22 de febrero de 2013

El Mago Mordini


The Spook Speaks (1941), Jules White

El Mago Mordini (Lynton Brent) se va de gira durante seis semanas. Su antiguo asistente ronda la casa, empeñado en robarle sus trucos como venganza por haberlo despedido. Buster (Keaton) y Elsie (Ames) son contratados como guardeses para que no pueda llevar a cabo sus desleales planes.


La casa esta aislada. La tormenta arrecia. El ambiente es ominoso. Una médium recién casada (Dorothy Appleby) llega a la casa para pasar su luna de miel. Se va la luz… y Mordini se ha dejado allí a Orson, el pingüino patinador.


A partir de aquí todo es un barullo mil veces visto de casa encantada en la que se oyen ruidos extraños, vuelan fantasmas y esqueletos, los muertos vuelven a la vida y las trampillas se tragan a los vivos. Aquí la pueden ver con subtítulos en ruso como algunos de nuestros últimos enlaces.


El autor de los “sustos” es el antiguo ayudante, al que da vida Bruce Bennett, conocido una década atrás como Herman Brix y protagonista del serial producido por Edgar Rice Burroughs The New Adventures of Tarzan (Las nuevas aventuras de Tarzán, 1935).


No fue un periodo especialmente feliz para Keaton pues se vio emparejado por el estudio con el director Jules White, con quien nunca congenió.

Jules White
Lo menos que se puede decir de White era que sabía lo que quería. Lo logró en la década de los cuarenta con la creación de un trío al que llevó a las más altas cotas de popularidad de la comedia de mamporros: “The Three Stooges”.



White, nacido Julius Weiss en 1900, siguió los pasos de su hermano Jack en la industria del cine. Con él ingresó en la Educational Pictures de los años veinte. En 1926 empieza a dirigir comedias de dos rollos y, con la llegada del sonido, logra introducirse en Metro-Goldwyn-Mayer. Junto a su amigo de la infancia Zion Myers crearon para la productora del león, la serie “Dogville”, parodias de los éxitos recientes protagonizadas por… perros, como The Dogway Melody and So Quiet on the Canine Front. Entre col y col, una lechuga: la única película sonora de Keaton en M-G-M que no dirigió Sedgwick: Sidewalks of New York (1931). Buster siempre dijo que no había hecho otra peor.


En 1933 pasó a la Columbia como responsable de la unidad de cortometrajes cómicos. En 1939, cuando contrata a Keaton, no tiene competencia en este campo. Las películas se facturan en tres días, con una modestia de localizaciones y repartos encomiables. En la decena de películas de dos bobinas que Keaton hizo en la Columbia se repiten los nombres de White en la dirección, Bruckman como guionista y Elsie Ames y Dorothy Appleby como compañeras de reparto.

Como director, Jules White adora la comedia cómica: los pinchazos en el trasero, los ojos desorbitados o bizqueantes, los porrazos en la frente, los mordiscos en las pantorrillas y las caídas sobre cactus, seguidas habitualmente de la réplica: “creo que algo le pasa a mi cabeza”. Poco que ver, desde luego, con la esencia del arte keatoniano.
-Hacer una comedia sin violencia es como hacer un western sin tiros —espetaba White a sus detractores—. ¿La gente se ríe? Entonces, es que he hecho bien mi trabajo.


En los mejores momentos, su modo de abordar la comedia nos recuerda a los dibujos animados de la Warner. En los peores… sentimos lástima por los actores vapuleados. La “bayeta humana” nunca había producido tanta pena como en la Columbia.

The Spook Speaks (1940)
Producción: Columbia Pictures (EEUU)
Director: Jules White.
Writers: Clyde Bruckman, Ewart Adamson.
Intérpretes: Buster Keaton (Buster), Elsie Ames (Elsie), Lynton Brent (el Mago Mordini, mago), Don Beddoe y Dorothy Appleby (la pareja de recién casados), John Tyrrell (el ayudante del Mago Mordini), Bruce Bennett (el anterior ayudante del Mago Mordini) y Orson, el pingüino patinador.
18 min. Blanco y negro.

19 de febrero de 2013

La vieja escuela


Pardon My Berth Marks (1940), Jules White

La secuencia en el coche-cama de Pardon My Berth Marks constituye un testimonio sin palabras de que, a pesar de los estragos del tiempo, Keaton seguía siendo un maestro de la pantomima y el ritmo. Pueden ver la película en este enlace.


