Desde que en 1927 un grupo de artistas creara la primera Escuela de circo en el Moscú de la antigua URSS, el circo soviético se convirtió en referente de una nueva concepción de circo, con innovaciones técnicas y tecnológicas, estudios de creación y una búsqueda constante de la excelencia en sus alumnos y en las presentaciones de sus nuevos artistas. Sus producciones viajaron por todo el mundo convirtiéndose en un escaparate de las hazañas del Estado comunista, renovando la idea de circo y abriendo las puertas a una nueva manera de transmisión de los conocimientos que rompía el aspecto tradicional y familiar. En 1971 se edifica en Moscú una nueva Escuela de circo, un edificio que equiparaba al circo con el resto de artes escénicas y que da un nuevo impulso al arte circense soviético y, de paso, al arte circense en todo el mundo.
Todavía hoy, después de la desaparición del Estado comunista y la independencia de sus diferentes repúblicas, lo que vulgarmente, por extensión, se llama circo ruso, sigue nutriendo buena parte de los programas de los circos más importantes y los festivales siguen premiando a artistas de Ucrania, Rusia u otras repúblicas de la zona. En los años 50, la URSS vivió una apertura a Occidente y numerosas muestras de su cultura viajaron por Europa y América en un intento de mostrar las virtudes de la organización comunista. De 1953 y 1957, respectivamente, son Arena Smelykh (Circus) y Artisty Tsirka (Circus Stars) dos documentales programados en las salas cinematográficas de Occidente en los que podemos ver a algunas de las grandes estrellas del circo de la URSS. El famoso payaso Oleg Popov es el embajador y maestro de ceremonias de un desfile, variado y técnicamente inimitable, de artistas como el amaestrador Durov, Los Shubini, el jinete Alexandre Serge, Los ciclistas Alexandrovi, la trouppe Doveyko, la domadora Nazarova, Karandash, Filatov, los malabaristas Hermanos Kiss, y muchísimos más en un derroche de auténtico circo que merece la pena ver. Para los malabaristas, aquí hay un extracto de Arena Smelykh que corresponde a la actuación de losHermanos Kiss, maestros de muchos de los malabaristas rusos bichacos. En el extracto de abajo de este mismo documental podemos ver al acróbata sobre cama elástica Zviaginy en un número combinado con trapecio volante y en un solo.
CON UN título tan atractivo como Terror in the Midway (1942), Dave Fleischer situó al super héroe, el alter ego de Clark Kent, salvando a los ciudadanos del desastre causado por "Gigantic", un feroz y enorme gorila, principal atracción del circo, que escapa de su cautiverio por la travesura de un pequeño mono vestido de botones de hotel. Lois está en el circo realizando un reportaje fotográfico cuando el rugiente gorila comienza su peligrosa vida en libertad. Se adivina un enamoramiento de Gigantic con Lois al estilo de La Bella y la Bestia, aunque también hay escenas inequívocamente kingkongnianas. Leones, elefantes, panteras y un incendio que amenaza con causar un gran desastre… Un trabajo para Superman.
Hace muchos años, tantos que no quiero ni acordarme, coincidí con el Circo Hazzard, un pequeño circo familiar inglés, que estaba por Andalucía y en el cual, muchos de nosotros tuvimos nuestro bautismo circense. El circo lo llevaban dos payasos, Orlways y Harry Hazzard, auspiciados por el padre del primero, Michael Balfour (Ancient Hazzard), actor de teatro y cine muy popular en Inglaterra y Estados Unidos, que los últimos años de su vida decidió vivir una aventura circense como payaso y escultor en el sur de España. El caso es que Harry y Orlways hacían un número vestidos de egipcios delante de una tela pintada con pirámides y palmeras, con un baile idiota sobre arena de playa, que, aunque nos tronchábamos de la risa, nunca llegamos a entender del todo. Ellos nos explicaban que era un número muy antiguo, que tenía mucho éxito en los Music Hall ingleses, y la verdad es que disfrutaban haciéndolo, igual que en la entrada de los empapeladores, dos buenos payasos de verdad.
