12 de diciembre de 2012

En un carrusel livornés




Senza pietà (Sin piedad, 1948), Alberto Lattuada
  
Los matrimonios Lattuada-Del Poggio y Fellini-Masina colaboran en el debut cinematográfico de esta última en un papel secundario de cierta importancia, antes de embarcarse en la producción de Luci del varietà (1950).


Senza pietà se rueda en circunstancias muy difíciles, sin apenas dinero ni material y con constantes interrupciones del rodaje por carencias de negativo o por la detención del protagonista, el capitán John Kitzmiller, incorporado como actor tras su licenciamiento al cine italiano sin ninguna experiencia previa en la interpretación.


Al finalizar la guerra Angela (Carla Del Poggio) viaja a Livorno para encontrarse con su hermano. De camino, como polizona en un tren, socorre a un sargento negro norteamericano llamado Jerry (John Kirzmiller). Pero cuando llega a Livorno Angela se encuentra sola. Marcella (Giulietta Masina) la convence de que el único modo de sarelir adelante es la prostitución para lo cual le presenta a un proxeneta y gerifalte del mercado negro livornés llamado Pierre Luigi (Pierre Claudé).


Casualmente, Angela se reencuentra con el sargento Jerry y comienza una relación con él. Mientras las cosas se van complicando el argumento va decantándose por el drama criminal y dejando del lado la metáfora de las relaciones ítalo-estadounidenses que sirve de punto de partida a Fellini y Pinelli para construir el guión: la ocupación de facto de una Italia que se deja querer por el ejército norteamericano tras la Segunda Guerra Mundial.


Su primera cita los conduce a una feria estable, una especie de Luna Park, en el que la diversión a tanto la tirada sirve de lenitivo a las heridas de la guerra, aún presentes en los muros derruidos de las casas que rodean las atracciones. El puesto de la fuerza y la caseta del tiro al blanco son el marco idóneo para que el infantil gigantón exhiba sus habilidades.


Luego, invita a la chavalada que los rodea pidiendo limosna a un carrusel denominado “Giostra Razzo” –algo así como el cohete-. La cámara de Lattuada, fija en las carlingas, refleja el jolgorio del sargento y los muchachos pero privilegia el abandono de Angela y su risa espontánea, la constatación de que en la alegría hay algo de resorte mecánico que hermana a las atracciones con el cinematógrafo, artilugios ambos del siglo XX cuya progresiva sofisticación tecnológica reduce paradójicamente su capacidad para ofrecer diversión.


Senza pietà (Sin piedad, 1948)
Producción Lux Film (IT)
Director: Alberto Lattuada.
Guión: Federico Fellini, Tullio Pinelli, basado en un argumento de Ettore M. Margadonna.
Intérpretes: Carla Del Poggio (Angela), John Kitzmiller (Jerry), Pierre Claudé (Pierre Luigi), Giulietta Masina (Marcella), Folco Lulli (Giacomo), Lando Muzio (el capitán). Enza Giovine (sor Gertrude), Daniel Jones (Richard) y Otello Bacci y su orquesta.
90 min. Blanco y negro.


2 comentarios:

Francisco Machuca dijo...

Circos,payasos,parques de atracciones a través del celuloide y siempre descubriendo cosas ignoradas por mí y tan cercano a estos nobles rinconcitos ya desaparecidos.
Por cierto ¿habéis leido la novela de Emilio Aragón Bermúdez titulada Mientras duermen los murciélagos, donde un grupo de viejas glorias cirenses deben atravesar la alemania nazi en un autobús y perseguidos por nazis? Es maravillosa.

Un cordial saludo

Javi dijo...

Amigo Francisco,
muchas gracias por sus visitas a nuestra humilde carpa.
Respecto al libro que nos recomienda, estamos esperando que uno de los reyes magos, papá Noel o alguno de los amigos invisibles que nos visitan estas navidades tenga a bien regalárnoslo. Conocemos su biografía pero esta novela no la conocemos todavía.
Muchas gracias por ponernos tras su pista

Gracias de nuevo y felices fiestas!!