Clyde Bruckman, cómplice necesario
Aprovechamos la brevedad de esta entrada para contarles de uno de los cómplices de Keaton a lo largo de toda su carrera: Clyde Bruckman.

Periodista de profesión, Bruckman se incorporó a la troupe de Keaton como gagman en 1923. Su primera película con él fue The Three Ages (Las tres edades, 1923) y siguió a su lado en las duras y en las maduras. Entre estas últimas, firmando los guiones Sherlock Junior (El moderno Sherlock Holmes, 1924), The Navigator (El navegante, 1924) y codirigiendo The General (El maquinista de la General, 1926).


También trabajó junto al Gordo y el Flaco en el estudio de Hal Roach entre 1927 y 1928, dirigiendo la celebrada The Battle of the Century (1926). Colaboró con Harold Lloyd en dos de sus primeras películas sonoras: Feet First (¡Ay que me caigo!, 1930) y Movie Crazy (Cinemanía, 1932). Y dirigió uno de los cortos de W.C. Fields en el estudio de Sennett The Fatal Glass of Beer (1933) y el largometraje Man on theFlying Trapeze (1935). Éste fue su último trabajo tras las cámaras. A partir de entonces, tuvo que conformarse con sentarse a la máquina de escribir.


Bruckman y Keaton siguieron colaborando en la Metro-Goldwyn-Mayer y compartieron estrecheces en Columbia Pictures. Cuando Keaton se marchó, Bruckman siguió trabajando para Jules White en las películas de los tres Stooges. Sus guiones recurrían una y otra vez al refrito. Al fin y al cabo, las películas de dos bobinas siempre había vivido de viejos gags reciclados. No era de esta opinión Harold Lloyd, que demandó a la Columbia por plagio hasta en cinco ocasiones. En 1955 le rescindieron el contrato.


Su muerte es una de esas hermosas leyendas de Hollywood. Fracasado profesionalmente, divorciado de mala manera y harto del olvido momentáneo que le ofrecía la botella, entró en un restaurante sabiendo que no podría pagar la cuenta. Tampoco le preocupaba. Al terminar de comer, se encerró en el aseo y se descerrajó un tiro con un revólver que le había prestado su amigo Buster.

Pardon My Berth Marks (1940)
Producción: Columbia Pictures (EEUU)
Director: Jules White.
Guión: Clyde Bruckman.
Intérpretes: Buster Keaton (Elmer), Dorothy Appleby (Mary Crissman), Richard Fiske (Ted Crissman), Vernon Dent (el editor), Ned Glass (el hombre de la estación), Bud Jamison (el maquinista), Fred “Snowflake” Toones (el mozo del tren), Stanley Brown (un reportero), Eva McKenzie (Ma), Cy Schindell (Al Spumoni), Lynton Brent, Jack “Tiny” Lipson, John Tyrrell.
20 min. Blanco y negro.

16 de febrero de 2013

Buster Keaton vs. Elsie Ames


General Nuisance (1939), Jules White

La novena producción de Keaton en Columbia es General Nuisance, un corto que recicla la trama general de Doughboys (1930). Buster es el millonario Peter Hedley Lamar Jr. Les pide a dos enfermeras del campamento militar Cluster que le cambien la rueda de su lujoso automóvil —algo que se siente incapaz de hacer— y cae enamorado a primera vista de una de ellas (Dorothy Appleby), que pasa de él. La otra (Elsie Ames), una auténtica “gold digger”, se ofrece a arreglar el pinchazo.


En pos del amor, Peter se alista en el ejército. La escena en la que el médico ordena desnudarse a Peter es una de las que aparecían en Doughboys. De acuerdo con la personal concepción de la comedia de Jules White, tiene un desarrollo mucho más lento, pero también más violento. Sedgwick apenas cortaba el plano general, permitiendo a un Keaton más joven, algunas acrobacias, como colgarse de la lámpara del techo. White resuelve la escena en planos cortos y complica la acción al introducir al personaje del médico, interpretado precisamente por Nick Arno, el marido en la vida real de Elsie Ames.


Aunque no coinciden en pantalla, ella es la coprotagonista del resto de la historia y de su punto fuerte, una coreografía en la que ambos recurren a la violencia habitual de las rutinas de Ames y Arno, pero también bailan claqué con un par de cazuelas en los pies. El suspense está servido por la pirámide perolas que acaba de abrillantar Peter. Suspense por saber cuándo se van a derrumbar, claro, no por si van a caer o no, que de eso no hay duda.