Los tenía olvidados, aunque sabía que ahora se habían establecido en otro sur, en el sur de Francia (Belrepayre), pero el otro día los volví a ver en una película de 1936 (Soft Lights and Sweet Music). No me lo podía creer, allí estaban los originales, el trío Wilson, Keppel & Betty con Cleopatra´s Nightmare, su danza de la arena, el número que inspiró a nuestros amigos Los Hazzard, un número tan famoso como decían.
Luke McKernan nos dice: "They first appeared as a trio in Des Moines, Iowa, and began to develop what was to become their famous ‘Cleopatra’s Nightmare’ sand dance routine, using Luigini’s celebrated ‘Ballet Egyptien’ ballet music, originally arranged for them by Hoagy Carmichael. They used the band parts for three decades. Quite how and why they came up with such an act we do not know, but there was a tradition of sand dancing in the music halls, and the discovery of Tutankhamen’s tomb in 1922 had created a fashionable interest in all things Egyptian … They inspired many imitators, but none came close to the mixture of anarchy, suggestiveness, humour, grace and knobbly knees that made Wilson, Keppel and Betty a unique phenomenon. As the music hall journal The Call Boy put it, ‘Wilson, Keppel and Betty was a marvellous act, the epitome of real variety’. Clever, clean and very funny. It was the pros’ favourite act because the performance on the side of the stage when Jack and Joe made their quick changes of costume while Betty danced her solos was as funny as their stage act. Every move of their changes wastimed to perfection’. Praised by their peers and loved by audiences for decades, the legend of Wilson,Keppel and Betty lives on". El trío de artistas fue filmado en varias ocasiones por compañías británicas que hacían recopilaciones de actos de variedades. A la ya mecionada Soft Lights and Sweet Music (1936) hay que añadir Variety Jubilee (1943) y Starlight Serenade (1943), cuya estrella es Bonar Colleano de la familia Colleano, junto con los que iniciaron su aprendizaje artístico en Australia a principios del siglo XX.
Soft Lights and Sweet Music (1936) Producción: British Lion Film Corporation Dirección:Herbert Smith Intérpretes: Ambrose and His Orchestra, Evelyn Dall, Western Brothers, Harry Tate, Billy Bennett, Turner Layton, Elisabeth Welch, Max Bacon, Wilson Keppel and Betty, Donald Stewart, Karina, The Three Rhythm Brothers, The Four Flash Devils, The Four Robinas, The Five Charladies. 86 min. Blanco y negro
El vagabundo Charlot se encuentra en los exteriores de un circo cuando es confundido con un carterista y comienza una persecución por parte de la policía que acaba sobre la pista del circo. De este modo la persecución se transforma en un excelente número cómico que el director del circo quiere contratar harto ya de la poca gracia de sus propios payasos. Chaplin acepta el trabajo y se enamora, como no, de la hija del propietario que además es maltratada y explotada sin piedad por su padre. Tras bastantes peripecias Charlot advierte que un rival más apuesto (un funambulista) tiene más oportunidades que él y decide abandonar el circo cuando este emprende su marcha.
Aunque El Circo (1928) no ha sido de las películas más reconocidas de Chaplin, a pesar de haber ganado un Oscar especial por su trabajo como productor, director, guionista y actor, entre sus escenas podemos reconocer un Charlot muy joven que nos sorprende una y otra vez con finísimos gags que van construyendo una joya del cine mudo que además de hacernos reir nos conmueve por la sutileza con la que sabe arrancar emociones.
El resultado es una película con uno de los finales más memorables del cine de Chaplin, cercano a los finales de Tiempos Modernos (1936) y Luces de Ciudad (1952). Otras escenas remarcables son la escena de funambulismo con la que Charlot pretende hacer olvidar a Merna Kennedy su interés por el artista amado (y para lo cual aprendió a caminar sobre el alambre en una semana), la escena del laberinto de espejos o la de la jaula de los leones.
