20 de junio de 2024

Jumbo

Billy Rose´s Jumbo (Jumbo la sensación del circo, 1962), Charles Walters

Filme musical en el que Kitty Wonder (Doris Day) y su padre ludópata (Jimmy Durante), intentan salvar su circo de las mañas de un astuto competidor que quiere hacerse con el famoso paquidermo y que introduce a su hijo como espía en el Circo Wonder. Ay, pero el amor tuerce los planes de los Noble y finalmente el simpático elefante permanece con sus legítimos dueños. La mayor atracción de este circo reside en Jumbo, un elefante de gran talento que trabaja en un circo lleno de risas y mucho entretenimiento, de canciones y de bailes y sobre todo, de amor

Una radiante y cantarina Doris Day se exhibe montada a lomos de un caballo en este espectacular musical que incluye grandes escenas circenses. Busby Berkeley, famoso coreógrafo que destacaba por sus elaborados y geométricos números musicales, participó en este film como director de segunda unidad y su trabajo se puede apreciar en el número de Over and Over Again.


Sus planteamientos requerían un gran número de artistas y elementos para imitar un efecto de caleidoscopio y los números musicales de este film, el último de su carrera y también el último de los grandes musicales de la MGM, son extraordinarios en cuanto a complejidad, colorido, número de artistas participando, ángulos de cámara, etc. La película es ideal para las fechas navideñas. El amor y la sorpresa triunfan, las canciones, standards de Rogers & Hart, están magistralmente interpretadas por los actores, entre los que se encuentra un divertido Jimmy Durante.


Charles Walters dirigió la película junto con Joe Pasternak y Martin Melcher como productores y aunque la película no tuvo demasiado éxito en su momento, hoy en día está considerada como una de las películas circenses más importantes. Doris Day fue nominada como "best actress in a musical or comedy" en el Hollywood Foreign Press Awards de 1962.


Billy Rose´s Jumbo (1962)
Producción: MGM (USA)
Director: Charles Walters
Guion: Sidney Sheldon basada en la obra de Ben Hecht y Charles MacArthur.
Música: George Stoll, Roger Edens, Alexander Courage, Leo Arnaud, Robert Franklyn, Conrad Salinger y Robert Van Eps.
Fotografía: William H. Daniels
Edición: Richard W. Farrell
Intérpretes: Doris Day (Kitty Wonder), Stephen Boyd (Sam Rawlins), Jimmy Joyce (Sam's singing voice), Jimmy Durante ('Pop' Wonder), Martha Raye (Lulu), Dean Jagger (John Noble), Joseph Waring (Harry), Lynn Wood (Tina), Charles Watts (Ellis), James Chandler (Parsons), Robert Burton (Madison), Wilson Wood (Hank), Norman Leavitt (Eddie), Grady Sutton (Driver), Janos Prohaska (artista de circo), John Astin (Piloto), Billy Barty (Joey el payaso), Chuck Haren (Lennie), Paul Wexler (Sharpie).
Color. 127 min.

10 de junio de 2024

El filo del riesgo

El lanzamiento de cuchillos se ha puesto de moda entre muchos jóvenes artistas que siguen sintiendo que el circo es riesgo y que quieren probar en sus propias carnes el filo de esa sensación. A todos ellos y ellas queremos dedicarles esta búsqueda.  

Ver La Fille sur le pont (1999, Patrice Leconte) nos ha animado a rebuscar otras películas en las que aparezcan lanzacuchillos y nos hemos encontrado con un montón de sorpresas entre nuestras propias reseñas a las que queremos hacer eco.