El siguiente gag procede de Spite Marriage con la variante de una inversión de género. Peter se desmaya al arrojarse una piedra sobre su propia cabeza y Elsie intenta llevarlo a la enfermería. Después de varios intentos logra cargarlo en una carretilla, que se desploma por un terraplén en un remate típico de White y muy poco keatoniano.


La escena final funciona de modo análogo. En la enfermería Keaton tiene que tener la pierna en alto y las maniobras de Elsie para colocar el peso terminan con ambos colgando del techo alternativamente, con el derrumbe del cielorraso y la caída del enfermo de la habitación superior. Por si fuera poco, en el cuarto de al lado hay un loco empeñado en convertir en chuletillas a quien se le ponga a tiro de cuchillo de carnicero.


El clímax —pues de un auténtico clímax se trata— es una orgía de destrucción digna de un dibujo animado de la Warner. Lo menos que se puede decir es que Elsie Ames se entrega a ello con un furor digno de una princesa del slapstick y Jules White premia su entrega regalándole el último plano. Encolerizada porque Peter ha conseguido el corazón de Dorothy, agarra la pierna del enfermo del piso superior y la muerde con rabia caníbal.



General Nuisance (1940)
Producción: Columbia Pictures (EEUU)
Director: Jules White.
Guión: Felix Adler, Clyde Bruckman.
Intérpretes: Buster Keaton (Peter Hedley Lamar Jr.), Elsie Ames (Elsie, una enfermera), Dorothy Appleby (Dorothy, otra enfermera), Monty Collins (el sargento Michael Collins), Bud Jamison (el sargento médico), Nick Arno (el médico militar), Cy Schindell (el loco).

13 de febrero de 2013

Todo lo que usted no puede hacer hoy con su pareja


No se froten las manos: esto no va a ser es un breviario del erotismo marital. Se trata de una simple reseña de las actividades artísticas de la pareja de baile Elsie Ames y Nick Arno, que asombraron al mundo con sus danzas cómico-acrobáticas allá por los años cuarenta del pasado siglo.


El matrimonio conocido artísticamente como “Ames and Arno” ejecutaba en los escenarios una dislocación absoluta de la danza apache, una parodia bufa del cortejo y rendición que ponían en escena Astaire y Rogers… ¿Cómo? Recurriendo a una violencia desmesurada. Las cosas solían comenzar cuando, tras un pequeño traspiés dancístico, Elsie tumbaba a Nick con una llave de lucha libre y le mordía el pie con saña. Nick tomaba entonces a Elsie por una pierna o por el cuello y la hacía girar para arrojarla contra el suelo con furia inusitada al ritmo de la música. Aturdida, desorientada, Elsie se ponía en pie… y volvía a por más. Después del toma y daca coreográfico ambos caían rendidos. Dicen las crónicas que en estas pequeñas discusiones domésticas, Elsie siempre tenía la última palabra.


Ames and Arno pasaron del circuito del vodevil a trabajar en teatros respetables y, sobre todo, en restaurantes con espectáculo, donde los matrimonios estadounidenses disfrutaban con una sonrisa y una buena cena de una versión ligera de lo que luego iban a tener en casa. Tal es el caso del espectáculo de Earl Carroll: “The World Of Pleasure” (1940) donde compartían programa con las Sterner Sisters y otro especialista en violencia slasptick como Walter “Dare” Wahl:



Debutaron en el cine en una comedia musical de la Paramount al servicio del crooner Bing Crosby: Double or Nothing (1937). Repitieron estudio siete años después en Fun Time (1944). En 1951 todavía aparecieron en una producción de la modesta Monogram, Rhythm Inn (1951). Y, al parecer, seguían en activo en Houdini (El gran Houdini, 1953), aunque no hemos conseguido localizarlos en la copia que hay en nuestra videoteca de esta película.


Donde sí encontramos a Elsie en solitario es en papeles tragicómicos a las órdenes de John Cassavetes, para el que trabajó en Minnie and Moskowitz (Así habla en amor, 1971) y A Woman under the Influence (Una mujer bajo la influencia, 1974). Claro que los repartos de Cassavetes tendían a lo endogámico y Elsie era, a la sazón, la suegra de Soymour Cassel, uno de los actores fetiche del director.


De cómo la vapuleada Elsie terminó emparejada con Buster Keaton, alias “la bayeta humana”, en varios cortos de la Columbia entre 1939 y 1941, les contaremos en el siguiente capítulo.