La película tiene una puesta en escena impecable y con escasos elementos consigue atrapar la atención y la emoción del público.La manera de trabajar de Chaplin era muy meticulosa, con una planificación detallada de cada plano, lo que a veces producía que se realizaran más de doscientas tomas hasta satisfacer al exigente director. Veamos lo que nos cuenta el propio Chaplin en Mi Autobiografía (Ed. Debate) sobre todo esto: “La sencillez es siempre lo mejor. (…)Mi puesta de cámara se basa en la idea de facilitar la coreografía para los movimienos del actor. Cuando una cámara está colocada sobre el suelo o se mueve por encima de las ventanas de la nariz del actor, es la cámara la que está representando, y no el actor. La cámara no debe entrometerse.(…) Para mi lo teatral significa el embellecimiento dramático: el arte de la reticencia, el cerrar bruscamente un libro, el encender un cigarrillo; los efectos desde fuera del escenario: un disparo, un grito, una caída, un estrépito; una entrada y una caída efectista, todos estos detalles pueden parecer poco importantes y obvios, pero si se uilizan con sensibilidad y discreción, son la poesía del teatro. Una idea sin sentido teatral tiene escaso valor. Es mas importante ser efectista. Con un sentido teatral se puede ser efectista con nada. (…) El oficio de actor exige esencialmente sensibilidad. (…) Aborrezco las escuelas y cursos de arte dramático que alientan la reflexión y la introspección para producir la emoción adecuada. El simple hecho de que un alumno tenga que pasar por una operación mental para conseguirla (la emoción) es una prueba suficiente de que debe desistir de ser actor.”
The Circus (El circo, 1928) Productora: Charles Chaplin Productions Director: Charles Chaplin Al Ernest Garcia (propietario del circo y Maestro de Ceremonias, Merna Kennedy (su hija, la ecuyere), Harry Crocker (Rex, funambulista, payaso), George Davis(mago), Henry Bergman (viejo payaso), Tiny Sandford, John Rand, Steve Murphy (carterista), Charles Chaplin (vagabundo) 71 min. Blanco y negro
Distrust of Romantica es un corto de animación realizado por el japonés Hitoshi Suenaga dentro de lo que
se ha denominado animación post-expresionista. Es un teatro electrónico, repetitivo, hipnótico en el que los protagonistas son unas cajas caracajeantes realizando diversos ejercicios que podríamos definir como el único circo que podrían realizar unas cajas carcajeantes. Los mismos autores recomiendan que no veamos el corto más allá de un par de veces, pues en caso contrario podríamos sufrir pesadillas.
Tri tolstyaka (1966), Aleksey Batalov y Iosif Shapiro
La películaTri tolstyaka está basada en el cuento "Los tres gordinflones", escrito por Yuri Olesha (autor de "Envy"). Considerado como el primer "cuento revolucionario" de la joven URSS, "Los tres gordinflones" relata las fantásticas aventuras de Tibule, un acróbata funambulista, el Dr. Gaspard, maestro de mil oficios y de Próspero, un revolucionario, en su lucha contra la tiranía de los caprichosos señores del Palacio de los Tres Gordinflones.
Tartas con sorpresa, vendedores de globos que salen volando, una muñeca de porcelana que cobra vida y ayuda a la buena causa, una especie de cuento de hadas que no casa muy bien con la causa revolucionaria, o al menos así lo veían algunos de sus coetáneos. A pesar de esto, "Tri Tolstyaka" ha sido llevada a la pantalla en varias ocasiones en diferentes formatos, se han realizado versiones teatrales, ballets y óperas, e incluso llevan este nombre prestigiosos restaurantes de Nueva York y Moscú.
Es un cuento para niños y para adultos que no han entendido los beneficios de una esperada revolución. Esta versión tiene la curiosidad de estar dirigida por Aleksey Batalov, actor de amplio recorrido y que en su propia película interpreta el papel del acróbata Tibule. La película comienza con la imagen de una destartalada carreta de comediantes tirada por caballos y acaba de igual manera. Hay funambulismo, malabares, payasos, un tigre como mascota… Resulta difícil de ver, sobre todo en ruso, así que para los más valientes incluyo las dos versiones, la de carne y hueso, de 1966 y la de animación, realizada en 1963.