Algunas de estas películas, como he dicho, ya las hemos proyectado en nuestra carpa:
The Unknown (1927, Tod Browning) es una de nuestras favoritas, con el inquietante Alonzo lanzando cuchillos con los pies; Circus of Horrors (1960, Sidney Hayers)), en la cual Vanda Hudson interpreta a la chica diana Magda von Meck; Circus of Fear (1966, John Llewellyn Moxey), con la actriz británica Margaret Lee como asistente de Mario (Maurice Kaufmann), un celoso lanzador de cuchillos; Berserk! (1967, Jim O'Connolly), una película en la que abundan los asesinatos en el circo, en el cual Judy Geeson es la diana de un acto de lanzamiento de cuchillos; La foire aux chimères (1946, Pierre Chenal), con Madeleine Sologne —ciega en la película— e Yves Vincent haciendo el acto de cuchillos; Santa Sangre (1989, Alejandro Jodorowsky), la tremenda película en la que Orgo (Guy Stockwell) y la Mujer Tatuada (Thelma Tixou) realizan un lujurioso número con cuchillos; en The Mystic (1925, Tod Browning) tenemos la oportunidad de ver una escena de escalofriante cotidianeidad interpretada por Anton (Robert Ober) que lanza sus cuchillos contra Zara (Aileen Pringle); La pivellina (2009, Tizza Covi y Rainer Frimmel) también tiene su escena de cuchillos; Le capitaine Fracasse (1961, Pierre Gaspard-Huit), donde Agostino (Alain Saury) y Chiquita (Joëlle LaTour) alternan su ocupación como salteadores de caminos con un número de lanzamiento de cuchillos; L'angelo bianco (1955, Raffaello Matarazzo), en la que Philippe Hersent interpreta a un lanzador de cuchillos sin demasiados escrúpulos; la producción Masquerade (Agentes dobles, Basil Dearden, 1965) Bronco Billy (1980, Clint Eastwood), en la que el propio Clint Eastwood ejerce como lanzador y tirador de precisión con Sondra Locke como diana.




Hay más: el espectacular acto de lanzamiento de cuchillos —casi del tamaño de espadas— del principio de Phantom of the Rue Morgue (1954, Roy Del Ruth), una película rodada en 3D, creando la impresión de que los cuchillos se lanzaban contra el espectador; los gemelos Mischka (David Meyer) y Grischka (Anthony Meyer), de Octopussy (1983, John Glenn); el villano de Gangs Of New York (2002, Martin Scorsesse), Bill 'The Butcher' Cutting (Daniel Day-Lewis), lanzando cuchillos a Jenny Everdeane (Cameron Diaz); la absurda escena de The Three Stooges Go Round the World in a Daze (1963, Norman Maurer). La película de terror Mad Love, 1935, tiene un interesante enfoque de cómo las manos de un lanzador de cuchillos serán siempre las manos de un lanzador de cuchillos, aunque en este caso con tendencias asesinas. Aquí pueden ver esta película si lo desean.

@ Gaby Merz

Y otras que no hemos tenido la suerte de encontrar como la película para TV,
If It's Tuesday It Still Must Be Belgium (1987, Bob Sweeney), Egypt by Three (1953, Victor Stoloff), The Knife Thrower (1951, Eric Arthur y Maxwell Weinberg), basada en una historia de Guy de Maupassant, o The Sideshow (1928, Erle C. Kenton).


También añadimos a continuación algunas piezas más que nos han interesado. Las dos primeras con la firma Pathé y las dos últimas un capricho que nos hemos permitido.

Pathé 1949

British Pathé, 1962

Kill Bill (Quentin Tarantino, 2003)

V de Vendetta (James McTeigue, 2006)

También hemos encontrado una colección de películas en 8mm. del dúo Elisabeth & Collins en algunas de sus giras de los años sesenta. Aunque con la calidad típica de las películas caseras los seis episodios nos enseñan algunos trazos de numerosos actos de circo y music-hall, además de ver, si rebuscas entre todo el material  del dinámico número de la pareja.

3 de junio de 2024

¿Qué es la suerte?