Elsie Ames
18 de mayo de 1902, New Jersey - 3 de mayo de 1983, Northridge (California)

10 de febrero de 2013

Keaton en Columbia Pictures


Pest from the West (1939), Del Lord

Pest from the West es el primer cortometraje de Keaton para la Columbia. Arranca con un gag que ya habíamos visto antes. Keaton lo había ideado como arranque de The Invader (1935), una oscura producción británica de Sam Spiegel en la que se embarcó durante su periplo europeo al finalizar el contrato con Metro-Goldwyn-Mayer. Keaton sale de su camarote disfrazado de escocés y, cuando el capitán del barco le advierte que está en España, vuelve al camarote y sale vestido como el ídolo de las féminas en Los cuatro jinetes del apocalipsis.


Sólo que en The Invader el chiste es políticamente incorrectísimo. Los soldados hacen el saludo militar. Él responde con el saludo imperial, brazo en alto. Europa, para el inocente norteamericano, queda identificada con el Eje. Aquí lo pueden ver a partir del minuto 6:20.

 

Olvidadas las veleidades políticas —no estamos en España, sino en México y el primer disfraz es ahora uno de charro—, queda en Pest from the West esta suerte de running gag. A partir de este momento Keaton correrá una y otra vez hasta el yate para coger dinero con el que pagar unos cigarros a la bella Conchita (Lorna Gray) y cada vez que lo hace los dos diligentes marineros (Eddie Laughton y Ned Glass) sueltan amarras y, cuando pretende saltar a cubierta, cae al mar.


Una de estas caídas se produce cuando va a recoger su ukelele para rondar a Conchita. El traje que le queda no puede ser más incongruente: el de cosaco. La serenata interrumpida por el vecino que no puede dormir la siesta (Bud Jamison), su culminación con la correspondiente reacción de Conchita y el duelo en el que Keaton se ha de batir con el marido y los dos amantes de la coqueta, son un prodigio de ritmo y economía. 


No en vano, estaba a los mandos el veterano de la Keystone, Del Lord. Según la leyenda, Jules White —el jefe de la unidad de cortometrajes de Columbia— se lo encontró en una tienda de coches usados y lo puso de nuevo tras las cámaras. Tuvo que ocurrir en 1934, porque es el único año en el que encontramos que Del Lord no dirigiera una decena de películas de dos rollos.


Pest from the West (1939)
Producción: Columbia Pictures (EEUU)
Director: Del Lord.
Guión: Clyde Bruckman.
Intérpretes: Buster Keaton (el millonario), Lorna Gray (Conchita), Gino Corrado (Martino), Richard Fiske (Ferdinand, el torero), Bud Jamison (el vecino que no puede dormir la siesta), Forbes Murray (el criado), Eddie Laughton y Ned Glass (los marineros).
19 min. Blanco y negro.

7 de febrero de 2013

El ayudante del Gran Spumoni


Mixed Magic (1936), Raymond Kane

El Gran Spumoni (Eddie Lambert) despide a su ayudante, Hector (Eddie Hall), así que éste, en venganza, hará todo lo posible por arruinar su actuación. No era en absoluto necesario, porque el mago ha contratado al torpísimo Elmer Butterworth (Keaton) como sustituto.


Elmer se ha enamorado en la feria de la dulce Mary (Marlyn Stuart), la asistente del mago y, entre que no se entera de nada y que no puede apartar los ojos de la muchacha, aquello va de mal en peor.


Los trucos que intenta realizar el Gran Spumoni y Elmer se dedica a reventar sistemáticamente son los siguientes:
-la chica con el cuchillo en la cabeza
-la levitación
-la aparición de unos patos
-la desaparición de Mary


El escenario —de considerables dimensiones y con profusión de tramoya, para tratarse de un barracón de feria—, proporciona al asistente toda clase de instrumentos para crear el caos.


En resumen, una de las entradas menos interesantes de la producción de Keaton en Educational, que nos atrevemos a incorporar a este dossier únicamente por su tema y ambientación.


Mixed Magic (1936)
Producción: Educational Pictures (EEUU)
Director: Raymond Kane.
Guión: Arthur Jarrett y Marcy Klauber.
Intérpretes: Buster Keaton (Elmer “Happy” Butterworth), Eddie Lambert (El Gran Spumoni), Marlyn Stuart (Mary, su ayudante), Eddie Hall (Hector), Jimmie Fox, Walter Fenner, Pass Le Noir.
16 min. Blanco y negro.