por su fiel Li-Ha-Ho (François Viguier), dirige una sociedad secreta dedicada a toda clase de tropelías.


Los miembros de la secta, denominados los Camaradas de la Antena, se comunican gracias a las interferencias que provocan en las emisiones desde la Torre Eiffel. Ya puede usted estar escuchando una interesante velada lírica en su aparato de radio, que al poco se verá interrumpido por el siguiente mensaje en clave: “A4PRJONN8”.


Uno de los delincuentes se presenta con un revolver y disfrazado de capirote de Semana Santa en la nueva mansión del heredero. A consecuencia de sus amenazas el cobardica de Théo se esconde en una pensión de Montmartre. Mientras tanto, su hermano Achille-Saturnin malvive de la caridad de Sylvie y de su hermanito Titi (Jummy Gaillard).


Pero el propietario de la barraca pone a los tres de patitas en la calle. Achille-Saturnin, Sylvie y Titi se ganan la vida cantando la canción del “Siamés demediado”: Nada digna de envidia es / mi suerte, pueden creerlo. / No hay nadie más solo en el mundo / que un siamés demediado”.


Théo le propone entonces un intercambio: puede llevar la vida de un  potentado si se hace pasar por él. Achille-Saturnin se traslada con Sylviey Titi a la mansión, sólo para ser secuestrado inmediatamente por los miembros de la secta que lo llevan al castillo de Roca Negra y lo someten al juicio de la copa de veneno…


Dejemos aquí en suspenso la relación del argumento, porque todavía no hemos llegado a mitad del metraje y de la trama de los siameses ya no se acuerda nadie. Ya habrán ustedes advertido que Le Mystère de la tour Eiffel hace suyo el discurso del serial a la Feuillade. Lo novedosos es que se dedica a resolverlo con algunos recursos del cine impresionista y a salpimentarlo con toques de comedia bufa, a lo que contribuye no poco el protagonismo de Tramel. La modernidad de la mixtura viene avalada por un ritmo frenético y por la inclusión de la radiodifusión como motivo central de la trama.


Barracas de feria, un castillo misterioso lleno de encapuchados, un villano maestro del disfraz, cazas sin tregua por carreteras de montaña, casualidades sin cuento, fugas increíbles y, por supuesto, el clímax en lo alto de la Torre Eiffel con una persecución de auténtico escalofrío… todo hace de esta película un puro goce para el espectador deseoso de aventuras. No en vano, la recomendación de verla proviene del Desván del Abuelito (http://eldesvandelabuelito.blogspot.com.es/2012/01/el-misterio-de-la-torre-eiffel.html).


El serial, reducido a largometraje, se estrenó al sur de los Pirineos cuando ya alboreaba el sonoro, convertido así en pieza doblemente anticuada. Su proyección en programa doble, no obstante, autorizaba a anunciar la sesión dominical como “Día del Respingo”.


Le Mystère de la tour Eiffel (El misterio de la torre Eiffel, 1928)
Productor: Le Film d'Art (FR)
Dierector: Julien Duvivier.
Guión: Alfred Machard.
Intérpretes: Félicien Tramel (los siameses Mironton), Régine Bouet (Sylvie), Gaston Jacquet (Sir William Dewitt), Jimmy Gaillard (Reginald “Titi”), François Viguier (Li-Ha-Ho, el secretario de Dewitt), Pierre Hot (el propietario de la feria), Alexandre Mihalesco (el notario)  Jean Diéner, Andrée Reynis, Valentine Bordie, Roger Piquard, Roma d' Esparbès, Alex Mandrès, Darska, Lesueur, Frédéric Mariotti, Jean Rieux, Raymond Gardanne, Bouzique, Tiguier.
104 min. Blanco y negro.

3 comentarios:

El Abuelito dijo...

Una completa gozada...!

Sr. Feliú dijo...

Gracias por su recomendación. Nosotros también la hemos disfrutado enormemente.

Besan sus blancas guedejas, sus nietos

angeluco10 dijo...

Un argumento enrevesado,como suele ser habitual en éstos seriales pero el final en lo alto de la torre Eiffel es verdaderamente magnífico.