La fille sur le pont (La Chica del puente, 1999), Patrice Leconte

Adèle (Vanessa Paradis) es una joven de 21 años que no le encuentra demasiado sentido a la vida pues cree que la catástrofe y la mala suerte pintan su vida. La película comienza así, con una larga entrevista con una psicóloga —aunque también parece un monólogo teatral con público incluido— que presentan al personaje con todas sus contradicciones y sus miedos.



De ahí al puente no hay nada, solo el miedo de saltar por si el agua del Sena estuviera demasiado fría. Mientras duda aparece Gabor (Daniel Auteuil) que tiene un discurso claro y directo para que la joven no se tire. Dice que busca chicas desesperadas en los tejados de las casa o en los puentes para que trabajen con él. Total, ella no tiene nada que perder, y podría trabajar con él en un número de lanzacuchillos. Finalmente Adèle se lanza al río y él va tras ella para salvarla. 


Daniel Auteuil está magistral interpretando a Gabor, un cínico artista de variedades, un perdedor que rebosa poesía y que apuesta por la suerte día a día, la suerte se fabrica, y así se lo hace saber a ella. Y apuesta por Adèle, apuesta por salvarla y para hacerlo le lanza tres cuchillos que pasan tan cerca de la incrédula Adéle que esta queda subyugada. "Lo que cuenta no es el lanzador, es la diana y usted, no sé por qué, tiene un talento excepcional", le dice. Ha nacido un nuevo dúo artístico. 


A partir de ese momento Gabor solo vive para ella, aunque Adèle tiene la debilidad de decir que sí a cualquier desconocido que le proponga sexo rápido, situación que no agrada a Gabor. El se convierte en su hada madrina según sus propias palabras y al trepidante ritmo del Sing Sing Sing de Louis Prima la agasaja comprando vestidos, perfumes, la lleva a la peluquería…, para hacer un número excepcional: lanzar los cuchillos a ciegas. Aquí lo pueden ver, un número intenso, lleno de pasión, de miedo, de deseo, acompañado por la maravillosa música de Marianne Faithfull, Who Will Take My Dreams Away.


Esta película es un trabajo impecable sobre la soledad, la suerte, el suicidio y la salvación. También sobre el amor y el deseo. Un intenso viaje en el que Adèle se convierte en su chica de la suerte, ganando a la ruleta, a la lotería, en las máquinas tragaperras… Aunque Gabor y Adèle no tienen una relación sexual, durante el acto de los cuchillos la atmósfera es ardiente, absolutamente física, la metáfora de un orgasmo. 


La suerte les abandona en un crucero cuando ella se va definitivamente con un griego recién casado. Ella en Grecia —de nuevo abandonada—y él en Estambul —trabajando en la calle— siguen teniendo una conexión: los dos quieren tirarse por el puente y los dos se buscan y finalmente se encuentran. 


La Fille sur le ponte (1999)
Producción: Canal+, France 2 Cinéma, Les Films Christian Fechner, Sofica Sofinergie 5 y UGCF  (Francia)
Dirección: Patrice Leconte
Producción: Christian Fechner
Guion: Serge Frydman
Fotografía: Jean-Marie Dreujou
Montaje: Joëlle Hache
Vestuario:Annie Perier 
Protagonistas: Vanessa Paradis (Adèle),  Daniel Auteuil (Gabor), Frédéric Pfluger (Contortionista),  Dimitris Georgalas (Takis), Catherine Lascault (Irene), Isabelle Petit-Jacques (Esposa de Takis), Mireille Mossé (Miss Memory), Didier Lemoine (Revisor del TGV), Bertie Cortez (Kusak), Stéphane Metzger ( Camarero italiano), Claude Aufaure (Suicida), Farouk Bermouga (Camarero del TGV, Nicolas Donato (Mr. Loyal).
Blanco y negro. 90 minutos

24 de mayo de 2024

¿Trapecista y destripador?

