16 de marzo de 2012

Los freaks de Freaks (y 3)


Hemos reservado para el final a los tres últimos participantes —o dos, según cómo se mire— porque de ellos hay más información y sus vidas merecen un espacio más holgado. También un par incorporaciones de última hora que se nos habían pasado: el Gigante Noruego y el enano Jerry Austin. Nuestra intención con este repaso exhaustivo a estos artistas ha sido rendirles homenaje e incitar a cambiar la compasión que naturalmente se siente hacia ellos por simpatía, el horror que provoca lo diferente por la aceptación de lo que no es la norma. Ellos son solamente la punta del iceberg. Han sido miles los fenómenos que se han exhibido y que se han hecho visibles ante un público curioso o morboso por contemplar lo monstruoso, lo incompleto, lo extraño. Ellos, a pesar de su deformidad, son como nosotros, así que  recuerda: si ofendes a uno, ofendes a todos.

Violet y Daisy Hilton. Las hermanas siamesas
Las hermanas Hilton pueden considerarse como la pareja de siamesas más bellas y con más éxito del mundo del espectáculo. Nacieron en Brighton, en 1908, unidas por la base de la columna vertebral. Su madre, Kate Skinner, las vendió a las dos semanas de edad a Mary Hilton, quien las dio su apellido y a quien las gemelas llamaban tía.


Tía Mary sobrevivió a unos cuantos maridos a los que las niñas tenían que llamar Sir. El único interés de tía Mary y los sucesivos Sir era sacar el máximo provecho de las gemelas. Auntie Mary las enseñó a recitar, a leer y a cantar desde muy pequeñas y a los tres años ya trabajaban en circos, caranavales y ferias. Mary Hilton no se separa de ellas. Ha aleccionado a las gemelas y ha estado haciendo una fortuna con ellas. Quiere controlarlo todo, las impide relacionarse con otras personas de su edad o salir solas por la calle.


Aunque su número estaba muy bien pagado, ellas no vieron ni un centavo. Durante muchos años vivieron como esclavas, esperando con ansiedad la mayoría de edad para poder ser libres. No lo lograron hasta los 23 años tras un sonado juicio. Según contaban ellas mismas, en sus relaciones sentimales ponían en práctica una técnica de concentración aprendida del mismísimo Houdini, por la que podían desconectar mentalmente una de la otra cuando así lo deseaban. Por ejemplo, cuando tenían relaciones íntimas con alguno de los hombres con los que contrajeron matrimonio. Desafortunadamente estas uniones no solían durar demasiado y acabaron solas.


Años después de participar en Freaks, protagonizan Chained for Life (Harry L. Fraser, 1951), considerada por algunos críticos como una de las peores películas de todos los tiempos y a la que ya tendremos tiempo de hincarle el diente.


Un poco más tarde su carrera comienza a declinar y según cuenta su biógrafo, en 1961 son abandonadas por su representante en Charlotte, sin dinero y sin medios por lo que terminan  trabajando de dependientas en una charcutería, una marcando en la caja registradora y la otra embolsando los productos. Tras varios días sin acudir al trabajo son encontradas muertas en su apartamento en el año 1969 a causa de la gripe de Hong Kong.



Johnny Eck. El hombre mitad
John Eckhardt nunca echó de menos sus piernas porque nunca las tuvo. "Piernas, ¿para qué?", comentaba Johnny en una entrevista en 1932, "(…) si tienes piernas tienes que tener pantalones, y si tienes pamtalones, tienes que plancharlos. Preguntarme si me da pena no tener piernas es como preguntarle a un esquimal si le da pena no haber probado nunca las alcachofas. Puedo ser la mitad de un hombre, pero no pueden pagarme la mitad del sueldo."


Johnny Eck fue un experto nadador y buzo, malabarista y funambulista. Componía música y dirigía una orquesta. Y lo más increíble de todo: era un sensacional bailarín.