Tri tolstyaka (1966)
Producción: Lenfilm Studios (CCCP)
Dirección:Aleksey Batalov y Iosif Shapiro
Guión: Aleksey Batalov y Mikhail Olshevsky sobre una fábula de Yuri OleshaIntérpretes: Lina Braknyte (Suok), Pyotr Artemyev (Tutti), Aleksey Batalov (Tibul), Valentin Nikulin (Gaspar), Aleksandr Orlov (Avgust), Rina Zelyonaya (Ganimed), Roman Filippov (Prospero), Sergei Kulagin (Gordinflón 1), Yevgeni Morgunov (Gordinflón 2), Boris Khristoforov (Gordinflón 1), Pavel Luspekayev (Gen. Karaska), Boris Ardov (Capt. Bonaventura), Nikolai Valyano .(Consejero), Nikolai Karnaukhov (vendedor de globos).
¿Cómo se bajan unas escaleras inexistentes? ¿Cómo te deshaces de un niño molesto mientras pegas un cartel en la pared? ¿Cómo se toca la armónica bajo una nieve de confetis? ¿Cómo vencer a un hombre forzudo malhumorado? Las respuestas son algunas de las imágenes cargadas de poesía de Backstage (1919), un corto dirigido por el gordo Roscoe Arbuckle, alias Fatty, actor cómico de la primera época del cine, ágil acróbata a pesar de su voluminoso tamaño, uno de los policías de la loca Keystone de Mack Sennett. Fatty Arbukle pasó de la gloria (se dice que cobraba un millón de dólares al año) al desprecio del público y la prohibición de sus películas a causa de la muerte violenta de una chica en una fiesta llena de excesos Fue uno de los primeros juicios mediáticos de la historia a causa de la habilidad sin escrúpulos del magnate de los medios W.H. Hearst. A pesar de que, después de siete meses de juicios y primeras planas, fue declarado no culpable, Fatty Arbuckle fue censurado en Estados Unidos e Inglaterra y su carrera fue a pique. Murió a los 46 años, un día después de declarar "Hoy ha sido el día mas feliz de mi vida". Acababa de firmar un contrato con la Warner. Nosotros queremos reivindicar su figura por muchas razones. Era un payaso excepcional, con un sentido del tempo brillante. Era excepcionalmente ágil y nunca quería sacar partido de su gordura (no le hacía falta, pues la imagen era suficientemenete poderosa). Fue uno de los primeros cómicos en dirigir y producir sus propias películas, teniendo el absoluto control en la creación cinematográfica e inventando un oficio que crecía día a día. Le dió el primer papel de su carrera a Buster Keaton, el genial Pamplinas y le prestó los pantalones a Charles Chaplin para una audición. Por dar también trabajo a su perro Luke y a su sobrino Al St. John. Y se le atribuye la creación del pastelazo en la cara. Solo por esto último se merecería un blog exclusivo.
En Backstage, Buster y Fatty llevan un pequeño Teatro de Vaudeville. Ante la huelga de los artistas del programa, tienen que hacerse cargo de la representación, interpretando todos los papeles, mientras los artistas en huelga intentan boicotearles. Esta sencilla trama lleva a la pareja a crear numerosos gags, algunos de los cuales son verdaderas obras de arte. Además, la exhibición de slapstick es impresionante. Caídas, trompazos, bofetadas, Buster Keaton vestido de mujer realizando mortales árabes (creo que se llaman así) y danzando o Fatty enredado en sus propios pies intentando imitar a un bailarín excéntrico que resulta ser Jack Coogan Sr., ¡el padre de nuestro niño prodigio favorito y el tío Fester de la familia de Addams!. Justo, el fragmento que he encontrado en youtube.