Jack, el destripador de Londres / Sette cadaveri per Scotland Yard (José Luis Madrid, 1971)

La coproducción con Italia, la participación de Tito Carpi en el libreto y el asesino misterioso que eviscera a prostitutas con una colección de dagas procedentes de todo el mundo invitan a pensar en Jack, el destripador de Londres como un giallo más. Sin embargo, alguna características particulares de la cinta —la escasa variedad en la puesta en escena de los crímenes, el nulo erotismo de las mismas, el protagonismo de la policía y de varios sospechosos— remiten a la clásica intriga criminal.


En el Londres contemporáneo, alguien está asesinando a las prostitutas y enviando notas desafiantes a Scotland Yard, como hiciera Jack el destripador a finales del siglo XIX. Para el inspector Campbell (Renzo Marignano) y su amigo el profesor Winston Darby Christian (Andrés Resino) el principal sospechoso es Bruno Doriani (Paul Naschy), un ex-trapecista alcoholizado tras sufrir un accidente que lo ha dejado cojo. Para colmo, la segunda prostituta asesinada, era su novia. Pero, alternativamente, los tres protagonistas de la historia podrían ser los culpables, así como un desconocido cualquiera que estuviera jugando al ratón y al gato con ellos. ¿Quién es el psicópata?


La utilización de la cámara subjetiva en los crímenes —el primero parece calcado de Peeping Tom (El fotógrafo del pánico, Michael Powell, 1960)— hubiera sido un buen recurso para que el espectador entrara en el juego, pero la inconsistencia en su utilización por la alternancia de puntos de vista subjetivos y supuestamente objetivos —cámara fija, presencia de un demiurgo omnisciente en el relato— marran totalmente la propuesta. El resultado es una cinta que fue bien acogida en su momento por su pulso narrativo y el rodaje en exteriores londinenses, pero que hoy muestra sus carencias de una manera inclemente: las incoherencias de la puesta en escena, la utilización de piel de cerdo para los insertos gore, la reiteración de planos del Soho rodados sin permisos y con prisas...


Aparte de la amargura, la principal característica del personaje interpretado por Paul Naschy es una patente cojera —aunque en las peleas desaparece—, consecuencia de una mala caída en el circo.


Desgraciadamente, apenas vemos un salto básico ejecutado en plano general por el trío de trapecistas y la caída de Bruno tiene lugar al descender de la red al suelo, lo que pone en entredicho las dotes atléticas del protagonista. El público no existe más allá de unos aplausos en off. No hay reacción por tanto de los espectadores, tampoco de sus compañeros; sólo el hombre caído con su dolor y su impotencia. Claro, que nos encontramos en el territorio subjetivo de la memoria: la secuencia en la que Bruno rememora este trauma, que puso fin a su brillante carrera, está teñida de azul y está precedida y sucedida por sendos primeros planos del actor que se enturbian por la neblina del recuerdo.


Los títulos de crédito atestiguan que los interiores se rodaron en los estudios Balcázar de Barcelona y en los de Dino De Laurentiis en Roma, pero no dan la más mínima pista sobre el circo que sirvió para filmar esta breve escena.

Jack, el destripador de Londres / Sette cadaveri per Scotland Yard (1971)
Producción: Cinefilms (ES) / International Apollo Films (IT)
Director: José Luis Madrid.
Guion: José Luis Madrid, Jacinto Molina, Tito Carpi.
Fotografía: Diego Úbeda
Música: Piero Piccioni
Montaje: Luis Puigvert
Intérpretes: Paul Naschy (Bruno Doriani), Renzo Marignano (el inspector Henry Campbell), Patricia Loran (Lulu), Andrés Resino (Winston Darby Christian), Orchidea De Santis (Sandy Christian), Irene Mir (Belinda), Franco Borelli (el detective Hawkins), Miguel Muniesa (el superintendente Chambers), Teresita Castizio (la niña), Carmen Roger (Violeta), Palomba Moreno (la señorita Sanders), Víctor Vilanova (McMurdo), Maika (una prostituta), Isidro Novellas (Mile), Alfonso Castizo (Robert), Víctor Iregua.
90 min. Color. Techniscope.
 