Johnny nació junto con otro hermano que venía completo de fábrica, Robert. A pesar de su situación crítica, al año ya estaba andando con ayuda de sus brazos antes de que su hermano se sostuviera de pie. Tuvo la suerte de crecer en un ambiente cálido y entrañable. Acudía a la escuela acompañado por su hermano y, a veces, conducía un carrito impulsado con la fuerza de sus brazos. En la escuela era un alumno brillante y galardonado. Destacó en pintura y música y llegó a tocar el clarinete y el saxofón como un profesional.


A los doce años comenzó su carrera artística, siempre en compañia de su hermano, y su sonrisa y talento triunfaron inmediatamente. En el maravilloso libro del mago Ricky Jay, "Learned pigs and Fireproof Woman" se cuenta un asombroso número de magia que causó sensación. Era el clásico juego de cortar a una persona por la mitad. Lo realizaba el mago Rajah Raboid con un voluntario del público que resultaba ser el hermano de Johnny. Una vez finalizado el número, cuando el "voluntario" volvía a su asiento, zas, se partía por la mitad. Las piernas iban para un lado y el torso, de un ágil salto, hacia el otro. El cambiazo se había producido, el que volvía era Johnny, encima de los hombros de un enano que se ocultaba dentro de unos grandes pantalones. El susto y la impresión fueron tan fuertes que el número no se volvió a realizar más. En la actualidad, el mago Kevin James, realiza algo parecido como podéis ver aquí.





En el cine tuvo la suerte de trabajar en Freaks pues en sus otras tres colaboraciones cinematográficas en películas protagonizadas por Tarzán (Tarzán de los monos (1932),  La fuga de Tarzán (1936) y El tesoro de Tarzán  (1941) hizo de pájaro y no sale en los títulos de crédito.

John Aasen. Gigante
Nacido en Minneapolis en 1890, comenzó a crecer desmesuradamente a los diez años por un problema en su glándula pituitaria. En poco tiempo sobrepasó en altura a todos los habitantes de la ciudad. En 1917 comenzó a trabajar vendiendo productos químicos, pero como escribe Marc Hartzman en su enciclopedia "American Sideshow" (NY, 2006), "But unless he was demonstrating chemicals that caused physical enlargement, this was not the job for a man of his stature."
John pronto hizo de su estatura su medio de vida. 


Conocido como "John, el gigante noruego", sus representantes le promocionaban como escandinavo, hijo de padres gigantes descendientes de una raza de gigantes. Aasen sustituyó al gigante George Auger, a causa del fallecimiento de éste, en la película de Harold Lloyd Why Worry? (1922). Esto le supuso el pasaporte de Hollywood, así que participó en Two Flaming Youths (W.C. Fields, 1927), junto con Laurel y Hardy en Should Married Men Go Home? (1928) y Growing Pains. Más tarde participa en Carnival (1935) y Charlie Chan at the Circus (1936) entre otras películas. En Freaks aparece en varias fichas de la película pero nosotros hemos sido incapaces de encontrarle en la película, así que puede ser que su participación estuviese en la media hora de cortes que sufrió la película.



A partir de 1933 comienza su decadencia causada por un tumor cerebral por el cual tienen que ser hosipitalizado. Pierde peso y comienza a menguar. En 1938, John Aasen es un paciente del Mendocino State Mental Hospital. Pesa menos de la mitad de lo que solía pesar y muere el 1 de agosto de ese mismo año. Su fortuna se había quedado por el camino.


Jerry Austin. Enano
Nació el 20 de julio de 1890 y es otro de los pequeños que aparece en la película, está acreditado como el enano que lanza cuhillos pero intuimos —por su parecido con el enano de Saratoga Trunk— que es el primero de los enanos que se arrastra por el barro en la escena final. 


Participó en otras películas como Saratoga Trunk (La exótica, 1948, junto con Gary Cooper e Ingrid Bergman, Adventures of Don Juan (El burlador de Castilla, 1948) con Errol Flynn o Samsom y Delilah (Sansón y Dalila, 1949), de Cecil B. DeMille.



Más sobre Freaks:
Los freaks de Freaks 1



Sobre Tod Browning


2 comentarios:

angeluco10 dijo...

Ha sido un repaso muy muy interesante.
Me ha gustado mucho.

Sr. Feliú dijo...

A mandar, don angeluco, que para eso estamos.