11 de mayo de 2024

La biografía de Karl Wallenda


El autor, de origen canadiense, ha estado envuelto en el mundo circense como escritor, empresario y director de espectáculos. En 1971 llega a Sarasota para comenzar la aventura de escribir un libro sobre Karl Wallenda. Después, se involucra con otros circos viajando y participando en sus concesiones, como ya había hecho en Toronto. Ron Morris, como buen emprendedor, crea Spotlight Graphics de Sarasota, que ha sido líder en la industria de carteles, programas e impresión de entradas del circo en Estados Unidos durante muchos años. 

La biografía de Wallenda nos ayuda a entender a un artista que desafiaba a la muerte cada noche en la cúpula del circo. Desde sus pobres inicios en Alemania hasta su triunfo indiscutible como cabeza de cartel en el Ringling Bros. and Barnum & Bailey Circus, Karl Wallenda demostró el coraje y la constancia que caracteriza a los grandes artistas de circo.  

Morris, Ron
Wallenda. A Biography of Karl Wallenda
Sagarin Press, Chatham, New York, 1976

3 de mayo de 2024

Récord y tragedia sobre el cable


The Great Wallendas (1978), Larry Elikann
 
La historia de la troupe
En 1780, en Bohemia, en el Imperio Austrohúngaro, la familia Wallenda era una compañía de circo ambulante compuesta por acróbatas, malabaristas, payasos, trapecistas y adiestradores de animales, todo en una sola familia. A fines del siglo XIX, durante las siguientes dos generaciones, se hicieron conocidos por su experiencia en el arte del trapecio volante.


Karl Wallenda nació en Magdeburg, Alemania, en 1905. Actuaba en el espectáculo familiar a los seis años y hacía acrobacias a los once. Su característica era apilar varias sillas y hacer una parada de manos en la silla superior. A principios de la década de 1920, respondió a un anuncio en un periódico comercial que buscaba "un equilibrista de manos con experiencia y coraje". El trabajo consistía en seguir a un caminante de alambre, Louis Weitzmann, hasta el centro del alambre y hacer una parada de manos sobre los pies de Weitzmann mientras se acostaba sobre el cable. 

Karl se enamoró del cable y en 1922 comenzó a desarrollar su propio acto, reclutando a su hermano Herman, a un trapecista llamado Josef Geiger, y a una adolescente, Helen Kreis, quien más tarde se convertiría en la esposa de Karl.


El acto recorrió Europa durante varios años y contó con una increíble pirámide de 3 niveles y 4 personas. Karl se balanceaba precariamente en una silla encima de una barra entre los hombros de los dos hombres que estaban en bicicleta en un cable a 50 pies en el aire mientras que Helen se paraba sobre los hombros de Karl. Este acto causó tal sensación que cuando John Ringling los vio actuar en Cuba, inmediatamente los contrató para que actuasen con el Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus. Cuando los Great Wallendas debutaron con su acto (sin red, porque se había extraviado en el envío) en el Madison Square Garden en 1928, recibieron una ovación que duró ¡15 minutos! Nunca antes los aplausos habían detenido una actuación durante tanto tiempo.

Los Wallenda hoy
Hay varias ramas distintas de los Wallenda actuando hoy. De los nietos, Tino y Delilah, hermano y hermana, actúan con sus respectivas familias. Rick y Rietta, también hermano y hermana, han actuado en equipo. Todos han actuado juntos en el pasado y han estado involucrados en la Pirámide de 7 personas en varias etapas en los últimos años, su legado en la historia del circo. Para debutar con la intrincada maniobra, los Wallenda estrenaron su hazaña para el Hamid Circus Royale durante el Moslem Temple Shrine Circus de 1998 en Detroit, el escenario de la mayor tragedia de la familia Wallenda 36 años antes. Otros han realizado varios intentos para realizar esta intrincada pirámide, pero ninguno, hasta el momento, ha logrado la hazaña de la forma en que la realizaron los Wallenda, incorporando la silla y sin el uso de redes o dispositivos de seguridad de ningún tipo. 

Los miembros originales de la pirámide de 1998 incluían a Delilah Wallenda, Tino Wallenda, Alida Walenda, Nikolas Wallenda, Sacha Paviata, Tony Hernandez y Terry Troffer. Yendo un paso más allá, los Wallenda también han recreado la pirámide de 3 niveles y 4 personas que originalmente trajo a los Wallenda a los Estados Unidos en 1928. Se dejó de lado cuando comenzaron a interpretar The Seven. Este truco tue el estándar por excelencia en pirámides en la cuerda floja y fue realizado en los Estados Unidos por la familia Wallenda entre 1928 y 1947. Ambas hazañas se realizan actualmente, pero solo por pedido especial en lugares seleccionados. El 20 de febrero de 2001, los Wallenda lograron una vez más un truco "más difícil todavía": para las cámaras de Guinness Records Primetime de Fox TV, los Wallenda armaron una pirámide de 3 niveles y 8 personas. Para asegurar su récord, agregaron 2 miembros más de la familia para formar la primera y única pirámide de 10 personas.

El trágico accidente
La película que nos ocupa, realizada para la televisión NBC, nos cuenta la historia de la troupe y su trágico accidente. El 30 de enero de 1962, mientras actuaban en el State Fair Coliseum en Detroit, el líder del cable flaqueó y la pirámide se derrumbó. Tres hombres cayeron al suelo. Karl y su hermano Herman cayeron al alambre desde el segundo nivel. La chica en el nivel superior aterrizó sobre Karl mientras él la sostenía milagrosamente hasta que pudo sostener una red improvisada debajo de ella. Dos de los tres hombres que cayeron al suelo murieron esa noche. El tercero, el hijo de Karl, Mario, sobrevivió, aunque está paralizado de la cintura para abajo. La niña sufrió una conmoción cerebral. Las lesiones de Karl incluían una pelvis rota y una hernia doble. 

En medio de una tragedia tan grande, los Wallenda exhibieron la tradición de "el espectáculo debe continuar" de la mejor manera posible al actuar la noche siguiente. "Me siento como un hombre muerto en el suelo", le dijo Karl a su esposa. "Puedo manejar mejor el dolor desde allá arriba. El cable es mi vida. Se lo debemos a los que murieron para seguir adelante". The Seven solo se volvió a hacer en dos ocasiones posteriores: en 1963, para demostrar que la vida continúa y que el desastre no tiene que terminar en derrota, y nuevamente en 1977, recreado principalmente por los nietos de Karl para la película The Great Wallendas.


The Great Wallendas (1978)
Daniel Wilson Productions • NBC (USA)
Director: Larry Elikann
Productor: Joanne Curley- Kerner, Linda Marmelstein
Guion: Jan Hartman
Edición: Eric Albertson, Patrick McMahon
Fotografía: Robert Bailin
Música: Bill Soden, Joe Weber
Intérpretes: Lloyd Bridges (Karl Wallenda), Britt Ekland (Jenny Wallenda), Taina Elg (Helen Wallenda), Cathy Rigby (Jana Schmidt), John Van Dreelen (Herman Wallenda), Michael McGuire (Arnold Fielding), Ben Fuhrman (Gunther Wallenda), William Sadler (Dieter Schmidt), Bruce Ornstein (Mario Wallenda), Stephen Parr (Dick Faughnan), Travis Hudson (Lotte Schmidt), Isa Thomas (Edith Wallenda), Casey Biggs (Gene Hallow), Lucinda Bridges (Joanne).
120 min. Color